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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-10-2017

Historia de la ocupacin estadounidense de Puerto Rico
El huracn San Ciriaco y la imposicin militar del dlar estadounidense (1899-1900)

Rafael Rodrguez Cruz
Rebelin

A partir de la invasin estadounidense (1898), Puerto Rico fue sometido a un bloqueo comercial y monetario absoluto, comparable solamente al impuesto, aos despus, a Cuba despus del triunfo de la Revolucin. La imposicin militar del dlar estadounidense, as como otras medidas econmicas dictadas por el gobierno de Estados Unidos entre 1898 y 1900, significaron un golpe mortal a la economa de Puerto Rico.


La invasin de Puerto Rico por el ejrcito de Estados Unidos, el 25 de julio de 1898, fren de un cantazo los primeros pasos de un desarrollo econmico independiente en nuestra isla. Contrario a lo que afirman los crticos del Dr. Pedro Albizu Campos, el rgimen autonmico concedido por Espaa en 1897 s abri una ventana para que la isla progresara social y polticamente, como ya vena haciendo desde 1895 gracias al esfuerzo propio de nuestra gente. No fue solo el terrible cicln San Ciriaco lo que tronch este proceso. Ante todo, fueron las medidas imperialistas impuestas por el ejrcito de Estados Unidos, en medio mismo de la dolorosa crisis humana, las que vinieron a golpear abusivamente a nuestra nacin.

Efectivamente, al momento de la invasin, Puerto Rico no solo tena una balanza comercial favorable, sino que estaba en medio de un avivado repunte econmico. Esto llam la atencin hasta de los mismos militares estadounidenses que no pudieron ocultarlo en sus informes al secretario de Guerra de Estados Unidos. Toda la dcada de 1887-1898, y en particular los tres aos inmediatamente previos a la invasin, fueron de marcado progreso comercial en Puerto Rico. Fue la invasin militar del 25 de julio de 1898 y el acompaante bloqueo comercial los que pusieron fin a este avance. As lo admiti cndidamente el general George W. Davis, gobernador militar de Puerto Rico entre 1899 y 1900. Veamos primero la situacin del comercio externo e interno.

En 1896 la venta de productos elaborados en la isla super la venta de productos importados. Los productos nuestros vendidos en el exterior (caf, tabaco, azcar y otros menores) excedieron el valor de las mercancas importadas. De hecho, segn los datos del Departamento de Guerra de Estados Unidos, toda la dcada de 1888-1898 haba mostrado una tendencia al mejoramiento de la balanza comercial de la isla. Los aos claves, sin embargo, fueron 1895 y 1896. Por qu? Porque entre el 5 de diciembre de 1895 y el 27 de febrero de 1896, el gobierno espaol emiti una serie de rdenes que beneficiaron considerablemente al productor local al sentar las bases para un sistema monetario autnomo.

Antes de 1895 la moneda metlica dominante en la isla era, siguiendo la terminologa de los invasores, el peso espaol. Junto a este, circulaba el peso mexicano. Mediante dos rdenes de la Corona, se cre entre 1895 y 1896, el peso puertorriqueo. Este ltimo se acuaba en Espaa y tena la misma pureza que el peso espaol de plata. La diferencia es que en lugar del nombre de Espaa llevaba acuado el de Puerto Rico. Desde la distancia, los legisladores espaoles de la poca promulgaron que el peso puertorriqueo sea aceptado por el gobierno de la provincia colonial a una tasa de 95 centavos del peso espaol. En el mercado privado, sin embargo, tena que aceptarse a 100 centavos del peso espaol o sea 1:1. Frente al peso mexicano, con fuerte circulacin en la isla, el peso boricua era equivalente a 95 centavos. Pero, como dice el refrn, el Diablo se esconde en el detalle: el peso mexicano se cotizaba en el mercado mundial a 50 centavos del espaol. Ni bobos ni perezosos, los boricuas comenzaron a envolverse en el trfico ilegal de moneda para comprar pesos mexicanos a precio de ganga y revendrselos al Banco de Espaa en San Juan a la tasa de 95 centavos. Esa diferencia era, para usar la expresin marxista, una fuente importante de acumulacin originaria de capital-dinero en manos de los pequeos propietarios y la ascendente burguesa del pas, a expensas del imperio espaol.

El impacto del mercado paralelo de moneda metlica proveniente de Mxico, antes de la invasin, no poda sino crear una situacin favorable para los agricultores puertorriqueos, en lo que toca a la deuda sobre bienes races. De acuerdo con los datos del Banco de Espaa en Puerto Rico, los agricultores locales (principalmente de caf), contrajeron entre 1890 y 1898 deudas privadas por la suma de $31,036,800, pesos espaoles. Tericamente, toda esa deuda poda satisfacerse comprando pesos mexicanos a descuento en el mercado negro, con una inversin de poco ms de $19,553,184 pesos espaoles. El hecho de que el gobierno espaol persiguiera enrgicamente a los vendedores de pesos mexicanos es indicativo de lo anterior.

La conducta del Departamento del Tesoro de Estados Unidos a partir de la invasin es la mejor prueba de las ventajas que obtenan los productores locales del trfico ilegal de moneda mexicana. Para dominar la economa de Puerto Rico, el nuevo poder imperial tena que cerrar esa fuente independiente de capital-dinero. As, impusieron por decreto que, a partir del 4 de abril de 1900, nicamente podra utilizarse el dlar estadounidense para el pago de hipotecas y deudas privadas. S concedieron un corto perodo de gracia para la conversin de toda la moneda circulante en dlares, pero a una tasa de 100:60. Es decir, oficialmente todas las hipotecas sobre la propiedad se revaloraron en la nueva moneda y quedaron reducidas a $18,622,060 dlares. Bloquearon la isla, en lo que toca a nuestra habilidad de continuar beneficindonos del mercado mundial.

En efecto, a partir del 25 de julio de 1898 Puerto Rico fue sometido a un bloqueo comercial y monetario absoluto, comparable solamente al impuesto, aos despus, a Cuba despus del triunfo de la Revolucin. En febrero de 1899, por ejemplo, el Departamento de Estados Unidos emiti la Orden no. 18, que prohiba de manera absoluta la prestacin de dinero con hipotecas sobre las granjas. Nadie poda tomar prestado usando su tierra como garanta. Una orden del gobernador militar emitida el 20 de enero de 1899 ya haba congelado todas las operaciones monetarias hasta que el Congreso autorizara el cambio de moneda, en proporcin que, ya se anunciaba, sera de 100:60; curiosamente, el mismo margen que alimentaba la acumulacin de capital dinero en las manos locales. Ante los productores locales, particularmente de caf, se abri un abismo insalvable. Y todava no haba llegado San Ciriaco.

De acuerdo con los propios informes del Departamento de Guerra, la invasin del 25 de julio de 1898 no solo fren de cantazo el mejoramiento de la situacin econmica ligada a la reforma monetaria de 1895-1896, sino que provoc un rpido retroceso econmico. La balanza comercial se invirti, incluso, meses antes del huracn San Ciriaco. La compra de productos en el exterior sobrepas por primera vez en mucho tiempo las exportaciones. Temprano en el verano de 1899 se comenz a hablar de un retroceso econmico acelerado e imparable. Muchos productores agrcolas abandonaron los sembrados y emigraron del campo. Esto ltimo causaba preocupacin, entre otras cosas, porque ms del 30% de la tierra cultivable estaba dedicada a la produccin de alimentos (arroz, guineos, batatas, ames cocos). Si a esto se aade el consumo elevado en la isla de productos derivados de la caa, el tabaco y el caf, el resultado es que en 1897 cerca del 56% de la tierra cultivable haba estado fuertemente ligada al mercado interior. Eso ahora se desmoronaba, provocando la subida de precios.

El 8 de agosto de 1899 lleg el cicln San Ciriaco. Cerca del 90% de las siembras de la isla quedaron destruidas, en particular el caf y la produccin de alimentos. A pesar de la situacin de desesperacin de los agricultores boricuas, el gobierno de Estados Unidos maliciosamente tom cuatro medidas destructivas de nuestra nacin, pero que favorecan a sus intereses: (1) la congelacin del crdito bancario para las operaciones agrcolas locales; (2) la devaluacin de la moneda metlica espaola, puertorriquea y mexicana; (3) la supresin de todo remanente de gobierno propio en manos de los puertorriqueos y (4) la inclusin de la isla en la tarifa azucarera de la metrpoli, para el beneficio del gran capital azucarero estadounidense. El 25 de abril de 1898, tres meses antes de la invasin, el general Nelson A. Miles haba comunicado al presidente de Estados Unidos la estrategia a seguir para dominar a Cuba y Puerto Rico, utilizando como analoga los movimientos de una serpiente anaconda estrangulando a su vctima. Esa vil imagen, producto de la mente enfermiza de un asesino de indgenas, era ahora implementada en Puerto Rico.

Nunca se supo ni se sabr, con exactitud, cuntas piezas de moneda metlica estaban en circulacin en la isla el 12 de abril de 1900, fecha absoluta de implementacin del cambio monetario. Muchos agricultores puertorriqueos optaron por la conversin de las piezas no-estadounidenses en lingotes o, simplemente, las fundieron en joyeras y otros modos de atesoramiento. Lo cierto es que su valor relativo frente al dlar cay incluso por debajo de su liquidez metlica. Ante la imposibilidad de obtener crditos de tipo alguno, la inmensa mayora de agricultores locales no tuvo otra opcin que vender la tierra a precios de quemarropa. A quin? Pues a los que podan comprarlas sin recurrir al crdito, o sea, a los inversionistas estadounidenses. Incluso los trabajadores fueron severamente golpeados por la devaluacin de la moneda; pues, lo poco que tenan, incluyendo los salarios, quedaron de momento devaluados. Quizs fueron ellos los que ms sufrieron, y no faltaron las manifestaciones de lucha obrera.

De por s, la imposicin militar del dlar estadounidense, as como las otras medidas econmicas dictadas por el gobierno de Estados Unidos entre 1898 y 1900, no podan sino dar un golpe mortal a la economa de Puerto Rico, que haba dado sus primeros pasos bajo el nuevo rgimen autonmico y las medidas monetarias de 1895-1896. No importa el atraso relativo y la naturaleza agraria de la isla, al momento de la invasin. La intencin del Congreso en 1899 era, siguiendo la imagen de la anaconda, ahogar toda posibilidad de sobrevivencia de nuestros agricultores y comerciantes. Mas, el que impusieran estas medidas monetarias y crediticias en el contexto del huracn San Ciriaco, con el 90% de los cultivos destruidos y sobre 3,000 personas muertas, ya eso raya en el genocidio. Poco le import al gran capital estadounidense, representado por el National Bank of North America, la devastacin general y el sufrimiento de nuestro pueblo. Todo lo contario. Como hicieron en las Grandes Praderas de Norteamrica, en contra de los pueblos originarios, levantaron en la isla un imperio que sirviera a sus intereses.

Ante la pregunta de cul era la causa de la situacin terrible que viva Puerto Rico despus de la imposicin del dlar, el gobernador militar George W. Davis contest con palabras que hacen pensar en el mandatario presente de la Casa Blanca: El problema radica con los puertorriqueos mismos una raza hbrida, hablando en general. Los educados y ms pudientes, como hidalgos espaoles orgullosos, consideran el trabajo como algo degradante, mientras que los jbaros pobres y los esclavos liberados y sus descendientes, que nunca han trabajado sistemtica o regularmente en sus vidas, consideran el trabajo manual con horror y carecen de ambicin alguna. Sin embargo, algunos de ellos han escuchado, y hasta se creen, que, si tan solo supieran leer y escribir, podran vivir bien, sin la necesidad de trabajar por un salario en el campo. De ah que, si muestran algn deseo de educarse, es tan solo con el propsito de escapar a la necesidad de arar y talar, cavar y rastrillar, as como de cortar caa y recoger caf.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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