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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-10-2017

Entrevista a Soledad Barruti, autora del libro Malcomidos
Hay que dejar de ir al supermercado, es un sistema perverso

Revista Almagro
Ecoportal

La autora del best seller Malcomidos, Soledad Barruti, desnuda a la industria alimenticia y propone otra lgica econmica y social sobre el acto de comer.


A Soledad Barruti siempre le llam la atencin cmo es que el mundo de la cocina y la vida urbana perdan contacto con la naturaleza, como si el sistema nos obligara a no relacionar ambas cuestiones.

Soledad es portea, pero cuando era pequea pasaba los fines de semana en una quinta en Del Viso; all entr en contacto con un mundo reservado, agreste, donde la imagen de una abuela entronizada en la cocina guiaba la existencia del tiempo y el espacio.

Era la dcada del 80. Todava resistan las chacras que producan alimentos y que se vendan all mismo: puestitos que ofrecan championes, huevos, todo fresco y local. Crecer en ese mbito buclico, rodeada de naturaleza, tuvo algo de formativo y educativo: haba una huerta, caballos, patos, gatos, perros

En el supermercado parece que la comida sale slo de una fbrica, que tiene ingredientes que te remiten a nada, reflexiona, en dilogo con la Revista Almagro, Soledad muchos aos despus de aquella experiencia inicitica, con un libro escrito sobre el tema (el best seller Malcomidos) y una cantidad de informacin que emana en forma incesante, mezclada con una inocultable cuota de pasin.

- Sostens que la industria alimentaria es un gran engao. Sin embargo, nos cuesta mucho corrernos. Dnde est la clave para empezar a ordenarnos en ese sentido?

- Ms que por lo saludable, yo me ordeno ms desde lo tico. Es igual de desquiciado ir en bsqueda del sper alimento, o pensar que el alimento es tu medicina. Es cierto que se ven grandes transformaciones en personas que eligen una comida mejor. Pero para m es ms interesante la adecuacin, la construccin cultural, la territorialidad de los alimentos hay tantas expresiones que son ms interesantes que lo saludable en s, aunque todas nutren al concepto saludable. Esto es mucho ms abarcativo.

- Pero desde la ciudad es muy difcil ver eso

- Es que a medida que se la aleja de nuestro campo visual, todos los procesos de produccin, de relacin, la toma de decisiones, ms horrible se va poniendo. Se fue extremando el horror. Si las personas vieran realmente lo que est sucediendo, nadie querra participar. Es obvio que est armado por un sistema perverso.

- Entonces, por qu la industria alimentaria sigue siendo tan fuerte, se sigue eligiendo en forma masiva?

- Hay varias patas del problema, no es simple. El ms evidente es la falta de acceso a la informacin y esto deviene en una falta de acceso a otra oferta. Si todas las personas de este pas se despertaran maana y empezaran a cumplir con las cinco raciones de frutas diarias que recomienda el Ministerio de Salud, no alcanzaran las frutas disponibles. El negocio est pensado para otra cosa. Esto no lo digo yo, sino la ctedra de Agronegocios de la UBA. Eso ya es un problema: el sistema hace que haya personas que puedan acceder y personas que no. En los barrios ms vulnerables, la oferta es cada vez ms desrtica: las verduleras desaparecen o, si estn, no tienen casi nada de oferta. Por un lado, tens los alimentos de verdad: frutas, verduras, carne, cereales, lo que no se tiene que explicar a s mismo. Por otro lado, tens la oferta de comida que avanza para sustituir a la comida: es lo que ocupa el 80 por ciento de las gndolas, los alimentos ultraprocesados.

- Qu efecto tienen estos alimentos?

- Genera que la gente coma cosas que no necesita: galletitas, nesquick, gaseosas, aguas saborizadas. Es una oferta ms calrica, tiene un efecto adictivo absoluto y est probado. Las personas que crecen con esta comida tienen una tendencia natural a querer esa comida. Un chico que desayuna Nesquick con zucaritas, si despus le quers dar un plato de brcoli al medioda, su paladar, su sistema, no lo puede disfrutar: su cerebro est esperando otro estmulo. Como un drogadicto!

- Encima la cabeza de un nio es totalmente virgen, no puede razonar sobre lo que est comiendo.

- Totalmente. Esto te lleva al tercer eslabn de la cadena, que es la complicidad enorme y absolutamente perversa que tienen las instituciones supuestamente cientficas de nutricin, que viven de la industria alimentaria, que se solventan de esa manera y que despus se repiten en un montn de profesionales de la salud muy mediticos, que terminan reproduciendo un discurso que dice: No hay que demonizar a los alimentos, todos los alimentos, en la medida en que son comestibles, aprobados por el Gobierno, son buenos. Hay que balancear, te tens que educar a vos mismo como consumidor para saber qu y cunto de esa oferta pods comer.

- Porque adems son los mismos que despus te venden los productos light.

- Por eso! Si se hiciera lo contrario, se acaba el negocio de todos ellos. Porque adems meten muchsimo a la piscologa, entonces enredan a las personas que terminan atrapadas en un crculo vicioso. Las personas no entienden qu hacer, porque en realidad es todo muy confuso. Por qu no te pueden decir esto es comida y despus tambin est esto otro, que no es comida, pero vos hac lo que quieras? Es como cuando se empez a cuestionar duramente al cigarrillo y entonces aparecieron mdicos diciendo que haba que fumar Camel light porque no te haca tan mal con la comida es lo mismo.

- Qu hacemos, entonces?

- Creo que hay una comida que defender. Despus hay que pensar qu dieta se puede hacer que tambin sea tica. No hay otro modo de producir esta cantidad de carnes, huevos, lcteos que con este sistema industrial. Pretender producir la misma cantidad de derivados animales en un sistema ms natural requerira otro planeta o seis mil millones de personas menos. Pero comer esta cantidad de derivados animales es una psima idea. Lo que creo hay que repensar es antes la dieta que se impone. Por ejemplo, 10.000 gallinas encerradas en un galpn dando un huevo por da, sin espacio para moverse. Si vos penss cmo hacs para desplegar eso, hace falta un territorio que no existe para que sea lgico.

- La pregunta que siempre sobrevuela es si esa demanda es real.

- No, es una demanda impuesta, justamente. Cuanto ms ultraprocesados se comen, y este es un estudio muy interesante que se est haciendo en Brasil, ms necesidad de carne tiene la gente. Porque los nutrientes que te estn faltando por comer esa comida de mentira, vas a buscarlos a la carne rpidamente. Es un sistema que se explica siempre a travs de esas mximas que te dicen no hay otra manera de darle de comer al mundo. Es mentira: este sistema le est dando de comer mal al mundo. Pero bueno, hay que desarmar mucho. Lo que s es cierto es que cuando sals del supermercado, es un avance muy importante. El supermercado es el paisaje en el que no se ve, no se escucha ni huele el horror. Pero el backstage es un paisaje horroroso. Si sals de eso encontrs otros espacios de relaciones, de consumo, de lgica econmica y social alrededor del acto de dar de comer. Si habls con la gente de Iriarte Verde, que son los que me traen a mi casa la comida, ellos son personas que estn pensando en otra cosa, no en hacer ms y ms plata cada ao, que es una lgica destructiva.

- Lo que decs se relaciona bastante con la polmica alrededor de aquella carta del bilogo Claudio Bertonatti, que deca que si el mundo se hiciera vegetariano, sera una catstrofe. Un poco le ests dando la razn

- Yo creo que s. Hay cosas de su trabajo que no me interesan nada, pero en eso el tipo dio en el clavo. El mundo es angustiante, y ante la evidencia uno dice quiero hacer algo, qu puedo hacer para que esto no pase. Y hacs lo que ms rpido te puede tranquilizar. Hay algo muy real en el veganismo y que yo apoyo, acompao y respeto mucho, y que tiene que ver con la voluntad de no querer comerse a otro ser vivo. Pero si todos quisiramos comer manzanas, este sistema perverso encontrara la manera de destruir todo para que podamos comer manzanas. Es una trampa econmica.