Portada :: Europa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-10-2017

La derrota de Merkel confirma desalentadora tendencia en Europa

Roberto Savio
IPS


En general, los medios no han analizado por qu el resultado de las elecciones de Alemania es el peor posible. Angela Merkel no es una ganadora, sino una lideresa en una posicin frgil que tendr que hacer concesiones y deber pagar ahora por sus errores.

Analicemos en cuatro puntos la situacin en la que queda Alemania.

Primer punto: el declive de los partidos tradicionales

Desde hace unos aos, los partidos tradicionales que gobiernan sus pases desde el final de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) se vuelven irrelevantes.

En las ltimas elecciones francesas se vio el colapso prctico de los partidos Socialista y gaullista, con la llegada de un candidato totalmente desconocido, Emmanuel Macron, quien concentra 60 por ciento de las bancas parlamentarias. Y lo mismo haba ocurrido antes con los comicios presidenciales de Austria.

Ese proceso comenz ahora en Alemania.

El partido de Merkel, la Unin Demcrata Cristiana (CDU), tuvo la peor actuacin desde su creacin en los comicios del 24 de septiembre. Y su partido hermano, la Unin Social Cristiana de Baviera, perdi la friolera de millones de votos.

Lo mismo pas con el Partido Socialdemcrata (SPD), que tuvo la menor aprobacin en la poca contempornea. Los dos partidos que haban reunido 67,2 por ciento de los votos en las elecciones pasadas, en 2013, ahora obtuvieron 53,2 por ciento.

Y como en otros lados, los votos faltantes fueron a parar a los partidos que concentraron el descontento y el deseo de castigar al establishment fue evidente.

Die Linke, un partido radical de izquierda, recibi 0,6 por ciento adicional, derivado del rechazo a la creciente desigualdad social y de la falta de convencimiento de que el SPD no hara nada diferente al CDU al respecto.

Los verdes obtuvieron 0,5 por ciento adicional de los indignados por las promesas de Merkel de elevar el gasto en defensa a dos por ciento del producto interno bruto para contentar al presidente estadounidense, Donald Trump.

El mayor ganador fue Alternativa para Alemania (AfD), de extrema derecha, que capt la disconformidad de la gente en materia de inmigracin, de la Unin Europea (UE), y de otros asuntos nacionalistas y populistas.

La AfD concentr 12,6 por ciento de los sufragios, convirtindose en el tercer partido ms votado y ahora tiene 96 miembros en el parlamento. Este partido recibi 980.000 votos del CDU, 470.000 del SPD y 400.000 de Die Linke.

Pero ms importante, de 1.200.000 personas que no votaron en los ltimos comicios, 60 por ciento de los consultados para un estudio de Infratest Dimap, dijeron que estaban desencantados con la situacin poltica actual.

Adems, la encuestadora concluy que 84 por ciento de los entrevistados dijeron que la situacin econmica de Alemania era buena, cuando hace cuatro aos era 74 por ciento y solo 19 por ciento, hace ocho aos.

Las elecciones no fueron claramente sobre economa, sino sobre inmigracin y la prdida de identidad alemana.

Por eso el triunfo de Macron sobre Marine Le Pen, del Frente Nacional de extrema derecha, no significa el fin de la ola populista.

Y quedan pocas dudas de que si l llegara a perder su atractivo (como ya ocurre), y su lucha por las reformas sociales se frenan por las manifestaciones masivas, ella ganar los prximos comicios.

Y los partidos antisistema de toda Europa no ganaron en las ltimas elecciones, pero tampoco perdieron.

Ahora son el fiel de la balanza en los pases nrdicos y pueden declarar, como el britnico Nigel Farage, fundador del antieuropeo Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP), cuando perdi en las pasadas elecciones britnicas: es irrelevante, nuestro mensaje se volvi parte del sistema poltico.

Y el brexit fue el mejor ejemplo de que tena razn, todos los partidos nrdicos tuvieron que incorporar elementos populistas, en especial en materia de inmigracin.

Se ha ignorado que la clase media es el principal actor en ese cambio. La desigualdad social en Europa aument de forma consistente y mucha gente de clase media se empobreci o qued con miedo.

Alemania es un buen ejemplo. El desempleo cay con Merkel, de 11 a 3,8 por ciento, pero los que viven apenas por encima de la pobreza, pasaron de 11 a 17 por ciento.

Merkel pas de tener un dficit pblico de 100.000 millones de dlares a un excedente de 20.000 millones, pero al mismo tiempo, la pobreza se duplic en 10 por ciento, y hay dos millones de personas con dos empleos para poder llegar a fin de mes.

Y los jubilados pobres aumentaron 30 por ciento. Y ahora 15,7 por ciento de los alemanes viven en la pobreza, de los cuales casi tres millones son nias y nios.

El economista Homi Kharas, especializado en clase media, considera que 43 por ciento de la poblacin mundial, unas 3.200 millones de personas, integran la clase media mundial y aumenta 160 millones de veces al ao.

Lo que tienen en comn es que, en especial la clase media baja, tiene grandes expectativas en el gobierno y ponen el crecimiento econmico antes que nada.

Se apoyan en Internet y en las redes sociales para tomar conciencia de sus derechos y de los riesgos. En los pases ricos, la educacin masiva ayuda a tomar conciencia.

En los pases del Sur en desarrollo, la presin de los gobiernos es igualmente fuerte. El mejor ejemplo es China.

Entre 2002 y 2011, hubo un aumento de las protestas y de prdida de confianza en las instituciones pblicas, a pesar de un perodo de crecimiento econmico.

El hecho es que para mantener el crecimiento y la justicia social, se necesitaron recursos. Y eso es un problema para la izquierda. Su mensaje gentico es redistribucin y participacin.

Segundo punto. El antisistema se vuelve un sistema arraigado

Bill Emmot, exdirector de The Economist, escribi: vivimos en un perodo de agitacin poltica. Partidos con menos de un ao llegaron al poder en Francia y en la megalpolis de Tokio.

Un partido de menos de cinco aos encabeza los sondeos en Italia. La Casa Blanca tiene como husped a un multimillonario sin ninguna experiencia poltica. Y tenemos que agregar que antes de la crisis econmica de 2009, ningn partido populista o xenfobo tena representacin parlamentaria.

Tenemos poca experiencia sobre cmo un sistema antipartido se comporta cuando est en el poder.

Pero si miramos a Estados Unidos, Polonia y Hungra, claramente tratan de controlar a las instituciones pblicas, no por los valores de la democracia que los llevaron al poder, sino por una nueva campaa de temor y codicia: globalizacin, inmigracin, desplazamiento del empleo por la automatizacin, desigualdad, racismo y mi pas primero.

Y los partidos antisistema, los que mandaron mensajes de felicitaciones a la AfD, miran a Vladimir Putin como modelo a seguir, salvo Polonia por razones obvias.

Pero Viktor Orbn, de Hungra, habla abiertamente de democracia liberal como la principal razn para combatir a la UE, y Polonia, menciona los valores del catolicismo contra la Europa secular.

Entonces es legtimo pensar que cuando la AfD, Le Pen y compaa lleguen al poder, si no se frena la tendencia al antisistema, veremos un grave declive de la democracia.

Ello tambin porque tenemos a Japn, India, China, Turqua y Filipinas, solo por nombrar unos pocos, que son nacionalistas, xenfobos y tienden a proyectar su visin, como hicieron los hackers rusos en las ltimas elecciones.

Tenemos que ver la disminucin de la participacin de los jvenes como un nuevo fenmeno extremadamente preocupante. Las prioridades en asignacin presupuestal van cada vez ms hacia las generaciones mayores, que votan.

Es importante sealar que la vasta mayora de jvenes no votan por partidos antisistema, sino que se abstienen. Si los jvenes votaran, no tendramos un brexit ni un Trump.

En las elecciones alemanas, solo 10 por ciento de las personas de entre 18 y 24 aos votaron por la AfD; los otros grupos etarios hicieron algo similar y recin hay que mirar a los mayores, de ms de 70 para ver que disminuye a siete por ciento.

Pero 69 por ciento de los mayores votaron a la CDU y a al SPD, por encima de 41 por ciento de los ms jvenes.

Por lo que la teora de que los jvenes se vuelcan a la derecha es un mito. Prefieren abstenerse, pero el problema es el mismo. Su abstencin ayuda tanto al sistema a permanecer y al antisistema a ganar.

Miremos a Italia, por ejemplo, gobernada por el centroizquierdista Partido Democrtico (PD). Hace poco aprobaron un incentivo contra el desempleo de jvenes, que afecta a 30 por ciento del sector, tras destinar 30.000 millones de dlares a rescatar cuatro bancos regionales.

El Movimiento 5 Estrellas (M5S), que encabeza los sondeos, prioriza la lucha contra el sistema financiero. Si usted fuera joven, capacitado y desempleado, qu elegira?

Tercer punto: Las elecciones alemanas son un desastre para Europa

El llamado a una Europa integrada hace tiempo que est en declive. Se puso de moda presentar a las instituciones europeas como un montn de burcratas que no asumen responsabilidades, sin contacto con la realidad, que discuten sobre el tamao de los tomates.

De hecho, es el Consejo de Ministros, formado por representantes de los Estados miembros, el que toma las decisiones: la UE solo puede implementarlas.

Pero pas a ser polticamente conveniente volver de Bruselas y presentar las decisiones, en especial las que no son populares, como un diktat impuesto sobre un pas. Eso, por supuesto, es una de las muchas razones del declive de Europa como proyecto poltico.

Es til recordar ese juego porque muestra la falta de responsabilidad de la clase poltica. Nunca hubo una verdadera unidad detrs del proyecto europeo. Cada pas solo mira los dividendos y ahora, ni siquiera eso, como lo demuestran Polonia y Hungra, grandes beneficiarios.

Hacia dnde va Europa? De hecho, hay tres visiones de Europa.

Una es la de Jean-Claude Juncker, el presidente de la Comisin Europea, que aboga por el fortalecimiento de las instituciones europeas y por reforzar los objetivos sociales, hasta ahora dejados detrs, de las prioridades econmicas y comerciales.

No es que sea progresista, solo se da cuenta que no hacer eso, le facilitar la vida a los partidos antieuropeos. Su visin es fortalecer a Europa en tanto que entidad supranacional, con Estados que concedan poder para mejorar su funcionamiento.

Luego est la de Macron, que va en la misma direccin, pero desde un pas que siempre defendi celosamente su soberana nacional. Pero se dio cuenta de que en este mundo competitivo, ningn pas europeo ir lejos y que se necesita una Europa fuerte.

Luego, est la Europa de Merkel, que bsicamente apunta a la federacin de pases, en la que los Estados toman las decisiones y en la que Alemania es la el ms fuerte, y la UE las implementa. Desde que Macron lleg al poder, aboga por la recuperacin de la entente franco-alemana, necesaria para una Europa viable.

Macron y el sur de Europa piden la socializacin de los ingresos europeos, como para sostener a los ms dbiles y tener un crecimiento comn, creando un Fondo Monetario Europeo para superar la crisis, un sper ministro de Finanzas y de Economa, una poltica de defensa comn y varias medidas sociales para recuperar la fe de los perdedores europeos en Europa.

Y eso es exactamente lo que Alemania vet cada vez. Los alemanes no quieren compartir sus ingresos con los perdedores. En este debate, hay un fuerte argumento religioso y moral: la tica protestante contra la cultura catlica del perdn fcil.

Grecia fue el terreno para afirmar la doctrina del ordoliberalismo, la perspectiva alemana de la economa, castigar la indulgencia y la falta de disciplina. Tambin fue una alerta a otros pases como Italia, Espaa y Portugal.

El resultado de las sanciones a Grecia, que representaba solo cuatro por ciento de la economa europea, es que despus de siete aos, 20 por ciento de la poblacin econmicamente activa est desempleada, una prdida de 25 por ciento de la economa griega, una reduccin de las jubilaciones de casi 40 por ciento y 20 por ciento de la poblacin en la pobreza.

No hay que olvidar que gran parte de los prstamos para el rescate primero fueron a los bancos, principalmente alemanes, para pagar los grandes crditos que tenan con el Estado griego quebrado, y no a los ciudadanos; ahora los aeropuertos y puertos estn bajo la administracin de Alemania.

El rostro de esa imposicin de austeridad, un componente muy importante de los aires antieuropeos, tiene el rostro del implacable y ministro de Finanzas, Wolfgang Schuble. Pero no hay dudas de que era pro-Europa, an si de una Europa basada en el modelo alemn.

Pero ahora pas a ser el presidente del Parlamento Europeo y dej su lugar al presidente del Partido Democrtico Liberal (FDP), Christian Lindner, un antieuropeo declarado. La agrupacin est contra el euro, quiere a Grecia fuera del euro y una poltica fuerte en materia de refugiados: en otras palabras, mucho ms a la derecha.

Merkel, la extremadamente prudente canciller (jefa de gobierno) no podr cumplir las expectativas de Macron ni de Juncker.

Europa estar otra vez en un impasse. Italia probablemente tenga a un joven primer ministro, del antisistema M5S, un hombre de 31 aos sin experiencia, quien anunci que le gustara salirse del euro y limitar el poder de Bruselas.

La ola contra Europa no se fren para nada, al contrario del entusiasmo de los medios.

Cuarto punto: Las responsabilidades de Merkel

No hay duda de que la inmigracin masiva de un milln de sirios le dio un arma poderosa a la AfD y a los liberales, para ayudarla a llegar al poder. Pero el tiempo probar que fue una decisin sabia, apreciada por la economa alemana.

Los estudios muestran que los inmigrantes son ciudadanos modelo, pagan sus impuestos y representan un beneficio neto al pas que los recibe.

Por supuesto, solo vemos la historia de criminales y violadores, que los partidos xenfobos usan con xito, porque en tiempos difciles es fcil y conveniente encontrar un chivo expiatorio.

Pero Merkel solo condujo la idiosincrasia alemana, sin hacer ningn esfuerzo de estadista para movilizar ciudadanos hacia una visin distinta. Sabe que el sueo secreto de los alemanes es una Suiza: sin participacin en el mundo, aparte de los negocios, no experimentos y ningn riesgo.

Se volvi la encarnacin de la idiosincrasia, est encantada de que la llamen la Mutti, madre. Aparte de la cuestin migratoria, solo asumi otro riesgos ms, abandonar la energa nuclear, tras el desastre de Fukushima.

Y no hizo nada para generar conciencia en los ciudadanos sobre sus responsabilidades europeas. Los protegi de cualquier sacrificio relacionados con el ser europeo, se neg a toda solicitud de la UE, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial de destinar el gran excedente generado por Alemania con comercio interno dentro de Europa. Su posicin fue: nos quedaremos con el dinero que ganamos con tanto esfuerzo. Y Schauble fue su instrumento.

Ahora, por su extraa coalicin de gobierno, le pedir al Banco Central Europeo el cargo para un conservador alemn.

Se vienen das oscuros para Europa. Merkel es la mejor ilustracin de la diferencia entre la Alemania de Bonn, dirigida por polticos idealistas y comprometidos, con la Alemania de Berln, una entidad egosta sin visin.

Y tras gastar 100.000 millones durante al ao durante 20 aos, Alemania oriental queda irremediablemente rezagada, y es donde la AfD consigui el mayor nmero de votos.

La noche despus de las elecciones, el candidato del SPD, Martin Shultz, dijo mirndola a los ojos: Seora Merkel, usted es la mayor perdedora. Es la responsable de la victoria de la AfD. Esperemos que, por voluntad propia o no, Mutti tambin sea la responsable del fin del sueo de Europa.


Roberto Savio, Periodista italo-argentino, Roberto Savio fue cofundador y director general de Inter Press Service (IPS), de la que ahora es presidente emrito. En los ltimos aos tambin fund Other News, un servicio que proporciona informacin que los mercados eliminan.

Fuente original: http://www.ipsnoticias.net/2017/10/la-derrota-de-merkel-confirma-desalentadora-tendencia-en-europa/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter