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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-10-2017

Entrevista a Gustavo Hernndez Snchez sobre La tradicin marxista y la encrucijada postmoderna: Notas para una historia social y cultural en el siglo XXI
Reivindicar el pensamiento utpico me parece muy necesario en un mundo el que muchas personas se empean en decirnos que no existen alternativas

Salvador Lpez Arnal
El Viejo Topo


Doctor en Historia Moderna por la Universidad de Salamanca, donde el pasado mes de abril present su tesis sobre el fuero universitario en el periodo Barroco, Gustavo Hernndez Snchez ha sido miembro del Departamento de Historia Medieval, Moderna y Contempornea de esta Universidad como contratado FPU y ha mantenido siempre una preocupacin fundamental por la teora y la divulgacin del conocimiento histrico, elementos que considera necesarios para acercar su trabajo a la sociedad. Es miembro cofundador del Grupo de Estudios Culturales A. Gramsci.

Nuestra conversacin se centra en el libro indicado que ha sido editado por Visin Libros, Madrid, 2017.

Estbamos en el subttulo del libro: "Notas para una historia social y cultural en el siglo XXI". Qu tipo de historia es esa historia social y cultural a la que haces referencia? No es la historia de los historiadores propiamente dichos? Esa historia en el XXI debe ser distinta de la historia del XX en lo que se refiere no a contenidos sino a perspectiva, a metodologa, a formas de hacer y pensar? 

En realidad es una tendencia historiogrfica muy concreta, la de la nueva historia social, cultivada sobre todo por historiadores que beben de la tradicin del marxismo britnico como Andy Wood o William Beik y que todava no estn traducidos al castellano. Yo la traduzco como historia social y cultural, que me parece ms especfico, porque las grandes novedades que incluye respecto a la historia social ms clsica son las relativas al concepto de cultura y su influencia o materializacin en nuestra experiencia de vida. Esta historia social y cultural entiende el concepto de cultura que nosotros barajamos, otorgndole tambin una dimensin poltica y social, y por tanto s que incluye novedades respecto a las propuestas del pasado siglo. Eso es lo que plantea bsicamente el libro y el marxismo cultural, algo que a veces no termina de entenderse del todo.

Raimundo me recomend quitar del ttulo el trmino de postmoderno, ya que en realidad lo que viene a plantearse es una revisin del marxismo desde esta forma de hacer historia o tendencia historiogrfica concreta. Pero lo que quera plantear, un poco, es que "lo postmoderno" no plantea tampoco demasiados cambios formales, es decir, a la hora de investigar. En este sentido, es y no es la historia del siglo XX. Cambian las preocupaciones, los enfoques, las conclusiones a las que podemos llegar, y en este sentido algunas de las cuestiones que plantea la crtica postmoderna hoy son ampliamente aceptadas -a pesar de que no se reconozca- tales como la dimensin subjetiva de todo relato historiogrfio, la imposibilidad de conocer el pasado "tal y como realmente fue", etc. Ms polmico sera aceptar o no el estatuto de cientificidad de las ciencias sociales.

Y en tu caso, aceptas ese estatuto? Por lo dems, de qu hablamos cuando hablamos de cientificidad de determinados saberes? Qu plus le aadimos? 

La cuestin es compleja y en el libro he preferido eludir ese debate. Yo creo que s es una ciencia, pero no con unas caractersticas como las hemos entendido hasta el momento, es decir, con unas expectativas formales mnimas y aceptando la dimensin subjetiva y de contexto de todo conocimiento cientfico.

Abres la introduccin con unas palabras de Allende, nunca olvidadas, siempre queridas. Djame que me ponga un poco cnico. La historia es nuestra, dijo Allende, y la hacen los pueblos aadi. Pero, si pienso en m, en mi historia y en mis batallas, a mis 63 aos, ms bien veo lo contrario: la historia no es nuestra, no es de los pueblos (cuando consiguen o conseguimos algo, se nos arranca) y, desde luego, no la hacen los pueblos sino los imperios, las clases dominantes, los oportunistas, los polticos sin principios, las corporaciones desalmadas, Lo que quieras pero el pueblo, en general, est para currar y ganarse la vida cuando le dejan que no es siempre. Hablabas antes de tu familia; yo podra hablar de la ma que no es muy distinta. Con eso ya tienen mucha tarea. Son, pues, la formulacin de un deseo las palabras de Allende que tan bien nos suenan? 

Precisamente es esta corriente historiogrfica de la historia social la que nos demuestra continuamente que no toda la historia de los seres humanos es una historia del poder o que frente a este siempre se organizan resistencias, parafraseando a Foucault: toda forma de dominacin engendra una forma de resistencia. Es la historia que nos ensea que los individuos, especialmente si tomamos conciencia de nuestra fuerza de forma colectiva y nos organizamos, tambin podemos influir en el devenir. Y as lo hemos hecho a lo largo de la historia. En eso consiste, al fin y al cabo, la lucha de clases.

Abres la introduccin con Walt Disney! No me lo poda creer! Y afirmas adems que en esa pelcula, "Alicia a travs del espejo" (uno de los mejores cuentos que yo he ledo nunca) "aparece reflejada la apora fundamental de nuestro tiempo". No s qu entiendes por apora exactamente, pero cul es esa apora fundamental que aparece en esa peli de Disney? 

En realidad no es de Walt Disney como tal, esa empresa (Walt Disney Pictures) es quien produce la pelcula a partir de ese relato, como dices, insuperable. A ello se aade el mundo de fantasa de Tim Burton, quien dirigi la primera parte y que me parece un director valioso. Una apora, como digo en el libro, es una contradiccin o una paradoja irresoluble. La imposibilidad de cambiar el pasado. No se puede cambiar, pero se puede aprender de l. No s si fundamental o no, pero s bastante importante.

Perdona, hablando de aporas, no es una apora, tal vez no fundamental, que un marxista grasmciano como t abra su libro con una referencia a una pelcula de un magnate usamericano con muy pocos escrpulos? La tica no es lo suyo. No creo que tomara las clases que te han impartido tus padres. 

Tambin podra haber utilizado una pelcula de Pasolini, pero no es un autor que vea todo el mundo, por ejemplo, mis padres creo que no habrn visto una pelcula de Pasolini en su vida, ni sabran entenderla, ni falta que hace. Me pareca ms apropiado utilizar ejemplos cercanos.

No est mal la eleccin. Citas a Heidegger a continuacin. Qu puede aprender el marxismo de un filsofo nacional-socialista como l? No lo intent Axelos y la cosa qued en poco o en nada? No es demasiado cerrado y elitista el pensar de un filsofo que hablaba de lenguajes y casas del Ser con lenguajes muy alambicados y pretenciosos? 

Si podemos aprender algo de una empresa como Walt Disney, seguro que tambin podemos aprender algo de Heidegger (risas).

Vale, muy tocado y, a efectos prcticos, casi hundido.

No, en serio, me parece otra pregunta muy pertinente y creo que es adems un debate recurrente. No cabe duda de que, junto con Nietzsche o Benjamin puede ser uno de los grandes referentes de la filosofa postmoderna, por ello aparece en el libro. Nuestra tradicin no puede cerrarse a citas autorreferenciales, si bien es cierto que el caso de Heidegger en concreto es peliagudo. La cosa va de paradojas, y Badiou plantea la siguiente: Heidegger ha sido un nazi y al mismo tiempo uno de los filsofos ms importantes de nuestro tiempo. Es as, y que la filosofa se las componga.

Badiou nos hubiera podido ayudar un poco en esa composicin. La depresin, afirmas, es el gran problema de nuestro tiempo. Por qu? De qu depresin hablas? No ha sido el problema esencial de muchos tiempos? 

Hablo de la depresin citando a Byung-Chul Han, pensador coreano-alemn, quien habla a su vez de "depresin ontolgica". Es un punto de vista siguiendo a autores existencialistas, como Heidegger o Camus. En otros trabajos relaciono el vaco interior, que sera esta "depresin ontolgica" vinculada a la gnesis de la modernidad y su desarrollo, ahora acelerado en esa "condicin postmoderna". De ello hablaba tambin Bauman. Yo la entiendo en un tiempo largo, por lo que tendramos que delimitar cundo empieza la modernidad y las estructuras del sentir que ella ha ido generando y desarrollando. Tal vez descubramos que se trate de una cuestin que lleva presente con nosotros, como muy bien dices, mucho tiempo.

Dices que tu ensayo huye del academicismo imperante. Y eso, cmo se consigue? Por lo dems, qu tiene de malo ese academicismo? Einstein, Gdel o Searle lo son, lo eran, y no est nada mal lo que han aportado. Incluso Heidegger, al que citas, fue un acadmico, un peln especial por cierto. De hecho, si me permites, si tu ensayo, como sostienes, es un producto intelectual de disidencia acadmica es, en s mismo, acadmico. O leo mal?

Creo que la Academia en la actualidad en muchos casos no es ejemplo de nada, o al menos de nada bueno. No hace falta ms que te pasees por muchos pasillos de nuestras universidades para darte cuenta de lo que te digo. Te encontrars con un autntico desierto intelectual. En uno de mis ltimos artculos, que saldr publicado dentro de muy poco, trato de defender la existencia de clases y de fenmenos relacionados con la lucha de clases vinculados tambin a las desigualdades de gnero en las sociedades de Antiguo Rgimen. Algo de lo que nadie tendra ninguna duda hace algunos aos. Hasta ese punto hemos llegado!

Cuando hablo de academicismo me refiero a la aparente neutralidad que emplean muchas personas para cubrir sus trabajos con una capa de falsa objetividad. Las sucesivas reformas neoliberales y tecncratas de las universidades han conseguido que olvidemos la dimensin crtica del pensamiento y, en este sentido, definirte como marxista o anticapitalista en muchos mbitos acadmicos hace que se cuestione tu trabajo o que te conviertas en el bicho raro del Departamento. Por ello creo que no se trata, ni mucho menos, de un ensayo al uso o no es algo que se cultive mucho en nuestras universidades. Ahora bien, la disidencia acadmica no est reida con el rigor intelectual.

Por qu es tan importante, como sostienes, conocer el pasado? No es de hecho una tarea inacabable, como si contramos los nmeros naturales una y otra vez? Cundo acabamos de conocer nuestro pasado? 

El pasado se interpreta siempre desde cada presente. Por lo tanto, probablemente nunca terminemos de conocer del todo nuestro pasado, lo que le da a la historia una dimensin crtica tremendamente importante. La idea de "fin de la historia" es un oxmoron. No por casualidad las humanidades se van suprimiendo progresivamente en estas reformas de las que te hablaba hace un momento.

Reivindicas un tipo de pensamiento utpico ligado a lo platnico, idealista escribes entre parntesis. Y qu pensamiento es ese? Luego, un poco ms tarde, usas cientfico con cursiva. Qu tienes en contra del materialismo bien entendido, de la ciencia crtica y contrastada? Por qu hay que poner en la picota esos trminos? 

Porque si algo nos ha enseado la crtica postmoderna es que el conocimiento cientfico, al menos en las ciencias sociales o la historia en este caso, es subjetivo. Est ligado irremediablemente a caractersticas de contexto, como te deca antes, se trata de lecturas de los distintos presentes, pero tambin personales e individuales de cada historiador.

Por otro lado, reivindicar el pensamiento utpico me parece muy necesario en un mundo el que muchas personas se empean en decirnos que no existen alternativas.

Qu concepto manejas de ideologa? No era ideologa un concepto muy polismico que remita en los clsicos, en muchas ocasiones, a la nocin de falsa conciencia o cuanto menos conciencia no fundamentada o incluso un peln extraviada? 

La cuestin de la ideologa fue algo que dej intencionadamente en el aire para no complicar el ensayo, precisamente porque dara para meterme en otro debate que no era la preocupacin principal del mismo. El propio Raymond Williams en Marxismo y literatura nos habla de hasta tres versiones habituales de este concepto: un sistema de creencias de un grupo o de una clase particular, la idea de "falsa conciencia" a la que tu haces referencia, que podra ser contrastada con el pensamiento verdadero o cientfico, y el proceso general de la produccin de significados e ideas. Williams alude a la idea de "falsa conciencia" como una fantasa objetivista que ha derivado en una profunda confusin de este trmino. Creo que da en el clavo. Probablemente yo opte por considera la ideologa como una dimensin prctica y especfica, siguiendo a Williams, como el proceso dentro del cual las personas se dan cuenta -adquieren conciencia- sobre sus intereses y conflictos. Y creo que a lo largo del ensayo s aparece reflejada esa preocupacin o inters.

Nos centramos a continuacin, si te parece, en el captulo 1.

Primera parte de esta entrevista: "Entiendo la posmodernidad como la lgica cultural del capitalismo avanzado (como lo entienden autores como Fredric Jameson)" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=23207

Fuente: El Viejo Topo, septiembre de 2017


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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