Portada :: Espaa :: Crisis poltica en Catalua
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-10-2017

Antes rota que roja

Moiss Lpez Vizuete
Rebelin


Lo siento. Tengo una deformacin profesional. Me he formado profesionalmente en la ingenieria e ideolgicamente en el marxismo. No soy inmune a la asquerosa violencia desatada por el (des) gobierno espaol contra sus ciudadanos en Catalua y confieso mi sentimiento de rabia y solidaridad por el abuso sufrido por tantos y tantas que hoy queran ejercer su derecho a opinar, como supongo hoy comparten todos los catalanes y espaoles con sentido comn y humanidad. Pero si quiero sacar una conclusin no ofuscada por la emocin, tengo la mala costumbre de recurrir a mis melladas herramientas de anlisis. Vamos por partes.

No he visto a ningn lder de Junts x S, de Omnium o de ANC, al frente de las masas populares que defendan colegios y urnas contra la brutalidad policial, con la excepcin de los compaeros de las CUP. Estaban preparando discursos? En tertulias? En los tableros de mando o de anlisis? No lo s. Solo he visto vecinos de todo gnero y edad y de toda condicin social con una determinacin gigantesca de defender su derecho a votar. No parece que los lderes hayan sido atendidos por balazos de goma o porrazos en ningn hospital. No estn entre los ms de ochocientos lesionados por la polica.

Me viene a la mente aquella frase de Valry: La guerra es una masacre entre gentes que no se conocen, para provecho de gentes que si se conocen pero que no se masacran. Ser as en este caso?

Porque si fuera as, podemos estar asistiendo a una guerra entre una partitocracia -que se conoce-, posiblemente con la connivencia de una o varias facciones de las oligarquas que representan. Pero si hay hostias, la cara la siguen poniendo quienes no se conocen.

Me dice un amigo: Esto va de un pueblo humillado que se levanta, no entiendes, dejas de lado el lado emocional. Lo pienso dos veces y me sale lo mismo. S, el mvil es emocional, es el empuje tan profundamente humano que nos conduce en tantos actos de nuestra vida. Pero el pueblo que se ha levantado tampoco es un movimiento popular autogestionado. Es un pueblo en apoyo a su govern autonmico, que ha demostrado una capacidad organizativa, logstica y propagandstica muy potente. Tan fuerte como para plantarle cara al estado y vencerle, as lo creo, en el campo meditico. Le pregunto a mi amigo, El movimiento soberanista tendra hoy la extensin y profundidad en la sociedad catalana sin la labor de TV3, Catalunya Radio, RAC1, la seccin indepe de La Vanguardia, las organizaciones civiles subvencionadas, la iglesia monserratina, Mediapro, el Bara, y los engrasados aparatos culturales y mediticos que hasta hace dos telediarios eran los pilares del pensamiento hegemnico de la oligarqua catalana? Mi amigo me responde No, pero hay un sentimiento profundo en el pueblo, esto va mas all de clases sociales.

Entonces, si es un movimiento no creado pero si alimentado desde una parte del stablishment espaol y cataln   Que busca sacar esa oligarqua catalana o espaola en este conflicto? No tengo una respuesta fcil. Desde un anlisis ortodoxo dira: La necesidad de tener un Estado es la necesidad de cada sector de la burguesa de tener su propio corralito de trabajadores y amoldarlos a las necesidades de su aparato productivo.

Un choque de oligarquas?

Podra entonces concluir que hay dos oligarquas que se enfrentan entre s. Los latifundistas de Louisiana y los industriales de Nueva York tenias visiones muy diferentes sobre como debia ser el corral de la mano de obra esclava y les cost una guerra de secesin dilucidarlo hace ciento cincuenta y tantos aos. Es aplicable este anlisis en el conflicto entre las oligarquas catalanas y espaolas? Se trata de una lucha entre los antediluvianos seoritos latifundistas de la Casa de Alba y sus representantes en Madrid y los modernos, progresistas y afanosos industriales catalanes? Tampoco me salen las cuentas. Menos cuando todos ellos estn, desde hace tiempo, sometidos al diktat del gran capital financiero y las multinacionales. El govern cataln saliva como el perro de Pavlov cuando Amazon abre un almacn en Barcelona, cuando el Prat se llena de turistas o cuando un inversor mafioso quiere reeditar Las Vegas en Tarragona. Los tiempos de la industrializacin se han ido. La tercierizacin y la precariedad vinieron para quedarse. Y el amor a la europa de Merkel, el Banco Central Europeo y su proceso de eliminacin de las soberanas nacionales es comn en los discursos de los cabestros enfrentados. De qu se trata entonces?

Es el dinero, estpidos!

Podra ser una parte del asunto, pero tampoco me cuadra. S, disponer de una mayor tajada de impuestos en aos flacos no es mala cosa. Refuerza posiciones de poder. Pero tampoco creo que sea como para arriesgarselo todo en un conflicto, en apariencia, de tal calado. La mayora de los impuestos de un estado ya estn asignados en las partidas del menguante estado del bienestar (sanidad, educacin, consellerias varias). Un Estado conlleva nuevos gastos y burocracias que alimentar. Cuanto quedara para repartir? Suficiente capital para catapultar el aparato productivo cataln a competir con las viejas o las emergentes potencias mundiales? Con un mercado nacional significativamente menor al actual? No lo s, lo confieso, no he hecho los nmeros. Pero no me parece una razn suficiente.

Entonces, Que nos queda? Qu ha pasado en los ltimos diez aos que haya movido el tablero de forma tan grave para que las oligarquas reformulen su pacto del 78?

Y entonces lleg Fidel

Digo, Pablo Iglesias. O no, mejor digo Podemos. Pero no el Podemos nuevo-chico-del-barrio de la partitocracia (impulso Mediapro de por medio), sino como el resultado de la explosin del 15 M y la consolidacin de una variopinta serie de fuerzas de izquierdas an no domadas por el sistema y en sintona entre s. Muchos son los nombres: (los) Podemos, els Comuns, Comproms, las Mareas, las CUP, todas ellas floreciendo como respuesta a la brutal crisis econmica del 2008 y a los entusiastas recortes sociales que las oligarquas espaolas (incluyendo la catalana) dictaron a sus aparatos polticos. Y pienso entonces, que le da mas miedo a los Artur Mas o a los Rajoy de turno? Que un president de la Generalitat tenga que salir por patas, digo por helicptero, de su Parlament rodeado de izquierdistas cabreados debe dar algo de miedo. Pero que las dos ciudades mas populosas, las dos capitales de Espaa, las gobiernen una ex-jueza comunista y la ta que humill a la clase poltica consiguiendo un milln y medio de firmas contra los deshaucios de la banca... ostras, eso si que da miedo.

Y los pill con los calzoncillos abajo

Los pill a todos con los calzoncillos abajo y cagados. S, los escndalos de corrupcin. Ese man de euros que cay en la Espaa (y Catalua) del ladrillo desde los bancos alemanes y que convirti a la clase poltica en una especie de Midas: con solo una recalificacioncita de terrenos, un erial o una reserva natural se converta en oro. Una sociedad empobrecida ve pasar ante sus ojos la brbara opulencia, la amoralidad ms detestable y la certeza en su impunidad de esa clase poltica que permite que le bajen los salarios y les recorten derechos polticos y sociales. Y eso si que es un peligro, personas tomando conciencia de la farsa.

Antes rota que roja

Eureka! Me digo. Esto me parece ms coherente. Imagino una conversacin: Oye Mariano te voy a armar un pollo soberanista que va durar dcadas. Coo Artur II, que buena idea. Nos convertimos en defensores de nuestras esencias nacionales y ale!, a ganar elecciones, hasta que pase el temporal!. Demasiado ingenuo? Demasiado Simple? Deca un franciscano all por el siglo XIII que En igualdad de condiciones, la explicacin ms sencilla suele ser la ms probable. Este principio metodolgico, la llamada navaja de Ockham, no implica que la explicacin ms sencilla sea la verdadera. Pero Y si lo fuera? Seria una jugada genial: el procs, definitivamente bajo la conduccin tecnocrtica del govern (podra haber sido de otra forma, sin duda) divide Catalua en dos bandos. El PSC se declara unionista, se parte y se hunde en las elecciones. Sin los votos del PSC, el PSOE no puede gobernar Espaa. Convergencia forma gobierno con ERC, la cual debe renunciar a cualquier futura alianza con los unionistas del PSC. No mas tripartitos. A la Colau la encerramos en sus contradicciones y convertimos a la CUP en su nmesis. El escenario cataln es perfecto. La socialdemocracia de ERC forma un gobierno de unidad nacional con CDC (a lo Merkel-Schroeder) mientras se transita hacia un nuevo binmio partitocrtico neoliberal por secula seculorum.

En Espaa, el PSOE se convierte en el enemigo natural de Podemos, pescando en el mismo caladero los votos de la izquierda. El PP, sin un PSOE en diputa, vuelve crecer envuelto en la rojigualda (a veces con la constitucional y si es necesario con la del pollo negro y el A por ellos, a por ellos...). Y si hay descontentos o despistados, siempre nos quedar Ciudadanos. Y a vivir, que son dos das.

Y el gran capital, y tal?

Podra parecer que un conflicto as pudiera ser contradictorio con la poltica de estabilidad del gran capital. Pero, seamos serios. Una Catalua independiente en manos del nuevo binomio ERC-CDC, mas temprano que tarde, seguir siendo parte de la UE. Y al capital multinacional le molan los Estados pequeos. Cuanto ms pequeos, dbiles y dependientes, mejor. Y a Alemania o a Francia se la sopla tener una Catalunya separada de Espaa: seguirn viniendo de vacaciones a la Costa Brava, a Mlaga o a Mallorca y tendrn un potencial competidor ms dbil del que dejaron con la reconversin industrial de los 80. No habr grandes opositores a la separacin de Catalua o de cualquier otra nacin de la Espaa actual. En el mundo globalizado las multinacionales piensan de los estados lo que deca aquel ttulo del libro de Schumacher: lo pequeo es hermoso.

Y si el temporal no pasa?

Los fuegos a veces se encienden y despus no se controlan. Y la represin desatada sobre un enorme colectivo de personas hoy agredidas por la brutalidad policial nos debera generar a todos un sentimiento profundo de solidaridad. Y de indignacin. Y de crtica al pensamiento uniformizador que nos impone el poder. Posiblemente Catalua acabar siendo una Repblica Independiente, ganada a pulso por la determinacin de esos compaeros y compaeras que ayer valientemente salieron a votar. Y posiblemente las clases trabajadoras catalanas sigan tan explotadas como hoy.

En estos momentos, an con tanta rabia ante la injusticia desatada sobre esos hombres y mujeres que de forma pacfica defendan ideas en Catalua, quiero pensar. Y pienso que debera hacernos reflexionar sobre las trampas que nos tienden los poderosos. Sobre su cada vez mayor capacidad de hegemonizar su pensamiento con altavoces mediticos cada vez ms potentes. Sobre la dificultad de las izquierdas en buscar caminos de unidad y elaborar discursos alternos. Deseara que el discurso de los de abajo contra los de arriba no se sustituya por Espaa contra Catalua, ambas patrias tan falsas como los politicastros que hoy dicen defenderlas.

E imagino otra conversacin, hace un par de das.

Oye Mariano, esto parece que se nos va de las manos. Vamos a tener que declararnos independientes o la pea se va a cabrear mucho . Se nos jodi el plan del eterno conflicto Pues Artur II, no me queda mas remedio que repartir unas hostias como panes Bueno, ya sabes aquello de que en la guerra se masacran los que no se conocen. Y tu y yo nos conocemos. No?.

Postdata: Y s, yo tambin quiero votar. Quiero votar si quiero una Repblica Catalana Independiente. Y quiero votar si con mis impuestos tengo que pagar colegios del Opus. Y quiero votar si los bancos nos deben devolver lo estafado. Y quiero votar si declaramos como principio constitucional la Soberana Alimentaria en mi estado. Y quiero votar si acabamos con las privatizaciones de lo pblico, desde el agua hasta la sanidad. Y quiero votar si la Iglesia tiene derecho a inscribir propiedades pblicas a su nombre. Y quiero votar si los pisos vacos de los bancos deben ser expropiados sin indemnizacin para dedicarlos a viviendas sociales. Y quiero votar, y votar y votar hasta que la democracia ahogue a los que mandan aporrear ciudadanos indefensos y a los que buscan su impunidad entre las banderas.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter