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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-10-2017

El final del imperio de Endesa en Galicia

Toni Martnez
La Marea

Las compaas del IBEX 35 apoyan y aprovechan el paquete de privatizaciones ms grande de la historia reciente de Brasil que promueve Michel Temer


Dos andes salen al paso de los caminantes que pasean por la estrecha acera situada cerca de las macro instalaciones que Endesa posee en As Pontes de Garca Rodrguez, un municipio en la frontera que separa A Corua y Lugo. Junto a estos dos exticos animales hay tambin gallinas, avestruces, un pavo real y varios ciervos, todos ellos a escasos metros de cuatro gruesas chimeneas que no dejan de echar vapor de agua, y otra mucho ms fina y alta que expulsa humo producto de la quema de carbn. Con este pequeo zoo, que mengua ao tras ao, Endesa quiso demostrar a principios de la dcada de los 80 que era posible la convivencia feliz entre los seres vivos y su produccin de energa.

La multinacional posee en la villa coruesa una central trmica, una hidroelctrica, un parque de carbn, dos presas y una amplia extensin de terreno que incluye un lago artificial creado en la antigua mina. La central y la mina asociada a ella han sido las infraestructuras ms contaminantes del Estado espaol en los ltimos aos. La bonanza econmica que viva la zona tapaba cualquier denuncia de contaminacin. Luis [no quiere que su nombre verdadero aparezca publicado en el reportaje] perteneca a un pequeo grupo ecologista y asegura que la contaminacin se notaba en las aldeas cercanas. El polvo que flotaba en la atmsfera quemaba las cosechas; caa en una col y estaba perdida, apunta. Adems contina destrozaron muchas mmoas [dlmenes funerarios] de una riqueza patrimonial muy importante. Luis seala a las presiones de Endesa y al carcter gallego la falta de presin social sobre la central, incluso ahora, cuando asegura que toda la contaminacin que todava produce la central acaba en el ro y llega a Pontedeume, un municipio cercano.

Una frase explica muy bien el porqu de este desinters. Siempre que se habla con un vecino acaba soltando un mantra que ha triunfado: Dicen que la contaminacin llega ms a los ingleses que a los de aqu. Aun as, obligada por las directivas comunitarias sobre contaminacin, Endesa tuvo que cerrar su mina a cielo abierto a finales de 2007 y adaptar su chimenea a un tipo de carbn menos contaminante y que ahora mismo se importa desde Indonesia y EEUU a travs del puerto de A Corua.

Desde hace una dcada, diferentes organizaciones internacionales vienen alertando de los problemas que, pese a esos procesos de adaptacin, todava ocasiona la central trmica de Endesa en As Pontes. Por ejemplo, un informe realizado en 2008 por la consultora inglesa EMRC adverta de que se trataba del mayor foco emisor de toda Europa que ms daos provoca a la salud debido a las altas emisiones de dixido de azufre y de xidos de nitrgeno. En 2013, la organizacin ecologista SOMO (Centre for Research on Multinational Corporations) public un informe en el que aseguraba que la continuidad de Enel-Endesa en As Pontes es responsable de 54 muertes prematuras al ao, con un coste estimado en salud de 292.831.796 euros.Ao tras ao, la central trmica encabeza el ranking como la empresa ms contaminante de Espaa, segn los datos hechos pblicos por la Comisin Europea, al emitir 6,9 millones de toneladas de CO2 al ao.

Pero esas cifras parecen tener los das contados. Desde 2005 se intuye el cierre de la instalacin, algo que se teme en el municipio corus. Si se va Endesa no hay alternativa, se lamenta el profesor jubilado Jos Mara Lpez, una opinin que comparten la mayora de los vecinos. Xose M. Ribeira, jubilado de Endesa y ahora en la formacin Xuntos por As Pontes, incide en que no ha habido una transformacin poltica para hacer frente a ese cierre por lo que, a su juicio, tendra graves consecuencias.

A la espera de que llegue ese momento, Enel-Endesa ya ha ido dando sus primeros pasos. En 2005 empez a utilizar solo carbn de importacin, por lo que dos aos despus cerr su mina. En 2007, vendi varios equipos a la empresa polaca Kopalnia Wegla Brunatrego. En abril de 2012 acab el proceso de recuperacin del antiguo agujero que dej la actividad minera. Ahora la empresa energtica ya ha anunciado el cierre de su central trmica en Andorra (Teruel) para el ao 2020 y detrs podra ir la de Compostilla, en Len.

Lo cierto es que nadie en As Pontes habla mal de Endesa. Al menos nunca en pblico, y si lo hacen en privado dejan muy claro que no quieren que su nombre aparezca vinculado a ninguna crtica a la empresa. Ni siquiera hay un grupo ecologista en activo en un pueblo con una superficie de 249,37 km cuadrados, el ms extenso de la provincia. La mayor parte del trmino municipal, excepto la ocupada por Endesa, son bosques y caminos rurales. Tampoco los partidos polticos cuestionan la central. Un parque inaugurado por el alcalde del Bloque Nacionalista Galego (BNG) que gobern tres legislaturas (1995-1997 y 1999-2007) y el presidente de Endesa muestra la buena sintona entre empresa y poder poltico.

Ribeira lo explica sin ambages. Los alcaldes nunca le plantaron cara a la central, afirma. Y critica que el dinero que dej Endesa en las arcas municipales se us para hacer obras y no para pensar en el futuro creando un tejido industrial. Ribeira reparte culpas entre todas las formaciones polticas: Nadie se atreve a ponerle el cascabel al gato. El pueblo vive de la central, pero cuando se vaya. Ribeira fue dirigente del sindicato CIG (Confederacin Intersindical Galega), mayoritario en Endesa. Sobre aquella poca pone en valor la lucha sindical. Hubo 29 muertes en el montaje de la central e hicimos huelgas muy fuertes, recuerda. Como ancdota relata una situacin vivida poco antes de morir Franco, cuando lleg un inspector de trabajo para impedir una huelga, era Paco Vzquez, quien despus sera alcalde de A Corua y destacado dirigente socialista.

Los trabajadores de la entonces empresa pblica tienen varios derechos adquiridos durante aos. Entre ellos, destaca que ninguna de las familias que all trabajaban pagan la luz y que sus hijos tenan los estudios universitarios pagados. Adems, se cre una caja de previsin social de los trabajadores de la Empresa Nacional de Electricidad S.A. en octubre de 1985, que naci con 18 millones de pesetas de subvencin inicial y una aportacin anual por cada empleado fijo. Esta situacin hizo que muchos de ellos se jubilasen y prejubilasen, con un fondo de pensiones con el que complementan la paga que reciben de la Seguridad Social y que muchos usaron para irse del municipio. Porque As Pontes creci al calor del negocio energtico, aunque desde la ltima dcada est perdiendo fuelle y vive pendiente de lo que decidan los propietarios italianos sobre su futuro.

La evolucin desde 1976

Endesa lleg a la localidad en 1976, tras la decisin en febrero de 1972 de traspasarle el patrimonio mineroelctrico que la Empresa Nacional Calvo Sotelo (ENCASO) posea en esa poblacin. Durante 31 aos explot el mineral de la mina a cielo abierto. A lo largo de esos aos, el tpico paisaje gallego de bosques y prados se vio modificado por la central termoelctrica de carbn con cuatro grupos de 350 MW cada uno y una chimenea de 356 metros. Junto a ellos, una mina a cielo abierto que ocupaba siete kilmetros de largo y entre uno y tres kilmetros de ancho, y un parque de carbn para almacenar este combustible, con una superficie de 10 hectreas y una capacidad de almacenamiento de 250.000 toneladas. Estas cifras llevaron al entonces ministro de Economa, Carlos Solchaga, a definirla como una de las joyas de la corona junto a empresas como Repsol, Iberia y Renfe. Todas ellas fueron privatizadas.

As Pontes de Garca Rodrguez tena en 1970 un total de 7.916 habitantes. Una dcada despus, la poblacin creci casi un 40%, una situacin que se mantuvo con ligeros altibajos hasta el cierre de la mina. Desde entonces, la poblacin va en claro descenso. En 2016 cuenta, segn el Instituto Nacional de Estadstica, con 10.399 habitantes: 5.308 son mujeres y 5.091 son hombres. En 1990 haba 13.717 personas empadronadas en el municipio: 6.994 hombres y 6.723 mujeres.

Para poner en marcha la emergente industria elctrica se promocion un crecimiento demogrfico sin precedentes en la zona. En un folleto de 1984, Endesa defina a los habitantes de As Pontes como tradicionalmente agricultores y ganaderos sembrados aqu y all por los caseros o afincados en el casco urbano que, gracias a la central, tienen hoy hbitos de una ciudad industrial con ambiente en sus calles, mercados, lugares de esparcimiento.

Con el objetivo de hacer frente a la llegada de nueva mano de obra, Endesa proyect la construccin de cuatro poblados donde ubicar a sus trabajadores. Los primeros fueron el de A Magdalena y el de la Fraga, ambos en 1974. Un ao despus lleg el de O Muio, con 48 viviendas para acoger a ingenieros y peritos. El crculo se cerr con la construccin del poblado de Barreiro que, unido al de la empresa de fertilizantes Enfersa que absorbi Endesa, sumaron 948 viviendas. En los mejores aos la central lleg a tener una plantilla de cerca de 2.500 personas. Hoy son poco ms de 155 los trabajadores directos. El paso de los aos se nota en las viviendas y su entorno. El lateral del poblado de Barreiro an est cercado por una especie de naves industriales que hacen las veces de almacn o garaje. Alrededor, las plazas de aparcamiento de las calles aledaas estn vacas. Parece un barrio fantasma. La despoblacin es tal que la Xunta de Galicia ha anunciado el cierre de uno de los cuatro centros educativos de la poblacin, el Monte Caxado, que lleg a tener hasta tres clases por curso en los aos 80 y 90.

Jos Mara Lpez, profesor jubilado de ese colegio, rememora tambin aquella poca de bonanza. Aument el nivel de vida, y es algo que notaron los que no trabajaban en Endesa, que vieron cmo se dispararon los precios, los pisos y la alimentacin; mientras algunos se cambiaban el coche cada 4 o 5 aos, seala. Pero tambin habla de aquellas familias que fueron expropiadas y que debieron abandonar sus actividades tradicionales agrcolas y ganaderas para acabar en un piso. Nunca se adaptaron, sentencia.

En el centro del pueblo, un local recuerda la importancia de los extrabajadores de la central. En un bajo comercial se encuentra la Asociacin de Prejubilados de Endesa As Pontes. La organizacin explica que en la prejubilacin aplicada de 2005 a 2012 se marcharon 1.500 trabajadores, en un proceso pactado por empresa, sindicatos y Gobierno, con subvenciones europeas. Unos aos antes, con el cierre de la mina, ya haban sido prejubiladas 500 personas. Muchas de ellas se volvieron a sus lugares de origen y otras abandonaron el pueblo al comprarse una casa con el dinero que recibieron.

Dudas sobre el futuro de la central

En Europa hay 280 centrales trmicas que representan el 39% del total de las emisiones de gases contaminantes. Por ese motivo, la UE public a principios de agosto la nueva normativa que limita este tipo de emisiones. De hecho, la central de As Pontes ya se comprometi en 2010 a reducir un 75% sus emisiones de dixido de azufre hasta 2020, un 50% las de xido de nitrgeno y un 80% el lanzamiento de partculas a la atmsfera, para lo que ha anunciado ahora una inversin de 218 millones de euros. La nueva normativa, publicada el pasado 17 de agosto, es ms restrictiva y segn la European Climate Foundation tendr un coste aadido para las plantas espaolas de 1.119 millones.

Para Ecologistas en Accin la mayora de las centrales no podr hacer frente a esa inversin y debern cerrar. Si llega ese momento, ser el adis definitivo de Endesa a As Pontes de Garca Rodrguez. Falta por conocer qu suceder con las miles de hectreas que la empresa an tiene en el entorno del municipio, extensas zonas de terreno que estn valladas. Por ahora no hay ningn plan B para cuando llegue ese momento. El agua cubri el agujero de la antigua mina, pero no hay previsto ningn ro para llenar el vaco que dejar Endesa en Galicia tras explotar sus recursos naturales durante cuatro dcadas.

Fuente: http://www.yoibextigo.lamarea.com/informe/noticias/sin-categoria/endesa-galicia-as-pontes/



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