Portada :: Argentina
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-10-2017

Una fuerza democrtica capaz de construir la alternativa

Matas Fernndez
Rebelin


La pregunta del periodista Carlos E. Cue tiene sentido ms all de la referencia electoral: Qu pasa si pierde? El kirchnerismo entra en decadencia?. La respuesta de Cristina nos permite analizar dos aspectos. En primer lugar, la referencia al movimiento peronista y la herencia cultural: Al kirchnerismo siempre lo vi como una manera de bajarnos el precio a los peronistas. Yo soy peronista, no me digas que soy kirchnerista. Me llamo Kirchner, pero soy peronista de toda la vida. Sin embargo, lo ms interesante es lo que sigue, dice Cristina, Yo no nac ganando elecciones. Las dos primeras elecciones en el ao 83 y 85 en Santa Cruz las perd. No es un problema si pierdo o si gano. En esta eleccin de medio trmino la lectura es que la mayora no est de acuerdo con esta poltica econmica. El Gobierno perdi 14 provincias.

El determinismo peronista, triunfo o hecatombe, reduce todo al resultado electoral, como si esta fuera una condicin necesaria del sistema democrtico, gano luego existo. Podemos considerar que el movimiento y su partido han ejercido hegemona en la historia reciente de nuestro pas. Durante la ltima campaa presidencial se alertaba sobre una verdad a medias que resulta interesante analizar an hoy. Se deca, que era la primera vez que la derecha poda llegar al poder por la va democrtica. Es difcil pensar que esto es totalmente cierto cuando gobernaron Menem y De la Rua, pero es evidente que estos llegaron al poder en el marco de plataformas y partidos que venan de otras tradiciones y rompieron el contrato electoral ejecutando otros programas econmicos. En el caso de Cambiemos, su columna electoral, el Pro, se constituyo como un partido de centro derecha y se present ante la sociedad como un partido liberal moderno. Para ocupar ese lugar, absorbi adems a la histrica UCR. No lo hizo por la fuerza, sino en el marco de una interna abierta. Durante la campaa compartieron la idea de vivir mejor, pero nunca ocultaron sus recetas econmicas de ajuste, defendieron la idea de abrir la economa an sabiendo que poda tener consecuencias en sectores de la industria local y plantearon alianzas comerciales fuera de los BRICS, un grupo de pases donde Argentina haba desarrollado acuerdos significativos durante los gobiernos de Nstor y Cristina.

Macri, el Pro y el Frente Cambiemos son en definitiva una derecha a cara descubierta que tiene un buen desempeo electoral a partir de altos niveles de adhesin. Frente a esto, surge la obligacin de construir la agenda poltica que nos permita disputar sentido a este momento poltico y social. No hay solo novedades, tambin estn las tradiciones. Est claro que hay que proponer una alternativa econmica, que permita a la Argentina proyectarse y construir estabilidad; defender la industria y el empleo nacional; buscar en todo momento la justicia social; y sostener nuestros valores culturales. A esto, tenemos la necesidad y obligacin de sumar nuestros desafos generacionales: la innovacin tecnolgica y cientfica; el cuidado y la preservacin del ambiente; el avance hacia la equidad de gneros; y la defensa del derecho a la ciudad.

La agenda no resuelve la tarea por si sola. No es nuevo el debate partido movimiento en la construccin de la poltica. Los que promueven ganar en la calle y los que sostienen la disputa en el marco de las instituciones. No son acciones contrapuestas sino complementarias. Una aproximacin a este problema est en los ltimos estudios de Laclau, donde expresa que la dimensin horizontal de la autonoma sera incapaz, si es librada a s misma, de lograr un cambio histrico de largo plazo, a menos que sea complementada por la dimensin vertical de la hegemona. Ser resistencia y propuesta no es imposible. Asumir que las elecciones se ganan y se pierden, como dice Cristina y como tambin deca Nstor Kirchner es aprender democracia.

Algunos tambin proponen, frente al clima de poca, ceder contenido y hacer un peronismo amigable. Las estrategias de comunicacin pueden ser distintas, pero nada reemplaza a la poltica. Se debe actuar en el hoy y en el ahora. Desde el fondo de la historia, nos ensean los postulados de Sneca que no hay viento favorable sino para aquel que sabe a donde va. Ms actual, Carlos Marx escribi que los hombres hacen la historia, pero no en las circunstancias que ellos eligen. Adems, tenemos el valor de autores latinoamericanos como Carlos Matus, referente de las escuelas de planificacin de nuestro continente que remarca la importancia de articular el contenido del proyecto de gobierno con la gobernabilidad y la capacidad de gobierno.

Finalmente, tenemos 12 aos de gobierno popular, que con virtudes y dificultades llev adelante un proceso de crecimiento con inclusin social. Tuvimos all la dificultad de diversificar la economa ante los intereses de los sectores econmicos concentrados, que ahora celebran las polticas econmicas de Cambiemos y este nuevo momento. Frente a esto, por ms agobiante y hegemnico que pueda ser, lo peor es la resignacin. Tenemos que ser una fuerza democrtica capaz de disputar sentido sin miedo a los antagonismos y con vocacin de gobierno sin ser para parecer, sino ser para transformar.

Blog del autor: http://www.matiasfernandezblog.com.ar/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter