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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-10-2017

S a la tasa turstica en beneficio del medio ambiente y de los trabajadores del sector turstico

Ecologistas en Accin


Ante el debate abierto en la sociedad valenciana tras la aprobacin de una resolucin de Las Cortes Valencianas, en el debate de poltica general de la Comunitat Valenciana de los pasados 13-15 de septiembre, en la que se instaba al Consell a tramitar una Ley que contemplara una tasa turstica, Ecologistas en Accin quiere fijar su posicin. La propuesta fue impulsada por Podemos y tuvo el apoyo de Comproms. La recaudacin de ese impuesto ira al sector turstico, para la mejora de los servicios y de las infraestructuras tursticas y la recaudaran los Ayuntamientos.

El turismo de masas (7,8 millones de turistas en el Pas Valenciano en 2016) tiene unos grandes impactos ambientales. Las infraestructuras bsicas se han de disear para acoger una poblacin flotante superior varias veces a la poblacin residente en las temporadas altas: depuradoras de aguas residuales, abastecimiento, recogida y tratamiento de residuos, etc. A menudo no existe ese dimensionamiento y se producen vertidos de aguas sin depurar, residuos que se envan a vertedero sin tratar, vertederos que se colmatan, etc.

El turismo en la Comunitat Valenciana, impulsado por las administraciones, en su vertiente de turismo residencial ha tenido adems gravsimos impactos en la ordenacin del territorio, pues ha servido para promover la ocupacin de territorios de alto valor ambiental (el litoral, los entornos de espacios naturales protegidos, espacios agrcolas de alto valor, etc) constituyendo un cerco a esos espacios y una autntica muralla a lo largo del litoral. Adems esos desarrollos tursticos promovan el urbanismo disperso, con gravsimas consecuencias ambientales asociadas al mismo: intensificacin de la movilidad motorizada, emisiones de gases de efecto invernadero, agravamiento del cambio climtico, impactos paisajsticos, etc.

Una parte importante de los turistas en la Comunitat Valenciana utilizan el transporte areo para su desplazamiento, contribuyendo de forma importante a las emisiones de gases de efecto invernadero. El reciente turismo de cruceros tiene unos grandes impactos sobre la calidad del aire donde recalan los mismos, pues queman un combustible de baja calidad (fueloil) y suponen un colapso puntual de los servicios de esas ciudades. El crecimiento de los apartamentos tursticos, empeora las condiciones de vida de la poblacin residente, pues aparte de las molestias que genera (ruidos, aglomeraciones, etc.), eleva el precio del alquiler de las viviendas y expulsa de sus barrios a la poblacin ms vulnerable, el fenmeno denominado gentrificacin de las ciudades. Por ltimo el turismo de masas se est asociando a la precariedad y explotacin de los trabajadores de la hostelera y restauracin. El fenmeno de las kellys ha salido a la luz pblica, y es un signo de la injusticia social asociada a ese turismo de masas.

Es evidente por tanto que el turismo debe gravarse con impuestos y tasas adicionales, que ayude en parte a hacer frente a esos impactos y que redunde en la calidad de vida de la poblacin residente y en los trabajadores del sector. Ecologistas en Accin est en contra de que esa recaudacin de la tasa turstica engorde el propio sector turstico y que se utilice para mejorar sus infraestructuras, tal y como se plantea en la resolucin aprobada en Las Cortes Valencianas. La recaudacin debera ser autonmica para que no se disgregue en centenares de insignificantes miniproyectos. Tomando el ejemplo de las Islas Baleares y de otras regiones y ciudades, la tasa o impuesto turstico tiene que ser autonmico y con destino finalista, teniendo como objetivo prioritario la restauracin del medio ambiente, sin olvidar otras posibles finalidades, tambin importantes como la recuperacin del patrimonio histrico y cultural, la mejora de la calidad del empleo o lucha contra el cambio climtico.

Los argumentos del sector turstico y hostelero (Hosbec, Apha, Apeha, Cmaras de Comercio, patronales, etc.) en contra de la instauracin de la tasa no se sostienen. La implantacin de la tasa no supondra, por desgracia, una barrera disuasoria para el turismo. La supuesta prdida de competitividad frente a otros destinos, tampoco es cierta, pues la tasa redundara en una mejora de la calidad ambiental y paisajstica, muchas veces reclamada por los mismos turistas. Es necesario reducir los impactos y presiones ambientales y de recursos de la actividad turstica, y mejorar la calidad de lo que se oferta al turista, consiguiendo un turismo de mayor calidad y reduciendo el nmero de turistas. Es necesario tambin imponer lmites al turismo, estudiando la capacidad de carga de cada territorio, decrecer y crear alternativas al mismo desde la economa social y solidaria.

Fuente: http://www.ecologistasenaccion.org/article35058.html?artpage=2-2#outil_sommaire_1



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