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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-10-2017

La Organizacin Mundial del Comercio

Alejandro Teitelbaum
Editorial Icaria

(Fragmento del libro de Alejandro Teitelbaum La armadura del capitalismo. El poder de las sociedades transnacionales en el mundo contemporneo. Editorial Icaria, Barcelona, enero 2010. 334 pginas)


La Organizacin Mundial del Comercio (OMC) se cre en virtud de uno de los acuerdos contenidos en el Acta Final de la Ronda Uruguay, firmada en Marrakech en abril de 1994 y entr oficialmente en funciones el 1 de enero de 1995.

El GATT (Acuerdo General de Aranceles Aduaneros y Comercio) que exista desde 1947, no era una institucin sino un tratado de 38 artculos, con una estructura burocrtica muy ligera: un director, un director general adjunto, tres subdirectores, etc., hasta que fue reemplazado en 1995 por la Organizacin Mundial del Comercio. En el GATT las negociaciones entre pases podan ser globales, lo que posibilitaba que las partes pudieran hacer concesiones recprocas sobre sectores distintos, por ejemplo productos agrcolas contra productos manufacturados.

Los pases del Tercer Mundo participan en las discusiones preliminares y en las discusiones de fondo en la OMC con una serie de desventajas. En primer lugar, la OMC tena, en julio de 2008, 153 Estados Miembros y 30 observadores, pero en las negociaciones participan realmente entre 30 y 35 Estados, siendo la mayora de los ausentes Estados del Tercer Mundo. Adems, slo un tercio de dichos Estados tienen una delegacin permanente en la OMC 1 . Las negociaciones se realizan por sector y estos son numerosos, lo que requiere que cada Estado cuente con muchos funcionarios especializados, cosa que no sucede con la mayora de los pases del Tercer Mundo.

En el cmulo de reuniones y negociaciones, a muchas de las cuales la mayora de los Estados no asisten, se discuten asuntos aparentemente tcnicos pero con serias consecuencias de poltica econmica, como ser qu subsectores entran en cada sector. Por ejemplo hay que decidir si la gestin de un hospital se la clasfica en los servicios de gestin (liberalizados) o en la esfera del servicio pblico de la salud (excluido hasta ahora de las negociaciones) o si el audiovisual es una mercanca (sector liberalizado) o un servicio (todava sujeto a negociacin). Despus muchos pases se encuentran con el hecho consumado y deben soportar las consecuencias.

Por el contrario, los pases del G8, en particular los Estados Unidos, cuentan con numerosos funcionarios especializados y equipos de asesores, en muchos casos estudios de abogados especializados en negocios internacionales que representan de hecho los intereses de las empresas transnacionales, lo que les permite aprovechar en su beneficio las dificultades tcnicas que entraan las negociaciones.

Adems, en la reunin ministerial de la OMC en Doha en noviembre de 2001, que comenz la ronda de negociaciones que lleva el nombre de la ciudad sede de la reunin inaugural, en su etapa preparatoria se utiliz un procedimiento de toma de decisiones totalmente antidemocrtico, consistente en que previamente los miembros, individualmente y/o en grupos plurilaterales, negociaban con la Secretara. En Doha los ministros daban sus opiniones a los "facilitadores", nombrados por el Presidente de la reunin sin consulta previa. Los "facilitadores" y la Secretara trabajaron en una conclusin que no tena relacin alguna con las opiniones vertidas por varios ministros.

Slo algunos iniciados saben quienes son realmente los "facilitadores", llamados "hombres verdes", porque los primeros concilibulos de esta naturaleza se realizaron en un saln verde en la reunin de Seattle.

Despus de la reunin de noviembre de 2001 en Doha, el Director saliente de la OMC, Mike Moore, propuso institucionalizar el sistema de los "hombres verdes", propuesta que fue muy bien acogida por Pascal Lamy, hasta hace poco Comisario de Comercio de la Unin Europea y ahora Director de la OMC.

El sistema de los "hombres verdes" cuenta con el apoyo total de la Unin Europea y de Estados Unidos y es un paso ms para que la OMC est al servicio de los pases ricos y de las sociedades transnacionales. De este modo se excluye de la adopcin de decisiones a la mayora de los pases miembros de la OMC 2 .

Las decisiones de la Organizacin Mundial de Comercio son obligatorias y los Estados que no las acatan pueden sufrir sanciones. Las consecuencias de estas decisiones pueden ser dramticas para los derechos fundamentales de los pueblos.

Los principales acuerdos celebrados en la Organizacin Mundial del Comercio son:

E l Acuerdo relativo a los aspectos de la propiedad intelectual relacionados con el comercio, el Acuerdo relativo a textiles y vestidos, el Acuerdo sobre las medidas en materia de inversiones relacionadas con el comercio, el Acuerdo general sobre el comercio de servicios, el Acuerdo relativo a los aspectos de la propiedad intelectual relacionados con el comercio y las negociaciones para llegar a un acuerdo en materia de comercio agricola, que se hallan en una impasse.

Veamos cada uno de dichos acuerdos y las negociaciones para un acuerdo en materia de comercio agrcola.

a) El Acuerdo relativo a los aspectos de la propiedad intelectual relacionados con el comercio (ADPIC)

En el marco de este Acuerdo, la India ya perdi un litigio en la OMC frente a Estados Unidos y a la Unin Europea por una cuestin similar a la planteada en el juicio de las 39 transnacionales farmacuticas (que finaliz con un arreglo entre las partes) contra Africa del Sur. En 1997 el rgano de Apelacin de la Organizacin Mundial del Comercio dio la razn a los Estados Unidos, que reclamaba contra la legislacin de la India que impide de manera temporaria el registro de patentes sobre productos farmacuticos y agroqumicos (Decisin AB‑1997‑5. WT/DS50/AB/R, del rgano de Apelacin de la OMC, del 13 de diciembre de 1997). El rgano de Apelacin hizo una interpretacin discutible de los procedimientos y de los prrafos 8 y 9 del artculo 70 del Acuerdo ADPIC para exigir a la India que otorgara de inmediato a las transnacionales farmacuticas derechos exclusivos de comercializacin sin esperar el 1  de enero del 2005, como sostena la India, de acuerdo con su interpretacin de los prrafos mencionados del artculo 70 y de los prrafos 1, 2 y 4 del artculo 65 del Acuerdo.

La Unin Europea (Comunidades Europeas), que actu en el litigio como tercero, junto a Estados Unidos y contra la India, argument que era inadmisible la referencia de la India a la importancia para los pases en desarrollo de la cuestin de los derechos exclusivos de comercializacin de productos farmacuticos y agroqumicos. La Unin Europea invoc el principio pacta sunt servanda (los tratados deben ser cumplidos) contenido en el artculo 26 de la Convencin de Viena Sobre el Derecho de los Tratados, pero olvid el artculo 53 de la misma Convencin, que dispone la nulidad de todo tratado opuesto a una norma imperativa de derecho internacional general. En este caso las normas que consagran el derecho a la salud y a la vida.

Por el contrario, la India gan en 2007 un juicio que le inici Novartis ante un tribunal hind por un asunto semejante: el derecho a fabricar medicamentos genricos. Vanse en el Captulo III, los prrafos 5 y 5.1: Las sociedades transnacionales farmacuticas y el derecho a la salud. La cuestin de los medicamentos genricos a bajo precio.

Aunque no se invoque la nulidad del ADPIC, se debe hacer prevalecer en la interpretacin de dicho Acuerdo la primaca de los derechos humanos fundamentales y del inters general. La prohibicin temporaria de registrar patentes establecida por la India responde al objetivo de mejorar los niveles de salud de la poblacin de la India, facilitndole el acceso a precios mdicos a los medicamentos esenciales 3 . En la decisin del rgano de Apelacin prim una interpretacin discutible del ADPIC favorable a los intereses de las empresas transnacionales farmacuticas y contraria a los derechos fundamentales del pueblo de la India y a la poltica de la Organizacin Mundial de la Salud que favorece (favoreca?) la utilizacin de una lista de medicamentos esenciales.

El Acuerdo relativo a los aspectos de la propiedad intelectual relacionados con el comercio (ADPIC), es uno de los acuerdos fundadores de la Organizacin Mundial del Comercio. La orientacin decididamente liberalizadora de la OMC cambia bruscamente en este Acuerdo, porque se trata de la propiedad monoplica u oligoplica que detentan las sociedades transnacionales, de las tecnologas ms avanzadas y de muchas marcas y patentes, que es fuente de enormes ganancias. Por eso nunca se lleg a un acuerdo en las discusiones celebradas durante aos en el CNUCED - UNCTAD para aprobar un Cdigo Internacional de Conducta sobre la Transferencia de Tecnologa y finalmente se aprob el ADPIC, que refuerza en los hechos la propiedad oligoplica o monoplica de los conocimientos aprovechables econmicamente.

La duracin de la proteccin conferida por una patente se ha fijado en 20 aos (art. 33) y la de las marcas es indefinida (siete aos renovables indefinidamente, art. 18), lo que significa demorar excesivamente el momento en que los nuevos conocimientos pasan al dominio pblico, en beneficio exclusivo de los propietarios de las patentes, generalmente sociedades transnacionales. Pero las grandes empresas han encontrado la manera de prolongar la duracin de las patentes de los medicamentos mediante una nueva presentacin del mismo medicamente (nuevo uso) sin que haya innovacin tcnica.

Se argumenta que la proteccin del propietario durante un largo plazo motiva a ste para invertir en la investigacin, pero se olvidan cuatro aspectos: 1) que buena parte de la inversin en investigacin la hace el Estado (es decir los contribuyentes) y que los laboratorios gastan mucho ms en publicidad que en investigacin; 2) que los beneficios de la comercializacin de los conocimientos (que suelen ser exorbitantes como es el caso de las drogas de base en la industria farmacutica) amortizan la inversin que ha hecho el propietario de la patente y comienza a producirle enormes ganancias netas en lapsos muy breves; 3) que los nuevos conocimientos son el resultado de un trabajo social realizado por cientficos, tcnicos y trabajadores y de un proceso histrico de acumulacin de saber, de modo que es muy discutible su pertenencia exclusiva a quien invirti capital en la investigacin (si realmente invirti y no se limit a aprovechar la inversin pblica) y 4) que un derecho de patente muy prolongado fomenta el precio de monopolio y perjudica por consiguiente al consumidor.



Por ello es inexacto lo que afirmaba el entonces Secretario General de la ONU Koffi Annan que solo el sector privado tiene el dinero, las habilidades y la capacidad de gestin para dirigir las cuestiones relacionadas con el desarrollo (only the private sector has the money, the skills and the management to address the development issues). (Citado por el World Business Council of Sustainable Development (WBCSD) en la pgina web que este conglomerado de 120 sociedades transnacionales comparte con las Naciones Unidas).

En los hechos, las grandes sociedades transnacionales se apropian, por diversos medios y en su exclusivo beneficio, de los conocimientos que son por naturaleza sociales.

Entre los medios utilizados est la apropiacin legal (el acuerdo ADPIC y las patentes y marcas) y la biopiratera, consistente en la apropiacin de hecho y patentamiento ilegal de los conocimientos ancestrales y de materia orgnica y organismos vivos y sus partes, entre ellos los genes 4.

El Acuerdo ADPIC incluye el patentamiento de formas de vida (artculo 27, inciso 3, apartado b: microorganismos), lo que implica, entre otras cosas, una infraccin a la legislacin internacional en materia de patentes5 y la eventual apropiacin privada de conocimientos y tcnicas tradicionales que pertenecen al patrimonio comn de diferentes pueblos.

Formalmente, el Acuerdo ADPIC admite la posibilidad de excluir del sistema de patentes a los seres vivos, aunque en el artculo 27, 3, b) del mismo dice: Sin embargo, los Miembros prevern la proteccin de variedades vegetales por brevets, mediante un sistema sui generis eficaz o por una combinacin de ambos. No especifica qu quiere decir un sistema sui generis eficaz. As, en el ADPIC, de todas maneras queda la puerta abierta al patentamiento de variedades vegetales.

Este sistema sui generis eficaz est establecido, con el nombre de derechos del obtentor en la UPOV (Unin Internacional para la Proteccin de Nuevas Variedades de Plantas), que no es mencionada en el ADPIC. Pero en la gran mayora de los tratados bilaterales en materia de propiedad intelectual est incluida la obligacin de adherir a dicha Unin, con lo que en tales tratados desaparece hasta la posibilidad formal de excluir el patentamiento de organismos vivos (vase ms adelante en el prrafo 4 c) de este Captulo: Los tratados bilaterales en materia de propiedad intelectual).



Las Directrices de 1998 para el examen de solicitudes de patentes de la Oficina Europea de Patentes tambin dejan abierta la puerta para el patentamiento de organismos vivos. Comienzan diciendo que encontrar una substancia que se produce libremente en la naturaleza, es un mero descubrimiento y, por lo tanto, no patentable. Pero contina: ..Si una sustancia encontrada en la naturaleza tiene que ser en principio aislada de lo que la rodea y se desarrolla un proceso para obtenerla, ese proceso es patentable. Por otra parte, si la sustancia puede caracterizarse apropiadamente por su estructura, por el proceso mediante el cual se la obtiene o por otros parmetros () y es nueva en el sentido absoluto de no tener una existencia previamente reconocida, entonces la sustancia per se puede ser patentable 6.

Adems, el patentamiento de organismos vivos plantea un nuevo problema en lo referente a la transmisin de los conocimientos, porque cuando se trata de un organismo vivo, por ms completa que sea una descripcin, no permitir la reproduccin de la invencin... [como exige la norma vigente sobre patentes]... para eludir esa dificultad se ha decidido no exigir la descripcin sino el depsito del organismo vivo (o del material biolgico)7. De modo que los derechos reconocidos al supuesto inventor (que no es tal porque se trata de un organismo vivo o un material biolgico) ya no tienen como contrapartida la transmisin de un nuevo saber.

El Acuerdo ADPIC, que ha acentuado los aspectos negativos ya existentes en la transferencia de tecnologa, producir una profundizacin de la brecha tecnolgica entre los pases industrializados y los pases perifricos en detrimento del desarrollo de stos ltimos y afectar derechos humanos fundamentales como los derechos a la salud y a una alimentacin suficiente, con consecuencias quizs menos espectaculares que las del sida en frica, pero igualmente funestas para buena parte de la humanidad.

El 27 de noviembre del 2000, el Comit del Pacto Internacional de Derechos Econmicos Sociales y Culturales organiz un debate sobre el derecho de propiedad intelectual como derecho humano, en el que participamos. All propusimos dos cosas:

1) que el Comit estableciera una clara distincin en este derecho como derecho humano por un lado, cuando se trata del derecho intelectual de la persona autora del invento o creacin y como derecho patrimonial por el otro, cuando se trata de la propiedad de una patente, detentada por ejemplo por una empresa y

2) que el Comit recomendase que, en todo lo que se refiere a la propiedad intelectual, en particular en lo que concierne a la interpretacin del Acuerdo de la Organizacin Mundial del Comercio relativo a los aspectos de la propiedad intelectual relacionados con el comercio (ADPIC) y a la solucin de diferendos en el marco de dicho Acuerdo, se reconociera la primaca de los derechos humanos y del inters general.

Varios otros participantes hicieron propuestas similares.

Posteriormente, el Comit de Derechos Econmicos, Sociales y Culturales emiti una declaracin en la que se deca: Mientras que los derechos de propiedad intelectual se pueden atribuir y son de alcance y duracin limitados y susceptibles de transaccin, enmienda e incluso renuncia, los derechos humanos son eternos y constituyen la expresin de una reivindicacin fundamental de la persona humana. Mientras que los derechos humanos tiene por objeto garantizar un grado satisfactorio de bienestar humano y social, los regmenes de propiedad intelectual -aunque tradicionalmente brindan proteccin a los autores y creadores individuales - se centran cada vez ms en proteger los intereses e inversiones comerciales y empresariales 8 .

En noviembre de 2005 el Comit aprob la Observacin General N 17 sobre los derechos de autor, donde reiter que el artculo 15, inciso 1 del Pacto de Derechos Econmicos Sociales y Culturales protege los intereses morales y materiales del autor o autores, los que no necesariamente coinciden con los intereses e inversiones de las corporaciones, protegidos como propiedad intelectual en las legislaciones nacionales y en los tratados internacionales 9 .

Nos referiremos brevemente a otros acuerdos celebrados en el marco de la OMC, con la finalidad de demostrar que en ellos tambin los principales beneficiarios son las grandes sociedades transnacionales10.



b) El Acuerdo relativo a textiles y vestidos.

En materia de comercio internacional de textiles y vestidos desde 1974 existan los acuerdos multifibras, destinados a establecer restricciones a la exportacin de vestimentas y textiles de los pases perifricos hacia los pases desarrollados. Los acuerdos multifibras (que eran fundamentalmente proteccionistas de la industria textil de los pases desarrollados) costaban miles de millones de dlares a los consumidores de los pases de la Organizacin de la Cooperacin y del Desarrollo Econmicos (OCDE), perjudicando especialmente especialmente a los consumidores de ms bajos ingresos, que consagran una buena parte de sus recursos a la compra de ropa.

Conviene sealar que, hasta la liberacin del comercio textil en 2005, las prdidas de empleo en la industria textil en los pases desarrollados era sobre todo consecuencia de los cambios tecnolgicos y no de la competencia de la industria textil de los pases perifricos. Los acuerdos multifibras no tenan por objeto proteger el empleo, sino las inversiones de capital 11.

Las grandes beneficiarias de los acuerdos multifibras eran las sociedades transnacionales, que actuaban como exportadores privilegiados, implantndose en las zonas francas de los pases pobres aprovechando el bajo costo de la mano de obra en general y femenina e infantil en particular y tambin como importadoras privilegiadas con tarifas preferenciales y como distribuidores en los pases desarrollados 12.

El Acuerdo GATT de 1994 relativo a textiles y vestidos, que entr en vigor en 1995, previ la eliminacin total de los acuerdos multifibras en un plazo de diez aos, que se cumpli en enero de 2005.

Adems, el acuerdo de 1994 previ medidas de salvaguarda, antidumping, de salvaguarda transitorias, etc. En los primeros meses de 1994, la Unin Europea impuso unas veinte medidas antidumping sobre productos textiles provenientes de nuevos exportadores, como la India y Paquistn13.

Esto puede explicar el gran inters existente en los pases desarrollados por introducir en los convenios comerciales una clusula social, inters manifiestamente econmico y con una finalidad proteccionista y no revelador de una sbita preocupacin social.

El 1 de enero de 2005 qued liberado el comercio de textiles y China, que ya ocupaba un lugar muy importante en ese sector, aument verticalmente a partir de esa fecha sus exportaciones. Por ejemplo, en pocos meses las exportaciones destinadas a Europa se multiplicaron por dos y hasta por cinco, segn las prendas. Algo similar ocurre en Estados Unidos.

Los industriales textiles de los pases desarrollados pensaron poder resistir la competencia concentrndose en la alta calidad, pero China tiene los conocimientos y la maquinaria, adquirida en Alemania, Japn y Corea del Sur, para competir tambin ventajosamente en ese sector.

Las consecuencias para los pases que tienen un sector industrial textil que emplea una numerosa mano de obra (Grecia, Portugal, Turqua, Marruecos, Tnez, Amrica Latina y el Caribe, Bangladesh, etc.) de la irrupcin masiva en el mercado mundial de los productos textiles de origen chino a un precio muy bajo que desafa toda competencia, entre otras razones por el salario extremadamente bajo de los trabajadores chinos 14, han sido particularmente graves, en trminos de cierre de fbricas, cesantas, disminucin de salarios y empeoramiento de las condiciones de trabajo del personal que permanece ocupado 15. La industria textil de los pases desarrollados tambin acus el impacto 16. Estados Unidos reaccion inmediatamente imponiendo cuotas a la importacin de textiles de origen chino y la Unin Europea negoci con China en junio 2005 cuotas de importacin.

Si bien la industria textil de los pases desarrollados sufre los efectos de la competencia de China, los Gobiernos de dichos pases no quieren desatar una guerra econmica con el gigante asitico. Por una parte, porque los sectores dominantes de sus economas son otros : maquinaria de alta tecnologa, aeronutica, biotecnologa, servicios, etc. y prefieren sacrificar la industria textil a cambio de mantener abierto el mercado chino para la produccin de sus industrias dominantes.

Por otra parte, los textiles a muy bajo precio que entran al mercado de los pases desarrollados tienen la ventaja de que pueden disminuir el costo de la fuerza de trabajo 17 en dichos pases. En efecto, en el presupuesto de las familias, la ropa ocupa un lugar importante, que vara en ms o en menos entre el 10 y el 40 por ciento segn el nivel de ingresos, segn se trate de familias con nios o no, urbanas o rurales, etc. En las familias de bajos recursos la comida y la ropa y, si es el caso, el alquiler de la vivienda, constituyen los rubros ms importantes.

De modo que el acceso a ropa muy barata alivia en mayor o en menor medida el presupuesto familiar o por lo menos compensa los aumentos en otros rubros de dicho presupuesto y, como consecuencia, puede disminuir o por lo menos no aumentar el costo de la fuerza de trabajo.

Segn el acuerdo de junio 2005 entre la Unin Europea y China, que estableci cuotas para el ingreso de textiles chinos en Europa, China fue autorizada a exportar a la UE un total de 105 millones de pantalones para hombre entre el 11 de junio y el 31 de diciembre de 2005, lo cual situara la cuota anual de este producto en 316 millones de unidades, pero ya a principios de agosto estaba cubierta la cuota, como consecuencia de los pedidos masivos formulados a China por los importadores y grandes distribuidores europeos, deseosos de aumentar considerablemente el volumen de sus negocios con la venta de ropa a muy bajo precio. La consecuencia es que quedaron bloqueados en los puertos europeos durante cierto tiempo decenas de millones de prendas de vestir de origen chino hasta que se encontr una solucin para que esa ropa entrara al mercado europeo. Con la implantacin de las cuotas se quiso satisfacer a los industriales textiles europeos y con la flexibilizacin de las mismas se cede a la presin de la gran distribucin, deseosa de vender enormes cantidades de ropa barata al consumidor europeo de bajos recursos.

Estas son las consecuencias de la mano invisible del mercado y de la libre competencia a escala mundial, que incluye la libre competencia en materia de costo de la mano de obra, con sus perdedores y sus ganadores. Los perdedores son las decenas de millones de trabajadores (en este caso de la industria textil y del vestido) que se quedan en la calle o estn obligados a aceptar el deterioro de sus condiciones de empleo. Y tambin pierde la industria textil de numerosos pases que no puede competir con los productos de origen chino. Los ganadores son los gigantes de la importacin y de la distribucin y las grandes empresas de las industrias dominantes en los pases desarrollados, que se benefician con la disminucin o por lo menos la estabilizacin del costo de la fuerza de trabajo, como se explic unas lneas ms arriba.

Esto desmiente una vez ms la teora econmica neoclsica de que el libre comercio internacional tiende a la nivelacin de la remuneracin de factores a escala mundial. Dicho de otra manera, los hechos desmienten la afirmacin de que el libre comercio internacional a la larga empuja hacia arriba el desarrollo econmico y el nivel de vida a escala planetaria.

Siempre subsisten las diferencias de remuneracin del capital (beneficios) entre diferentes sectores industriales (textil y aeronutica, por ejemplo) y la tendencia del capital a reducir el costo de la mano de obra orientando sus inversiones hacia las regiones de salarios ms bajos. Esa es la estrategia de las sociedades transnacionales, que libran una lucha feroz entre ellas, totalmente ajena a la idea de la competencia pura y perfecta. La reorientacin del capital hacia sectores industriales o regiones geogrficas ms rentables se reproduce incesantemente y el resultado es bien perceptible: algunos ganadores y decenas de millones de perdedores, lo que explica en buena medida el hecho de que la brecha entre ricos y pobres, a escala mundial y tambin nacional hace decenios que no cesa de aumentar 18.

c) El Acuerdo sobre las medidas en materia de inversiones relacionadas con el comercio.



El artculo 1 de este Acuerdo establece que el mismo se aplicar a las medidas en materia de inversiones relacionadas con el comercio de mercancas, es decir que excluye a las inversiones relacionadas con el comercio de servicios, tema que veremos ms adelante en el subprrafo e).

El artculo 2establece que ningn Miembro aplicar medidas que sean incompatibles con las obligaciones de "trato nacional" y de "eliminacin general de las restricciones cuantitativas" (arts. III y XI del GATT de 1994).

Esto puede entenderse como la renuncia de los Estados a su prerrogativa soberana de establecer condiciones a las inversiones extranjeras, en funcin de los intereses nacionales. En nombre de la libre competencia cuyos resultados sociales acabamos de comentar.



d) El Acuerdo general sobre el comercio de servicios 19 (AGCS, GATS en ingls) de la OMC est completamente separado del acuerdo sobre bienes (GATT) lo que impide la negociacin "cruzada", es decir por ejemplo que un pas en desarrollo ponga como condicin para abrir sus fronteras a los servicios que se abran las fronteras de la otra parte a sus propios productos. El Acta Final permite en cambio las represalias "cruzadas", es decir que una gran potencia puede cerrar sus fronteras a los bienes de un pas en desarrollo si, por ejemplo, ste no cumple con los acuerdos de "liberalizacin" en materia de servicios20.

Dice Rafael H. Barrera Galln: El AGCS tuvo su origen en las presiones de las multinacionales de USA agrupadas en la Coalicin Americana de Servicios creada en 1982, y de las multinacionales europeas agrupadas tambin desde 1982 en el Foro Europeo de Servicios auspiciado por la OCDE 21 .



El Acuerdo general sobre el comercio de servicios de la OMC tiene dos partes: el acuerdo principal que contiene las normas y disciplinas generales y las "listas" nacionales en las que figuran los compromisos concretos que asume cada pas con respecto al acceso de los proveedores extranjeros a sus mercados internos. El AGCS abarca todos los servicios que son objeto del comercio internacional con dos excepciones: los servicios suministrados al pblico en el ejercicio de las facultades gubernamentales , es decir todo servicio que no se suministre en condiciones comerciales ni en competencia con uno o varios proveedores de servicios (Art. 1, inciso c) y, en el sector del transporte areo, los derechos de trfico y todos los servicios relacionados directamente con el ejercicio de los derechos de trfico.

El AGCS define, asimismo, cuatro formas en que un servicio puede ser objeto de comercio, conocidas como "modos de suministro": i) Suministro transfronterizo . Servicios suministrados de un pas a otro. Por ejemplo un usuario de un pas recibe servicios del extranjero a travs de su infraestructura de telecomunicaciones o de correos. Ese suministro puede incluir servicios de consultora o informes sobre investigacin de mercado, asesoramiento telemdico, capacitacin a distancia o proyectos de arquitectura. ii) Consumo en el extranjero . Los consumidores de un pas utilizan un servicio en otro pas. Por ejemplo, nacionales de un pas se trasladan al extranjero en calidad de turistas o pacientes para recibir los servicios correspondientes. iii) Presencia comercial . Una empresa de un pas establece sucursales o filiales para que presten servicios en otro pas. Por ejemplo, un servicio es suministrado en un pas por una filial, sucursal u oficina, de una empresa de propiedad y control extranjeros ( banco, grupo hotelero, constructora, etc.) establecida en el territorio de dicho pas. iv) Movimiento de personas fsicas . Personas fsicas que se desplazan de su propio pas para suministrar servicios en otro pas ya sea como proveedor independiente (por ejemplo, consultor, profesional sanitario, docente) o como empleado de un proveedor de servicios ( por ejemplo, consultora, hospital, constructora).

Globalmente el sector servicios es potencialmente el ms rentable de la economa contempornea, lo que explica el particular inters por el mismo del gran capital transnacional 22 . El Acuerdo general sobre el comercio de servicios tiene como objetivo la liberalizacin progresiva del comercio de servicios: los Miembros entablarn una serie de negociaciones sucesivasy que tendrn lugar peridicamente, con miras a elevar progresivamente el nivel de liberalizacin (Art. XIX del Acuerdo). Esta liberalizacin progresiva, est acompaada en el Acuerdo por la clusula del acceso a los mercados (art. XVI), el trato nacional (art. XVII) es decir que las empresas extranjeras deben recibir igual trato que las empresas nacionales, incluso el mismo que las empresas del Estado de servicios pblicos y tambin el trato de nacin ms favorecida. El trato de la nacin ms favorecida constituye uno de los principios ms importantes del AGCS, cuyo artculo II prescribe que los Miembros otorguen a los servicios y los proveedores de servicios de cualquier otro Miembro el mejor trato que otorguen a los servicios y proveedores de servicios de cualquier otro pas, independientemente de que este ltimo sea o no Miembro de la OMC. Esta obligacin garantiza que cualquier medida liberalizadora, ya sea negociada bilateralmente o aplicada unilateralmente, se ampliar a la totalidad de los Miembros.

Como el Acuerdo no define los servicios, qu es un servicio es tambin objeto de las negociaciones, pero el gran capital transnacional tiene claros sus objetivos en este terreno: las finanzas, las comunicaciones, los transportes, la informtica, la industria audiovisual, la publicidad, la salud, la educacin en todos los niveles, los seguros, las pensiones, la distribucin de mercancas, la hotelera, el turismo, el suministro de energa, el suministro de agua, la gestin de residuos, etc. Muchos de esos sectores ya son ampliamente dominados por grandes sociedades transnacionales y otros, como la educacin y la salud, estn en camino de serlo.

El AGCS y las sucesivas negociaciones sobre la aplicacin del mismo implican la privatizacin de los servicios pblicos esenciales, es decir que lo que deberan ser derechos bsicos para cada ser humano con independencia de su nivel de ingresos. La consecuencia es que la salud, la educacin, el agua potable, etc., se estn convirtiendo en mercancas que slo estn al alcance de las personas solventes.

Las negociaciones en el marco del ACGS comenzaron el ao 2000 y debieron culminar en 2005, pero continan estancadas despus del fracaso de la reunin en Ginebra de julio de 2008. Los compromisos que asuman los Estados en dichas negociaciones sern en buena medida irreversibles, en el sentido de que el desistimiento de un compromiso implica compensaciones de un costo sumamente elevado, difcilmente soportable para un pas pobre, entre otras cosas por la obligacin de reconocer y pagar el lucro cesante a las empresas que se consideren perjudicadas.

Las negociaciones en el marco del ACGS se estn llevando a cabo de manera completamente confidencial y reservada, sin que la informacin sobre las mismas llegue a la opinin pblica ni a los respectivos parlamentos nacionales.

Es decir que cuestiones esenciales que pueden afectar gravemente el modo y las condiciones de vida de las personas se estn decidiendo en crculos cerrados de los gobiernos con participacin decisiva del poder econmico transnacional a travs de sus representantes, que actan como asesores de los Gobiernos o como funcionarios de los Estados o de organismos interestatales. Los pueblos, que sufrirn las consecuencias de estas decisiones, no participan en absoluto, ni directamente a travs de sus propias organizaciones, ni por intermedio de los parlamentos nacionales.

e) Las negociaciones sobre el comercio agrcola

El fracaso de las negociaciones de setiembre 2003 en Cancn sobre el comercio agrcola ha puesto de relieve la profunda contradiccin existente, tambin en ese plano, entre la Unin Europea y Estados Unidos por un lado y los pases pobres o semidesarrollados, por el otro.

La raz del conflicto consiste en que la sobreproduccin agrcola de la Unin Europea y de Estados Unidos est ampliamente subvencionada, especialmente los cereales, el azcar, los productos lecheros, el algodn, etc. que compiten en el mercado internacional con los mismos productos del Tercer Mundo.

Se estima que en 2003 el monto total de las subvenciones ascendi a ms de 300 mil millones de dlares anuales, es decir unas seis veces la "ayuda" al desarrollo.

Este "dumping" de los pases ricos tiene por consecuencia la limitacin del acceso al mercado internacional de los pases exportadores del Tercer Mundo y la ruina en estos ltimos pases de los pequeos campesinos que producen cultivos de subsistencia y para el mercado interno y tambin para la exportacin, pues no pueden competir con la produccin subvencionada.

Por ejemplo en el caso del algodn, unos 12000 productores estadounidenses recibieron en 2002 ms de 3 mil millones de dlares de subvenciones, lo que les permite vender por debajo del costo de produccin. Por otro lado, el beneficio de los cultivadores de algodn en frica, que tendra que dar para vivir a unas 10 millones de personas, se redujo prcticamente a cero. Y los principales pases de frica exportadores de algodn (Benin, 75% de las exportaciones, Mali, 50 % de sus recursos en divisas y Tchad, primer producto de exportacin) perdieron 250 millones de dlares.

Adems, sobre todo las transnacionales agroalimentarias estadounidenses estn cambiando desde hace aos los hbitos alimentarios en distintas regiones del mundo. Por ejemplo han logrado suplantar en algunos pases africanos la mandioca, producida localmente, por el trigo que dichos pases deben importar, en Japn el arroz y el pescado ha sido en buena parte suplantado por el trigo y la carne, tambin importados, etc. O han logrado introducir su propia produccin compitiendo con el mismo producto local, como ocurre con el maz en Mxico, que se autoabasteca desde hace miles de aos y ahora importa de los Estados Unidos el 30 por ciento del maz que se consume en el pas.

La agricultura local, con sus sistemas tradicionales adaptados al clima y a la tierra, tienden a desaparecer y al mismo tiempo desaparecen el autoabastecimiento y la seguridad alimentaria.

La Unin Europea y Estados Unidos realizan esa poltica no slo por razones econmicas, sino tambin polticas: sus agricultores no son muy numerosos pero constituyen una reserva electoral mayoritariamente conservadora que puede resultar decisiva en una eleccin. Lo mismo ocurre en Japn con los productores de arroz, que estn subvencionados a nivel del 700 por ciento del costo de produccin.

Dice Messerlin ( op.cit. pg. 63) que las subvenciones a las agricultura costaron 86 mil millones de dlares a los contribuyentes y a los consumidores de la Unin Europea en 1990. Pero en muchos casos, sigue diciendo Messerlin, los agricultores estn lejos de ser los principales beneficiarios de esta poltica: el 80% de las subvenciones a la exportacin para los cereales franceses son percibidas por siete sociedades transnacionales: tres europeas (Richco, Soufflet y Toepfer) y cuatro estadounidenses (Cargill, Continental, Dreyfus y Tradigrain).



Cabe concluir que los pases ricos "exportan" su problema agrcola de sobreproduccin con las consecuencias que se acaban de ver (elevado costo -unos mil dlares anuales por familia- para los contribuyentes europeos, estadounidenses y japoneses por un lado y hambrunas, cambio de los hbitos alimentarios y ruina de la agricultura local en los pases pobres, por el otro) y que los principales beneficiarios de esta poltica son las sociedades transnacionales agroalimentarias 23.

f) La OMC instrumento de la mundializacin capitalista ultraliberal.

En el contexto de la mundializacin de la economa (mundializacin de la produccin, del comercio, de las finanzas, de las comunicaciones, etc.), la OMC va mucho ms all de la regulacin del comercio transfronterizo y constituye un mecanismo institucional de imposicin planetaria del modelo desregulador neoliberal, erosionando seriamente las funciones de los poderes pblicos en el interior de cada Estado, su capacidad de negociacin externa y el derecho de autodeterminacin de los pueblos y de los Estados.

La cooperacin con el FMI y con el Banco Mundial (art. III del Acuerdo constitutivo de la OMC) y la Declaracin sobre la contribucin de la OMC para una mayor coherencia en la elaboracin de polticas econmicas a nivel mundial estn dirigidas a ese fin. La Declaracin ... invita al Director de la OMC a examinar, con el Director general del FMI y el Presidente del Banco Mundial, las formas de cooperacin de las tres instituciones con miras a lograr una mayor coherencia en la elaboracin de polticas econmicas a nivel mundial.

Tambin el rgano de examen de polticas comerciales (OEPC) creado por el Anexo 3 del Acuerdo de Marrakech, contribuye a la imposicin del modelo nico neoliberal a escala planetaria. En dicho Anexo 3 se lee: ... el mecanismo de examen permite apreciar y evaluar colectivamente, de manera peridica, toda la gama de las polticas y prcticas comerciales de los diversos Miembros.

Es as como el OEPC produce informes de evaluacin de los Estados Miembros, calificndolos segn la diligencia con que aplican las polticas de desregulacin, privatizacin de los servicios pblicos, apertura de las fronteras a la importacin, etc.

El 1 de agosto de 2004 los entonces 147 pases miembros de la OMC aprobaron un acuerdo sobre el fin de los subsidios a la agricultura el que, sin embargo, no establece cmo ni cuando se pondr fin a los mismos. La poltica de subsidios a la agricultura que practican los pases desarrollados, en particular Europa y Estados Unidos, es un motivo de preocupacin mayor de los pases perifricos grandes exportadores de productos agrcolas.

El precio pagado por los pases pobres por este Acuerdo, de contornos sumamente imprecisos, fue muy alto : aceptar la reanudacin de las negociaciones sobre otros temas que fracasaron en Cancn en setiembre 2003 y que debieron culminar en Hong Kong en diciembre 2005. Esos otros temas son los que realmente interesan a las grandes potencias : reanudar verdaderas negociaciones y fijar las nuevas reglas del juego para reimpulsar la liberalizacin de los intercambios mundiales, objetivo de la ronda de Doha, iniciada en 2001. Esa liberalizacin incluye la reduccin o eliminacin de las barreras arancelarias en los pases del Sur a los productos industriales del Norte y la liberalizacin de los servicios, lo cual implica una competencia insostenible para la industria nacional de los pases pobres y la privatizacin y el control por empresas transnacionales de servicios esenciales como la salud y la educacin.

Las negociaciones de la Ronda de Doha celebradas en Hong Kong fracasaron, volvieron fracasar en julio de 2006 y fracasaron una vez ms en Ginebra en julio de 2008.

La Organizacin de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentacin (FAO) emiti un comunicado el 8 de agosto de 2006, en el que dijo entre otras cosas que el fracaso de la Ronda de Doha de negociaciones para liberalizar el comercio internacional se deba sobre todo a la lucha para obtener ventajas en los mercados agrcolas por parte de las grandes potencias, empresas y lobbies. El enfoque adoptado en las negociaciones fue equivocado desde el principio, segn la FAO, ya que no tuvo suficientemente en cuenta los intereses de los pases en desarrollo y se centr en el libre comercio, ms que en el comercio justo. Se esperaba que las negociaciones ofrecieran soluciones a las necesidades de los pases pobres y los pequeos campesinos, pero nunca se centraron en estas cuestiones , dijo tambin la FAO.

Puede afirmarse que la Organizacin Mundial del Comercio sirve de base y complementa la trama de tratados regionales, subregionales y bilaterales de libre comercio y ha venido a sumarse al Banco Mundial y al Fondo Monetario Internacional como parte del sistema institucional internacional econmico-financiero al servicio del gran capital transnacional.

Notas:

1 Pierre Jacquet, Patrick Messerlin y Laurence Tubiana, Le cycle du millnaire, Rapport pour le Conseil danalyse conomique (Premier Ministre). La Documentation Franaise, Paris, 4me. trimestre 1999.

2 Vase www.tercermundoeconmico.org.uy/TME-153/tendencias02.htm.

3 Vese en el Captulo III, el prrafo 5.1 La cuestin de los medicamentos genricos a bajo precio.

4 Vase Jeremy Rifkin, Le sicle biotech, Le commerce des gnes dans le meilleur des mondes . Ed. La Dcouverte, Paris, 1998. En ingls: The Biotech Century: Harnessing tehe Gene and Remaking the World . G.P.Putnams Sons New York, 1998,

5 Agns Bertrand, Comment peut-on breveter la vie? en: Symposium GATT/WTO , 17-18 Noviembre de 1995, CETIM.

6 Revista Perspectivas bioticas N 7/8,   coeditada por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales y la Editorial Gedisa.

7 Vandana Shiva, La nature sous licence ou le processus dun pillage, Ed. CETIM, Ginebra 1994, pg. 54.

8 Comit de Derechos Econmicos, Sociales y Culturales, Los derechos humanos y las cuestiones relativas a la propiedad intelectual. Declaracin del Comit. Naciones Unidas (E/C.12/2001/15) 14/12/2001, prr. 6.

9 En su resolucin 2000/7 del 17/08/2000, la Subcomisin de derechos humanos de la ONU dijo, entre otras cosas:

" Afirma que la proteccin de los intereses morales y materiales que resultan de toda produccin cientfica, literaria o artstica de que una persona es autora es, de conformidad con el prrafo 2 del artculo 27 de la DUDH y el inciso c) del prrafo 1 del artculo 15 del Pacto Internacional de Derechos Econmicos, Sociales y Culturales(PIDESC), un derecho humano, en los lmites del inters general;

Declara, sin embargo, que dada que la aplicacin del Acuerdo sobre los aspectos de los derechos de propiedad intelectual que se relacionan con el comercio (ADPIC), no tiene en cuenta como debera la naturaleza fundamental de la indivisibilidad de todos los derechos humanos, en particular el derecho de cada persona a disfrutar de las ventajas de los progresos cientficos y de sus aplicaciones, del derecho a la salud, a la alimentacin y del derecho a la autodeterminacin, hay conflictos visibles entre el rgimen relativo a los derechos de la propiedad intelectual contenido en el Acuerdo, por una parte, y el derecho internacional relativo a los derechos humanos, por la otra;

Recuerda a todos los gobiernos la primaca de las obligaciones relativas a los derechos humanos sobre las polticas y los acuerdos econmicos;"

El Comit de Derechos Econmicos, Sociales y Culturales ha dicho: "()Contrariamente a los derechos humanos, los derechos de la propiedad intelectual son generalmente provisorios y pueden ser revocados, concedidos bajo licencia o atribuidos a otro. Si los derechos de la propiedad intelectual pueden cederse, tener una duracin y un alcance limitados o ser negociados, modificados o perdidos, los derechos humanos son intemporales y constituyen la expresin de prerrogativas fundamentales que pertenecen a la persona... ( prr. 6 de la Declaracin del Comit de Derechos Econmicos, Sociales y Culturales sobre "Los derechos humanos y la propiedad intelectual", E/C.12/2001/15, adoptada el 14 de diciembre de2001).

10 Hemos desarrollado un poco ms el tema de la OMC y el de los Acuerdos en nuestro libro La crisis actual del derecho al desarrollo , Cuaderno N 11 del Instituto de Derechos Humanos de la Universidad de Deusto, Espaa, ao 2000, pgs. 47 a 59.

11 UNCTAD, The Outcome of the Uruguay Round: An Initial Assessment, New York, 1994, p.109.

12 Messerlin, Patrick, La nouvelle Organisation Mondiale du Commerce, Ed. Dunod, Paris, 1995, pg. 124, nota 1.

13 Messerlin, op. cit., pg. 132.

14 En encuestas realizadas en 2003 por Werner International, el promedio del costo de la mano de obra en China es de U$S 0,69 por hora, comparado con U$S 26,10 por hora en Japn, U$S 14,24 por hora en Estados Unidos, U$S 14,71 por hora en Italia y U$S 18,10 por hora en Alemania. Fuente: Ing. Agr. Roberto Cardellino - Jos Luis Trifoglio - S.U.L. The Woolmark Co.e-mail: [email protected]

15 Por ejemplo en Bangladesh la industria textil y del vestido ocupa a dos millones de personas directamente y a 10 millones indirectamente y se estimaba que en 2005 podran perderse un milln de empleos.

16 El impacto social de esta situacin en los pases europeos y en los Estados Unidos es tambin grave en materia de prdida de empleos y deterioro de las condiciones de trabajo y de salario en ese sector industrial.

17 Muy esquemticamente, puede decirse que el costo de la fuerza de trabajo est representado por la remuneracin que necesita el trabajador para que l y su familia puedan mantener el nivel de vida medio correspondiente a su situacin social. Costo de la fuerza de trabajo y, consecuentemente, nivel de vida que pueden tender hacia su elevacin o a su descenso, en trminos absolutos o relativos, segn las circunstancias econmicas y la relacin de fuerzas sociales en un momento dado.

18 Puede consultarse el trabajo, siempre actual, Precio, salario y ganancia de   Carlos Marx (1865), donde ste explica:   1 ) La relacin entre el trabajo asalariado y el capital, la esclavitud del obrero, la dominacin del capitalista.; 2) La inevitable ruina, bajo el sistema actual, de las clases medias burguesas y del llamado estamento campesino y 3) El sojuzgamiento y la explotacin comercial de las clases burguesas de las distintas naciones europeas por Inglaterra, el dspota del mercado mundial. www.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/

Vase tambin John Eaton, Economa Poltica, Cap. 8, ed. Amorrortu, Argentina 1971, reimpresin 2004; Paul Sweezy, Teora del desarrollo capitalista, Tercera parte, Fondo de Cultura Econmica, Mxico; Antonio Pesenti, Lecciones de economa poltica, cap. XIII, La Habana, 1972. Vase asimismo Mondialisation et commerce international, Cahiers franais n 325 de la Documentation Franaise, Paris, marzo-abril 2005. www.ladocumentationfrancaise.fr Contiene trabajos de varios autores. En el editorial se dice: La historia muestra que si la mundializacin y el comercio internacional no constituyen fenmenos recientes, est demostrado el hecho de que el libre comercio genera ganadores pero tambin perdedores.

19 Para la elaboracin de este prrafo hemos consultado distintos trabajos, entre otros, de Raoul Marc Jennar, URFIG - www. urfig.org : LOMC : de Doha a Hong-Kong via Genve; de Nico Hirtt, miembro de la asociacin belga Llamamiento por una escuela democrtica (http://users.skynet.be/aped) : La OMC y el gran mercado de la educacin; del Lic. Celn Arce Gmez, Jefe de la Oficina Jurdica de la UNED, Costa Rica : Educacion universitaria y tratados de libre comercio y de Chakravarthi Ragavan, en Tercer Mundo Econmico : La exportacin del caso Andersen?

20 Messerlin, op. cit., pg. 253.

21 Rafael H. Barrera Galln, Presidente de la Federacin Colombiana de Colegios de Contadores Pblicos, ha escrito un exhaustivo trabajo sobre la liberalizacin de los servicios profesionales: Las negociaciones sobre servicios profesionales en los TLC con los Estados Unidos , un coto privado de caza para las multinacionales y transnacionales . Seala Barrera Galln: Es clara la intencin en estas negociaciones de los servicios profesionales de aislar a los profesionales de los sectores sociales ms golpeados por las polticas neoliberales, mayoritarios en las naciones, cuando se clasifican sus servicios en el captulo de los servicios prestados a las empresas. Acorde con lo anterior los dirigentes de los pases comprometidos con los acuerdos de libre comercio adelantan polticas educativas neoliberales conducentes a preparar mano de obra medianamente capacitada y profesionales acordes a las necesidades de las multinacionales en sus pasesDiferentes estudios sobre las medidas de las legislaciones de los Estados de Estados Unidos sobre la aplicacin de las disciplinas de la AGCS, y otras ms exigidas a los pases con los cuales han suscrito o negocian acuerdos comerciales, destacan la existencia de gran cantidad de obstculos para que profesionales de otros pases puedan emigrar y ejercer sus profesiones. Y ms adelante : Dentro de esa situacin macroeconmica y con esos mecanismos l os efectos desastrosos de los TLC con Estados Unidos sobre los profesionales son de tres dimensiones, ya que adems de la vana ilusin de poder salir a ejercer en los Estados federados, o de poder competir con sus profesionales, como segunda tragedia, al terminar de arrasar con los TLC la produccin industrial y agrcola por favorecer la libre circulacin de las mercaderas de las multinacionales maquiladoras y los productos agropecuarios super subsidiados decrecen las oportunidades y espacios donde aplicar el talento nacional en el desarrollo de los pases al sur del Ro Grande y aumenta el subempleo y desempleo profesional; y como tercer efecto, al entregar nuestros mercados de servicios profesionales a extranjeros con la eliminacin de las reglamentaciones profesionales y darles el mismo trato nacional sin reciprocidad quedaran la gran mayora de los profesionales latinoamericanos excluidos de ejercer dignamente sus profesiones. www.colegiosdecontadores.org.co . Barrera Galln present su trabajo en el taller internacional sobre el ALCA y los tratados bilaterales organizado por el Instituto Latinoamericano de Servicios Legales Alternativos (ILSA) en Bogot los das los das 29 y 30 de marzo de 2005.



22 Segn un comunicado de prensa de la OMC del 9 de noviembre de 2006, en 2005 las exportaciones mundiales de bienes sumaron 10,16 billones de dlares y la exportacin de servicios comerciales alcanz la suma de 2,41 billones de dlares.

23 Fuentes consultadas sobre la cuestin agrcola, entre otras : Messerlin, La nouvelle Organisation mondiale du commerce; Rainelli, Michel, l'Organisation mondiale du commerce, Ed . La Dcouverte, Paris, ao 2000; Wolfensohn, James (Presidente del Banco Mundial) Un enjeu crucial pour les pauvres, en Le Monde del 12/09/03; Joaqun Garca y Juan Velzquez , Para entender Seattle, N 38 del invierno del 2000 de la revista electrnica espaola "Cultura para la esperanza" (www.eurosur.org/acc/), etc.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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