Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-10-2017

La victoria de Siria remodela el Medio Oriente

Alastair Crooke
Consortium News

Traducido del ingls para Rebelin por J. M.


El fracaso del proyecto de "cambio de rgimen" en Siria entre los Estados Unidos, Israel y Arabia cambia el futuro del Medio Oriente, posiblemente iniciando una era de mayor laicidad y tolerancia.

Es evidente que el xito de Siria para resistir -a pesar de la advertencia del presidente Bashar al-Assad al afirmar que las seales de xito no son el xito en s mismo- en contra de todo pronstico, todos los intentos de derribar el Estado sugieren que ha ocurrido un punto de inflexin en la geopoltica de la regin.

Mapa de Siria

Hemos escrito antes que el resultado de Siria empequeece el de la guerra de 2006 de Israel contra Hezbollah, aunque el resultado de esa guerra tambin fue significativo.

Ambos eventos juntos han llevado al final del frente unipolar de Estados Unidos en Oriente Medio (aunque no totalmente, ya que Estados Unidos an conserva su collar de bases militares en toda la regin). Los xitos han corrodola reputacin de los Estados del Golfo y han desacreditado el yihadismo sun instrumentado como una herramienta poltica de "uso" para Arabia Saudita y sus partidarios occidentales.

Pero, aparte de la geopoltica, el resultado de Siria ha creado una conectividado continuidad fsica que no ha existido desde hace algunos aos: la frontera entre Irak e Irn est abierta; la frontera entre Siria e Irak se est abriendo y la frontera entre Lbano y Siria tambin est abierta. Esto constituye una masa crtica de tierra, recursos y poblacin de peso real.

La regin escuchar atentamente lo que estos vencedores tendrn que decir acerca de su visin futura para la regin y para el islam. En particular tendr una profunda importancia la forma en que Siria articule las lecciones para las sociedades de Oriente Medio a la luz de su experiencia de laguerra.

Esta discusin apenas ha comenzado en Siria y no ha llegado a una conclusin ni lo har por algn tiempo, pero podemos especular un poco.

En la actualidad la cuestin se divide entre el levantismo, que se basa en la idea de la diversidad cultural tal como ha existido -junto con agudas tensiones peridicas- en el Lbano y Siria y el nacionalismo rabe. El marco para ambos conceptos se entiende como un laicismo parcial dentro de una estructura estatal que abarca la igualdad ante la ley.

El nacionalismo rabe mira hacia una amplia unidad cultural rabe, arraigada principalmente en la lengua rabe. El levantismo era esencialmente una herencia otomana. Entonces, en tiempos otomanos, no haba "Siria" (en el sentido de un Estado-nacin), sino viliyat (provincias otomanas), que eran ms como ciudades-Estado a las que se les permita una gran cuota de autoadministracinpara que las diversas las sociedades y sectas vivieran con sus propios valores culturales y espirituales, incluyendo el derecho a hablar en sus idiomas propios. (La diversidad siria histricamente representaba el legado de muchas ocupaciones extranjeras, cada una de las cuales dejaba algo de su ADN de sus culturas y religin).

Estrategias coloniales

Bajo el subsiguiente dominio colonial francs, los colonizadores crearon por primera vez miniestados separados de estas minoras sirias, pero cuando esa poltica fracas, invirtieron en la unificacin forzada de las diversas partes de Siria (aparte del Lbano), aplicando la estrategia de imponer la lengua francesa en lugar del rabe, la ley francesa en lugar de la ley otomana y sus costumbres y promover el cristianismo con el fin de socavar el islam. Inevitablemente esto cre el retroceso que dio a Siria su caracterstica de recelo por la intervencin extranjera y su determinacin de recuperar una visin de lo que era ser sirio. (Francia "cambi el rgimen" en Damasco en 1920, 1925, 1926 y 1945 e impuso la ley marcial durante la mayora de los lapsos entre los golpes).

Pero el nacionalismo, algo que la represin francesa haba incitado durante su mandato, atrajo dos diferentes vertientes: la Hermandad Musulmana, el principal movimiento islmico, que quera hacer de Siria un Estado islmico sun, mientras que, en contraste, las lites urbanas ms occidentalizadas queran "tomar" a Siria -no exactamente como un Estado-nacin separado-, sino ms bien como una parte del todo del mundo rabe y organizarse internamente como un Estado unificado, laico y por lo menos parcialmente occidentalizado.

Como seal Patrick Seale en The Struggle for Syria: "Sobre todo, [para los nacionalistas laicos], la desunin tena que ser superada. Su respuesta fue tratar de salvar las brechas entre ricos y pobres. encarando una versin modificada del socialismo, y entre musulmanes y minoras a travs de un concepto modificado del islam. El islam, en su opinin, necesitaba ser considerado polticamente no como una religin, sino como una manifestacin de la nacin rabe.

"As, proclamaban que la sociedad que deseaban crear deba ser moderna (entre otras cosas conigualdad para las mujeres), laica (con la fe relegada a los asuntos personales) y definida por una cultura de "arabismo" que sobrepasara los conceptos tradicionales de etnicidad".

En resumen, lo que buscaban era la propiaanttesis de los objetivos de la ya fuerte y creciente Hermandad Musulmana. Y en 1973, en un intento de cuadrar el crculo entre el sunismo conservador y asertivo y el islam "blando" y nacionalista, la fatwa (lanzada por un clrigo chi) confirmando a Hafez al-Assad como musulmn chi (en vez de hereje como los sunitas vean a todos los alauitas), explot la situacin. (La constitucin francesa negociada requera que el jefe del Estado fuera "musulmn").

Un ciclo de violencia

La Hermandad Musulmana estaba enojada con la nominacin del entonces presidente Hafez Assad como musulmn y as comenz un ciclo de violencia sangrienta con ataques terroristas organizados contra el Gobierno y sobre el crculo ntimo de al-Assad con los ataques de represalias del Gobierno- que, de hecho, slo estn llegando a su conclusin con la derrota del intento del sunismo militante y yihadista de apoderarse del Estado yexpulsar al hereje alauita.

El resultado de esta lucha emblemtica tiene profundas implicaciones regionales (aunque ahora no podamos ver cmo finalizarn las deliberaciones sobre la visin para el futuro del Levante).

Podemos decir, en primer lugar, que el islamismo en general es el principal perdedor en la lucha por el Levante. Tanto en Siria como en Irak, los sunitas levantinos ordinarios han sido daados por el Islam intolerante y puritano. Esta orientacin del islam (wahhabismo) que exiga (con pena de muerte) una singularidad lineal para definir al islam, que afirma su "verdad" por la certeza transmitida desde un enfoque mecnico, procesal, a la validacin de los "dichos" seleccionados del profeta Mahoma (conocido como salafismo "cientfico"), ha fracasado.

El yihadismo armado no ha logrado fijar esta singularidad lineal como la "idea" con la que aplastar el modelo levantino polivalente y sustituirlo por un carcter rgido y monovalente. Slo para ser claros, no son slo los no musulmanes, la minora sunita y las sectas chitas lasque han tenido suficiente de ella: los sirios sunitas y los iraques, en general, tambin lo tienen (especialmente despus de la experiencia de Raqa'a y Mosul).

Es probable que la reaccin pblica a las intervenciones wahabitas en ambas naciones empuje al islam sun primero a abrazar polticamente la polivalencia en el islam (incluso quiz hasta el punto de mirar a Irn y su "modo de ser" como posible modelo). Y en segundo lugar, abrazar an ms el "camino" laico rabe. En resumen, una "reverberacin" puede ser un estilo ms laico del islam, en contraste con el nfasis de la Hermandad Musulmana en la poltica de la identidad externa, visible, excluyente.

Pero si el impulso islmico nacionalista sirio e iraqu ha terminado, qu hay del otro "doble aspecto" de Siria, su legado de diversidad y polivalencia levantina frente a la perspectiva laica nacionalista de que la diversidad constituye una causa primaria de debilidad nacional, y que considera como su tarea primaria la integracin de la poblacin en una nica estructura poltica y social?

Nuevo esquema de Israel

Pues bien, de este ltimo aspecto se encargara Washington: los colonos franceses apalancaron a las minoras sirias contra la mayora siria (en inters de Francia). Y ahora Estados Unidos parece intentar, con Israel empujando fuertemente por detrs, posicionar a los kurdos contra el Estado sirio (con el inters de limitar el alcance de la presencia iran en Siria e incluso tratar de romper la contigidad entre Irak y Siria).

Esta ltima perspectiva parece improbable. El proyecto de Estados Unidos e Israel de un Kurdistn en Siria puede fallar si los kurdos (mucho menos concentrados en el noreste de Siria de lo que estn en el norte de Irak) concluyen que sera mejor y ms prudente llegar a un acuerdo con Mosc (y por tanto encontrar algn modus vivendi con Damasco), en lugar de confiar en las perseverantes promesas estadounidenses de autonoma, en medio de la casi universal hostilidad regional hacia este proyecto de independencia de alto riesgo. En ltima instancia debe de ser obvio para los kurdos que Rusia (e Irn) representan la tendencia entrante en los estados del norte.

Los kurdos sirios nunca estuvieron en el campo de Masoud Barzani y durante mucho tiempo mantuvieron relaciones de trabajo con el ejrcito sirio y las fuerzas rusas (contra el ISIS) durante el conflicto. De cualquier manera, parece que el enfoque principal de Estados Unidos se est desplazando de Siria a Irak, como el lugar en el que esperan empujar a Irn. Una vez ms, las perspectivas de que los Estados Unidos alcancen este objetivo son pobres (Irn est bien atrincherado) y si se maneja mal, el "proyecto" de la independencia kurda fcilmente podra convertirse en violencia e inestabilidad regional.

El liderazgo de Barzani no es seguro (los turcos estn indignados por su doble rasero de pretender que el referndum fue slo para fortalecer su posicin de negociacin con Bagdad). Y el riesgo de un conflicto ms amplio, si Barzani fuera removido del poder, dependera de quin finalmente lograse el liderazgo.

En resumen, el "proyecto" kurdo estadounidense-israel parece, paradjicamente, reforzar ms fuertemente el impulso nacionalista en la regin del Levante, Turqua e Irn y hacerlo ms asertivo, pero no a la vieja manera: no hay vuelta atrs al statu quo anterior de Siria. Los procesos de retroceso y reconciliacin facilitados por Rusia, en s mismos, cambiarn fundamentalmente la poltica de Siria.

Un cambio hacia la diversidad

Si en el pasado la poltica era de arriba hacia abajo, ahora ser de abajo hacia arriba. Aqu es donde vemos algo de una sntesis que tiene lugar entre el levantismo y el nacionalismo. Las necesidades de la poltica local, en toda su diversidad, sern por mucho ms las impulsoras de la poltica futura. Se puede ver ya que este cambio hacia la poltica de abajo hacia arriba ya se est haciendo evidente tambin en Irak. (Una vez ms ha sido acelerado por la guerra contra el extremista yihadismo de ISIS, pero ahora puede llegar a ser ms energizado por las reivindicaciones kurdas de los territorios iraques en disputa).

En algunos aspectos el "terreno" en Irak -la movilizacin del pueblo contra estos movimientos armados reaccionarios- se est adelantando y alejndose del liderazgo poltico iraqu, ya sea poltico o religioso. Los disturbios pueden crecer, y el Gobierno -cualquier gobierno- tendr que someterse a presiones de su base.

El apalancamiento occidental de las minoras contra el Estado, ahora los kurdos, ya ha tenido un impacto geoestratgico importante: traer a Turqua, Siria, Irak e Irn a una estrecha alianza poltica y militar para impedir que este "proyecto kurdo" se materialice y se disuelvan los grandes estados, precisamente en su coyuntura ms sensible.

Esencialmente esto representa otro caso donde los intereses de Israel no coinciden con los de Europa o Estados Unidos. La bsqueda de este "proyecto kurdo" est potenciando una alianza incluido un importante estado de la OTAN- que ser explcitamente hostil a estos objetivos estadounidenses (aunque esto no implica ningn aumento de la hostilidad hacia los kurdos como pueblo, aunque eso tambin puede ocurrir). La alineacin de estos estados difcilmente parecera estar en el inters occidental, pero sin embargo, esto es lo que est ocurriendo.

Y por ltimo las "consecuencias" del conflicto de Siria han llevado a los estados del norte a "mirar hacia el este", como el presidente Assad ha dado instrucciones a sus diplomticos recientemente para que lo hagan. Para Irn puede ser principalmente China (as como Rusia), pero para Siria es ms probable que sea Rusia en una forma predominantemente cultural, con China observando a Siria como unnodo importante en su Belt & Road Initiative (Iniciativa del Cinturn y Ruta de la Seda N. de T.)

Esto representa un cambio histrico en Oriente Medio. Los funcionarios occidentales pueden imaginar que tienen un control sobre Siria, manteniendo a los fondos de la reconstruccin como rehenes para salir adelante con el futuro de Siria. Si esto es as, estarn tan equivocados sobre esto como lo han estado en casi todo lo relativo a Siria.

Alastair Crooke es un exdiplomtico britnico que fue una figura importante en la inteligencia britnica y en la diplomacia de la Unin Europea. Es el fundador y director del Conflicts Forum.

Fuente:https://consortiumnews.com/2017/09/30/how-syrias-victory-reshapes-mideast/

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.

 



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter