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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-10-2017

Me dueles Zaragoza

Arainfo


Cmo ha podido ocurrir? Cmo Norberto Pico, lder de Falange Espaola de las JONS puede dar un discurso en mi ciudad delante de miles de personas? Quin y porqu alienta este auge del fascismo?

El pasado 1 de Octubre estuve en Barcelona conviviendo con catalanes y catalanas que, en un acto de desobediencia civil como no se ha vivido en las ltimas dcadas en toda Europa, salan a la calle a intentar ejercer el derecho a decidir. Conversando con diferentes personas, medio en broma, medio en serio, les advert: tengo miedo de volver. La clav.

Mientras las ciudadanas catalanas ancianas, jvenes, de derechas, de izquierdas- eran apaleadas a las puertas de colegios electorales en cumplimiento de la ley dicen- tratando de celebrar un referndum ilegal segn las mismas lenguas-, por las redes sociales pude comprobar como miles de personas de mi ciudad compartan escenario con la Falange Espaola de las JONS, y no solo eso, sino que vitoreaban el discurso de Norberto Pico que, oportunista como ninguno, utilizaba el estado de derecho para armar sus argumentos, cuando todas deberamos recordar cuales son los verdaderos valores del yugo y el haz de flechas. Aquellas imgenes dolan. Dolan mucho.

Cuando regres de Catalunya, miraba con asombro las calles de mi ciudad, pues mal que les pese a algunas personas tambin me pertenece. La fachada colgaba de los balcones. Muchas y muchos haban decorado sus casas con la rojigualda, en un momento tan tenso para la historia del Estado espaol, que me pareca asombrosa la facilidad para la polarizacin, para la eleccin de un bando ms de forma inconsciente que comprometida.

Ahora, la historia del procs est finita y las calles en Catalunya han hablado representando a un gran porcentaje de catalanes y catalanas, como se pudo comprobar el 3 de octubre. Es difcil aventurar si es el 50% de la poblacin, pero ms o menys, por ah anda la cosa. Aunque le duela a alguna gente.

Ay! Pero a este lado de la frontera el odio a lo cataln se haba multiplicado. En apenas cuatro das. Tal es el sentimiento alentado por los constitucionalistas y ms all en la ultraderecha- que mis paisanos han sido capaces de manifestarse con la Falange Espaola de la JONS, en cierto modo vulnerando aquella Constitucin que tanto veneran y parece inmutable bueno excepto si supone antes pagar la deuda que mantener los servicios pblicos (vese la reforma del Artculo 135 de la misma) -. Por lo dems, si por algunos fuera, la Carta Magna vivira 100.000 aos, como un ente inmutable, simplemente porque tienen miedo a que algo cambie. Se han convertido en, como bien los ha definido Guillem Martnez, los ultra-constitucionalistas. Y en ese caladero buscan pescar Norberto Pico y la FE-JONS.

A partir de ese domingo no solo los balcones espaecan. Las calles seguan hacindolo. Los medios. La tele. La radio. Todo. En la tarde de este mircoles va en cursiva porque voy a usar el lenguaje de la prensa ultra-constitucionalista y de los dirigentes del gobierno espaol- una turba de radicales constitucionalistas ocupaba el Paseo Mara Agustn para imponer sus ideas alterando la convivencia de la ciudad. A qu suena raro este lenguaje? Pues es con el que bombardean pero en direccin contraria quienes, de forma consciente o inconsciente, alentan algo que nadie, ni si quiera los de la rojigualda en el balcn, queremos ver. Quienes disfrutasteis del espectculo ante la Comandancia de la Guardia Civil de Zaragoza, agitando vuestro orgullo patritico, podris veros como constitucionalistas, otros os ven como ultra-constitucionalistas, pero permitidme el derecho a veros como quienes jalean a aquellos que apalearon a cientos de personas en Catalunya el domingo.

En tan solo una semana, muchos y muchas zaragozanas habis compartido espacio con el fascismo y habis festejado la represin. Y eso es tan cierto como que lo ven mis ojos. Cuando algunos vimos las tremendas imgenes a las puertas de los cuarteles del a por ellos o y el darles caa, nos echamos las manos a la cabeza. Cuando volv de Catalunya me asaltaron ms preocupaciones. A da de hoy, sin miedo, siento algo de desesperacin.

El odio al cataln comienza mutar. Ya no son solo aquellas personas del otro lado de la frontera que consideris traidores y sediciosos. Ahora el odio se expande y son los rojos, o vete t a saber. En la maana de este jueves el acto organizado por la Guardia Civil en la Plaza del Pilar ha mutado en acto poltico, y en l se han sucedido las protestas contra el alcalde de Zaragoza, Pedro Santiesteve. Vuestra ltima misin es pedir que no venga la alcaldesa de Barcelona, junto a la de Cambrils, a recoger la medalla que a ttulo honorfico le concedi la unanimidad del pleno del consistorio con los votos de PP, Ciudadanos y PSOE, todos del frente constitucionalista- por los atentados sufridos este verano. En cierto modo resulta curioso como muchos de vosotros habis pasado del Todos somos Barcelona en vuestras cuentas de Facebook, tras el atentado yihadista, a pedir una intervencin militar en Catalunya. Curioso no, preocupante.

Igualmente me preocupa que comencis a pensar que el gobierno y el frente constitucionalista son dbiles en sus decisiones, porque lo que hace falta es ms mano dura. Porque entonces Norberto Pico habr estado acertado en su aparicin el 1 de octubre y algunos de vosotros pasaris a estar del lado del fascismo. Codo con codo. Entonces ya no habr zaragozanos y zaragozanas, ni momento para la discusin con argumentos. Los bandos dejarn de tener esa esencia futbolera e irresponsable que tienen ahora. Entonces ya no habr solucin.

Me dueles Zaragoza.

Fuente: http://arainfo.org/me-dueles-zaragoza/



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