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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-10-2017

El rgimen del 78 se pone en evidencia
La democracia espaola

Jos Lpez
Rebelin


Cuando la ley y la moral se contradicen una a otra, el ciudadano confronta la cruel alternativa de perder su sentido moral o perder su respeto por la ley.
Frdric Bastiat

En cuanto alguien comprende que obedecer leyes injustas es contrario a su dignidad de hombre, ninguna tirana puede dominarle.
Gandhi

No existe tirana peor que la ejercida a la sombra de las leyes y con apariencias de justicia.
Montesquieu

Una cosa no es justa por el hecho de ser ley. Debe ser ley porque es justa.
Montesquieu


Los acontecimientos del 1 de octubre en Catalunya ponen en evidencia a la democracia espaola. Siguiendo la ms arraigada tradicin inquisitorial, al gobierno del PP no se le ha ocurrido otra cosa que reprimir de todas las maneras posibles (incluyendo el uso de la violencia) el referndum de autodeterminacin. Por supuesto, no tienen ms argumento que el peso de la ley. Quienes sistemticamente la incumplen ahora la usan como argumento para negar el derecho de cualquier pueblo a decidir libremente su futuro. La imagen internacional que ha dado la Espaa neofranquista es vergonzosa. Y es que en verdad la Transicin que dio lugar al rgimen del 78 fue un lavado de cara del franquismo para subsistir. Y es que, como es lgico, quienes dieron un golpe de Estado, quienes ganaron una larga y cruenta guerra civil (con el apoyo de los regmenes nazi y fascista alemn e italiano), no iban a entregar as como as el poder al pueblo. Se dise una democracia de baja intensidad para que el verdadero poder en la sombra, el econmico, siguiera existiendo. Ya vimos tambin cul fue su respuesta al movimiento 15-M. Un movimiento de indignacin ciudadana que pacficamente reivindicaba en las calles la democracia real.

Votar es uno de los pilares esenciales de cualquier democracia. Pero no el nico, como hemos comprobado estos ltimos 40 aos de democracia. Sin el voto no es posible la democracia pero con l tampoco es suficiente. Las votaciones tienen que estar precedidas por amplios debates donde todas las opciones tengan las mismas posibilidades de ser conocidas por la ciudadana. Los votos tienen que valer igual. Debe cumplirse el principio elemental de una persona, un voto. Pero, adems, los referendos deben ser vinculantes. Adems, los programas deben ser contratos sagrados entre los partidos polticos y sus votantes, sin posibilidad de que los primeros traicionen a los segundos. Adems, los poderes deben ser independientes (entre ellos el poder de la prensa), sobre todo, en ltima instancia, respecto del poder econmico. Adems, todos los cargos pblicos, empezando por el jefe de Estado, deben ser elegibles y revocables. Adems, el pueblo tiene derecho a elegir su rgimen poltico, si quiere Repblica o Monarqua, sin limitaciones, sin chantajes, sin tabes. Etc., etc., etc. Remito al artculo que escrib en su da a la luz del 15-M titulado Qu es la democracia real?

Muchos de estos principios son incumplidos por nuestra democracia. En Espaa los (infrecuentes) referendos no son vinculantes, los votos no valen igual, la prensa est sistemticamente manipulada por el poder poltico y el econmico, los poderes no son independientes, la revocabilidad no existe, Y es que es muy gracioso ver a quienes se pasan por el forro la mayor parte de derechos (sobre todo sociales) de la Constitucin recurrir a sta cuando les interesa. Una Constitucin, dicho sea de paso, contradictoria, que al mismo tiempo que dice que todos somos iguales ante la ley pone al Rey por encima de ella. Una Constitucin sagrada e intocable, salvo cuando les interesa a los poderes fcticos reformarla urgentemente y de espaldas al pueblo, como ya vimos con la reforma express del artculo 135 pactada por el PP y el PSOE sin referndum. Es cierto que cualquier democracia debe sustentarse en la ley, pero sta debe cambiarse para estar acorde con los ms elementales derechos humanos y para que stos no sean papel mojado. El derecho de autodeterminacin es un derecho fundamental reconocido (aunque con ambigedades) por el derecho internacional, por la propia ONU. Si ha sido posible que en Escocia o Qubec la ciudadana haya podido ejercer su derecho a decidir, por qu no en Catalunya?

Es evidente que la votacin del pasado 1-O no se ha ejercido con garantas suficientes para que tenga legitimidad. Pero tambin es evidente que no ha sido posible. Quienes se escudan en que no pueden reconocerse los resultados porque el referndum no tuvo garantas han hecho todo lo posible para que no las tuviera. Quienes afirman que los independentistas no son mayora, bien que se guardan de darle voz al pueblo. Quienes se proclaman a los cuatro vientos como los defensores de la democracia, mandan apalear a quienes quieren votar. Qu hipocresa, qu cinismo! Pero, qu poda esperarse de un partido que fue fundado por franquistas, de un partido corrompido hasta la mdula, de un partido que no condena el franquismo, que no investiga sus crmenes contra la humanidad (en contra de los mandatos de la ONU)? Sin olvidarnos del apoyo de Ciudadanos y del PSOE (por mucho que este partido intente aparentar ciertas diferencias). Ninguno de estos tres partidos quiere or hablar del derecho del pueblo cataln a decidir sobre su futuro, sobre su pertenencia a Espaa o no. Slo plantean, en el mejor de los casos, ciertos cambios constitucionales cosmticos, slo quieren darle voz limitada al pueblo, en forma de elecciones autonmicas. Con su actuacin no hacen ms que aumentar cada da el nmero de independentistas en Catalunya. No es de extraar que cada vez ms gente all no quiera pertenecer a un Estado que slo se le ocurre reprimir y apalear a la ciudadana que pacficamente quera ejercer el ms elemental derecho democrtico.

Y es que la nica solucin real al problema cataln es la democracia, ms y mejor democracia, una democracia verdadera. Y para ello es imprescindible que haya un proceso constituyente en Catalunya y en Espaa, protagonizado por la ciudadana, donde el pueblo tenga el mayor protagonismo posible. Y para ello es imprescindible desalojar (democrticamente, a travs de una mocin de censura) al PP del gobierno central, que es quien realmente ms est rompiendo Espaa (social y territorialmente). Pero para ello es imprescindible el apoyo del PSOE a la iniciativa de Unidos Podemos y partidos nacionalistas. El problema es que el PSOE es parte del rgimen, una parte fundamental, y est atrapado entre sus apariencias y su realidad. Un partido supuestamente de izquierdas pero que apoya (cuando no ejerce) polticas de derechas. Un partido que an es votado por demasiados ciudadanos ingenuos que se siguen creyendo su discurso izquierdista. Ciertamente muchos catalanes se han visto abocados al independentismo, visto el inmovilismo existente en el pueblo espaol. ste ha empezado en parte a despertar, pero de manera muy tmida y lenta. Muchos (cada vez ms) catalanes piensan que tienen ms posibilidades de mejorar su vida fuera de Espaa, de vivir en una repblica, de avanzar en democracia, si se hacen independientes de un Estado donde la mayor parte de los votos increblemente sigue yendo hacia el PPSOE. Probablemente, en las condiciones actuales, tienen razn. Pero la independencia no les garantiza un futuro mejor.

El pueblo cataln deber luchar para no ser traicionado por su clase poltica dirigente, para tener una repblica que merezca la pena. No olvidemos que la brutal carga contra los indignados de la plaza de Catalunya barcelonesa en aquel mayo histrico de 2011 fue ejercida por los Mossos, ordenada desde el palacio de la Generalitat. No olvidemos que muchos de los recortes sociales sufridos por los catalanes fueron implementados por su propio gobierno autonmico. No olvidemos que el partido del actual presidente de la Generalitat, Puigdemont, ha apoyado sistemticamente la poltica econmica del PP. Los ltimos acontecimientos ocurridos en el Parlament, donde se pisotearon los derechos de la oposicin, demuestran que la posible futura Repblica catalana corre tambin el peligro de ser una democracia ms aparente que real. En una democracia tambin hay que respetar los derechos de las minoras, de quienes no piensan igual. La democracia tiene sus lmites: los derechos humanos son inalienables. La democracia es el gobierno de la mayora, respetando los derechos de las minoras y de cada individuo.

En estos momentos, lo prioritario es lograr una salida democrtica y pacfica al callejn sin salida al que se ha llegado en el Estado espaol. El pueblo (cataln y espaol) debe tomar las calles de manera cvica para exigir un proceso constituyente. Slo con democracia (real) se resolvern los principales problemas (no slo el territorial) que ataen a la ciudadana de nuestro pas. La lucha del pueblo cataln es la lucha del pueblo espaol tambin, de cualquier pueblo.

Ms que nunca: Democracia real ya!

Blog del autor: http://joselopezsanchez.wordpress.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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