Portada :: Espaa :: Crisis poltica en Catalua
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-10-2017

La izquierda ante la leccin de dignidad y democracia en Catalunya

Oskar Matute y Mara del Ro
Rebelin


En estos das intensos, una amplia delegacin de Alternatiba ha tenido la oportunidad de ser testigo a pie de calle del histrico referndum en Catalunya. Debemos felicitar al pueblo que ha logrado culminar con xito, el de un rotundo s en las urnas, el Procs. Pero por encima de todo, ponemos en valor el ejemplo de las cientos de miles de personas que lo han hecho posible haciendo frente a los obstculos, las amenazas, las prohibiciones y la ocupacin por las armas de sus calles, pueblos y ciudades. Las mujeres y los hombres de Catalunya nos han dado un ejemplo de organizacin y de arrojo; de capacidad y de resistencia pacfica; en definitiva, de dignidad y de democracia.

En vsperas del referndum nos reunimos con algunos de los agentes sociales que arrancaron el camino y sorprenda la calma y la determinacin con la que se expresaban. Y eso a pesar de la situacin generada por las graves vulneraciones de derechos civiles y polticos perpetrados desde el pasado 20 de septiembre por el Gobierno de Espaa. Frente a quienes tan solo han desplegado la fuerza para vencer y han fracasado estrepitosamente, el soberanismo cataln ha convencido y ha salido triunfante, abriendo adems una ventana de oportunidad no solo para construir una repblica ms digna y justa, sino tambin para acometer la voladura descontrolada pero democrtica del rgimen postfranquista del 78.

Ante este escenario, la izquierda estatal debe significarse. Aunque una vez ms lleguen tarde a la cita, debe de asumir la decisin de apuntalar el sistema o, por el contrario, aprovechar esa oportunidad de construir, al fin, una democracia que les guste o no, deber respetar el derecho a decidir de los pueblos que lo reivindican. Ante los discursos de la derecha encarnada no solo en Rajoy, sino tambin en Snchez y Rivera, la izquierda espaola hara bien en mirarse en el espejo del PSOE y buscar las diferencias entre sus discursos. Su nica solucin a las legtimas aspiraciones de Catalunya, de Euskal Herria y de otros pueblos, pasa por descabalgar a uno de los pilares del rgimen para colocar en su lugar a otro. Y eso, compaeras y compaeros, dista mucho de ser cambio; si acaso ser recambio y en cualquiera de las maneras resulta insuficiente. Lo era antes del 1-O y lo es, todava ms, tras esta jornada trascendental.

Cabe sealar que no debe confundirse la tibieza de las cpulas dirigentes de estos partidos con el compromiso y la solidaridad mostrada por cientos de miles de personas en muchos del estado, desde Madrid a Sevilla. No vale denunciar el porrazo obviando que alguien esgrime la porra y que otros, por encima, han ordenado hacerlo para garantizar la integridad territorial y el destino en lo universal de una nacin grande y libre. Ejercer la ternura de los pueblos no puede condicionarse a que algn da el PP o el PSOE dejen de alternarse en el poder. Imagina alguien a un partido condicionando el apoyo a los derechos del pueblo saharaui a su victoria electoral? Pues eso que nadie vislumbra es la norma cuando se trata de Catalunya o Euskal Herria.

Y mirando, precisamente, a casa, volvemos a reiterar lo valioso de la leccin ofrecida por la ciudadana catalana. Cierto que la vergonzosa actitud del PNV de cara al referndum de este domingo no invita al optimismo para el futuro de nuestro pas. Si Urkullu alguna vez es mencionado en la historia de la Independencia de Catalunya, lo har en el apartado de lo cmico o lo ridculo, con su crptico I love CAT junto a una bandera autonmica, solo superado por el barco de Pioln fletado por Madrid. Afortunadamente, las decenas de miles de personas en permanente protesta, desde las manifestaciones nacionales hasta las caceroladas locales; las cientos que fueron a apoyar el normal desarrollo de la jornada electoral o los bomberos que se sumaron a sus homlogos catalanes para defender la democracia, han estado a la altura de la solidaridad que Euskal Herria deba de mostrar a Catalunya.

Pero lo cierto es que, a cambio, hemos recibido mucho ms. Grandes y pequeas lecciones de cmo poner a todo un pas a caminar en un proyecto comn. Algunos desde puntos de origen muy distantes, tanto que ha tenido que ser la defensa ms elemental de la democracia el nico lugar en el que se han cruzado sus caminos. Mientras la caverna meditica se empea en vender la farsa del adoctrinamiento y la batuta de los partidos polticos independentistas, quienes hemos conocido de cerca la realidad catalana sabemos que ha sido la constante movilizacin ciudadana la que ha empujado a estos a emprender la marcha. Y tambin la que, boca a boca; panfleto a panfleto y acto a acto, ha logrado abrir los ojos a mucha gente, mostrndoles por ejemplo las conquistas sociales que automticamente entraran en vigor en el minuto cero de la Repblica catalana porque ya han sido aprobadas por el Parlament pero recurridas por el Constitucional. Leyes como la que impide cortar la luz a personas en situacin de vulnerabilidad; la que promueve la igualdad efectiva entre mujeres y hombres o la que prohbe espectculos con sufrimiento animal como la tauromaquia.

El reto para Euskal Herria, por tanto, pasa ms por la activacin social y por la toma de conciencia colectiva de la necesidad de soberana, que por la difcil tarea de mover a un PNV ms dado a pactar prebendas con quienes reprimen que a solidarizarse con sus vctimas. Lograr lo primero tan solo requiere encontrar eses puntos en comn, que bien pueden pasar por el anhelo propio de la gran mayora de construir un futuro ms justo y ms digno, que nos permita superar las polticas vulneradoras de derechos y represivas de los herederos de Franco. Como ha sucedido en Catalunya, que sean tambin las mujeres y los hombres de Euskal Herria quienes abran el camino hacia una Repblica Vasca en la que seamos ms iguales y ms libres; un pas en el que la desvergenza del Gobierno espaol y sus polticas sean, ms que nunca, vergenza ajena.

Oskar Matute y Mara del Ro - Alternatiba

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter