Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-10-2017

La sangre de Llorente, Tumaco: masacre e infamia

Jos Antonio Gutirrez D.
Rebelin


La masacre que recientemente se ha producido en el corregimiento de Llorente, en Tumaco, en la que ha muerto un nmero an indeterminado de campesinos, cifra que no baja de los ocho muertos segn los datos que recibimos de personas en el terreno, nuevamente enluta al movimiento popular colombiano. Mientras hacen cuentas alegres en el Hospital Militar de la cada en las bajas del Ejrcito desde que las FARC-EP dejaron de quemarles tiros, en el campo popular no hay nimo para hacer esos clculos [1]. Los campesinos y dirigentes populares asesinados por las balas oficiales y paraoficiales siguen apilndose como si aqu no hubiera pasado nada, como si no hubiera habido proceso de paz ni nada. Pero la masacre de Tumaco, por su magnitud, es un punto de inflexin. De ahora en adelante, cualquier ilusin en la voluntad de paz del gobierno de Santos, o es mala fe o sencillamente es cndida estupidez.

Fue el Estado

Los hechos han sido relatados por las organizaciones con presencia en el terreno y que se han elaborado en base a los testimonios de quienes fueron testigos presenciales y sobrevivientes de la masacre del 5 de Octubre: Asociacin de Juntas de Accin Comunal de los Ros Mira, Nulpe y Mataje (ASOMINUMA), Coordinadora Nacional de Cultivadores de Coca, Amapola y Marihuana (COCCAM), y Federacin Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria (FENSUAGRO). Segn el comunicado de la COCCAM:

El da 29 de Septiembre, las comunidades campesinas asentadas en la Zona de Alto Mira y Frontera, zona rural del Municipio de Tumaco, donde hace presencia la Asociacin de Juntas de Accin Comunal de los Ros Mira, Nulpe y Mataje ASOMINUMA, denuncian la presencia de aproximadamente 1000 efectivos de la fuerza pblica con orden de adelantar labores de erradicacin forzada, en la vereda El Tandil.

Ante esta situacin la comunidad se moviliza con ms de 1000 personas concentradas en la vereda Puerto Rico Mataje a la espera del ingreso de una comisin DDHH, as mismo de evitar la erradicacin forzada de los cultivos. [El] 5 de octubre, aproximadamente entre 10:30 y 11:00 am, la comunidad informa que en marco de los cercos humanitarios para evitar la erradicacin que ha hecho la poblacin a la polica, esta sin mediar palabra abre fuego de forma indiscriminada contra la poblacin.

El testimonio de campesinos recogido por la Agencia Prensa Rural es claro: Fueron ellos [la fuerza pblica] los que nos dispararon, porque de frente, fueron ellos los que nos dispararon. () La gente se amonton y lleg ah, y ellos por ah como un minuto hicieron un rafagazo, y ah qued el reguero de gente extendida. Otro testimonio recogidos por ellos refuerza el tratamiento de guerra que est recibiendo la protesta social: Nosotros bamos a una mesa de dilogo donde negociramos los campesinos con ellos, para ver a qu podamos llegar y estbamos en sas. Cuando en medio de todos un soldado y un polica de los que estaban ah armaron la balacera. () Sonaban bombas de aturdimiento de todo lo que ellos tienen y artillera pesada [2]. Dicen los campesinos que los soldados han dicho actuar por orden directa del Ejecutivo. El veredicto es difano: La Fuerza de Tarea Pegaso del Ejrcito nuevamente se mancha las manos de sangre, manchando tambin la conciencia del Nobel de la Paz, Juan Manuel Santos.

No contentos con herir y asesinar a campesinos inermes, las autoridades han decidido echar sal a las heridas de stos y burlarse de ellos, inventndose un cuento de que habran sido atacados por una disidencia de la Columna Daniel Aldana de las FARC-EP [3]. Con esta mentira descarada, con este vil engao, se corona la infamia. Esto ha sido desmentido por el propio comunicado de FENSUAGRO: Se realiza un informe por parte de Ejrcito y polica Nacional, intentando justificar su accionar desmedido y en el cual se expone que el motivo de su agresin obedece a que se habran presentado el lanzamiento y explosin de 5 cilindros bomba, sin embargo las comunidades manifiestan y clarifican que no se han encontrado evidencias de ningn tipo de artefacto ni rastros de explosin. Ms an, no ha habido ningn uniformado herido Cmo explicar esto? La mentira no puede ser ms burda.

Violencia sistemtica

Ac no hay que llamarse a engaos. Esto no es un hecho aislado. La violencia contra los de abajo estar a la orden del da en el mal llamado post-conflicto. Esta ser una paz ms sangrienta que la Guatemala, que la del Salvador. Aparte de eso, est la militarizacin del territorio: el ejrcito ha llegado a las zonas donde antes haca presencia la insurgencia de las FARC-EP con una actitud revanchista odiosa. Instalan retenes militares, donde se reproducen las mismas humillaciones que los campesinos han conocido por dcadas. Ponen restricciones al movimiento terrestre y fluvial de las personas. En las trochas de la Colombia profunda las cosas no son como en la Panamericana: ah no hay pulgares alzados ni sonrisas pendejas. All hay insultos, cara de perro, amenazas. Se pasean como pavos reales con todo su armamento de guerra en pueblos en los cuales antes no se les vea porque les daba miedo asomar la nariz. Ahora sin guerrilla la cosa es diferente.

En un retn militar en Cartagena de Chair, Caquet, donde nos revisaron hasta las muelas con un amigo para decirnos que no haba autorizacin para seguir hasta las 6am del da siguiente, obtuvimos una clave para entender lo que est pasando. Cuando l les pregunt, oiga, no que estamos en proceso de paz? Y ustedes haciendo esto, un soldado, que no quiso identificarse y que se tap con un trapo las insignias del batalln y todo, respondi sencillamente, claro, por eso es que podemos hacer esto. Corto, claro y preciso. En Piua Blanco, Putumayo tambin me toc presenciar tropas armadas hasta los dientes interrumpiendo una reunin comunitaria campesina, diciendo que no se podan celebrar reuniones sin autorizacin previa de los mandos militares y sin su presencia [4]. Una dictadura militar en todo regla. En estos territorios la gente se queja que bajo las propias narices de estos soldados, se pasean atracadores, paramilitares, y ellos tan frescos, sin hacer nada. Eso s, para maltratar a los campesinos si son buenos.

Como si esto fuera poco, el paramilitarismo campea por todo el pas, asesinando dirigentes populares incluso a un ritmo ms acelerado que en poca de conflictos. Sus balas tambin se estn cobrando la vida de farianos desmovilizados y, demostrando un ensaamiento diablico, de sus familiares tambin. Pero el problema para el gobierno no existe, aunque sabemos que la raz de este conflicto est en el mismo aparato del Estado: en sus fuerzas represivas, de inteligencia y en la bancada parlamentaria del odio. Eso, sin olvidar a los ganaderos, latifundistas y agroindustriales que han acumulado millones de hectreas mediante el terror paramilitar, a los que hoy el gobierno recompensa generosamente con las ZIDRES y con la nueva ley de tierras que les facilita la legalizacin de su acumulacin violenta de tierras mediante el galimatas jurdico de los ocupantes de buena fe [5].

Qu dira RCN si esto estuviera ocurriendo en Venezuela!

Sangre colombiana ofrendada para aplacar la ira de Estados Unidos

Hechos como los de Tumaco son particularmente graves por el nmero de muertos, pero son escasamente excepcionales: en el marco de las erradicaciones forzadas, se han venido presentando hechos de violencia similares en el Meta, Guaviare, Caquet, Putumayo, Cauca, Antioquia, Catatumbo. Recin el 21 de Septiembre corra la sangre en la vereda de Ro Negro, Corinto (Cauca), donde fue asesinado el coordinador de la Guardia Campesina de ese municipio, Jos Alberto Torijano, a manos del Ejrcito durante acciones contra un supuesto laboratorio que ocasionaron abusos contra las comunidades y la consecuente reaccin campesina. En eso muri Torijano [6]. Lo extrao no es lo ocurrido en Tumaco: lo extrao es que no haya ms muertos (por ahora). Nos llegan noticias que los militares ya se estn posicionando en Argelia, Cauca y que, probablemente, se prepare una arremetida igualmente violenta en contra de ellos, cosa de la que se viene hablando ya hace ms de un mes [7].

Hay que resaltar que en todos estos casos los campesinos han manifestado su inters de participar en los programas de sustitucin voluntaria, y que, de hecho, en muchas regiones ya han comenzado a sustituir voluntariamente. Pero el gobierno no ha cumplido con nada de su parte un reciente informe sobre la implementacin de los acuerdos, revelaba que el Estado ha cumplido con un magro 18% de su parte de los acuerdos [8]. Para los cocaleros no ha habido nada. No hay planes de desarrollo alternativos, no hay concertacin con los campesinos, no hay programas viables, no hay ayudas, no hay nada que haya llegado al campesino, aparte de amenazas y de violencia desmesurada. Trump chasquea los dedos, amenaza con descertificar a Colombia, exige ms erradicaciones, y Santos le ofrece a su amo, servilmente, sangre colombiana para quedar bien y aplacar su ira.

Del repudio y las nuseas a la movilizacin

Hoy no basta la palabra. Se necesitan acciones contundentes, solidaridad, movilizacin, desobediencia civil. Hoy ha sido Tumaco. Maana puede ser Argelia. Pasado maana puede ser cualquiera. Hay que evitar, por todos los medios a nuestro alcance, que se vuelva a materializar una masacre como esta. Porque sin la accin popular este escenario se seguir reproduciendo, de ese no quepa duda. Al gobierno no le temblar la voz para ordenar derramar ms sangre si as lo estiman conveniente. Por eso es necesario que hoy, todos quienes tengamos un poco de sentido moral, nos comprometamos a hacer cuanto podamos para rodear y proteger a las comunidades campesinas vulnerables. Donde quiera que estemos, podemos aportar un grano de arena a esta lucha. Es hora de una fuerte resistencia cvica para expresar al Estado que sus acciones lo condenan a la letrina de la historia, que no nos cruzaremos de brazos ante la violencia oficial, que ya no ms. Ya no ms.

Notas:

[1] https://www.elespectador.com/noticias/nacional/bajo-el-97-la-cifra-de-soldados-heridos-hospital-militar-articulo-702742

[2] http://prensarural.org/spip/spip.php?article22140

[3] https://www.elespectador.com/noticias/judicial/versiones-encontradas-por-incidente-con-erradicadores-en-zona-rural-de-tumaco-articulo-716661 ; http://www.semana.com/nacion/articulo/tumaco-investigan-muerte-de-personas-durante-protesta-de-cocaleros/543001

[4] De este hecho ya he escrito anteriormente http://www.rebelion.org/noticia.php?id=227860

[5] Sobre este proyecto de ley ver http://www.elespectador.com/noticias/politica/baldios-para-empresarios-articulo-714419

[6] https://www.contagioradio.com/ejercito-habria-asesinado-a-campesino-jose-alberto-torijano-en-corinto-cauca-articulo-46999/ ; www.anarkismo.net/article/30519

[7] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=231090

[8] http://www.rebelion.org/docs/232422.pdf

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter