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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-10-2017

La casualidad mat a los testigos

Ian Schnaida
Con la oreja roja

Hay inquietud en el ambiente, ms que nada porque estamos acostumbrndonos a que la familia Uribe sea salpicada de sangre, pero nunca le quede mancha alguna


Todo ciudadano es inocente hasta que se demuestre lo contrario, pero debe llevarse a cabo una investigacin juiciosa en torno al contexto y los hechos, de modo que se pueda esclarecer la verdad.

En este proceso, es fundamental que la parte investigada muestre su voluntad y disposicin para ser indagado y auscultado, porque el que nada debe, nada teme. As pues, resultan varios interrogantes que hay que responder en torno al caso Santiago Uribe Vlez, Los Doce Apostles y, por supuesto, el siempre salpicado, pero nunca con manchas, expresidente lvaro Uribe.

Lo primero que hay que dejar claro es que el proceso de investigacin en contra de Santiago Uribe por presuntos nexos con el paramilitarismo empez hace casi 20 aos, periodo en el cual han muerto, extraa y casualmente, siete de los que fueren testigos claves para esclarecer la verdad. Entre ellos estn alias El Relojero, supuesto informante del grupo; los hermanos Mnera, Hernn Daro Zapata alias Pelo de Chonta, a quien mataron por andar soltando informacin del grupo mientras estaba borracho, y a los Pemberthy, sicarios de Los Doce Apstoles.

Por all en 1996, cuando lvaro Uribe era gobernador de Antioquia, Santiago Uribe fue investigado abiertamente, pero la Fiscala dict autos inhibitorios por falta de pruebas. En el 2000, tras hacerle suficiente quite al tema, fue archivado.

Ms adelante, surgieron tres testigos claves:

Eunicio Pineda Lujn, extrabajador de la finca La Carolina, propiedad de Santiago Uribe, campesino al que la defensa de Uribe tild de mentiroso, diciendo que ni siquiera trabaj en la regin y que era loco. Pero investigaciones de campo de la Fiscala en Yarumal y el examen sicolgico de Medicina Legal determinaron que ambos argumentos de defensa eran falsos, que s trabaj all y que no est loco, slo perturbado por la persecucin e intentos de asesinato de los cuales fue vctima cuando quisieron eliminar todo rastro y testigo del Clan, dndole validez a las declaraciones de Pineda Lujn.

Otro testigo, es el agente Alexnder de Jess Amaya Vargas, acusado por crmenes de Los Doce Apostles, quien desde un principio ha dejado en claro que sus acciones correspondan a directrices de Santiago Uribe Vlez.

Y por ltimo, el mayor (r) Juan Carlos Meneses, quien desde luego ya fue desacreditado por la defensa del uribismo y quien, casualmente, ha sufrido varios intentos de asesinato que segn l han buscado acallar su verdad. Este ltimo fue la cereza del pastel para ordenar la detencin del ganadero, pero desde ya hay suspenso en el ambiente por la posibilidad de que los testigos que tiene la investigacin, casualmente, resulten asesinados o desaparecidos para conveniencia del denunciado.

No genera confianza que la bancada del Centro Democrtico se lance al espectro a tildar de secuestro la detencin de Santiago Uribe, sosteniendo como argumento la buena persona que es, sus actos de caridad o incluso recordando que es el hermano del expresidente Uribe. Y bueno, si bien ha salido campante de anteriores escenarios, debe comparecer ante la justicia por los hechos que se le imputan en este momento, como un ciudadano comn y silvestre, ganadero o paramilitar, con miras a esclarecer su responsabilidad en los hechos cometidos por Los Doce Apstoles.

Y s, me refiero a cmo el expresidente se rode de criminales y delincuentes probados como Mario Uribe, Sabas Pretelt, Diego Palacio, Andrs Felipe Arias, Bernardo Moreno, Alberto Vsquez, Mauricio Santoyo, Jorge Noguera, Maria del Pilar Hurtado, etc, etc., los cuales l ha calificado como es un buen muchacho, es un caso aislado o sucedi a mis espaldas. Tristes coincidencias que manchan el accionar del expresidente, pero nada ms. La propia Corte encontr que cuando era presidente, Uribe dio la orden de ofrecer prebendas para garantizar su reeleccin, y pese a que Pretelt y Palacio ya fueron condenados, el autor intelectual del delito sigue campante, de Honorable Senador de la Repblica.

Siguiendo instrucciones del entonces presidente lvaro Uribe, el exsecretario general de la Presidencia y los exministros de Proteccin Social y del Interior dispusieron del poder que les conferan sus altos cargos para pagar con una serie de nombramientos el voto favorable de Yidis Medina y la ausencia de Teodolindo Avendao, dijo la Corte.

Tambin recuerdo a Robeiro Castrilln, lugarteniente del capo Diego Montoya y el nico posible testigo del ventilador que prendi Montoya y que salpicaba fuertemente a lvaro Uribe Vlez y ciertos de sus cercanos. Casualmente, Castrilln tambin fue asesinado das antes de cantar lo que saba.

O si no que lo digan en Yarumal, donde los propios habitantes dicen: Aqu uno tiene que callarse o si no lo matan, a propsito del tema de Los Doce Apstoles. Entonces, quin o quines son los culpables y autores intelectuales de tantas muertes que casualmente favorecen el caso de Santiago Uribe? seguirn vivos estos testigos que amenazan con la verdad?

Quedan muchas dudas del caso de Santiago Uribe, interrogantes que se plantean en el libro El Clan de los 12 Apstoles donde la escritora y periodista Olga Behar habla sobre los nexos de los Uribe, desde el fallecido Alberto Uribe Sierra, con el narcotrfico, los paramilitares, la limpieza social, la delincuencia comn y los crmenes de lesa humanidad.

Les dejo tres captulos del libro que hay que leer con cuidado. Investigacin que por otra parte sali a la luz gracias a que la periodista hizo su trabajo sin que los Uribe se dieran cuenta, tomndolos por sorpresa la publicacin del mismo, pero que, infortunada y casualmente, tampoco ha ocasionada ninguna accin legal.

Entonces, con marchas del Centro Democrtico y declaraciones de uribistas, vale la pena preguntarse si hay tal persecucin poltica contra el uribismo o son simplemente acciones tardas que buscan dar con la verdad y encontrar justicia en cientos de procesos que estn impunes. S, impunidad, lo que ellos tanto dicen odiar.

Publicado originalmente el 3 de marzo de 2016. Con la oreja roja



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