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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-10-2017

Las races socioeconmicas del levantamiento sirio

Alice Bonfatti
Al Jumhuriya English

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez.




En marzo de 2011, las protestas se originaron en la provincia siria surea de Daraa, propagndose rpidamente a los gobernorados de Lataquia, Homs, Idlib y Deir al-Zor, antes de extenderse finalmente por todo el pas. A pesar de producirse en el contexto de la Primavera rabe, la revolucin siria se desarroll de forma diferente de sus precursoras egipcia y tunecina; evolucionando desde las pacficas protestas iniciales a una violenta represin por parte del rgimen de Asad, lo que provoc a su vez la militarizacin de la revolucin y las posteriores intervenciones extranjeras.

En los debates sobre los factores que llevaron a Siria a incorporarse a la oleada de levantamientos masivos que se produjeron por toda la regin en 2011, se ha pasado a menudo por alto el papel desempeado por las fuerzas socioeconmicas. Sin embargo, si no se tienen en cuenta una serie de elementos el modelo de desarrollo y crecimiento econmico aplicado desde el golpe que en 1970 llev a Hafez al-Asad al poder y la acelerada liberalizacin econmica bajo el posterior gobierno de su hijo, Bashar-, ningn relato que se plantee sobre las races del levantamiento sirio podr estar completo.

El crecimiento econmico de Siria bajo el Partido Baaz de Hafez al-Asad

El filsofo libans marxista Gilbert Achcar ha sostenido que el levantamiento sirio tiene profundas races en las diferentes condiciones socioeconmicas que, junto con factores polticos, histricos y geopolticos, llevaron a las explosiones revolucionarias de 2011.

Desde el punto de vista del desarrollo, la regin de Oriente Medio y Norte de frica (MENA, por sus siglas en ingls) ha sufrido en su totalidad una crisis de proporciones considerables. Entre 1970 y 1990, la mayor parte del Producto Interior Bruto (PIB) per capita de la regin se estancaba, y la mayora de los pases MENA obtuvieron puestos relativamente bajos en el ndice de Desarrollo Humano (IDH) en relacin con sus ingresos per capita. Siria presenta las principales dinmicas regionales en trminos de economa poltica, formacin estatal y de clase en el pas, adems de unas peculiares dinmicas especficas del pas.

En otras palabras, las races de la revolucin siria no se hallan en las divisiones sectarias del pas ni en las teoras de la conspiracin occidentales promovidas por la propaganda del rgimen, sino en el empeoramiento de las condiciones sociales y econmicas en Siria, que fueron consecuencia directa del proceso de neoliberalizacin y privatizacin que se inici bajo Hafez al-Asad, acelerado considerablemente tras el ascenso de Bashar al poder en 2000.

El resultado de estas polticas neoliberales fue el aumento de la pobreza entre los estratos sociales ms bajos y la rpida aparicin de una nueva burguesa, que consigui su fortuna por sus estrechos vnculos con el rgimen de Asad. Esto, citando a Raymond Hinnebusch y Tiza Zintz, signific que el coste de la estabilizacin del Estado que Hafez inici supuso un deterioro gradual al gobernar de forma neopatrimonialista.

Tras el golpe de Estado del Partido Baaz en 1963, la mayor parte de la campaa de desarrollo del pas se centr en las reformas de la tierra y en el desarrollo dirigido por el Estado. El Partido, inspirado en la agenda de Gamal Abdel Naser en Egipto, puso a la economa estatal bajo presiones extremas al tratar de proporcionar educacin gratuita, emprender grandes proyectos industriales y promover el intervencionismo estatal en la economa de Estado sin resolver los problemas de la baja productividad y alta corrupcin, adems del esfuerzo de tener que hacer frente al crecimiento de la poblacin. A pesar de todo, la estructura neopatrimonial del rgimen sirio mantuvo la corrupcin en niveles muy altos durante varias dcadas, y segn los datos de Transparencia Internacional, en 2010, Siria ocupaba el puesto 127 de 178 pases en el ndice de Percepcin de la Corrupcin.

De forma gradual, se fue abandonando la Industrializacin Sustitucin-Importacin (ISI) es decir, la sustitucin de las importaciones extranjeras por la produccin interior- en favor de la liberalizacin impulsada por el mercado. La retirada del Estado de la economa se produjo en dos oleadas principales : la primera, en los primeros aos de la dcada de 1970, y la segunda, a mediados de la dcada de 1980. Durante la dcada de los setenta, las reformas agrarias haban sido una poltica clave que se acab abandonando, pasndose a privatizar la tierra, un aspecto destacado del gobierno de Asad. Por otra parte, en los ochenta en un intento de contener el descontento interno y volver a poner en marcha el motor econmico del pas-, Hafez al-Asad promovi una apertura neoliberal al capital extranjero y liber la economa del dominio del sector pblico, manteniendo no obstante un amplio aparato burocrtico. En la dcada de 1980, slo el sector pblico y burocrtico empleaba aproximadamente al 20% de la fuerza total de trabajo del pas.

Este movimiento estratgico intentaba compensar el agotamiento de la renta externa en lo que Volker Perthes defini como ajuste autoritario, a fin de garantizar la estabilidad del rgimen. De esta forma, Hafez al-Asad trat de conseguir, citando el libro Burning Country: Syrians in Revolution and War de Robin Yassin-Kassab y Leila al-Shami, el consentimiento de un electorado campesino intersectario redistribuyendo la tierra y mejorando las condiciones de vida rurales [] Grupos anteriormente marginados, especialmente los alaues, encontraron empleo en el nuevo ejrcito y servicios de seguridad, mientras que los trabajadores urbanos y las clases medias se beneficiaban de bienes subvencionados y puestos de trabajo en la burocracia.  

El surgimiento de la burguesa estatal  

Estas polticas neoliberales beneficiaron slo a una pequea porcin de la sociedad. Bajo Hafez al-Asad, el Partido Baaz se convirti en su principal vehculo de influencia para el patronazgo. La corrupcin y la baja productividad se extendieron y cuando se encontraron con medidas de privatizacin se produjo la consolidacin de una nueva clase capitalista de compinches compuesta por una pequea elite fuertemente vinculada con la familia gobernante. Un ejemplo notorio es la familia Makhluf, en la que, segn relatan Yassin-Kassab y al-Shami, se estima que Rami Makhluf, primo de Bashar controla alrededor del 60% de la economa. Citando de nuevo a Achcar: Con una fortuna personal valorada en 6.000 millones de dlares, Makhluf posee o controla una lista impresionantes de empresas en una amplia gama de sectores: banca, seguros, petrleo, industria, inmobiliarias, turismo, medios de comunicacin, etc.

El modelo promovido por Hafez produjo el aplastamiento total de los sindicatos independientes de obreros y campesinos, de los movimientos de mujeres y de jvenes, todos los cuales, en los ltimos aos de su gobierno, en palabras de Yassin-Kassab y al-Shami, fueron totalmente absorbidos por la maquinaria estatal.

El rgimen de Bashar  

Cuando Bashar, hijo de Hafez, subi al poder a la muerte de este en 2000, aceler las reformas neoliberales que su padre haba iniciado. En la dcada de 2000, se impuls un proceso de liberalizacin de mercado como parte de la transicin de Siria a una economa de mercado social, y el sector privado, que en 2000 representaba el 52% del PIB, alcanzaba el 61% en 2007.

Aunque el aumento de la inversin extranjera impuls el auge en el comercio, la banca, la vivienda, la construccin y el turismo en los ltimos aos del decenio, la porcin de la agricultura en el PIB descendi del 7,8% al 2,2% entre 2005 y 2010. Esto implic que no slo la mayora de los sirios estaban reprimidos a nivel poltico, sino que cada vez ms personas estaban sufriendo tambin econmicamente. Segn un informe del PNUD, la pobreza subi del 30,1% de la poblacin siria que viva bajo el umbral alto de la pobreza en 2004, al 33,6% en 2007. Esto signific que casi siete millones de sirios eran considerados pobres, incluido el 56% de los que vivan en las zonas rurales.

Los indicadores sociales nos muestran que, a pesar el aumento del PIB per capita en la paridad de poder adquisitivo (PPP, por sus siglas en ingls), este crecimiento no se redistribua entre la poblacin sino que se produjo un incremento de la pobreza, el desempleo y las desigualdades sociales. La creciente pobreza, especialmente entre la clase trabajadora rural, se exacerb cuando el Estado cancel sus subsidios en 2005, lo que tuvo efectos especialmente negativos en el noreste sirio durante la grave sequa que sobrevino entre 2006 y 2010. Segn un informe de 2009 del Centro Sirio para Investigaciones Polticas (SCPR, por sus siglas en ingls), las regiones norteas y orientales presentaban las tasas de pobreza ms altas en el pas.

Un estudio de la periodista Francesca de Chtel sobre esta sequa en el noreste entre 2006 y 2010, hace hincapi en el papel crucial que desempe para hacer que una de las partes ms pobres y desfavorecidas de Siria se uniera al levantamiento. La regin era tambin el granero del pas y una fuente de petrleo [] Desde 2000, esta regin ha ido hundindose rpidamente en la pobreza al agotarse las reservas de los acuferos y a causa de una serie de proyectos de desarrollo agrcola excesivamente ambiciosos que esquilmaron tanto la tierra como los recursos hdricos.

Una y otra vez vemos una estrecha correlacin entre el estado de abandono de las zonas rurales y el estallido perifrico de la revolucin siria.

A diferencia de la revolucin siria, donde las masas se reunieron en la ya simblica plaza Tahrir en El Cairo para pedir libertad, la revolucin se origin en Siria en la periferia a partir de la regin de Daraa- y fue rpidamente extendindose hasta llegar a las dos ciudades ms grandes: la capital, Damasco, y Alepo. Esto no se debi a que las ciudades urbanas no compartieran las mismas aspiraciones, sino debido al frreo control del rgimen de Asad sobre las ciudades importantes. Debera tambin sealarse que las ciudades importantes como Damasco, Alepo y Homs haban crecido velozmente en la dcada anterior en el intento de absorber las oleadas de migraciones causadas por la pauperizacin de las zonas rurales.

En relacin con las turbulencias perifricas vividas en Siria en marzo de 2011, es importante mencionar brevemente el papel del complejo militar y su desarrollo. En el ncleo del frreo control que la familia Asad desarroll sobre Siria est el fortalecimiento de los aparatos militar y de seguridad.

Este desarrollo estratgico de una extensa red de mujabarat (inteligencia) proporcion al rgimen un intenso y extendido control de la poblacin, especialmente en las zonas urbanas ms grandes. El desarrollo de un complejo militar fuerte fue fundamental en la estratificacin de la sociedad. Al situar a miembros de la familia Asad en puestos altos, especialmente en la Guardia Pretoriana, el rgimen fue desarrollando a lo largo de cuatro dcadas un fuerte complejo militar-sectario estrechamente vinculado a la familia Asad y, por tanto, dispuesto a ir a la guerra contra la mayora de la poblacin de su pas con tal de defender al rgimen. La distincin sectaria hizo posible que la elite alau retuviera el control total del aparato poltico y militar del Estado, mientras que las elites sunnes, que prosperaron bajo Hafez y obtuvieron un gran poder econmico, se vieron marginadas bajo Bashar a la vez que la familia gobernante reforzaba sus vnculos con el clan alau.

Desempleo y educacin  

La agudizacin de los cismas sociales en el pas se exacerb tambin al aumentar el desempleo juvenil. Altas tasas de nacimiento, combinadas con la educacin gratuita, haban creado un gran nmero de jvenes sirios educados que el mercado laboral no poda absorber. Con ms de la mitad de la poblacin con menos de 25 aos, se estimaba que alrededor de 250.000 personas estaban entrando cada ao en el mercado laboral antes de la revolucin. Las tasas de alfabetizacin y de gastos sanitarios haban aumentado rpidamente a pesar de la profundizacin de la brecha social, ya experimentada durante el perodo socialista bajo el Baaz, como demostraba el aumento en el ndice GINI de desigualdad, que subi de 33,7 en 1997 a 37,4 en 2004.

La mala gestin de los recursos, la corrupcin, el aumento veloz del desempleo especialmente alto entre los jvenes- estn entre los rasgos ms comunes de la oleada neoliberal que golpe la regin MENA tras la guerra de junio de 1967. En efecto, se considera a menudo que esa guerra marc en los pases rabes un cambio a favor de las polticas neoliberales para contrarrestar el descontento interno tras la derrota de los ejrcitos rabes. Esta derrota fue especialmente dura en Siria debido a la pesada carga de los esfuerzos blicos y a la humillante prdida de los Altos Goln tras el Comunicado n 66 de Asad.

Daraa, la ciudad ms grande del valle de Hawran, situada a tan slo pocos kilmetros de la frontera jordana, se hallaba ya inmersa en una situacin de profunda pobreza debido al agotamiento de los recursos hdricos, lo que oblig a algunos campesinos a abandonar el sector agrcola y abrir granjas avcolas. A principios de marzo de 2011, pocos das antes de que estallaran las protestas, un equipo del International Crisis Group informaba de que los residentes locales advertan de una situacin explosiva, que cualquier chispa poda hacer estallar.

Represin de la libertad  

Por supuesto que para explicar el levantamiento sirio no son suficientes nicamente los factores econmicos, porque fue tambin una reaccin a dcadas de represin poltica, a menudo muy sangrienta.

En el perodo que llev a los acontecimientos de 2011, la regin haba venido experimentando un incremento de las luchas sociales. Ya fuera en Tnez o en Egipto, los sindicatos y movimientos de trabajadores jugaron un papel fundamental en el estallido de las revoluciones, pero en Siria, a lo largo de varias dcadas y como consecuencia de la poltica del rgimen, no haba existido ningn sindicato independiente. El rgimen controlaba enteramente cada aspecto de la sociedad. Las cadenas de radio y televisin eran casi enteramente de propiedad estatal. Resulta revelador que el pas fuera conocido en el mundo rabe como el reino del silencio.

En torno al cambio de siglo, con la llegada de Bashar al poder, muchos sirios y observadores externos se creyeron el discurso democrtico liberal del lder. Prometi mejorar la transparencia y rendicin de cuentas, luchar contra la corrupcin y el amiguismo y, en sus primeros seis meses de gobierno, concedi la amnista a un grupo de presos polticos y disidentes exiliados. Yassin Kassab y al-Shami escriben que: Entre los optimistas que creyeron que ahora sera posible reavivar el sofocado espacio pblico hubo un pequeo nmero de intelectuales, profesionales y personalidades del mundo de la cultura. Esto llev a la denominada Primavera de Damasco, que, junto con la Declaracin de Damasco de 2005, representara la movilizacin ms importante de la sociedad civil con anterioridad al levantamiento de 2011.

Sin embargo, la apertura del espacio pblico no dur mucho y el pas volvi pronto al silencio. Un informe de Freedom House de 2010 colocaba a Siria en el puesto n 178 de los pases a nivel mundial en trminos de libertades, con una valoracin de la represin de las mismas del 83%, a la par con Arabia Saud. En la regin, slo Israel/Palestina, Tnez y Libia se clasificaron ms bajo.

Conclusin: una erupcin inevitable  

Cuando a finales de 2010, estall la agitacin popular de la Primavera rabe, la creencia de que Siria no iba a verse afectada era generalizada. Esto se deba al hecho de que la familia Asad haba logrado con xito una sucesin dinstica en 2000, y a la expansin del complejo militar y su papel en la consolidacin de la estabilidad del rgimen. En realidad, sin embargo, las condiciones previas para que se diera una revuelta importante se haban formado rpidamente y consolidado durante dcadas. Teniendo en cuenta la combinacin de los factores sealados con anterioridad el empobrecimiento de las zonas rurales, el surgimiento de una burguesa estatal y la consolidacin de un capitalismo de compinches mediante las polticas neoliberales adoptadas durante los cuarenta aos de dominio de la familia Asad-, junto con otras diversas fuerzas geopolticas, histricas y polticas que escapan del mbito de este ensayo, la erupcin de la sociedad siria en 2011 haba sido siempre menos una cuestin de si que de cundo.


Alice Bonfatti ha cursado un mster de Estudios de Palestina y Oriente Medio y estudios intensivos de rabe en la Escuela de Estudios Orientales y de frica de la Universidad de Londres. Es tambin intrprete y traductora de espaol y rabe.

Fuente: https://www.aljumhuriya.net/en/content/socio-economic-roots-syria%E2%80%99s-uprising

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar a la autora, a la traductora y a Rebelin.org como fuente de la misma.

 

 



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