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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-10-2017

La nueva tctica del poder es crear una doble versin de los hechos

Manuel Humberto Restrepo Domnguez
Rebelin


Se ha convertido en comn denominador invertir el sentido de las cosas para tratar de posicionar una verdad contraria a la que explica realmente una situacin. La tctica poltica del poder (empresarios, directivas de instituciones, gerentes, financistas), es imponer su verdad (posverdad) creando una doble versin de los hechos, orientada a aislar la situacin e impedir que la realidad de lo que ocurre sea entendida fcilmente. Crear una doble versin le sirve al poder para confundir y oscurecer, y aunque no es nueva, justo ahora, cuando el pas oficialmente esta sin guerra, reaparece, para ocupar el espacio sin enemigos a los que antes se responsabilizaba de estar detrs de toda lucha para desvirtuarla. La doble versin es til al poder para ocultar, negar y, desfigurar la verdad.

Como lo muestra la tendencia, la ausencia de guerra, empieza a ser cubierta con dobles versiones que dificulten establecer rpidamente la verdad de las cosas. En el rgimen Uribe al amparo de la guerra la formula fue crear duplicidades de organizaciones (indgenas, sindicales, colectivos de abogados, asociaciones de victimas). En esta nueva etapa la formula es de dobles versiones para confundir, inclusive sobre asuntos venideros como el de candidatos presidenciales atados a partidos de sobrada ilegitimidad y cuestionamientos, que con una doble versin afirman no pertenecer a el pero contar con sus votos y maquinaria (Vargas Lleras, otros); as mismo los casos de magistrados, congresistas y jefes polticos acusados de paramilitarismo y corrupcin que se declaran victimas y dilatan los procesos; exfuncionarios criminales que declaran persecucin poltica (entorno del C.D).

Los ejemplos de las dobles versiones de lo que ocurre, ponen en evidencia que aunque cambie la percepcin del presente, el control del poder y sus practicas sigue vigente, sostenida con el espritu de guerra al que habr que derrotar mas pronto que tarde. La ultima situacin de doble versin corresponde directamente a la intervencin del estado en un presumible crimen de lesa humanidad, que comprometera al presidente de la republica en su condicin de jefe de las fuerzas armadas y nobel de paz, con el agravante de que la masacre ocurre en democracia y en ausencia de guerra. Se trata segn la versin de las victimas, de la masacre ejecutada en Tumaco, Nario, Sur de Colombia, contra civiles campesinos productores de hoja de coca (no de cocana). Los campesinos, segn su propia versin, fueron atacados y asesinados en estado de total indefensin por uniformados pertenecientes a las fuerzas armadas (ejercito y polica). Indican que hay de 8 a 15 muertos y mas de 20 heridos por impacto de bala. Los campesinos estn movilizados reclamando, en justa causa, contra la erradicacin forzada de cultivos de coca, y contra la represin desmedida de militares en su territorio, lo que resulta en los dos casos, contrario a lo pactado en el acuerdo de Paz de la Habana, que establece, que solo de manera consensuada entre el gobierno y los cultivadores se realizara una erradicacin manual y la sustitucin de cultivos de coca por otros cultivos con garantas de comercio justo, a la vez que se entenda al campesinado como victima de un sistema de explotacin mafiosa que los convierte en el eslabn mas dbil de la cadena de narcotrfico.

La otra versin, la anuncio el presidente Santos, asumiendo la defensa de las fuerzas armadas acusada de este abominable suceso de barbarie. El presidente rodeado de la cpula militar entreg el incuestionable libreto y sin mayor explicacin pero con inters en aislar, seal que los responsables estaban identificados y que se trataba de los alias Guacho y David, de quienes dijo que eran exguerrilleros, explosivistas y disidentes, que lanzaron cilindros bomba contra la multitud. La fiscala y la procuradura apenas llegan al territorio pero aun no aventuran conclusiones. La personera del municipio, precis que todos los muertos y heridos tenan impactos de bala y que ninguno tenia rastros de esquirlas ni explosivos, y que tampoco se oyeron explosiones, adems insinu que curiosamente ningn militar de los que reprima la movilizacin de campesinos resulto afectado, ratificando la indefensin de las victimas. Siguiendo la alocucin del presidente porque alias Guacho y David acusados de obligar y empujar a los campesinos a impedir la erradicacin, tendran inters en asesinarlos si justamente estaran haciendo bien la tarea?... Dos das despus de la masacre, medicina legal inform que los asesinatos y las heridos fueron provocadas con proyectiles de alta velocidad.

El penltimo asunto de doble versin es la existencia material de una huelga de pilotos de la aerolnea Avianca, quienes reclaman seguridades de vuelo, es decir, garantas para la seguridad de todos los pasajeros y, piden equilibrio de salarios entre los pilotos colombianos y los de otras nacionalidades pagados por el mismo holding, violando el principio de reciprocidad laboral y de que a igual trabajo, igual salario. La versin de los pilotos en huelga, corresponde al inters de un grupo de trabajadores, que aunque vayan con vestido de pao, quepis y corbata son explotados como todos los trabajadores del mundo y expuestos a la indolencia y voracidad de los empresarios capitalistas que propenden por mejorar sus propias ganancias y hacer crecer sus acumulados personales de capital a costa de lo que sea. Para los pilotos no hay medios de comunicacin abiertos, ruedas de prensa, ni comentarios de expertos en su favor. Del otro lado esta la versin del empresario Aframovich, que controla la aerolnea y otras empresas insistentemente sealadas de exitosas. Su poder le sirve de patente de intimidacin para afirmar que los huelguistas actan como criminales y promete hacerles pagar cara la osada de levantarse contra el. Las otras aerolneas, el gobierno y los gremios se ponen de su lado, tratando de aislar a los huelguistas y algunos expertos analistas de su staff recaban sobre lo dicho y reproducen datos de vuelos cancelados y pasajeros afectados. Los medios repiten de memoria el libreto en noticieros, avances informativos, peridicos, hashtag, twitter y propagandas del yo no paro, yo quiero a mi pas. La consigna es una sola: aislarlos, repetir hasta el cansancio que la huelga es ilegal y que los pilotos son responsables de toda desgracia previsible, que por su culpa caen las ventas por turismo, aumenta el desempleo informal, se reducen las carreras de taxis y hasta se destruyen las unidades familiares de quienes no logran volar.

Las dos versiones, una de pilotos (trabajadores) y otra del empresario (inversionista) quedan claras: Trabajadores reclamando mnimas garantas al derecho al trabajo cada vez mas degradado Vs Empresarios negando esos mnimos, aunque ahora son mas ricos y poderosos. El gobierno ofrece mediar con neutralidad, imparcialidad y objetividad, pero su ineficiencia, incapacidad y dependencia le impide separase del inters del capital, vende la idea de que es un paro ilegal, lo dice la ministra, lo repite el viceministro, lo titulan los diarios y los pilotos son presionados. Inversionistas y Gobierno acuden al poder judicial para utilizarlo como el esquirol de la contienda, con la misin de romper la huelga, sembrar miedo a la judicializacin y culminar el proceso de criminalizacin de la protesta, con mensaje para todos los que luchan. El plan previsto es declarar ilegal la huelga para despojarla del sentido poltico de esta, como de toda lucha de los trabajadores contra el capital. La declaratoria de ilegalidad se dio, basada en una tesis rebuscada, imprecisa y carente validez terica, al sealar que el transporte areo es un servicio esencial, lo que no resulta cierto primero porque viajar en avin carece de universalidad (no es para todos, como lo es por ejemplo el agua potable o caminar por un parque publico) y, segundo porque tampoco es un bien necesario como los alimentos o la vivienda.

Las dos versiones estn en tensin, existe una huelga que reivindica derechos enfrentada al inters del capital empeado en sostener sus niveles de explotacin laboral. Ojala los tribunales llamen al empresario a responder por las amenazas contra los pilotos y por los intentos de impedir y quebrantar el derecho de huelga, que es derecho humano ratificado constitucionalmente. Es buen momento tambin para que la empresa sea monitoreada en el compromiso efectuado de que a cambio de que le suspendieran una investigacin por presunta tercerizacin laboral ilegal, vinculara con contrato indefinido a tres mil empleados directos a partir de febrero de 2017, y ratificaba su compromiso de no volver a incurrir en formas de tercerizacin laboral ilegal violando derechos de los trabajadores y a eliminar otras conductas prohibidas en la normatividad.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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