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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-10-2017

La censura global y la manipulacin de los pueblos

Homar Garcs
Rebelin


La imposicin de una cartelizacin global de la informacin, o de una censura corporativa mundial, tendra como resultado directo la manipulacin ms perfeccionada de la opinin pblica, ya sea de una nacin o de grupos sociales especficos, incluso en contra de sus propios intereses. De esto se encargaran las grandes cadenas informativas (principalmente, estadounidenses), cuyas fuentes, a pesar de no citarse en muchos casos, seran incuestionables y las nicas autorizadas para validar o no cualquier noticia difundida. As, las operaciones mediticas en contra de pases, gobiernos y personas, adems de movimientos sociales y polticos, que resulten contrarios a las agendas polticas y econmicas de los grupos de poder mundiales podrn propagarse sin mucha dificultad, obstruyendo a su vez cualquier posibilidad de obtener una informacin ms veraz y fidedigna.

A ello se agregan diversos sitios en Internet que presuntamente censuraran la difusin de noticias falsas, o que induzcan odios tnicos, polticos y de otra ndole, lo que estara sujeto a la subjetividad de sus dueos o patrocinadores. De este modo, la verdad estar condicionada por lo que los sectores dominantes (locales y mundiales) juzguen como algo apropiado para toda la sociedad, independientemente de si existen elementos reales y cotidianos que la contradigan. Todo esto hace rememorar lo escrito en algunas obras distpicas, como 1984, Un mundo feliz o Fahrenheit 451, entre las ms conocidas, que dan cuenta del amplio control ejercido por gobiernos futuros sobre la poblacin subordinada, restndole o anulndole la capacidad que puedan poseer para diferenciar la verdad de la mentira.

Ha surgido -como lo refieren en su artculo Profetas del Odio, Ava Gmez y Brbara Ester- una constelacin de representaciones sociales de fuerte contenido poltico que se propaga con rapidez, va conformndose como sentido comn y normalizando simblicamente situaciones de violencia fsica y exclusin extrema. A este fenmeno se lo conoce como aporofobia, en alusin al rechazo, miedo y desprecio hacia el pobre, al desamparado, ese amplio segmento social que queda fuera del contrato tcito entre individuo y sociedad, en el que hay que dar para recibir. Ellos no dan, ergo, no merecen. Y, en consecuencia, hay que anular a sus lderes y derribar o impedir gobiernos que los incluyan. Consecuentes con dicho propsito, quienes integran los poderes fcticos del planeta desencadenan campaas mediticas dirigidas a incriminar dirigentes y regmenes diversos, de manera que se justifique, como en los casos de Iraq, Libia y Siria, cualquier accin militar, financiera, econmica y/o diplomtica que contribuya a su debilitamiento y destruccin.

Gracias al consumismo compulsivo -inculcado durante un largo tiempo en un amplio y cada vez creciente segmento de personas a nivel planetario por la gran industria ideolgica a su total servicio- el capitalismo (ahora en su ciclo neoliberal y/o posneoliberal, como algunos analistas prefieren denominarlo) ha podido presentarse como la nica alternativa existente para elevar las condiciones materiales de vida de todos. Herbert Marcuse, socilogo y filsofo alemn, se refiri dcadas antes a esta situacin de manipulacin de las personas por el capitalismo en su obra El hombre unidimensional, publicada en 1964. En ella, Marcuse escribe que la funcin bsica de los medios es desarrollar seudo necesidades de bienes y servicios fabricados por las corporaciones gigantes, atando a los individuos al carro del consumo y la pasividad poltica. Con ello, logran la ocultacin total de las causas que producen los diferentes acontecimientos y crisis que agobian, en mayor o menor proporcin, a la humanidad entera, sin dar cabida a un anlisis real y concreto de los mismos. En el fondo, lo que persiguen estos censores globales es la promocin y el reforzamiento de leyes y medidas liberticidas -al estilo de la Patriot Act estadounidense- y as imposibilitar cualquier disidencia o rebelin de parte de los sectores populares, an las ms justas, al mismo que impedir la posibilidad que estos ltimos puedan construir por s mismos todos los espacios potenciales de solidaridad econmica y social.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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