Portada :: Espaa :: Crisis poltica en Catalua
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-10-2017

Carta a mis amigas y amigos nacionalistas espaoles

Antonio Calvache Prez
El Salto

Curioso, muy curioso eso del nacionalismo espaol. Aunque es sin duda el ms fuerte, el ms excluyente y el ms irrespetuoso con los dems, se percibe a s mismo como el agua: incoloro, inodoro e inspido.


A mis amigas y amigos nacionalistas espaoles, aunque no se reconozcan como tales:

Curioso, muy curioso eso del nacionalismo espaol. Aunque es sin duda el ms fuerte, el ms excluyente y el ms irrespetuoso con los dems, se percibe a s mismo como el agua: incoloro, inodoro e inspido.

Yo nac en Madrid. Hasta que no vine a vivir a la periferia estaba convencido de que los de Madrid no tenamos acento. El acento era propio de gallegos, murcianas, catalanes, vascas, asturianos, manchegas o canarios.

Tambin ramos incoloros, aunque nuestra bandera fuera roja y gualda. E inodoros, aunque las cloacas del estado estuvieran en el mismo centro de nuestra ciudad. Inspidos, aunque infundiramos miedo o desconfianza a grandes capas de la poblacin.

Por eso te interpelo a ti, espaola o espaol nacionalista para que te preguntes si no te parece curioso que este nacionalismo no exprese nunca contradicciones contra ningn enemigo exterior, sino contra lo que l mismo define como los malos espaoles. No es casualidad que el ejrcito espaol solo pueda presumir en los ltimos siglos de victorias contra su propia gente. Por eso mete miedo el a por ellos, porque de manera consciente o difusa sabemos que vienen a por nosotras.

S, curioso nacionalismo este que se expresa contra la mitad de su pueblo. Ese que en sus entraas aprendi bien con lo que Santiago Alba Rico llam la pedagoga del milln de muertos, concepto tan preciso y simple como eficaz: cada treinta o cuarenta aos se mata a casi todo el mundo y despus se deja votar a los supervivientes.

Y, entonces, ni siquiera esos supervivientes votan libremente. Lo que se plante en el 78 fue una negociacin constituyente en la que los de un lado de la mesa tenan pistola y los del otro no. Por no hablar de que casi el 70% de la poblacin actual no pudo votar entonces por razones de edad. Esto es lo que legitima a este rey al que se le llena la boca hablando del Estado de derecho y del cumplimiento de la ley. Este jefe del estado que, lejos de mediar como rbitro, apoya a una parte en el uso de la fuerza contra al menos la mitad de las gentes de Catalua, a los que se asigna el papel de malos espaoles. Esos enemigos de Espaa que son los nicos a los que logra vencer a lo largo de la historia.

Curioso es, amigo y amiga nacionalista espaol, que muchos de tus razonamientos comiencen por En ningn pas de Europa sin reparar nunca en el hecho de que el fascismo fue derrotado en todos los pases menos en el nuestro. O aceptndolo, pero como si fuese un matiz insignificante. Y es que lo lgico es que las vctimas, una vez reconocidas en su condicin, perdonen si pueden a sus verdugos. Pero no hay lgica alguna en el hecho de que sean los verdugos quienes perdonen a sus vctimas cuando stas demuestran haber aprendido a hacer buen uso de su voto. Y menos aun que eso ocurra una y otra vez. En esto, lo reconozco, el franquismo tena razn: Spain is different.

A Rajoy parece que le importara un pimiento Catalua, donde el PP es ahora residual. Pero sabe que gana prestigio entre su electorado del resto del Estado si exhibe fuerza contra los sempiternos malos espaoles. Se sostiene adems en ese partido sin cuyo concurso nada de este sentido comn se hubiera consolidado: el PSOE. Ese partido que encaja a la perfeccin con este nacionalismo como el agua, que no se ve, no se huele, no sabe a nada, pero ah est, ahogndonos.

Si uno se salta un semforo en rojo comete una infraccin. Si todo el pueblo se lo salta estamos ante un conflicto social que los Estados de derecho resuelven polticamente. Y hablo de las gentes del comn que, con ms o menos razn jurdica, se acercaron a depositar su voto, aun sabiendo que no tendra efectos, y se llevaron las agresiones que t, amiga o amigo nacionalista espaol, justificas.

Es curioso, nacionalista espaola o espaol, que t no te reconozcas como tal. Como mucho, te llamas patriota. Sin embargo espetas frases del tipo de si se quieren ir que se vayan, pero que dejen el territorio o se manda al ejrcito, como ordena la Constitucin, y punto. O para qu tantas lenguas, si ya tenemos una en comn con la que entendernos todos. S, es muy curioso. O, O, O. Como si no hubiera escarmiento en eso de Una, Grande y Libre.

Esta lgica de este nacionalismo espaol llega al paroxismo cuando muchas personas aplauden que con una reforma exprs se deslocalicen las empresas de forma casi inmediata, aunque eso provoque que se vayan a Portugal o a Francia. O pensis que solo se van a Madrid, y por tanto quedan en casa? Una muestra ms de la responsabilidad de la que hace gala este nacionalismo invisible que vive de fabricar independentistas de forma desbocada.

Curioso, triste y desdichado pas. Y es que empezamos por aceptar que ms de 100.000 personas estn amontonadas en cunetas y que nunca sea el momento adecuado de tratar el tema, y acabamos aceptando el latrocinio, las agresiones policiales, el Estado social ms esculido de la Europa avanzada, la ley mordaza, la mentira hasta llegar al contrato basura o a las maletas.

Curioso este nacionalismo espaol tan incoloro, tan inodoro y tan inspido, s, pero tan coherente, tan sostenido en el tiempo. Tan recalcitrante, tan irresponsable y en el fondo tan rompepatrias, pues, es hora de hablar claro: esa Espaa sin disputa que tenis idealizada solo existe en vuestra imaginacin y solo cabe en una dictadura.

Para todo lo dems queda la Poltica, donde el conflicto es inherente a toda sociedad y, a la vez, oportunidad de mejora. Creo que tenemos que escapar cuanto antes de esta humareda que esconde el debate fundamental: la creacin entre todos y todas de una repblica espaola. Que separe de forma ntida el estado de la iglesia, que ponga las instituciones al servicio de las personas, que garantice el derecho de autodeterminacin de los pueblos que la integran. Que d un respiro a las jvenes que tienen que salir fuera despus de haberse formado aqu.

Donde derechos fundamentales, como el derecho a la vivienda, no sean principios rectores sino derechos que puedan exigirse de verdad. Donde el Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial sean poderes realmente independientes. Donde se respete la Memoria, porque solo si sabemos quines fuimos podremos estar en condiciones de pensarnos y proyectarnos al futuro. Una verdadera casa donde se respete el conjunto y entre todas nos cuidemos y cuidemos del jardn, pero donde tambin se respeten las habitaciones, donde no se repartan unos pocos el pas a dentelladas o se vendan a precio de saldo a las lites, sean stas de Madrid o de Suiza. Quiz ya sea tarde, quiz se perdi la oportunidad, pero ah si podramos soar un futuro. Y si no, entonces nos queda esta Espaa, pelcula de terror.

Fuente: http://www.elsaltodiario.com/opinion/nacionalismo-espanol

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter