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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-10-2017

Che, el demonio segn los demonios

Jorge Majfud
Rebelin


Las ideas prefabricadas son interesantes por al menos dos razones: primero, porque son lgicas dentro de su microcosmos y radicalmente contradictorias en su propio contexto; segundo, son de fcil consumo.

Una idea prefabricada tpica de los detractores de Ernesto Che Guevara sostiene que fue un revolucionario criminal, un radical desalmado. Los dos sustantivos son correctos: fue revolucionario y radical; los adjetivos son juicios apriorsticos que olvidan completamente el contexto de todas las cosas.

Las almas puras y compasivas que lo definen as no se atreven jams a reconocer que, si el Che fue radical y violento, lo fue mil veces menos que la CIA, que el gobierno estadounidense de la poca y que toda una larga tradicin de dictadores criollos que brutalizaron, robaron, torturaron y masacraron poblaciones enteras durante varias generaciones. Todo, obviamente, en nombre de Dios, la Patria, la Familia y la Libertad. El dios de ellos, la patria de ellos, la familia de ellos.

No se detienen un instante a considerar las viejas dictaduras promovidas por Estados Unidos desde tiempos de Porfirio Daz en el siglo XIX, mucho antes de encontrar la perfecta excusa de la amenaza comunista sesenta aos despus, despus de 33 intervenciones violentas en Amrica Latina.

Despus, tambin, se olvidan o no quien saber nada del bombardeo a Guatemala y la destruccin de una de las pocas democracias en Amrica Central en 1954. Cuando el gobierno democrticamente electo de Jacobo Arbenz fue destruido por la CIA y la United Fruit Company, un joven mdico llamado Ernesto Guevara de la Serna se encontraba en la capital. Guevara y Arbenz debieron abandonar el pas hacia Mxico. En un pas de campesinos sin tierra y con un exceso de tierra improductiva (donde el gobierno de Estados Unidos inoculaba con sfilis gente inferior para experimentos mdicos ) , Arbenz haba propuesto compensar a la compaa por la expropiacin, pagndole el valor que la compaa haba declarado en sus impuestos. Como ocurri con la divisin de Colombia y la creacin de Panam, el pas civilizado del momento no poda permitir que una repblica bananera pudiese interferir en el valor supremo de las ganancias que en los medios se llama libertad. El nuevo gobierno de Castillo Armas, un ttere de la CIA, impuso una dictadura que deriv en dcadas de persecuciones y matanzas que dejaron cientos de miles de muertos.

An hoy en da, segn sus partidarios criollos, la vieja clase dirigente, con su cultura fraudulenta y su orgullo metafsico que le confiere derechos eternos sobre un pas y sus esclavos, todo esto no fue ni radical ni criminal: apenas un acto de moderacin y responsabilidad de los dueos del pas y del mundo.

Ese fue el momento en que Ernesto Guevara se convirti en El Che, antes de recibir el apodo de los cubanos exiliados que encontr, no por casualidad, en Mxico.

Cuando triunf la Revolucin cubana, Ernesto Che Guevara lo dijo de forma clara: Cuba no ser otra Guatemala A qu se refera? Cuba no poda darse el lujo de ser una democracia abierta como Guatemala. La frustrada invasin de Playa Girn en 1961 le dio la razn: por primera vez Estados Unidos, la mayor fuerza militar de la historia, que desde 1812 siempre ha preferido enfrentarse a pequeos y empobrecidos pases en nombre de su propia seguridad, fue derrotado por un pequeo y empobrecido pas.

Nada de esto justifica que la Revolucin cubana se haya convertido en un sistema rgido y conservador, pero explica perfectamente muchas cosas. Nada de esto justifica que Guevara haya tomado parte de las ejecuciones sumarias poco despus del triunfo de la Revolucin, donde quizs medio millar de supuestos colaboradores del rgimen de Batista fueron ejecutados. Pero explica muchas cosas.

Por entonces, si los pueblos latinoamericanos votaban libremente a un candidato conservador, las democracias funcionaban a pleno. Pero bastaba que tuviesen la mala idea de elegir a un presidente algo inclinado hacia la izquierda para que los ejrcitos, siempre funcionales a las oligarquas nacionales, resolvan el error popular con un golpe de Estado. De esta forma se salvaba la libertad y la democracia imponiendo dictaduras, censurando, persiguiendo disidentes, torturando y asesinando en masa.

Guevara consideraba que Uruguay era una excepcin, que no necesitaba una revolucin porque su democracia, imperfecta, funcionaba. Obviamente que tena en mente las medievales condiciones de vida de casi todo el resto de los pases del continente. Fue as que pocos aos antes de ser asesinado por la CIA y los militares bolivianos, afirm que llegara el da en que un pueblo latinoamericano eligiese a un presidente socialista y un golpe de Estado lo depusiera con violencia.

Hoy sabemos, por la pltora de documentos desclasificados por Estados Unidos durante los aos 90, que ese fue el caso de Chile en 1973. El 11 de setiembre de ese ao, Henry Kissinger declar a los medios de prensa que ellos no haban tenido nada que ver con el golpe en Chile. Los documentos y las transcripciones prueban claramente que esta era otra tpica mentira criminal. Su nombre aparece en varias reuniones, como la del Comit 40, donde se lee que aos antes del triunfo de Salvador Allende los salvadores de la libertad estaban planificando un golpe de Estado en Chile. Hasta el gerente de la Pepsi Cola, como en Guatemala hizo la United Fruit Company, solicit este favor especial.

An as, el Che dijo que el pueblo estadounidense nunca sera el enemigo, que el enemigo eran los gobiernos imperialistas que todo lo brutalizan.

No por casualidad aquellos que llaman asesino criminal a Ernesto Che Guevara consideran un hroe a alguien que puso una bomba en un avin de Cubana de Aviacin matando a 73 pasajeros, y que ha reincidido aos despus con otras bombas en hoteles de la isla. Tal vez las vctimas no eran humanos de verdad. A pesar de que el FBI considera hoy a Posadas Carriles un peligroso terrorista, la justicia de este pas no permiti su extradicin por temor a que el gobierno venezolano pudiese torturarlo. Por esa misma razn Posada Carriles vive libre en Miami y no fue enviado a Guantnamo, donde fueron recluidos casi un millar de individuos acusados de terrorismo, casi todos liberados sin indemnizacin luego de probarse sus inocencias. Todos, sin excepcin, torturados en una base militar en la que, al ser propiedad arrendada por la fuerza a Cuba desde 1904, no se aplica las generosas leyes nacionales que protegen a los individuos de cualquier tipo tradicional de tortura.

Y luego resulta que El Che Guevara, aquel que no enviaba los ejrcitos ms poderosos del mundo a invadir pequeos pases, sino que iba de cuerpo y alma a enfrentarse a la mayor potencia mundial, es un cobarde, un criminal y un asesino impiadoso.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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