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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-10-2017

Uruguay
El progresismo

Carlos Amir Gonzlez
Rebelin


Luego de la cada y salida de la Dictadura Cvico Militar Fascista, entre los aos 1984-1985, fruto de la lucha popular que confluye desde dos vertientes principales una la de los movimientos y partidos polticos de la izquierda movimientos sociales y otra desde los partidos polticos tradicionales de la burguesa liberal a partir del Plebiscito planteado por la Dictadura en 1980; se genera en la sociedad uruguaya toda una recomposicin institucional en lo que hace a la recuperacin de la Democracia, el Estado y los actores de la sociedad en el terreno econmico, social y poltico.

Esta recomposicin, sobre todo la dada en el Frente Amplio herramienta poltica de la izquierda uruguaya que fue la que sufri los principales embates de la represin dictatorial con miles de perseguidos, torturados, encarcelados, desaparecidos, muertos, exiliados en su principal lnea de cuadros dirigentes, intermedios y de base; es en la actual situacin de la referida fuerza en gestin de gobierno desde hace 3 periodos necesaria para analizar el proceso por el cual, nos parece, que dicha fuerza de izquierda y revolucionaria ha mudado en ser socialdemcrata y moderada, con claros perfiles de aceptacin del sistema capitalista y con una aptitud poltica, fundamentalmente desde el gobierno, que no propone ni planifica ninguna reforma o cambio que sea superadora del orden establecido en lo nacional, piloteado y monitoreado por organismos del mismo orden establecido en lo internacional.

Lo Continental

Marcelo Colussi, desde un artculo publicado en Rebelin (11-01-2016), titulado Izquierda en Latinoamrica, una agenda pendiente, reproduce un planteo de Claudio Katz, muy esclarecedor del tema que estamos tratando, que expresa lo siguiente:

El gran problema estratgico radica en que muchos pensadores consideran que la izquierda debe centrarse en la construccin de un modelo de capitalismo posliberal. Esta idea obstruye los procesos de radicalizacin. Supone que ser de izquierda es ser posliberal, que ser de izquierda es bregar por un capitalismo organizado, humano, productivo. Esta idea socava a la izquierda desde hace varios aos, porque ser de izquierda es luchar contra el capitalismo. Me parece que es el abec. Ser socialista es bregar por un mundo comunista.

Si unimos esto, a la proverbial consideracin del presidente del segundo gobierno del FA, Jos Mujica: ramos unos nabos, no sabamos que la gallina de los huevos de oro, era el capitalismo , podemos ver que la miseria de la filosofa de la izquierda uruguaya, toca a nuestras puertas.

Yendo a cuestiones ms importantes que plantea Marcelo Colussi, en la etapa de entronizacin del modelo neoliberal en Latinoamrica, reproducimos lo siguiente:

Las fuerzas polticas de cuo marxista que, en ms de alguna ocasin, vean la revolucin socialista como algo cercano, en la dcada de los 70 del pasado siglo, involucionaron. Muchos partidos comunistas se transformaron en socialdemcratas. Buena parte de la izquierda revolucionaria se convirti en una izquierda no confrontativa con el sistema, amansndose, pasando a planteos posibilistas y electorales. Lo que algunas dcadas atrs se denostaba implacablemente (lucha electoral, por ejemplo) pas a ser, en mucha gente de izquierda, el nico camino posible. El saco y la corbata, o el maquillaje y los tacones, vinieron a reemplazar la boina guerrillera. Pero no solo en trminos de indumentaria, obviamente, el retroceso se dio en mbitos ms profundos. Si los aos 80 pudieron ser llamados la dcada perdida, los 90 marcan un nuevo auge, una recomposicin, un nuevo despertar de procesos populares. Ahora bien, debe quedar claro que los parmetros de las luchas de aos atrs variaron sustancialmente. Para el siglo XXI, tener trabajo es ya un xito. Y dadas las condiciones generales que impuso el neoliberalismo con su hiper explotacin, la vida pas a ser, en muy buena medida, casi en exclusividad una dura y cotidiana lucha por la pura sobrevivencia. La precarizacin se hizo evidente en todos los aspectos y en todos los sectores socioeconmicos. Por all se dijo que hoy un trabajador obrero industrial o productor intelectual trabaja tanto como en la Edad Media europea.

Nuevos problemas aparecieron en la escena, como la delincuencia urbana generalizada, el consumo de drogas ilegales y el narcotrfico. Estos elementos fueron marcando la dinmica actual. La lucha de clases pareci salir de escena. Pero, obviamente no sali! Ah est, siempre presente, aunque invisibilizada a travs del monumental bombardeo meditico al que se somete a la poblacin. Protestar es cosa del pasado, parece ser la consigna. Eso es lo que el discurso de la derecha, omnmodo, incuestionable, intenta presentar como versin oficial de las cosas. De la mano de eso, se muestra maquilladamente, un supuesto paraso donde los pases desarrollaron su paraso neoliberal.

Lo Nacional

Podemos ver, desde la izquierda uruguaya, que varios de los aspectos que surgen del anlisis global de Colussi, no necesariamente se ensamblan con aspectos generales de la historia que en las ltimas dcadas recorri el Uruguay, aunque en muchos de los mismos, nos podemos reflejar como en un espejo.

En lo Programtico el Frente Amplio recoge el substrato de la construccin que hizo la izquierda uruguaya combinada con la lucha emancipadora del Movimiento Obrero y Popular, desde un acervo acumulado que viene desde las primeras dcadas del siglo XX y que se convierte en sntesis proactiva y creativa a partir de la discusin y anlisis del Congreso del Pueblo de los 60, que va a parir la CNT unificando a todas las corrientes del movimiento sindical, y poner en el centro de la escena econmica, social y poltica, un Programa de Soluciones para la grave crisis que viva el Uruguay en ese entonces (y que se extiende a nuestros das) con un claro sello de clase trabajadora y sectores medios, opuestos y en lucha contra una oligarqua criolla y un imperialismo, que abatan los intereses de una nacin independiente y desarrollada.

Por ello es que la Plataforma Programtica y Programa de Soluciones, que el FA plantea a la poblacin uruguaya en las elecciones nacionales de 1971, los temas fundamentales planteados pasan por una Reforma Agraria, Nacionalizacin o Estatizacin de la Banca, del Comercio Exterior, extensin y ayuda del Estado en materia crediticia y de ayuda tcnica a pequeos y medianos productores de la ciudad y del campo, poner a las instituciones y organismos del Estado en mejores condiciones de proveer a los sectores populares de bienes y servicios Vivienda, Salud y Educacin profundas reformas que nos llevasen a ser un pas productivo cuyos recursos y riquezas proveyesen al pueblo de una mejor calidad de vida que extirpase la pobreza y la indigencia y no que clsicamente siguiera sirviendo a los intereses econmicos y sociales de 300 familias, que ligadas al capital internacional, se aduearon histricamente de Uruguay.

En los aos de la pos dictadura, con el advenimiento nuevamente de los partidos tradicionales a los gobiernos nacionales y con mayoras parlamentarias construidas entre ambos, tan as que en lugar de Blancos y Colorados se comienza a hablar de un poder poltico de los Rosados, muchos sectores polticos del FA comienzan a hablar de un fuerte revisionismo a las bases programticas, polticas y organizativas. Cuando sus propuestas de cambios necesarios para ganar futuras elecciones no prosperan, comienzan veladas amenazas de retiros con armas y bagajes. Luego, en el tiempo las amenazas dejan de serlo y los retiros se producen, algunos analistas dicen que hay un perodo en que las puertas de entrada y salida del FA, se convierten en puertas vaivn, salen sectores del Partido Demcrata Cristiano (PDC), del Partido por el Gobierno del Pueblo (PGP) con Hugo Batalla a la cabeza que termina vergonzosamente en la frmula presidencial del Partido Colorado con Sanguinetti como presidente y el famoso Hugo en la vice-presidencia. Estos agrupamientos salen y regresan. En lo electoral, pese a a los anuncios de los renunciantes, el FA sigue creciendo.

Con la crisis y cada de la URSS, y el efecto domin de desaparicin del llamado campo socialista, los revisionistas frenteamplistas quedan en inmejorables condiciones de vaciar el Programa de Transformaciones, y yo dira de identidad socialista revolucionaria, del Frente Amplio, cuestin que procesan en forma victoriosa, de Congreso en Congreso.

El objetivo de quienes planteaban modificar bases programticas y organizativas de la fuerza poltica, ms all del discurso argumental, era ganar elecciones parecindose a lo que hacan clsicamente los diversos sectores de la burguesa liberal enfundada en los partidos tradicionales, sin programa y con su clsica y envolvente demagogia populista. Como hacia la interna frenteamplista era difcil que esto fuese de recibo, con diversos tecncratas devenidos en polticos, cargaron el programa con diversos incisos de lenguaje sociolgico y politolgico solo apto y entendible para analistas de sistema carente de cualquier objetivo transformador en otro mbito que no sea el capitalismo organizado, humano y productivo. Y la palabra progresismo sustituyendo al otrora llamado socialismo, devenido hoy para renovadores y revisionistas en una suerte de sustantivo satnico.

Se hace difcil concluir una temtica tan compleja como la que quisimos abordar, pero si al lector lo convoca a bsquedas y lecturas, a hurgar en lo que nos pas, nos pasa y a raz de ello, nos pasar nos damos por conformes. La Humanidad integrada por diversas naciones y pueblos que las habitan, vive momentos de su propia historia, donde le parece que su hoja de ruta est marcada con cierta nitidez porque sabios hombres y mujeres la conducen desde una gobernanza que alumbra caminos. Pero tambin hay pocas donde mucha oscuridad se cierne sobre los caminos, porque oportunistas de diversa laya, se han apoderado de los timones y aprisionado el pensamiento y accin de los pueblos, para confinarlo en los reducidos mbitos del egosmo y la codicia. La Humanidad no merece ser explotada y expoliada como hasta el momento lo es. Pero entre mritos y demritos, todos acusan y recusan y como deca Artigas es muy veleidosa la probidad de los hombres y an no aparecen las seguridades del contrato, si, necesitamos la garanta y el surgimiento de una nueva y buena gente, que seguro estoy habita en nosotros pero que an no vemos por la oscuridad que reina, pero que cuando la dinamicemos e impulsemos, comenzar a alumbrar los caminos por donde transitar hacia un futuro cierto.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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