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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-10-2017

Crceles, lugares de encierro para el disciplinamiento social

Editorial Virginia Bolten


El nmero de personas en lugares de encierro es de 11 millones en todo el mundo , segn el informe de del Instituto Internacional de Estudios penitenciarios (ICPS en su sigla en ingls). El estudio tambin desvela que hubo un incremento del 30% de encarcelamientos en los ltimos 30 aos.

En Argentina, el nmero de personas en lugares de encierro es de 71.464. El principal delito cometido es robo o tentativa de robo. La mayora son varones con menos de 35 aos de edad, segn el Sistema Nacional de Estadsticas sobre Ejecucin de la Pena (SNEEP). En la provincia de Buenos aires, donde se encuentra el 70% de las mujeres en lugares de encierro, el 31% es por infraccin a la ley de estupefacientes.

La violencia y la represin como prctica poltica es la nica forma que encuentra el Estado para lograr su sostenimiento. Es la forma frente a la incapacidad de llevar a cabo cambios estructurales que traten la raz de los problemas sociales bajo un sistema que profundiza desigualdades y que las necesita para seguir existiendo. La Procuracin Penitenciaria de la Nacin (PPN), en su informe de 2015, informa que 72 por ciento de las personas privadas de su libertad por delito no pasaron del nivel de escolaridad bsica.

Los lugares de encierro son depsitos de personas vistas como no deseables a la sociedad. No es una solucin a las cuestiones de inseguridad que emergen en el sentido comn como gran problema a ser resuelto, el endurecimiento de leyes, la mirada punitivista y el aumento de las fuerzas de seguridad trabajan para eliminar el problema o sea, a las personas en conflicto con la ley directamente y no para cumplir con rol que sera, en teora, la resolucin de conflictos.

Estas mquinas de disciplinar utilizadas como forma de resocializacin son, ms all de campos de concentracin, una forma de reproduccin de violencia. La tortura, los malos tratos, la falta de higiene, la exposicin obligatoria a las violencias fsicas por parte del personal carcelario y por los dems detenidos, el hambre, la sobrepoblacin y muchas otras violencias a las cuales son sometidas las personas privadas de su libertad. Todo esto genera un proceso de deterioro a la persona tanto fsico como psicologicamente con consecuencias irreversibles. El ao de 2014, la Procuracin Penitenciaria de la Nacin y la Comisin Provincial por la Memoria registraron un total de 6843 hechos de tortura y malos tratos en los mbitos federal y de la provincia de Buenos Aires. En la provincia de Buenos aires, en el ao 2016, se registraron 385 muertes violentas, con 156 decesos notificados en crceles.

Un sueo con Luis Maria, muerto cuando me deca

La expresin de la msica de Toxi Taxi, tema de los redonditos de ricota, es el recuerdo a Luis Maria Canosa amigo del indio. Durante la dictadura cvico-militar-empresarial-eclesistica, se asesinaron en la crcel de devoto ms de 100 personas, asfixiadas, quemadas y baleadas. Esto fue en el pabelln 7, no muri nadie del servicio penitenciario federal.

Te tenemos all,

Abandonado all,

preso como un animal

un animal feroz

As las cosas, la fiera mas fiera, dnde est?

En 2005, en un incendio en la crcel bonaerense de Magdalena, murieron 65 personas privadas de su libertad no falleci ningn agente penitenciario. En 2017, en comisara 1 de la ciudad bonaerense de Pergamino,7 personas murieron en un incendio todas personas privadas de su libertad.

En Brasil, la cuarta mayor poblacin carcelaria del mundo con 622.202 de personas en rgimen de encierro. En el ao 1992, se produjo una de las mayores masacres de la historia carcelaria mundial. Conocida como La Masacre de Carandiru Casa de Detencin de San Pablo. La masacre se realiz por una intervencin de la polica para resolver un supuesto conflicto entre los detenidos, result en la muerte de 111 personas ningn de ellos agentes de la polica 120 agentes fueron indiciados, 86 de ellos fueron juzgados. En el ao de 2010, el jefe de la operacin fue condenado a 632 aos de prisin, el ao siguiente fue electo diputado y absuelto de la condena. El ao de 2013, 72 policiales fueron condenados, el fallo fue anulado el ao de 2016.

Los medios de comunicacin tratan de hacer su parte en el proceso de estigmatizacin y legitimacin de lo que sera lo malo: el preso no est preso porque su conductiva fue delictiva, sino porque fue vulnerable.[1] La vulnerabilidad est en su color de piel, en su clase social, en sus cdigos culturales y en su no adaptacin al sistema. Sin embargo, la creacin del enemigo entra por los peridicos, por los programas de espectacularizacin de la delincuencia. As se construye el ideario de la buena y de la mala conducta y tambin la validacin y naturalizacin del genocidio cometido por las fuerzas de seguridad a mando del Estado. Como ya se ha presentado en otra nota Editorial de Virginia Bolten, se estiman en 300 asesinatos por gatillo fcil al ao en Argentina.

A pesar que varios organismos de derechos humanos problematicen y visualicen sobre la situacin de los lugares de encierro, muchos an utilizan el discurso de reforma del sistema penitenciario como una posible salida. Todava, es necesario pensar alternativas que realmente logren abolir las prisiones. Privar a alguien de su libertad no es la solucin para sanar la desigualdad, la corrupcin poltica-empresarial y el genocidio sistemtico de aquellos que siquiera llegaron a la categora de humanos.

Desde Virginia Bolten, nos preguntamos: el sistema penitenciario es una herramienta del estado racista para perpetrar el genocidio invisible?

Fuentes:

[1] ZAFARRONI, Eugenio Ral (1997) Los Objetivos del Sistema Penitenciario y las Normas Constitucionales

http://www.comisionporlamemoria.org/

Fuente: http://virginiabolten.com.ar/uncategorized/carceles-lugares-encierro-disciplinamiento-social/



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