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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-10-2017

Tres textos de izquierdas para la reflexin de la izquierda

Rosa Guevara Landa
Rebelin


La izquierda debe respetar los sentimientos nacionalistas pero combatir el nacionalismo que es una arma poltica reaccionaria. Llus Roca (2017)

Servidora escribe el mircoles por la maana, despus de que el president Puigdemont y sus asesores hayan pasado a la historia de los los poltico-conceptuales, superando cualquier lmite relacionado con el principio de no contradiccin (que no es el mismo, por cierto, que la declaracin del principio de no declaracin declarado).

Ms tarde se firm, fuera de la sesin parlamentaria, como si estuviramos tomando un caf con hielo y hablando con las amigas ms puestas, la DECLARACIÓ DELS REPRESENTANTS DE CATALUNYA, texto en la que se declara, de hecho, la proclamacin de la Repblica catalana.

Menudo lo! Son muy sofisticados o nos quieren tomar un poco el pelo. Lo dejamos para otra ocasin. Como dira aquel gran lgico norteamericano, W.O. Quine es su nombre, desde un punto de vista lgico no es del todo lgico.

Cambio de tercio. Mi compaera no para de insistirme en esto: no son buenos tiempos para la lrica ni para los textos largos. Lo bueno si breve, esta vez sin discusin, dos o tres veces bueno. Djate de rollos, aade.

Sea as. Tres textos para la reflexin de estos das. El primero es del profesor Miguel Candel. Dice as:

Aadir una cosa un poco fuerte: a m el "amor a Espaa" me motiva bien poco, por no decir nada. S, en cambio, el respeto hacia gentes a las que el "establishment" cataln lleva decenios sin respetar. Y, a da de hoy, lo que realmente me motiva es ver derrotados a esos xenfobos disfrazados de demcratas que nos han llevado sin ninguna necesidad a esta confrontacin absurda que har olvidar por mucho tiempo los verdaderos problemas sociales y bloquear igualmente por tiempo indefinido la profundizacin de la democracia en Espaa. A no ser que salgamos de aqu con una izquierda renovada e inmunizada frente al virus nacionalista. Pero, aun as, las heridas tardarn en curarse (mucho ms, sin duda, que las de los "900 heridos" del da 1).

Con claridad, distincin y contundencia, cercano a lo vivido y acontecido el pasado 8 de octubre. Destacado como se dice ahora: [me motiva] el respeto hacia gentes a las que el "establishment" cataln lleva decenios sin respetar. Asunto que, incomprensiblemente, se suele olvidar. Y no solo el establishment cataln. Basta pensar en los comentarios de estos das de algunos dirigentes de una supuesta izquierda no nacionalista.

En la misma lnea y del mismo autor:

Ya est bien de caer en el eterno chantaje al que nos vienen sometiendo unos presuntos "antifranquistas" made in Catalonia que nunca han vivido bajo el franquismo o que, si lo hicieron, se guardaron muy bien de jugarse el cuello en huelgas y manifestaciones. Qu culpa tienen los tantos aos ignorados creadores de la riqueza de Catalua de que la bandera constitucional coincida en gran parte (no en todo) con la impuesta por el Dictador? Si algn culpable hay de ello en la historia de nuestra izquierda es aquel "maquiavelo de aldea" (la expresin es de Jos Bergamn) llamado Santiago Carrillo Solares (e.p.d.). Pero yo no creo en el "pecado original" como mcula imborrable y congnita que contamina a toda la descendencia del "pecador" por los siglos de los siglos. Entre nosotros, en cambio, parecen abundar los sanpablos y sanagustines de la poltica. Lo mnimo que podran decir es aquello tan condescendiente de "perdnalos, que no saben lo que hacen". Aunque creo que la gran mayora de los actuales portadores de la bicolor lo saben perfectamente, tan perfectamente que han superado nuestros remilgos de izquierdistas acomplejados, atascados en un perenne "no es eso, no es eso". Dicho sea sin nimo de ofender a nadie (al fin y al cabo, San Pablo y San Agustn son dos luminarias de nuestra tradicin cultural, al margen de lo discutible de sus creencias religiosas sensu stricto).

Sin nimo de ofender a nadie pero sealando bien en todo caso. El tema de la simbologa no es fcil, genera anticuerpos y rechazos en todas nosotras, pero habr que enfrentarse al asunto con calma, con la cabeza fra y ordenando sentimientos. No os parece compaeras?

El tercer texto de los anunciados es de un autor imprescindible en estas temticas: Antonio Santamara, el puntual e incesante colaborador de El Viejo Topo. La nota est escrita antes de la sesin de ayer noche, del 10 de octubre.

Quizs est sufriendo un error ptico, pero me parece evidente que la movilizacin independentista y la inminencia de la DUI est provocando la reactivacin del nacionalismo espaol, en Catalunya y en el resto de Espaa. Puedo compartir las observaciones de algunos compaeros respecto a que muchos trabajadores, cuando cuelgan la bandera espaola en sus balcones, puedan hacerlo no tanto por nacionalismo espaol, sino como reaccin de repulsa frente al sececionismo, pero este gesto indica que el rechazo al separatismo est siendo capitalizado, a falta de otras referencias polticas, por el nacionalismo espaol. Ciertamente, la responsabilidad de la izquierda catalana es infinita. En vez de levantar una alternativa al nacionalpopulismo catalanista, en la mayora de los casos han actuado como sus comparsas y legitimadores, algo obvio en personajes como Fachn o Nuet. Ello ha creado un enorme vaco y ocurre que, como en poltica no existen los espacios vacos, este vaco est siendo ocupado por el nacionalismo espaol encarnado por PP y C's.

De ah mi desesperacin al comprobar cmo el pleito nacionalitario est reduciendo al mnimo el espacio de quienes defendemos la alternativa republicana y federal como marco de convivencia en condiciones de igualdad y fraternidad de los pueblos de Espaa.

Este es el punto: la alternativa republicana y federal como marco de convivencia y en condiciones de igualad y fraternidad con el resto de ciudadanos espaoles. Y este otro: la responsabilidad de la izquierda catalana en lo que estamos viviendo que no s si es infinita pero s muy importante.

Por cierto, no hay aqu mucho texto de hombrecito? Dnde estamos las mujeres? No escribimos? No tenemos tiempo? Nuestras dobles o triples tareas nos impiden hacerlo? Golpeemos suavemente nuestras mesas y gritemos: ya basta!, ya basta! Existimos luego tambin pensamos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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