Portada :: Amrica Latina y Caribe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-10-2017

La instauracin del Da de la Resistencia Indgena, un paso importante en la direccin de la condena a dos genocidios

Carlos E. Lippo
Rebelin


1.

De acuerdo con la historia que se enseaba en las escuelas oficiales de Venezuela antes del advenimiento de la Revolucin Bolivariana, el 12 de octubre de 1492 Cristbal Coln, que haba salido de Espaa haca un poco ms de dos meses pero que estaba tan despistado que crea a pies juntillas que estaba arribando a las Indias Occidentales, estaba descubriendo un nuevo continente: Nuestra Amrica. Totalmente de espaldas al hecho de que para esa fecha ya exista en nuestro continente una inmensa cantidad de personas, estimada por connotados investigadores histricos en no menos de 56 millones, que obviamente ya lo haban descubierto y vivan en l, mayoritariamente en comunas y en total armona con la naturaleza. La historiografa de base eurocntrica haba logrado mantener la tesis del descubrimiento durante casi quinientos aos y ello a pesar de que existen no pocos indicios de que mucho antes que Coln, tuvieron presencia en Amrica representantes de diferentes culturas europeas (vikingos, galeses, irlandeses y templarios) y no europeas (rabes, chinos, japoneses, polinesios y fenicios) (1), existiendo adems evidencias de que hubo un importante contacto rabe con la cultura azteca de Mjico.

El que navegantes rabes pudieron haber llegado a Amrica antes que Coln es algo ms que probable, ya que es un hecho admitido que los conocimientos matemticos, astronmicos y geogrficos de los rabes, transmitidos a Europa, contribuyeron de manera significativa al progreso de la navegacin en los siglos XV y XVI, facilitando las expediciones ocenicas y los descubrimientos de nuevas tierras. Recordemos que la idea de la esfericidad de la tierra defendida por los rabes durante toda la Edad Media y puesta en duda por la intelectualidad europea de la poca, va aparejada con la de un mar nico que hara posible que navegando hacia el oeste se pudiera alcanzar la India, que era al parecer la hiptesis central de Coln al momento de solicitar el patrocinio de los Reyes Catlicos de Espaa para lanzarse a tamaa aventura. Profundizar en la bsqueda de nuestras races histricas, desvirtuando las argumentaciones falaces de quienes nos han tenido sometidos durante tanto tiempo es, y debe seguir siendo, tarea de primer orden de nuestra Revolucin!

2.

Una buena parte de esta poblacin indgena originaria que segn un sealamiento de Arturo Uslar Pietri, intelectual venezolano del siglo XX y uno de los ms conspicuos representantes de la derecha ideolgica de nuestro pas, ya fallecido, en su ensayo Fachas, Fechas y Fichas (1982), estaba conformada por unos hombres que viven en la naturaleza casi desnudos, bondadosos, inocentes, fraternales, que no conocen ni la espada ni la plvora, y que todo lo disfrutan en igualdad y comunidad", fue exterminada por los conquistadores europeos (espaoles, portugueses e ingleses en su gran mayora, pero tambin franceses y holandeses) con la excusa de que no tenan alma, primero y de que haba que salvarles el alma, ms tarde, pero siempre para arrasar sus tierras, saquear sus riquezas y aniquilar sus culturas.

Bartolom de Las Casas, un conquistador espaol que fue encomendero y se hizo sacerdote de este lado del Atlntico estim que en 1542, a cincuenta aos del descubrimiento, haban sido muertos, principalmente a causa de la conquista militar, los malos tratos y la esclavizacin alrededor de 21.500.000 de personas (2) en los territorios conquistados por Espaa, ello sin incluir las regiones de Yucatn, Cartagena de Indias, Florida, Ro de la Plata, Nueva Granada y Santa Mara. Esta cifra aportada por de Las Casas es bastante congruente con una estimacin muchsimo ms reciente del parlamentario belga Andr Flahaut quin siendo Ministro de la Defensa, sostuvo en un informe presentado a su gobierno en el ao 2004, titulado Genocidios, que en la Amrica se cometi el mayor genocidio de la historia mundial, ya que desde que Coln puso pie en este continente fueron asesinados unos 15 millones de indgenas en la Amrica del Norte, a los cuales habra que sumar otros 14 millones que fueron masacrados en la Amrica del Sur. Aadiendo que aunque la cantidad de vctimas no se puede saber con certeza, s existen pruebas irrefutables de una deliberada campaa de exterminio, despojo y aculturacin de los pueblos nativos, que se contraponen a las distintas teoras negacionistas.

3.

Para poder evaluar apropiadamente estos hechos es necesario tomar en consideracin el significado real de la palabra genocidio, tanto desde el punto de vista semntico, como desde el punto de vista legal. Segn el Diccionario de la Real Academia Espaola (DRAE), la palabra genocidio, en su acepcin nica, significa: exterminio o eliminacin sistemtica de un grupo social por motivo de raza, de etnia, de religin, de poltica o de nacionalidad.

En lo atinente a la definicin legal, ocurre que en el ao 1948, poco tiempo despus de la creacin del Estado de Israel por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la misma asamblea adopta la Convencin para la Prevencin y la Sancin del Crimen de Genocidio, segn la cual se entiende por genocidio cualquiera de los actos que sean cometidos, tanto en tiempo de paz como en tiempo de guerra, con la intencin de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, tnico, racial o religioso como tal, de la naturaleza de los citados a continuacin (3):

 

Con base en lo anterior, quin en su sano juicio o que no sea parte descaradamente interesada, podra negar entonces que lo ocurrido en Amrica durante la invasin europea fuese un autntico genocidio.

4.

Los negadores del genocidio indoamericano se empean en sostener que lo que aqu hubo despus del descubrimiento, fue un colapso demogrfico, causado ms por las enfermedades contagiosas portadas por los conquistadores europeos, principalmente la viruela, que por las guerras y otras causas derivadas de la violencia de la conquista. Un negacionista insigne fue el Papa Joseph Ratzinger (Benedicto XVI), quien a pesar de las disculpas ofrecidas por su antecesor Juan Pablo II, a causa del comportamiento de la iglesia catlica a todo lo largo de la conquista y la colonizacin americana, durante su visita pastoral al Brasil en mayo del 2007, slo alcanz a admitir que la colonizacin del continente americano a partir del siglo XV y su evangelizacin por parte de la iglesia catlica que l encabezaba, vino acompaada de "sufrimiento" e "injusticias" para los indgenas, pero que la Iglesia haba purificado a los indios y que volver a sus religiones originales sera un retroceso (4) . Es a causa de estas declaraciones que el Comandante Chvez, Lder Eterno de nuestra Revolucin Bolivariana le solicitase pedir disculpas, en los siguientes trminos: "Como jefe de Estado le ruego a Su Santidad que se disculpe. No entiendo cmo puede afirmar que la evangelizacin no fue impuesta, si llegaron aqu con arcabuces y entraron a sangre, plomo y fuego. An estn calientes los huesos de los mrtires indgenas en estas tierras", aadiendo seguidamente: "Aqu con Coln no lleg Cristo, lleg el Anticristo. El holocausto indgena fue peor que el Holocausto de la II Guerra Mundial y ni el Papa ni nadie puede negarlo".

5.

Bartolom de las Casas fue el primero en denunciar la matanza de los aborgenes. Sus descripciones, realmente dantescas, llamaron la atencin del rey de Espaa, quien se dio cuenta del grave riesgo de perder la mano de obra, sin la cual no era posible explotar las minas, las plantaciones y las haciendas. La monarqua dict entonces las Leyes de Indias que, bajo un manto humanitario, escondan la verdadera intencin de los reglamentos sobre la encomienda, que no era otro que preservar la mano de obra indgena. Sin embargo, la verdadera respuesta a este problema que para ellos no era realmente de carcter humanitario, sino de ndole econmica, fue la de traer esclavos africanos para sustituir las extintas o muy diezmadas comunidades indgenas como entes productivos. En una interesante nota sobre el padre Las Casas, el escritor Jos Mart, prcer augusto de la independencia de Cuba, sealaba: "es verdad que Las Casas por el amor de los indios aconsej al principio de la conquista que se siguiese trayendo esclavos negros que resistan mejor el calor: pero luego que los vio padecer se golpeaba el pecho y deca con mi sangre quisiera pagar el pecado de aquel consejo que di por mi amor a los indios! (5).

6.

Para reemplazar como trabajadores a la gran cantidad de indgenas muertos en las posesiones coloniales durante el siglo XVI, a partir del siglo XVII los europeos capturaron alrededor de 60 millones de africanos al sur del Sahara, de los cuales, segn el historiador britnico Eric Hobsbawm (6), unos 12 millones llegaron vivos a Amrica donde fueron reducidos a la esclavitud. La diferencia entre personas capturadas y personas que llegaron vivos a la Amrica se explica porque una parte de los capturados moran por efecto de la captura y de la retencin en espera del viaje, otra parte mora durante el viaje y algunos eran sometidos a esclavitud en el Africa misma. Asmismo, es necesario tomar en cuenta que hasta el 10% de los esclavos que trabajaban en plantaciones, minas y otros oficios moran cada ao por las extremadamente precarias condiciones de vida y los abusos laborales. La exportacin de tanta gente, hombres y mujeres en edad productiva produjo un abandono de la agricultura y detuvo el progreso de regiones enteras, dejando a este continente en permanente desventaja frente a otras partes del mundo, lo que en buena medida explica la continuada pobreza de la regin. A un genocidio sucedi otro genocidio, en suma, dos verdaderas catstrofes demogrficas generadas por las naciones supuestamente ms avanzadas de Europa, desde finales del XV hasta bien entrado el siglo XIX: Portugal, Espaa, Francia, Holanda y en menor grado Inglaterra, sin que dejasen de participar en ella desde su misma creacin, los Estados Unidos de Norteamrica, algunos de cuyos Padres Fundadores, Jefferson y Adams, entre ellos, fueron connotados terratenientes esclavistas!

7.

Entre los muchos mitos creados por la historiografa de base eurocntrica existe uno altamente despreciativo que seala que los indgenas, una vez recibidos los espejos y dems baratijas con las cuales los conquistadores pretendan obtener sus riquezas minerales va trueque, se les sometieron mansamente. Nada ms tendencioso y carente de toda fundamentacin histrica. Por otra parte, tambin se ha sealado que por lo general los indgenas colaboraron con los conquistadores, cuando ocurre que existen suficientes evidencias demostrativas de que este comportamiento fue la excepcin y no la regla, ya que si bien algunos caciques colaboraron con el enemigo, la mayora de los jefes se inmolaron heroicamente en aras de la preservacin de las vidas de sus gobernados y de la defensa de los valores de su cultura. Unico es el lamentable caso del Imperio Azteca, que sucumbe despus de una heroica resistencia ante la desercin de algunas tribus y la asimilacin de los Totonacas a las fuerzas espaolas, ambas acciones motivadas por disputas internas existentes incluso antes de la llegada del conquistador.

Cronistas de la poca, protagonistas de la conquista y la colonizacin de los pueblos americanos, algunos de ellos sacerdotes catlicos como Bartolom de Las Casas y Diego de Rosales, militares otros como Gonzalo Fernndez de Oviedo, e incluso poetas como Alonso de Ercilla, autor de La Araucana, todos ellos nacidos en Espaa, as como Jos de Oviedo y Baos, militar e historiador nacido en Santa Fe de Bogot y muerto en Caracas, exaltan el genio, valor e inteligencia de muchsimos caciques, entre los cuales se destacan: Caonabo, de los Tanos, una rama de la etnia Caribe, quien fue el primero en rebelarse contra el dominio espaol, muerto en la isla de Santo Domingo en 1494 y Hatuey, de la misma etnia, muerto en la isla de Cuba en donde se haba refugiado huyendo de Santo Domingo; Moctezuma y Cuauhtmoc, de los Aztecas, en Mjico; Huscar y Atahualpa, de los Incas, en el Per y Lautaro, Caupolicn y Pelantaro, de los aguerridos Mapuches, tercamente llamados Araucanos por los espaoles, en las tierras de Chile, en lo que constituye una justa aunque incompleta reivindicacin de las etnias originarias. Entre los cronistas contemporneos no es posible dejar de citar a la arqueloga y antroploga italiana, nacionalizada mejicana, Laurett Sejourn quien sealase: El da que la ideologa colonial sea completamente disipada esta resistencia (la indgena) contar entre las hazaas ms nobles que la humanidad haya conocido.

8.

Segn algunos cronistas como Gonzalo Fernndez de Oviedo y Valds, uno de los primeros enfrentamientos armados importantes de los indgenas con los espaoles tuvo lugar en las costas de Venezuela en el ao 1515, a cargo de varias tribus de la etnia Caribe y esta resistencia se prolong hasta mediados del siglo XVII, retrasando por un siglo la colonizacin de esas tierras. Uno de los jefes indgenas ms destacados fue Guaicaipuro, cacique de los Teques, orgullo del pueblo venezolano, quien comand su primera accin, un ataque a las minas de oro de los Teques, cuando contaba apenas con veinticinco aos de edad, logrando importantes victorias entre los aos de 1560 y 1568 sobre los ms aguerridos capitanes espaoles, acciones que lograron retrasar la fundacin de la ciudad de Caracas, actual capital de la repblica que slo pudo ser establecida aunque de forma muy precaria, a mediados de 1567. El genio militar y poltico de este venezolano de excepcin, primero en el continente en utilizar tcticas de guerra de guerrillas contra los espaoles, era de tal dimensin que no slo fue capaz de coordinar la totalidad de las tribus del norte de Venezuela sino que tambin intent sumar a sus huestes a los esclavos negros seguidores del Negro Miguel, que se haban levantado en armas exitosamente en el centro occidente del territorio, donde lograron establecer su propio reino. A fines de 1567 o inicios de 1568, el conquistador Francisco Infante y sus hombres, conducidos por guas nativos que haban sido chantajeados, dieron con el paradero de la choza de Guaicaipuro, en las cercanas de Paracotos, logrando sorprenderlo. Si Guaicaipuro prendi fuego a su choza, inmolndose por su propia mano, como cuenta la leyenda o si encontr la muerte peleando con la espada que le haba arrebatado al conquistador Juan Rodrguez Surez, que es la versin sobre su muerte que ofrece el historiador Jos de Oviedo y Baos en su obra publicada en 1723, no es lo relevante; lo relevante es que esta muerte heroica tuvo que haber inspirado a sus compaeros de lucha: Terepaima, Paramaconi y Conopoima entre ellos, para seguir adelante, logrando sumar a otras tribus a lo largo y ancho del territorio nacional para continuar hostigando a los conquistadores hasta comienzos del siglo XVIII. En reconocimiento al permanente espritu de emancipacin de nuestro pueblo, los restos de Guaicaipuro fueron trasladados al Panten Nacional de manera simblica, por decreto del entonces Presidente de la Repblica, Hugo Chvez Fras, el 8 de diciembre de 2001, asignndosele un espacio junto a los dems prceres de Venezuela. As mismo, el 8 de marzo del presente ao, en ocasin del Da Internacional de la Mujer, fueron tambin trasladados al Panten Nacional, los restos simblicos de Hiplita y Matea, dos esclavas que tuvieron importante participacin en la crianza de El Libertador, junto con los de Apacuana, lder guerrera y gua espiritual de los indgenas Quiriquire, en las cercanas de Los Teques, actual estado Miranda (7).

9.

El 20 de mayo de 1820, meses despus de la batalla de Boyac que sell la independencia de Cundinamarca, actual Colombia y un ao antes de la batalla decisiva en Venezuela, Carabobo, el Libertador Simn Bolvar, consciente de la direccin revolucionaria que habra que darles a estos pueblos, dict un decreto con la intencin de restituirles sus derechos. En aras de la brevedad presento a continuacin la lectura de la motivacin y de slo el primer decreto del mismo, tal como la hiciese el Comandante Chvez en el discurso de instalacin del I Encuentro Internacional de la Resistencia y Solidaridad de los Pueblos Indgenas y Campesinos, celebrado en Caracas entre el 11 y el 14 de octubre de 2003, un ao exacto despus de que hubiese dictado el decreto que instaur el Da de la Resistencia Indgena (8): Dice as, lo leo: Deseando corregir los abusos cometidos en Cundinamarca, en la mayor parte de los pueblos de naturales, as contra sus personas y contra su resguardos y aun contra sus libertades y considerando que esta parte de la poblacin de la Repblica merece las ms paternales atenciones del gobierno, por haber sido la ms vejada, la ms oprimida, y la ms depredada, durante el despotismo espaol. Con presencia con lo dispuesto de las leyes cannicas y civiles he venido en decretar y decreto. Primero: Se devolvern a los naturales, como propietarios legtimos, todas las tierras que formaban los resguardos segn sus ttulos, cualquiera que sea el que aleguen para poseerla los actuales tenedores. Lstima que traicionado y muerto El Libertador, ste al igual que muchos otros decretos de corte clasista y revolucionario se convirtieron en letra muerta!

10.

En total consonancia con su prembulo, en el cual se invoca el ejemplo histrico de nuestro Libertador Simn Bolvar y el sacrificio de nuestros antepasados aborgenes y de los precursores y forjadores de una patria libre y soberana, la Constitucin de la Repblica Bolivariana de Venezuela, aprobada por un referndum popular de fecha 15 de diciembre del ao 1999, en su Ttulo III, De los Derechos Humanos y Garantas y de los Deberes, consagra un Captulo completo, el VIII, a los derechos de los pueblos indgenas, derechos que haban venido siendo cercenados durante siglos y que presentamos a continuacin de manera resumida:

Artculo 119: El estado reconocer la existencia de los pueblos indgenas, su organizacin social, poltica y econmica, sus culturas, usos y costumbres, idiomas y religiones, as como su hbitat y derechos originarios sobre las tierras que ancestral y tradicionalmente ocupan y que son necesarias para desarrollar y garantizar sus formas de vida".

Artculo 121: Los pueblos indgenas tienen derecho a mantener y desarrollar su identidad tnica y cultural, cosmovisin, valores, espiritualidad y sus lugares sagrados y de culto.

Artculo 122: Los pueblos indgenas tienen derecho a una salud integral que considere sus prcticas y culturas.

Artculo 124: Se garantiza y protege la propiedad intelectual colectiva de los conocimientos, tecnologas e innovaciones de los pueblos indgenas.

Artculo 125: Los pueblos indgenas tienen derecho a la participacin poltica. El Estado garantizar la representacin indgena en la Asamblea Nacional y en los cuerpos deliberantes de las entidades federales y locales con poblacin indgena, conforme a la ley.

11.

Lamentablemente, el 12 de octubre, Espaa y una mayora importante de los pases de Amrica, desde los Estados Unidos hasta la Argentina, estarn celebrando un aniversario ms, el nmero 525, de la llegada de Cristbal Coln por primera vez a nuestras tierras. Desde comienzos del siglo XX la efemride se haba venido celebrando bajo el nombre de Da de la Raza, pero al acercarse el quinto centenario (1992) y ser propuesta en la Organizacin de las Naciones Unidas la proclamacin de dicho ao como el Ao Internacional de los Pueblos Indgenas, dicha propuesta desbarat el empeo de Espaa y otros pases de proclamarlo como Ao Internacional del Descubrimiento de Amrica, con un absoluto desprecio por la verdad histrica. La falta de consenso impidi que se aprobase alguna de estas dos proposiciones. Sin embargo a partir de este hecho ya no hubo unanimidad en torno a la denominacin de la efemride, sino que a pesar de seguir celebrndola comenzaron a hacerlo ahora, por diferentes motivaciones asociadas a los distintos intereses de sus clases dominantes y de espaldas a la voluntad de la mayora de sus pueblos, bajo diferentes nombres, entre los cuales destacan: Da de la Hispanidad, Da de Coln (Columbus Day), Da del Encuentro de dos Civilizaciones, "Da de la Interculturalidad, Da del Descubrimiento, Da de la Liberacin, de la Identidad y de la Interculturalidad, Da Panamericano, etc., denominaciones que son, si se quiere, menos lacerantes que aquel primigenio Da de la Raza, pero igual de encubridores de los genocidios que comenzasen a ser perpetrados a partir de esa fecha.

12.

En la Venezuela revolucionaria, a pesar de que sigue siendo un da feriado, hemos optado por no celebrar el pretendido descubrimiento, puesto que tanto el pueblo como el gobierno revolucionario somos conscientes de que en esa infausta fecha del ao 1492 slo tuvo lugar el inicio de la cruenta invasin del imperio espaol causante de los mayores genocidios y del mayor despojo de recursos materiales que registra la historia de la humanidad. En su lugar celebramos el Da de la Resistencia Indgena, instaurado por decreto del Comandante Chvez, de fecha 11 de octubre de 2002, con el cual se conmemora las gestas heroicas de los pueblos indgenas que opusieron tenaz resistencia a los conquistadores aunque terminaran por caer, vctimas de la apabullante superioridad militar y de la total carencia de valores ticos y morales de la inmenssima mayora de los conquistadores, que con el estmulo y el apoyo oficial de la alta jerarqua de la iglesia catlica de la poca, ni siquiera les reconocan como seres humanos. Desde esa ltima fecha pasamos a coincidir con la Repblica de Cuba en el hecho de haber borrado del calendario esa falsa efemride, ya que ese pas hermano desde el advenimiento de su revolucin en 1959, celebra en su lugar el 10 de Octubre, como el inicio de su gesta independentista del imperio espaol.

13.

En el transcurso del tiempo, otros pases de Nuestra Amrica como Nicaragua y Bolivia han abolido cualquier conmemoracin del descubrimiento, habiendo emitido sus gobiernos sendos decretos que para esa fecha han instaurado el Da de la Resistencia Indgena (Nicaragua, 2007) y el Da de la Descolonizacin (Bolivia 2011); as mismo, en pases como Argentina (donde retiraron una estatua de Coln ubicada en las cercanas de la Casa de Gobierno y la sustituyeron por otra de la lideresa independentista Juana Azurduy) y Chile, no se celebra el hecho del descubrimiento de Amrica, sino que en esas naciones cada 12 de octubre se hace un reconocimiento a los indgenas que fallecieron durante la colonizacin y se celebra la diversidad cultural que dej como consecuencia el cruce de europeos, americanos y africanos en el Abya Yala, que es el nombre con el cual se conoca nuestro continente antes de la llegada del invasor espaol. Pareciera estar cumplindose nuevamente, despus de 200 aos aquella exhortacin de nuestro himno patrio que seala: Seguid el ejemplo que Caracas dio.

En este mismo orden de ideas es oportuno sealar que en fechas recientes se han registrado movimientos populares en ms de 50 ciudades de los Estados Unidos que procuran el derribo de las estatuas de Coln y otros supremacistas blancos (9); inclusive, dos das atrs grupos de manifestantes protestaban al pie de una estatua de Coln en la propia ciudad de Nueva York, poniendo en entredicho la celebracin del famoso desfile de celebracin del llamado Columbus Day, que se ha celebrado cada 12 de octubre desde 1937 (10).

14.

Como plantea el ttulo de este artculo, la instauracin del Da de la Resistencia Indgena es un paso importante en la direccin de condenar el genocidio indgena, sin embargo condenarlo en abstracto no es suficiente sino que es necesario, a juicio mo, intentar obtener una reparacin legal de la misma naturaleza de la que estn intentando obtener de parte de las potencias esclavistas de los siglos XVI al XIX (Portugal, Gran Bretaa, Francia, Espaa y Holanda), los pases miembros de la Comunidad del Caribe (CARICOM) (11), cuyos Jefes de Gobierno fundaron en el ao 2.013 la Comisin de Reparaciones del CARICOM, con la finalidad de preparar y presentar una demanda formal contra los gobiernos de aquellos pases que otrora cometieron los crmenes que constituyeron la esclavitud africana y enriquecieron a sus naciones mediante su prctica; siendo oportuno sealar que desde esa fecha se vienen logrando significativos avances (12).

En el caso del genocidio indgena se tratara de obtener fundamentalmente de Espaa, Portugal y Gran Bretaa, las siguientes reivindicaciones: la peticin formal de perdn; la cancelacin de la deuda externa con estas naciones; el otorgamiento de ayudas para el desarrollo; as como una indemnizacin financiera, en un monto an no determinado, por los traumas sicolgicos que an persisten y que datan de los das de la de la conquista y de la colonia. Considero que es tarea urgente de las secretaras permanentes de nuestros organismos de integracin: UNASUR, CELAC y ALBA-TCP, fundamentalmente este ltimo por la afinidad que tiene con el CARICOM, el incluir en las agendas de sus prximas reuniones la discusin de tema tan importante.

Considero que el atacar seriamente la impunidad de estos crmenes con acciones de esta naturaleza, es uno de los mayores aportes que puede hacerse en la direccin de evitar la consumacin de nuevos genocidios como algunos que estn actualmente en desarrollo en nuestras hermanas naciones del oriente medio.

 

Hasta la Victoria Siempre!

Patria o Muerte!

Venceremos!

 

(1) http://www.guioteca.com/mitos-y-enigmas/fue-colon-realmente-el-descubridor-de-america/

(2) http://www.nurainmagazine.info/index.php?option=com_k2&view=item&id=716:descubrimiento-de-america&Itemid=211

(3) http://internacional.elpais.com/internacional/2007/05/23/actualidad/1179871209_850215.html

(4) http://internacional.elpais.com/internacional/2007/05/23/actualidad/1179871209_850215.html

(5) http://www.legionarios.webhispana.net/34%20Biografias%20Cronologicas/El%20genocidio%20de%20aborigenes.htm

(6) http://es.wikipedia.org/wiki/Esclavitud#El_comercio_negrero

(7) http://albaciudad.org/2017/03/apacuana-lider-de-los-quiriquires/

(8) http://www.indigenacampesino.org/chavez.html

(9) https://actualidad.rt.com/actualidad/248347-eeuu-derriban-estatuas-supremacistas-blancos

(10) http://www.france24.com/es/20171010-estatuas-de-colon-amenazadas-como-las-de-los-confederados-en-eeuu

(11) http://negracubanateniaqueser.com/2014/06/07/el-genocidio-mayor-y-mas-antiguo-de-la-historia-aspira-a-una-reparacion-legal/

(12) http://www.saberesafricanos.net/noticias/opinion/502-reparacion-por-el-genocidio-a-los-nativos-y-la-esclavitud.html

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter