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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-10-2017

Luchadores sociales mantienen el ideal de que "otro Estados Unidos es posible"
El centro Highlander, la escuela para rebeldes, cumple 85 aos




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El Centro de Investigaciones y Educacin Highlander, ubicado en las montaas del sureste de Estados Unidos, celebr 85 aos con tres das de talleres, foros y seminarios que buscaron entretejer el pasado de esta escuela de rebeldes con los desafos a futuro en la lucha social -Foto: David Brooks.

New Market, Tennessee.

La escuela de rebeldes en las montaas del sureste de Estados Unidos, que es un extraordinario eje de movimientos sociales de trabajadores, derechos civiles, ambientalistas, de defensa de migrantes y de cultura, festej 85 aos de vida con veteranos de mil luchas y nuevas generaciones que continan con el mismo compromiso de que otro Estados Unidos es posible.

El Centro de Investigaciones y Educacin Highlander festej su aniversario recordando los sueos y luchas que se generaron o compartieron aqu, adems, hubo dilogos sobre cmo rescatar el futuro, todo en medio de cantos, baile, poesa y solidaridad.

Con las montaas Great Smoky, parte de la cordillera de los Apalaches, como escenografa, se revel en talleres y foros, seminarios e intercambios un mosaico de la rebelda dentro de este pas, y con ello la continuacin de este centro como un punto de encuentro de luchadores sociales de todo tipo: de integrantes de Black Lives Matter a defensores de derechos de los migrantes, desde veteranos de las guerras de Irak y Afganistn contra las polticas blicas de este pas, hasta granjeros que buscan frenar la invasin de las trasnacionales y sus transgnicos en los cultivos de maz, junto con participantes en innumerables esfuerzos de proyectos alternativos para crear una economa de solidaridad y soluciones bellas para graves problemas sociales.

Este centro fue uno de los muy pocos espacios en el sur donde se podan reunir blancos y negros, donde trabajadores de diversos sectores y activistas de todo tipo se podan encontrar con colegas, un lugar donde cualquiera que se conscientizaba en una lucha poda de repente darse cuenta que existan otros, y que sus experiencias eran parte de algo mucho ms grande. Eso contina hoy da.

Highlander se volvi bilinge hace unos aos, cuando de pronto migrantes latinoamericanos sobre todo mexicanos y centroamericanos empezaban a volverse protagonistas de las luchas por los derechos laborales, de vivienda, educacin y salud en el sur de Estados Unidos. Aqu los recin llegados se encuentran con veteranos de luchas anteriores, y con otros sectores de trabajadores blancos y afroestadunidenses, de indgenas, de defensores de derechos civiles. No slo ah se comparten ideas y experiencias, sino surgen alianzas.

Por ejemplo, en un taller sobre migrantes se empez a explorar el trabajo conjunto entre quienes se dedican a la reforma del sistema penal y la proteccin de comunidades afroestadunidenses, abusos policiacos y crmenes de odio racial con las redes de migrantes que ahora enfrentan persecucin de las autoridades y por agresiones racistas. Mnica Hernndez, coordinadora de la Red de Derechos Migrantes del Sureste, coment que la raz del sentimiento antimigrante aqu es la supremacia blanca, y por tanto est ligado a la la larga historia de racismo en este pas. Ante ello, se deben superar las divisiones entre quienes padecen ese racismo para responder de manera conjunta a todo esto.

Aqu tambin se construye conciencia desde abajo sobre la agenda neoliberal, desde sus expresiones locales a las trasnacionales. Susan Williams, una de las coordinadoras del programa de educacin, quien se dedica a la exploracin de la relacin entre la economa local y la global, impuls un proyecto hace unos aos, cuando una empresa traslad sus operaciones de esta regin a la frontera del lado mexicano, llevando a una caravana de trabajadoras estadunidenses desplazadas a visitar a las que nos robaron nuestras chambas, tal como polticos demagogos solan expresarlo. Cuando conocieron a sus colegas, se dieron cuenta de que eran igual que ellas, que ramos las mismas, y que la empresa y las polticas de libre comercio eran los verdaderos responsables de su situacin, y de confrontarlas entre s. De ah, se empezaron a explorar formas de solidaridad mutua y a romper con las divisiones entre trabajadores de ambos lados de la frontera. Ese tipo de trabajo contina hoy con nueva urgencia.

Pero aqu el punto no es nada ms hacer un diagnstico, sino definir cmo llegar de donde estamos a donde soamos estar, como dijo una participante. El lema en el mural que decora parte del centro de reuniones aqu es: Sin accin no hay conocimiento.

Como granjeros, uno de nuestros principales desafos es la erosin de las tierras. Pero creo que tal vez el problema mayor es la erosin social y econmica. Y eso, creo, se tiene que enfrentar de la misma manera que se hace con la tierra: sembrar una pequea plantita, al crecer y ampliar sus races puede revertir la erosin, tenemos que buscar a ms gente que est sembrando esas plantas en esta sociedad.

Ante todo, tenemos que insistir en que la gente hable por s misma, crear una cultura de que cada uno debe contar su cuento, y luego sumarlos, afirma un veterano de luchas sociales, en uno de los foros que se realizaron durante los tres das de festejo.

Participan jvenes que trabajan en varias organizaciones sociales del sur, todos armados con las nuevas herramientas tecnolgicas y su vocabulario, junto con veteranos de luchas sindicales, como Jim Sessions, reverendo y ex director de Highlander, quien en 1989 junto con 99 mineros del carbn realizaron la ltima ocupacin de una planta industrial en Estados Unidos en la famosa huelga de Pittston, en Virginia, o con dos Freedom Singers, militantes del movimiento de derechos civiles de los aos 50 y 60 que, entre otras armas de lucha, usaban el canto.

La seguridad para el festejo este lugar ha sufrido constantes amenazas y ataques durante su historia fue proporcionada por veteranos de guerra antes conocidos como Veteranos de Irak Contra la Guerra, y que cambiaron de nombre a About Face (media vuelta, en vocabulario militar), quienes se sumaron a los dilogos y los cantos.

Los nuevos codirectores de Highlander buscaron entretejer la historia del pasado de este centro con los desafos a futuro, de cmo continuar construyendo una narrativa rebelde colectiva con todo eso.

Ash-Lee Woodard Henderson dijo en entrevista con La Jornada, al concluir el festejo de tres das, que la coyuntura en este pas no es definida slo por el fenmeno de Donald Trump. Aunque su llegada a la Casa Blanca es percibida como una derrota por muchos, dentro y fuera de este pas, se debe recordar que la mayora de los estadunidenses no votaron por l, y de hecho no queran a ninguno de los dos candidatos. Por tanto, cometeramos un error considerar eso como una derrota para nosotros.

Explic otra versin del momento: Yo creo que lo que ocurri es que estbamos empezando hacer algo que los asust a los capitalistas, a los supremacistas blancos, a los del 1 por ciento creo que se asustaron de que negros y latinos pronto sern mayora. Creo que los aterroriza que exista algo como Black Lives Matter, porque cuando ellos decan que no tenamos un programa logramos presentar 40 puntos con una visn muy clara; creo que se asustaron de que los dreamers no se quedaron conformes diciendo que el DACA es maravilloso, sino que lo calificaron de migajas y ahora exigen el respeto de los derechos de todo migrante (...) los asust que los indgenas no se limitaron a pedir dinero y distancia gubernamental, sino que estaban exigiendo soberana y que se cumplieron los tratados con Standing Rock estaban aterrados cuando se sum Black Lives y los veteranos, entre otros.

Seal que el liderazgo de estos movimientos est en contacto por medio de lugares como Highlander y no slo de manera circunstancial, sino para construir solidaridad a largo plazo, y eso los aterroriza. Entonces, creo que la respuesta de parte de la cpula, sea por conducto de Trump o de Bannon, o cualquiera de esos mbeciles, es en parte una respuesta a nuestro xito.

El reverendo Allyn Maxfield-Steele, el otro codirector ejecutivo de Highlander, subray en entrevista con La Jornada que sobre todo en tiempos postelectorales en este pas, hay la necesidad de construir bases, de hacerlo de una manera ms profunda la capacitacin, desarrollo poltico y trabajo intergeneracional aqu algo que se haba perdido un poco es ms urgente que nunca. Lo que estamos observando desde que llegamos como directores hace nueve meses es que este lugar est repleto, porque la gente entiende que se debe reunir, y que no hacerlo marcara el fin de nuestro futuro.

Para Woodard Henderson es clave continuar alimentando las relaciones con colegas en el sur global, donde han tenido que enfrentar cosas muy parecidas. Lo que ellos cuentan, dice, nos est dando la esperanza y la inspiracin () tomar las lecciones de transformacin que ellos tienen para logarlo aqu, dentro del ombligo de la bestia. Si lo podemos lograr en esta regin surea, eso salvara a este pas, y si podemos empezar a salvar este pas de esa manera, finalmente podremos proceder a tener esa relacin, construida sobre procesos centrados en la justicia que queremos y necesitamos con nuestros camaradas en el sur global.

(Para ms informacin: http://highlandercenter.org)

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/10/13/mundo/026n1mun



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