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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-10-2017

Una perspectiva desde la crtica al "Apagn Pedaggico Global"
La salida de EE.UU. de la UNESCO

Luis Bonilla-Molina
Rebelin


La UNESCO (1945) es un rgano del sistema de Naciones Unidas, que surge en el marco del Tratado de Bretton Woods (1944/1945). En consecuencia, es una instancia del sistema de gobernanza global, que emana de la culminacin de la segunda guerra mundial. La UNESCO tiene unas caractersticas singulares, pues en buena medida es el resultado indirecto del triunfo de la ampliacin de la cobertura educativa en la URSS, entre 1917-1945, que demostr al mundo cmo un Estado comprometido con la agenda social podra alcanzar logros extraordinarios en la ruta de la universalizacin educativa, que le permitiera mejorar el desarrollo nacional. En este sentido, la UNESCO represent la esperanza de los pueblos del mundo de alcanzar una paz duradera mediante la justicia social y la democratizacin del conocimiento.

La universalizacin educativa mundial, mediante el fortalecimiento y expansin de los sistemas escolares nacionales, bajo la orientacin estratgica de la UNESCO, es dialcticamente hablando, una conquista de los sectores humildes y progresistas del mundo, por lo tanto su creacin y funcionamiento se convierte en un hecho progresivo. Esta conquista empalm con los nuevos requerimientos del capital trasnacional, que necesitaba reactivar el aparato productivo mundial en el periodo de postguerra, en cuya perspectiva los sistemas escolares, las escuelas, los liceos, las universidades, fueron vistos como espacios formadores de ciudadana para el consumo. La creacin de una masa de consumidores a escala mundial, formados a travs de los sistemas escolares de todo el orbe, hizo que el capitalismo mundial viera con buenos ojos el surgimiento de la UNESCO y sus polticas fundacionales de universalizacin educativa.

Como he insistido en reiterados artculos, publicaciones, videos y conferencias, dos aspectos de la propuesta inherente a la UNESCO molestan a los intereses del capital. La primera, las pedagogas que constituyen un intento desde el campo cientfico, por comprender el hecho y las dinmicas formativas, mucho ms all de las aulas, lo cual constitua de por s un riesgo para el capital, ya que promueven un pensamiento relacional que vincula temas y agendas aparentemente inconexas, como presupuesto pblico-PIB y educacin, escuela y relacin capital-trabajo, ciencia y soberana nacional, entre otros. Por ello, desde los cincuenta del siglo XX, el complejo industrial cultural inicia una operacin de propaganda que impulsa modas que fragmentan las pedagogas. Las polticas educativas dejan de ser pedaggicas para presentarse con nfasis en algunos de sus componentes (didcticas, planeacin, gestin escolar, evaluacin, currculo, calidad educativa), en distintos momentos histricos, que van desde ese momento hasta el presente. El objetivo de esta iniciativa del capital es despedagogizar e instrumentalizar la enseanza como simple tecnologa de aprendizaje. La segunda, el magisterio que ensea a aprender de manera crtica molesta a los seores del dinero mundial, pues este enfoque educativo convierte la construccin de ciudadana en un acto de generacin de conciencia poltica y no en un simple acto de formacin para el consumo (mercancas, democracia, obediencia). Se inician operaciones propagandsticas a escala planetaria para sealar que no se necesita estudiar y formarse profesionalmente para ensear, que cualquiera puede ensear, como un acto poltico orientado a la progresiva destruccin de la carrera y la profesin docente. Este proceso, desigual y combinado de despedagogizacin y quiebre de la profesin docente, tiene un captulo estelar en las narrativas que promueven la disolucin de la escuela que conocimos. Sin ese contexto, es imposible comprender en profundidad las implicaciones del anuncio de EE.UU. de retirarse de la UNESCO, seguido por una decisin similar del gobierno Israel.

Eso si, esta no es la primera tensin, con amenazas de ruptura, entre EE.UU. y la UNESCO. En realidad es un nuevo captulo en la disputa histrica entre las propuestas de educacin para todos y todas y, la visin mercantilista respecto al propsito de los sistemas escolares nacionales. Pero esta puede ser la crisis que marque el punto de partida para arrebatarle institucionalmente a la UNESCO la agenda educativa. Por ello debemos estudiar, discutir y analizar tanto los orgenes de las crisis de EE.UU. con la UNESCO, como expresiones de este proceso y su eventual impacto en el devenir del organismo mundial. Veamos algunas pinceladas al respecto.

 

Primera crisis EE.UU. -UNESCO

Desde la dcada de los 50, el gobierno de los Estados Unidos ha polemizado con decisiones y resoluciones de la Conferencia General, el Comit Ejecutivo y las Conferencias Sectoriales, alegando que el inters nacional de ese pas, es superior a decisiones de las mayoras de los pases miembros del rgano de cooperacin multilateral. Esto se debe en buena medida, en lo interno, a que la nacin ms poderosa del mundo, define prioridades para la orientacin de su sistema educativo que no son necesariamente complementarias con la visin de la mayora de pases miembros; en lo externo, a la valoracin econmico-productiva-industrial-militar y geopoltica que hacen en cada momento, sobre el impacto de una poltica educativa sobre la lgica de dependencia neocolonial o el peligro de una eventual ruptura de la misma.

A pesar de estas diferencias, EE.UU. se mantuvo por dcadas en la UNESCO, votando en contra o vetando algunas de sus decisiones. La poltica de preeminencia de la perspectiva del mercado sobre el de la educacin como derecho humano, de los sistemas escolares como un servicio versus la mirada de la misma como bien pblico, marc buena parte de los debates en ese periodo. Esto se rompe con la llegada de la perspectiva neoliberal a la economa mundial.

 

Segunda Crisis EE.UU. La UNESCO

Precisamente en 1985, en medio del impulso de la primera generacin de polticas pblicas asociadas a la globalizacin econmica y la mundializacin cultural, tanto Estados Unidos como el Reino Unido (en 1986) deciden abandonar la UNESCO, alegando serias diferencias con el rgano de Naciones Unidas, por sealan ellos- la politizacin del organismo educativo internacional y su supuesta hostilidad contra las instituciones bsicas de una sociedad libre, especialmente contra el libre mercado y la libertad de prensa. De lo que se trataba en realidad era de atacar el consenso alcanzado por los pases miembros, respecto a la educacin como derecho ciudadano, presionando para convertir la agenda educativa en un servicio transable en el mercado. El capital comienza a intentar construir una nueva correlacin de fuerzas al interior de la UNESCO, que se corresponda a las exigencias del modo de produccin de ese momento.

De hecho, en los ochenta del siglo XX, el neoliberalismo impulsa el discurso de la crisis de eficacia y legitimidad de los Estados nacionales, que -segn esa perspectiva- se expresaban en lo educativo en dficit de calidad y pertinencia. En consecuencia, promueven distintas modalidades de privatizacin de la escuela pblica, que pasan por la desinversin en lo sustantivo de los sistemas escolares: docentes, planta fsica, programas alimentarios y bibliotecas, argumentando una supuesta bsqueda de calidad educativa y pertinencia de la accin escolar mediante el traspaso de los sistemas escolares a la gestin privada . Esta dinmica se encuentra y complementa con el desembarco de la primera ola de la revolucin cientficotecnolgica. El negocio de la industria informtica y la comunicacin analgica se constituye en un componente fundamental en la dinamizacin de la economa global. Las economas latinoamericanas que venan saliendo de las crisis de las deudas externas de los ochenta, reciben una renovada presin, no slo para disminuir el gasto pblico educativo, sino que comienzan a verse asediados por las narrativas que proponen que lo sustantivo del presupuesto en educacin vaya migrando a la adquisicin de chatarra tecnolgica de rpida obsolescencia. As, desde lo educativo, se contribuye a dinamizar la economa mundial en detrimento de la estabilidad y sostenibilidad de los propios sistemas escolares.

La UNESCO segua siendo una referencia importante en la defensa de la educacin pblica. La UNESCO sin EE.UU. logra impulsar la declaracin de Jomtien (1990) de educacin para todos, la Conferencia Mundial de Educacin Superior (CMES, 1998) y el Foro de Dakar (2000). Paradjicamente, solo meses despus de realizada la Conferencia Mundial de Educacin Superior, la UNESCO elimina su direccin de educacin superior y la convierte en una pequea divisin, en lo que sera la primera gran capitulacin institucional del organismo en la conduccin protagnica de un sector de la educacin, ante el emerger de renovadas presiones de los organismos econmicos globales.

La tercera revolucin industrial (1985/1995) genera nuevas tensiones en el campo educativo. No se trata solo de una transicin de la Enseanza Asistida por Radio (EAR), a la Enseanza Asistida por la Televisin (EAT) hasta llegar a la Enseanza Asistida por Computadora (EAC), sino que la virtualidad, la conexin bidireccional en tiempo real, as como las nuevas formas de comunicacin relacionadas a la sociabilidad de los nativos digitales, comienzan a colocar en debate la propia existencia de la escuela, el liceo y la universidad como les conocimos. El neoliberalismo educativo ve en la tercera revolucin industrial una posibilidad de disminuir los costos educativos y optimizar la construccin de ciudadana para el consumo, mediante las innovaciones que acompaan al desembarco del Internet.

En un primer momento, los organismos econmicos globales impulsan y presionan -desde lo externo e interno- para que se produzca un giro en el discurso y las actividades de la UNESCO. Ello hace que el organismo internacional pase de la generacin de contenidos que modelen y orienten el debate mundial en educacin como lo vena haciendo- a una especie de institucin centrada en verse el ombligo mediante el nfasis en la administracin de su propia burocracia y la interpretacin de los designios educativos del G8, Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional (FMI) y OCDE.

El propsito no era otro que sacar a la UNESCO de la articulacin del debate educativo mundial, subalternizar su trabajo a los organismos econmicos globales y, avanzar del modelo de privatizacin educativa de finales del siglo XX, a la neo privatizacin del siglo XXI. Esta operacin se percibe con especial nitidez al revisar el perfil de los ltimos directores generales del organismo, quienes ya no expresan un pensamiento educativo propio o de un sector de la sociedad mundial, sino que son la ms clara expresin de equipos burocrticos, quienes firman documentos hechos por terceros, por encargo.

A pesar de ello, la UNESCO segua viviendo de su prestigio fundacional y del trabajo realizado en el siglo XX. Muchos educadores, pblico en general e incluso decisores tenan y tienen una percepcin ingenua del organismo mundial, que lo coloca como una instancia neutral. En ese sentido, EE.UU. revisa su decisin de retirase de la misma, pues su opinin resulta importante, en la configuracin de los nuevos imaginarios de sociedad y gobernabilidad, as como un lugar de enunciacin privilegiado para construir narrativas que hagan culturalmente digeribles las soluciones que se plantea la gobernanza mundial, ante los conflictos culturales y de cambio poltico, que a escala planetaria genera el neoliberalismo.

La salida de EE.UU., Reino Unido y Singapur haba creado una crisis presupuestaria de la organizacin, sin precedentes en su historia. Ello contribuy a que la UNESCO, en muchos casos, mirara para otro lado y obviara el abordaje tanto de los problemas civilizatorios del milenio como el estudio en profundidad del impacto de la tercera revolucin industrial en los sistemas educativos y el futuro de la escuela.

 

Tercera crisis EE.UU. - LaUNESCO

En el ao 2003 Estados Unidos vuelve a la UNESCO, en lo que algunos catalogan como una operacin tipo Caballo de Troya, orientada a producir el quiebre de la agenda educativa del organismo. Ya el Reino Unido lo haba hecho en 1997 y Singapur volvera cuatro aos despus de los norteamericanos, en el 2007. La justificacin del reingreso de EE.UU. se hizo bajo el manto del apoyo a la multiculturalidad, la ciudadana planetaria y la paz, fundamentalmente despus de los acontecimientos del 11-S.

En esta nueva etapa (2004/2005) EE.UU. coincide con las crticas que formulan algunos pases del Grupo Latinoamericano respecto al ostentoso uso que hacen directivos del organismo de los fondos aportados por los pases miembros. Se cuestiona por ejemplo, que quienes viajan en primera clase area y pernotan en hoteles de lujo, es la alta burocracia uneskiana, mientras se disminuyen sensiblemente los fondos para investigacin educativa e intervencin sobre el terreno por parte de la UNESCO.

Una vez que el neoliberalismo ha roto mucho de los tejidos sociales que caracterizaban a las sociedades capitalistas del siglo XX, requiere la construccin de una nueva hegemona cultural para el modelo de produccin en construccin y puesto en marcha. EE.UU. entiende el papel que la UNESCO puede jugar en la coyuntura, bsicamente en la recoleccin de los vidrios rotos por sus acciones econmicas, polticas, militares y culturales en todo el mundo. EE.UU. pasa a tener un peso del 22% del financiamiento del organismo; es decir casi una cuarta parte del presupuesto operativo de la UNESCO es aportado por la administracin norteamericana. Esta operacin cierra el anillo financiero sobre el organismo de Naciones Unidas, haciendo que casi el 50% de su presupuesto dependa de los grandes pases capitalistas, incluidos Japn y China. Con el reingreso de EE.UU., Reino Unido y los aportes de las potencias capitalistas, el neoliberalismo logra construir la dependencia financiera de la institucin con estos socios, aunque sus rganos de decisin muestren an algunos grados de libertad.

A partir de 2008 comienzan a evidenciarse presiones crecientes desde el Banco Mundial (BM) y la Organizacin para la Cooperacin al Desarrollo Econmico (OCDE), por asumir para s, la agenda educativa global. Incluso, los impulsores de esta perspectiva comienzan a sealar abiertamente que la UNESCO debe abandonar su papel de articulador educativo, y que segn dicen- debera concentrarse en los temas de Cultura y Comunicacin. Desde esa mirada le correspondera a los organismos econmicos globales (BM/OCDE), tomar la direccionalidad estratgica de la educacin. Pero esto no se queda en un deseo, progresivamente la OCDE especialmente desde 2008- a travs de las pruebas PISA comienza a marcar el territorio de la educacin primaria y secundaria con sus paradigmas de estandarizacin , mientras que el Banco Mundial hace lo propio con la educacin superior. El BM acaba de publicar su informe mundial de la educacin superior (2016/2017), en el que ya se asume como interprete y orientador del sector. Instancias como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y ms recientemente la Corporacin Andina de Fomento (CAF) pugnan por disputar alguna influencia regional y/o subregional en la agenda educativa de los primeros niveles del sistema educativo regional, montando tienda aparte de la UNESCO.

En ese marco, en el ao 2009, es electa Irina Bokova como Directora General de la UNESCO. Bokova, de origen blgaro, altamente relacionada con la diplomacia de la nueva Rusia capitalista, es acompaada en la Direccin Adjunta de Educacin por el seor Qian Tang, de origen chino. As, los pases que coordinan la agenda neoliberal logran asegurar la influencia del G8+China en las decisiones del organismo educativo mundial. Tres temas coloca en agenda la nueva direccin de la UNESCO: el ingreso de Palestina como Estado miembro pleno del organismo, alcanzar un acuerdo mundial sobre Educacin Para Todos (EPT) que contenga acuerdos mnimos en materia presupuestaria y, la inclusin de la agenda educativa en los nuevos objetivos del milenio u ODS, como terminaron denominndose.

En la trigsima sexta Conferencia General realizada en 2011 se abre el debate sobre el ingreso de Palestina como Estado miembro pleno de la UNESCO. Me correspondi estar y votar a favor de tal decisin. La respuesta inmediata de EE.UU. e Israel fue la de congelar sus aportes a la UNESCO por tal decisin. Extraamente la Direccin General de la UNESCO, la seora Bokova, no desarroll un plan B, para ubicar en otros Estados miembros por ejemplo el mundo rabe- los recursos faltantes por la decisin de EE.UU. e Israel. Esta incomprensible indecisin de la direccin de la UNESCO gener una nueva crisis financiera del organismo, que llev a la institucin a colocarse de hecho, a la cola de la agenda del Banco Mundial y la OCDE, por su limitada capacidad de iniciativa e incidencia en los debates y acciones de esta etapa. En la prctica, la falta de iniciativa de la direccin general de la UNESCO llevaron a que el eje de los debates educativos sustantivos lo asumieran los organismos econmicos globales.

Esta errtica actuacin continu con el Foro Mundial de Educacin (Inchen, 2015) en el cual se debata el futuro de la educacin para todos y todas y, donde los docentes, las maestras y los profesores de aula, fueron los grandes ausentes en la construccin del debate y la toma de decisiones. La limitada presencia docente se expres a travs de la Internacional de la Educacin (IE) y la Campaa Latinoamericana por el Derecho a la educacin (CLADE), contrastando con el protagonismo del Banco Mundial, la OCDE y la perspectiva empresarial en la cita de Corea del Sur. La buena nueva que significaba el alcanzar un consenso mundial respecto a la base mnima de un 6% del PIB y un 20% del presupuesto pblico destinado a la educacin, se vio empaada por el temor que estos recursos no fueran a mejorar las condiciones de trabajo y salario de los docentes ni las condiciones de aprendizaje de los estudiantes, sino terminaran en las manos de las grandes trasnacionales de la informtica, como sector dinmico de la economa global y como requerimiento para transformar drsticamente la educacin conforme a las exigencias de la cuarta revolucin industrial (2014/2020). Al concluir esa cita 236 educadores, pedagogos y autores educativos de los cinco continentes lanzamos una carta que cuestionaba lo ocurrido en Inchen y alertaba sobre el riesgo de un Apagn Pedaggico Global; carta en tres idiomas que ya lleva ms de treinta mil firmas de respaldo.

La orientacin del objetivo educativo de los ODS (2015-2030), el objetivo cuatro, hacia la calidad educativa con pertinencia, nos hizo recordar el eje de las polticas neoliberales que fueron dadas a conocer desde la dcada de los ochenta del siglo XX. La estandarizacin educativa, la evaluacin a estudiantes y docentes con patrones homologados dan cuenta del lugar de aprobacin de este objetivo: la OCDE y el BM.

 

Cuarta crisis EE.UU. -UNESCO

En esa nueva realidad, la UNESCO convoca a su Conferencia General, a la cual le corresponder elegir a las autoridades que le conducirn durante los prximos ocho aos. Es sintomtica del tiempo actual de la UNESCO la candidatura del DGA actual Qian Tang, de origen chino y quien ha ido ascendiendo en la escala burocrtica de la UNESCO desde la propia direccin de recursos humanos, instancia que le correspondi dirigir. Los otros candidatos son el Sr. Polad Blbloglu de Azerbaiyn, el Sr. Pham Sanh Chau de Viet Nam, la Sra. Moushira Khattab de Egipto, el Sr. Hamad bin Abdulaziz Al-Kawari de Qatar, el Sr. Juan Alfonso Fuentes Soria de Guatemala, el Sr. Saleh Al-Hasnawi de Iraq, el Sr. El-Khoury Lacoeuilhe del Lbano y la Sra. Audrey Azoulay Francesa. Los candidatos con ms opcin pertenecen al mundo rabe y quien les disputa el espacio es la candidata francesa Audrey Azoulay, de origen judo, quien fuera asesora cultural del Presidente francs Franois Hollande en los aos 2014-2016 y Ministra de Cultura y Comunicacin de Francia 2016-2017.

La crisis de orientacin estratgica del organismo se presenta ahora con claras incidencias en su vida interna. En materia de gestin, los empleados de la UNESCO presentaron de manera pblica para la valoracin en la prxima Conferencia General que inicia en Noviembre de 2017, sus cuestionamientos respecto al manejo del organismo. En el documento titulado DOCUMENT 202 EX/5. FOLLOW-UP TO DECISIONS AND RESOLUTIONS ADOPTED BY THE EXECUTIVE BOARD AND THE GENERAL CONFERENCE AT THEIR PREVIOUS SESSIONS. Part IV. HUMAN RESOURCES ISSUES los trabajadores de laUNESCO exponen serias observaciones sobre la evolucin de la UNESCO hacia un organismo que ha normalizado los contratos temporales de muchos de los directivos y personal clave de los institutos miembros, as como respecto a una desmejora sensible de las condiciones laborales del personal que contrasta con lo que ocurre con la burocracia. Esta pareciera ser la punta del iceberg de una dinmica de flexibilizacin institucional que amenaza a la existencia del propio organismo. El documento en cuestin expone la necesidad de iniciar un serio proceso de transformacin institucional para evitar su decadencia y prdida de influencia mundial.

La decisin respecto a Hebrn (2017) que se convierte en el detonante pblico de la nueva decisin de EE.UU. e Israel, de abandonar la UNESCO y sus aportes financieros al organismo, pareciera en realidad ser solo un pretexto que -a mi juicio- cuenta con dos claras intenciones. La primera de carcter electoral respecto al proceso que se dar en la Conferencia General de 2017 de sustitucin, por parte de los pases miembros, del rostro que ocupa el cargo de Director General de la UNESCO. En este sentido, ante la posibilidad que el cargo sea ocupado por un rabe, la salida de estos dos pases, sirve de excusa para lanzar un mensaje a los pases miembros, an indecisos, respecto a que lo polticamente correcto para los intereses norteamericanos es el apoyo a la candidatura de la Sra. Azoulay. El triunfo de un candidato rabe sera intolerable para Tel Aviv, socio ideolgico de la administracin norteamericana. Al final, hoy 14 de Octubre de 2017, el primer resultado seala que el Comit Ejecutivo en pleno respald la candidatura francesa y la presentar ante la Conferencia General el 10 de Noviembre de 2017. Pareciera allanarse el camino para una solucin negociada que permita el retorno de EE.UU. e Israel a la UNESCO.

Llama la atencin que sea una Ex Ministra de Cultura quien dirigir los destinos de la UNESCO, quien tendr de partida el desafo de enfrentar las voces que plantean que la UNESCO debe dejar la agenda educativa y concentrarse en la cultura y la comunicacin. Apuesto a que el voto mayoritario del Comit Ejecutivo a su favor, apunte a fortalecer la agenda educativa de la UNESCO, pero la ltima palabra al respecto la tendr la nueva DG UNESCO.

Segundo, en cualquier caso, gane quien gane la eleccin para la Direccin General de la UNESCO -en una victoria cantada ante la Conferencia General de Noviembre de 2017- la real agenda del capitalismo mundial en materia educativa la expresa la actual Secretaria de Educacin de la Administracin de Trump, la Sra. Betsy DeVos, quien impulsa el modelo de educacin en casa, de virtualizacin de los procesos educativos, de mercantilizacin de la actividad escolar, de la educacin como un servicio, elementos asociados a un desarrollo de lo educativo en la vorgine que anuncia la cuarta revolucin industrial. La nueva Directora General de la UNESCO, estar altamente tensionada por las mutaciones neoliberales del siglo XXI, el impacto de la cuarta revolucin industrial y su incidencia en los sistemas escolares; esperemos que le permitan navegar de manera autnoma en este mar sacudido por la tormenta de las incertidumbres civilizatorias y la transformacin del modo de produccin capitalista.

El escenario ideal para los EE.UU. es que la agenda educativa la determinen los rganos econmicos globales a partir de las orientaciones del G8; es decir, la disolucin de las responsabilidades educativas de la UNESCO; veremos hacia donde apuntar la gestin de la inminente nueva figura central del organismo multilateral educativo. Para los pueblos del mundo, para las maestras y los profesores, para la juventud, los nios y nias que suean con un maana ms justo, libre y solidario, la UNESCO representa la organizacin con mayor capacidad para garantizar educacin para la inclusin y la democratizacin del conocimiento, indispensables para un mejor futuro, por ello no dudamos en defender las enormes potencialidades de un espacio como ese para un maana de paz e igualdad en el mundo. Por los momentos, le deseamos xito a la Sra. Azoulay, esperando que su gestin se oriente a la satisfaccin de las aspiraciones y necesidades educativas de los mas humildes de la tierra. Si esa es su orientacin, seguro estoy que coincidiremos en el trabajo de defensa de la educacin pblica, gratuita, popular y de calidad.

El autor es actualmente el Coordinador Internacional de la RED GLOBAL/GLOCAL POR LA CALIDAD EDUCATIVA. Director Nacional de Venezuela ante el Laboratorio Latinoamericano de Evaluacin de la Calidad Educativa (LLECE-UNESCO).

 

Caracas, Octubre de 2017

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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