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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-10-2017

El ltimo retrato de Oscar Wilde

Higinio Polo
El Viejo Topo


De todas las fotografas que se conservan de Oscar Wilde, hay algunas que me parecen relevantes, o conmovedoras, conociendo el destino que le estaba reservado.

Una de esas imgenes est tomada en 1897, en el Palacio Real de Npoles, y en ella vemos al poeta, gordo, tocado con bombn, perdida la distincin y la elegancia que persigui durante toda su vida. En otra fotografa, disparada en el mismo Npoles decadente, est sentado ante una mesa, con una botella de vino, y con su amante, lord Alfred Douglas, de pie, tras l, con la mano descansando en el hombro de Wilde. Todava hay otra, impresionada en abril de 1900, que lo paraliza ante la estatua de Marco Aurelio, en el Campidoglio romano. Posa con bastn, un brazo en la cadera, simulando indolencia, tocado con sombrero, apenas seis meses antes de morir. Reparo ahora en que todas esas fotografas que creo conmovedoras estn tomadas en Italia, y es probable que, para m, su desdichada textura emane del recuerdo prestado que tenemos de los desolados das que la vida le haba forzado a derramar, y cuyo ruido no podemos separar de los aos de triunfo. Ese es, para m, el ltimo retrato de Oscar Wilde, el dandi cado que haba tenido la insolencia de postular el socialismo.