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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-10-2017

Se est desintegrando Etiopa?

Yohannes Woldemariam
Pambazuka News

Traducido del ingls para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


Etiopa sera un lugar difcil de gobernar incluso para los ms talentosos y mejor intencionados hijas e hijos de la tierra. Es un pas complejo con ms de ochenta grupos tnicos y cien millones de personas. Tras aos de agitacin interna bajo una dictadura despiadada y corrupta, Etiopa parece dirigirse a un punto de inflexin. Solo un cambio estructural interno salvar al pas.

Se ha informado acerca de la gran cantidad de deserciones de Etiopa. Tambin han llegado noticias de la dimisin de Abadula Gemeda, en una poca prisionero de guerra en Eritrea que fue ascendiendo hasta convertirse en presidente de la Cmara Baja del parlamento etope. Abadula Gemeda pertenece a la etnia oromo (el mayor grupo tnico de Etiopa) y, al parecer, est en desacuerdo con la forma en que el rgimen maneja el conflicto tnico entre las regiones Somali y Oromo. Tambin se ha informado de que durante un periodo ms largo de tiempo puede haber estado alimentando quejas ms profundas. La falta de libertad de prensa en Etiopa dificulta entender qu le llev a tomar la decisin de dimitir. Est por ver qu repercusiones tendr tanto para su futuro poltico como para el pas.

Etiopa es un Estado con ms de ochenta grupos tnicos reorganizados por el TPLF (siglas en ingls de Frente Popular de Liberacin de Tigray) en nueve kilils (regiones) con una base tnica. El Frente Democrtico Revolucionario del Pueblo Etope (EPRDF, por sus siglas en ingls) es un paraguas de cuatro antiguos ejrcitos revolucionarios, pero el centro militar y poltico del EPRDF est dominado por el TPLF. Con el paso del tiempo otros grupos de la coalicin son menos dciles y muestran menos confianza, lo que preocupa al TPLF.

El actual conflicto entre las regiones Somali y Oromo se ha convertido en una prueba para el experimento del EPRDF de federalismo tnico. En los medios de comunicacin existe una fuerte sospecha de que el TPLF favorece a los somalis en detrimento de los oromo en el conflicto actual. La reticencia del ejrcito federal controlado por el TPLF a intervenir y pacificar la situacin alimenta estas sospechas. El pas tambin ha padecido otras protestas e insurrecciones tnicas que hacen temer que se llegue a una anarqua total.

Abadula Gemeda era incondicionalmente leal al difunto primer ministro etope Meles Zenawi, fallecido en 2012. Su apoyo fue fundamental para Meles Zenawi durante la decisiva lucha de poder con el TPLF. Gemeda tambin sirvi al rgimen del TPLF neutralizando a los militantes nacionalistas oromo supuestos y reales, por lo que se le recompens con un meterico ascenso al poder dentro de la jerarqua del EPRDF. El puesto actual de Gemeda como presidente del parlamento, un puesto en gran parte ceremonial, ha puesto al descubierto su parlisis poltica ante el conflicto regional en las regiones Somali y Oromo. Existe la fuerte sospecha de que esta postura insostenible puede haberle llevado a dimitir de su puesto. Tambin es posible que haya tenido la sensacin de que se hunde el barco en el TPLF liderado por el EPRDF y que no quiera ser identificado con l. Antes de desempear el cargo de presidente del parlamento desempe el de ministro de Defensa y despus presidente de la regin Oromo. Su posible distanciamiento y descontento con los acosados y supuestamente divididos hombres fuertes del TPLF indica una posible amenaza sin precedentes que planea sobre la estabilidad del pas.

Significativas deserciones recientes

Baye Tadesse Teferi, un desconocido, era jefe de protocolo del primer ministro Hailemariam Desalegn hasta que dimiti el mes pasado despus de viajar con el primer ministro a Nueva York, como parte de la delegacin en la septuagsima segunda reunin de la Asamblea General de las Naciones Unidas. En una entrevista del Servicio Amrico de la Voz de Amrica Baye afirm que debido a su etnia amara algunos altos cargos de seguridad haban tratado de vincularlo con protestas en la intranquila regin de Amara. Tambin afirm que estaba siendo presionado por altos cargos del rgimen que queran entrar a la oficina del primer ministro sin su conocimiento. Si es cierto, esto indica una divisin y desconfianza profundas en las ms altas esferas de poder.

Y antes de que se secara la tinta acerca del relato de Baye Tadesse Teferi, el diario etope Ethsat inform de que tambin haba desertado el general de brigada Melaku Shiferaw, que haba servido en la inteligencia militar de las fuerzas de defensa del rgimen y como agregado militar en varios pases africanos

Este general de brigada haba acudido a Estados Unidos el mes pasado con una delegacin encabezada por el ministro de Exteriores Wokineh Gebeyehu para asistir a [una reunin de ] la Coalicin Global para Derrotar al ISIS, una coalicin de 72 pases para crear una asociacin de seguridad encabezada por Estados Unidos.

Implicaciones de las deserciones y rebeliones

Sin lugar a dudas, las deserciones no son nuevas para Etiopa, pero en el frgil contexto actual del pas, se podra tener la tentacin de afirmar que est sucediendo algo inusual. Los observadores se preguntan si estos son signos de fisuras en los cimientos del rgimen. Realmente est cerca el final? De ser as, qu significa para Etiopa como pas? Los motivos de las deserciones pueden variar. No siempre est claro si el motivo que hay detrs de estas deserciones es el patriotismo o el oportunismo. Todos los desertores condenan al rgimen en sus declaraciones y dan la impresin de que sus deserciones estuvieron motivadas por elevadas razones de preocupacin por el pas.

La menguante lealtad de estos antiguos partidarios del TPLF puede no significar una muerte inmediata para el rgimen, pero est claro que la lealtad hacia el centro est disminuyendo y el cinismo est aumentando. En realidad, ni siquiera se tiene la seguridad de que siga habiendo un centro unido y nadie sabe cundo habr un cambio repentino o si podemos verlo.

Hay indicios de que los etnonacionalistas ms duros y virulentos dentro del TPLF, como el actual ministro de defensa Samora Younis y el presidente de TPLF Abay Woldu, pueden estar ganando ascendente en el barco de la coalicin EPRDF que al parecer se est hundiendo. Debido a su estructura fantica, es ms probable que el rgimen recurra a la fuerza incluso mientras aguanta continuas deserciones y protestas. El TPLF no pertenece a los rganos estatales como el parlamento, la coalicin EPRDF o la llamada estructura federal. Estas instituciones fueron atrofiadas deliberadamente y se crearon para servir de fachada de un poder real que se basa en el parentesco, el clientelismo, el ejrcito dominado por el TPLF y la seguridad.

La combativa manera que tiene el rgimen de hacer frente a los disidentes y a quienes protestan, y sin respetar los menores criterios de derechos humanos est haciendo empeorar una situacin que ya era mala. Supone, por lo tanto, perpetuar el sistema de guerra tnica que ha existido en Etiopa desde que existe el pas. El filsofo poltico alemn Max Weber es autor de la famosa definicin de Estado como "una comunidad humana que reclama el monopolio del uso legtimo de la fuerza en un territorio dado*". Etiopa y muchos Estados de frica en los que se emprendieron guerras intraestatales para legitimar reivindicaciones sectarias de etnias enfrentadas no se podran calificar de Estados segn la definicin de Weber.

A medida que aumenta el desafo existe la posibilidad de que el TPLF se cierre sobre s mismo y se endurezca an ms ya que recae en su ncleo poltico y de seguridad. Es posible que el rgimen del TPLF descarte el centro y recurra al plan B de establecer una Repblica de Tigray separada. Como movimiento de liberacin, es bien sabido que el TPLF haba contemplado esta idea.

Qu hacer?

Etiopa sera un lugar difcil de gobernar incluso para los ms talentosos y mejor intencionados hijas e hijos de la tierra. Realmente no existe una panacea que pueda prescribir cualquiera. Es un pas complejo con ms de ochenta grupos tnicos y cien millones de personas. Pero lo que se necesita es un cambio estructural interno para salvar al pas de s mismo. Ningn grupo tnico puede o debera ser capaz de imponer su voluntad a los dems en un pas de grupos tan diversos de personas con identidades tnicas, comunales y religiosas diferentes.

Etiopa necesita trazar su propio futuro segn diferentes modelos de resolucin de conflictos y restaurar la importancia del respeto a la diferencia, la tradicin y la sabidura de los ancianos. El pas necesita respetar y aprovechar a los ancianos cuyas voces han sido ahogadas por otros patrones culturales impuestos y por empresarios tnicos. Podra ser un Consejo de Ancianos segn el modelo del Consejo de los Pueblos Indgenas y compuesto por representantes de diferentes etnias, que represente a todos aquellos que consideran que debe haber paz para dirigir el dilogo. La ONU ha cultivado noblemente tales modelos de soberana y autonoma y ha empoderado a las comunidades indgenas.

Salvar Etiopa es esencial para la paz en el Cuerno de frica en general. Para evitar un escenario sangriento en Etiopa al estilo del de Sudn del Sur las grandes potencias como Estados Unidos y China tienen que dejar de entrometerse y de permitir un rgimen criminal. Para empezar, las tropas etopes debe retirarse de Somalia y de Sudn del Sur. Un pueblo que no tiene paz dentro de s mismo no se la puede dar a otros. Una Etiopa fallida no servir de nada a China, Estados Unidos o cualquier pas. No se deberan perder las lecciones aprendidas en los vecinos Sudn del Sur y Somalia. La intervencin etope en Somalia de hecho ha ayudado a prosperar al [grupo islamista] extremista al-Shabab.

Segn el acadmico somal Abdi Ismail Samatar, "algunos de los rivales ms duros de la mquina de guerra etope eran segmentos de la milicia UIC [Union of Islamic Courts] conocida como al-Shabab. Su valor atrajo a muchos somales y esto marc el nacimiento de al-Shabab tal como lo conocemos hoy. Si la comunidad internacional y particularmente Occidente hubieran involucrado productivamente a la UIC, estoy seguro de que al-Shabab habra seguido siendo un elemento insignificante de un movimiento nacionalista ms amplio".

Antes de que Etiopa invadiera Somalia haba un trabajo de base liderado por la UIC que pareca prometer crear estabilidad en Somalia. La intervencin de la TPLF en Somalia interrumpi este delicado proceso y desplaz a ms de un milln de somales, al tiempo que suma a Somalia en un conflicto crnico ms profundo. Ahora esta situacin est cambiando y se est extendiendo a la regin somal de Etiopa y Oromia. Resulta difcil imaginar que semejante conflicto ocurra sin el apoyo tcito del TPLF como parte de su estrategia de dividir y vencer.

Sin lugar a dudas Etiopa se encuentra en un momento crucial. Para seguir existiendo como pas un sistema de gobierno unitario centralizado es inviable para sociedades multitnicas como Etiopa. En vez de ello el camino podra ser una aplicacin creativa de alguna forma de verdadero federalismo mezclado con alguna forma de centralismo. Cuando menos centralismo, mejor.

* La cita completa es: "Estado es aquella comunidad humana que dentro de un determinado territorio (el "territorio" es elemento distintivo) reclama (con xito) para s el monopolio de la violencia fsica legtima. Lo especfico de nuestro tiempo es que a todas las dems asociaciones e individuos solo se les concede el derecho a la violencia fsica en la medida en que el Estado lo permite. El Estado es la nica fuente del "derecho" a la violencia", Max Weber, la poltica como vocacin, Alianza Editorial, 2009, pp. 83-84, traduccin de Francisco Rubio Llorente. (N. de la t.)

Yohannes Woldemariam es profesor y escritor.

Fuente: https://www.pambazuka.org/democracy-governance/ethiopia-unraveling

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.



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