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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-10-2017

Las trabajadoras domsticas salen a la luz

Ai-jen Poo
Open Democracy/Viento Sur




Nuestros hogares son nuestros santuarios. El lugar al que regresamos tras un da de trabajo a comer y descansar. El lugar donde ms seguros nos sentimos. Pero para mucha gente, nuestros hogares son lugares que presentan riesgos.

Para las trabajadoras domsticas nannies, limpiadoras y cuidadoras que hacen el trabajo que posibilita los otros trabajos nuestros hogares son sus centros de trabajo. Tras las puertas cerradas de las casas en nuestros barrios es donde esta fuerza de trabajo invisible que consiste en su mayora en mujeres migrantes pasa el da cuidando a nuestros hijos e hijas, limpiando nuestras cocinas y cuidando a nuestros mayores y familiares con discapacidad. Hay 100 millones de trabajadoras domsticas, ocultas a la vista del mundo exterior, excluidas de la mayor parte de leyes laborales que protegen otros trabajos y vulnerables en las sombras de la economa.

Si escuchas a las trabajadoras domsticas, oirs historias que evocan todas las emociones, del humor a la humillacin y la desolacin. Tener que dormir en un stano al lado de una fosa sptica a rebosar. Tener que sacar al perro de paseo y al beb por el barrio en un carrito doble. El dolor al tener que dejar a tus propios hijos al cuidado de otra persona. Hay tambin muchas historias positivas, historias de interdependencia y relaciones que se van haciendo ms estrechas que las familiares. Pero en el contexto de este campo de trabajo tan ntimo, cada historia incluye vulnerabilidad y casi todas las trabajadoras domsticas tienen una historia de abusos.

La cruel irona es que las trabajadoras domsticas son algunas de las trabajadoras ms importantes en nuestra economa. Como la generacin del boom de la natalidad crece, goza de mayor esperanza de vida y prefiere envejecer en casa y no en residencias u otras instituciones, aumenta la necesidad de la asistencia a mayores en sus hogares. Adems, muchas mujeres se han incorporado al proceso laboral, con lo que ahora se dispone de menos capacidad para los cuidados en el hogar y hay, as, un necesidad sin precedentes de servicios y apoyo domsticos. Entre el desplazamiento del trabajo en los sectores existentes de la economa por la automatizacin y la inteligencia artificial y el aumento de la necesidad de cuidados y servicios en los hogares, el trabajo de cuidados puede ser la mayor ocupacin econmica en 2030.

Por algn lado tiene que salir.

Crecimiento continuo

La exclusin de las trabajadoras domsticas en EE UU de las protecciones laborales bsicas, incluyendo el derecho de organizacin, negociacin colectiva y la formacin de sindicatos, tiene sus races en el legado de la esclavitud. En los aos 30, cuando se discutan los pilares fundamentales de las polticas laborales en el Congreso de EE UU, algunos miembros de los estados del Sur se negaron a firmar si se inclua en ellas a las trabajadoras domsticas y rurales que eran a la sazn mayoritariamente afroamericanas. Para tranquilizarlos, la National Labor Relations Act (1935) y algunas otras leyes laborales clave fueron aprobadas con esas exclusiones explcitas.

Con este trasfondo legal e histrico, empec a organizarme con trabajadoras domsticas de Nueva York hace 20 aos como parte de una iniciativa para unir a las mujeres asiticas inmigrantes del servicio domstico con salarios bajos. Era imposible ignorar el silencioso ejrcito de mujeres de color, fundamentalmente inmigrantes, empujando carritos de nios de una raza diferente por las calles de Manhattan.

A pesar de que era una necesidad, era todo un desafo unir a un pequeo grupo de mujeres. La mayora de mujeres que conoc eran fundamentalmente mujeres que dedicaban todos sus ingresos a su familia y se encontraban bajo una extrema presin para llegar a fin de mes, y, por tanto, el miedo de que asistir a una reunin pusiera en peligro su trabajo constitua una importante barrera que superar. La presin sobre las mujeres migrantes estaba adems agravada por el miedo a ser deportadas y separadas de sus familias y comunidades. Persistimos y al final superamos las dificultades, creando espacios seguros para que las mujeres se asociaran, creando un sentimiento de comunidad y pertenencia.

Las trabajadoras que asistan encontraban fuerza y poder unas en otras. La noticia se difundi a trabajadoras de otras ciudades que tambin estaban empezando a organizarse. Reunin tras reunin, en crculos grandes y pequeos, la organizacin de las trabajadoras domsticas empez a difundirse a nivel local. Para 2007 estbamos preparadas para romper el aislamiento de la organizacin local y asociarnos nacionalmente y celebramos as nuestra primera reunin nacional en la que se form oficialmente la National Domestic Workers Alliance (NDWA).

Diez aos despus, somos una alianza de 64 organizaciones locales de trabajadoras domsticas en 36 ciudades y 17 Estados de todo el pas. Nuestros miembros son nannies, limpiadoras de casas, cuidadoras de mayores y de discapacitados que trabajan en los espacios domsticos. Las trabajadoras pueden unirse por medio de una organizacin local afiliada o de forma individual en cualquier lugar del pas, pagar cuotas, acceder a formacin, beneficios y otros recursos.

Nuestros nuevos sentimientos de poder se hicieron tangibles a medida que emprendamos acciones legales y organizbamos movilizaciones para que los patronos que abusaban respondieran por sus actos. Las acusaciones legales nos llevaron a entender los lmites de la propia ley, puesto que las trabajadoras laborales estaban excluidas en un alto grado de las leyes laborales. Quedaba claro que tendramos que organizarnos para cambiar las leyes e implantar polticas completamente nuevas.

Presentamos una Declaracin de Derechos de las Trabajadoras Domsticas: una legislacin estatal que implantara protecciones bsicas para la fuerza de trabajo como proteccin de la discriminacin y da de descanso por semana y tiempo libre pagado. Nuestro gran avance vino en 2010, cunado tras una campaa de siete aos el Gobernador de Nueva York, firm la Declaracin, convirtindola en ley. Desde entonces, seis Estados ms han aprobado esa legislacin de proteccin de derechos de trabajadoras domsticas y el Departamento Federal del Trabajo, ha cambiado sus normas para incluir a dos millones de trabajadoras domstica previamente excluidas del salario mnimo federal y de las horas extra.

Adems, la importante labor con las trabajadoras domsticas que han sobrevivido a la trata de mano de obra ha empezado a cambiar los trminos del debate sobre la trata para incluir el espectro de vulnerabilidad que afrontan las mujeres del servicio domstico con bajo salario. Se han recuperado millones de dlares no pagados a trabajadoras domsticas y miles de trabajadoras domsticas se han unido a las campaas,creando una nueva generacin de lderes de movimientos sociales.

El trabajo del futuro

Aunque durante una dcada, nuestro trabajo se ha centrado en mejorar las condiciones de las trabajadoras domsticas, no puede exagerarse su importancia para el resto de la fuerza de trabajo. En los primeros aos de organizacin, las condiciones y vulnerabilidad que afrontaban las trabajadoras domsticas se consideraban marginales respecto al resto de la fuerza de trabajo. Hoy, estas cuestiones afectan a un segmento mucho ms grande de gente la ausencia de seguridad laboral, ausencia de vas de ascenso profesiones o ausencia de acceso a la redes de seguridad social son hoy cuestiones que afrontan trabajadores en muchos sectores. De hecho, a medida que la fuerza de trabajo se vuelve temporal, a tiempo parcial o de auto-empleo, la dinmica del trabajo no-tradicional se ha convertido cada vez ms en la norma.

El futuro del trabajo para todos y todas se puede ver en la experiencia de las trabajadoras domsticas.

A medida que la economa norteamericana se ajusta a una creciente gig economy y a medida que las empresas y los trabajadores piensan en cmo aprovechar los beneficios y esquivar los riesgos de un trabajo tecnolgico e informal, slo tenemos que mirar a las trabajadoras domsticas para ver cmo nos ir. Las trabajadoras domsticas son las trabajadoras originales de la gig economy: hemos experimentado sus dinmicas, hemos luchado contra sus desafos y, ms importante, hemos encontrado algunas soluciones para sobrevivir como fuerza de trabajo vulnerable.

Todos podramos beneficiarnos, por ejemplo, de una nueva declaracin de derechos del pueblo trabajador del siglo XXI. Adems de las trabajadoras domsticas, hay millones de trabajadores en marcos no tradicionales a los que se les niega el acceso a beneficios. Todas las fuerzas de trabajo podran salir ganando con sistemas de formacin reinventados para conectar a trabajadores con elevados salarios con trabajadores con salarios bajos. Y, si pensamos en cmo dar verdadera voz a esta fuerza de trabajo desgajada con una organizacin de trabajadores del siglo XXI, sostenible y ampliable, podramos crear las condiciones para que los trabajadores se postulen como una fuerza capaz de contribuir a dar forma a la futura economa global de una vez por todas.

Una alianza para el siglo XXI

En la National Domestic Workers Alliance estamos desarrollando algunas soluciones pensando en el futuro.

Estamos construyendo una asociacin nacional, de gente voluntara, a la cualquier trabajadora domstica puede unirse y tener acceso a formacin y beneficios. Estamos desarrollando nuevos programas de formacin y proyectos de trayectoria profesional, y haciendo la formacin accesible en varios idiomas y en dispositivos mviles. Hemos creado Good Work Code un espacio para buenos trabajos en la economa online que ayuda a empresas a disear sus negocios pensando en el bienestar de sus trabajadores. Y estamos desarrollando un programa de beneficios transferibles que proporciona medios para empleadores y trabajadores del sector informal a reunir contribuciones benficas para destinarlas a las prestaciones que quiera.

Como fuerza de trabajo fundamentalmente femenina, el modo de plantear soluciones es clave. Debemos asegurar que las trabajadoras sin papeles y las mujeres migrantes estn totalmente incluidas en nuestras soluciones y estrategias. Debemos tener en cuenta el legado de la esclavitud y el colonialismo que dan forma a la fuerza de trabajo actual, al mismo tiempo que nos dedicamos a organizar esta fuerza de trabajo. Afortunadamente, es justo as como ha evolucionado nuestro movimiento. En la interseccin de muchas identidades y experiencias, nos hemos propuesto organizar modelos donde todo el mundo tiene voz y dignidad, al que todo el mundo pertenece.

El movimiento global de mujeres trabajadoras est creciendo en el momento preciso, no solo para dar dignidad y respeto al trabajo domstico, sino para hacer que el futuro del trabajo sea globalmente de oportunidad y de seguridad econmica real para todas las familias. La fuerza de trabajo domstica est en el centro de muchos cambios en la economa global y debe ser tambin la referencia en las soluciones. Creemos que la investigacin, organizacin y soluciones que surgen del movimiento global de trabajadoras domsticas son la clave para muchas cuestiones decisivas que hemos responder para tener dignidad y oportunidades en el futuro.

De modo que tomen nota la prxima vez que vean a una trabajadora entre en una casa con sus instrumentos de limpieza o a una nanny cuidando a un nio que llora que no es suyo o un cuidador que empuja la silla de ruedas de una persona mayor.

Pueden pasar desapercibidas, pero no puede ser exagerada su importancia para todos nosotros. Sus luchas son las luchas del futuro del trabajo. Sus soluciones son las soluciones del futuro del trabajo. No nos estn librando simplemente de las condiciones del trabajo domstico del presente y del pasado, estn tambin librndonos de un futuro del trabajo que no aprende de los errores del pasado.

Y as es como construimos un futuro del trabajo con dignidad y respeto para todos los trabajadores, un futuro del trabajo del que todos podemos estar orgullosos.

https://www.opendemocracy.net/beyondslavery/dws/ai-jen-poo/out-from-shadows-domestic-workers-speak-in-united-states

Traduccin: viento sur

Fuente: http://www.vientosur.info/spip.php?article13110



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