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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-11-2005

Otra aportacin al debate sobre la cultura del pop
Por qu hay tanta gente inteligente que escucha msica de nfima calidad?

Mickie Willis
Issue of the National Association Of Composers/USA Bulletin

Traducido para Rebelin por MIquel Bernad


Es un enigma que me ha desconcertado de forma intermitente durante dcadas. Pero como que hay muchos otros temas ms importantes por solucionar, ste siempre se ha quedado aparcado. Estoy hablando de un misterio que conservo en la parte ms profunda de mi conciencia pero que emerge de tanto en tanto, generalmente despus de observar lo que parece ser una cierta contradiccin particularmente aguda con lo que uno espera que sea el orden natural de las cosas. Probablemente tenga un cierto inters explorar lo siguiente : la msica de calidad debera tener mayores audiencias. Y si podemos llegar al fondo de la cuestin, o por lo menos conseguimos una cierta comprensin del tema, pues mucho mejor : quizs algn da las msicas en las que depositamos tantas energas puedan ser escuchadas y apreciadas por ms personas.

Algunos meses atrs, mientras asista a una fiesta ofrecida por un buen amigo mo, este interrogante que tanto me persigue reapareci de nuevo, por lo que decid prestarle cierta atencin y compartir el tema con mis colegas compositores.Este amigo al que me estoy refiriendo es un individuo notablemente inteligente, profesor y doctor en economa; alguien con conocimientos amplios fuera de su campo estrictamente laboral, con buen criterio y gustos refinados en muchos aspectos. A pesar de todo, sus preferencias musicales son similares a las de mis estudiantes adolescentes de Secundaria : msica pop y/o rock en todas sus variedades ampliamente difundidas por los medios de comunicacin. Encontr otro compaero en la misma fiesta, un mdico con el que ya haba coincidido en otras ocasiones, que tambin pareca ser un gran aficionado al pop-rock, al menos por el "recital" de guitarra que nos ofreci en la misma fiesta. Otro amigo mo, un ingeniero extremadamente brillante, se puso a cantar con el acompaamiento del mdico "guitarrista". Suficiente para mi. Demasiado, en realidad. Decid que ya era hora de volver a casa pues haba empezado a sentirme como un "marciano" en la reunin. Sin lugar a dudas, todos estos individuos eran notablemente inteligentes. Personas brillantes que gozaban de xito y consideracin profesional. Profesionales que hacen bien sus trabajos, tienen esposas, novias, familias, pagan sus impuestos, devuelven sus libros de la biblioteca en los plazos previstos, pagan sus peajes de autopista, votan, contribuyen en cierta manera a su comunidad En definitiva estamos hablando de ciudadanos ejemplares. A pesar de todo, por lo que respecta a la msica estn (en mi modesta opinin) totalmente en otro mundo. Todo esto puede parecer irrelevante, supongo que s, pero ejemplifica de alguna manera la incongruencia que detecto en el abismo evidente que separa sus opciones musicales de otras opciones que forman parte de sus vidas.

Y todo esto no afecta nicamente a este tipo de gente. Los medios pblicos de comunicacin (especialmente la radio), por ejemplo, no pueden dejar pasar unos pocos das sin que algn comentarista, probablemente joven, nos ofrezca una supuesta "crtica" o comentario del ltimo e "imprescindible" "trabajo" discogrfico de la correspondiente banda de rock. Estos comentaristas musicales radiofnicos acostumbran atribuir cualidades estticas y sociales a msica de calidad ms que dudosa. Tales comentaristas son personas inteligentes, educadas y entusiastas que pueden promocionar de forma injustificada msica de lo ms simple, banal, vulgar o incluso deplorable. Bien, ahora debera reconocer que me estoy comportado como un inquisidor, y que la belleza est en el ojo del observador. Todo el mundo tiene derecho a escuchar lo que le venga en gana, y para este "comentarista" musical aludido la msica significa todas esas cosas que exactamente l valora en su comentario Pero POR QU son justamente estos los supuestos valores? Eso es lo que tanto me desconcierta.

Un msico que llegu a conocer me hizo una vez un comentario que ha permanecido siempre con m : "si usted ama la msica, si usted realmente ama la msica, usted apreciar toda la msica, de un tipo o de otro, porque CUALQUIER msica es mejor que NINGUNA msica". Y esto ciertamente encierra una verdad. Mi madre, que se hizo mayor en una poca y un lugar donde el buen material para la lectura era relativamente escaso, me contaba que de nia lea las etiquetas de las latas de conserva y de las cajas de la despensa, estrictamente para poder leer. As, para los jvenes y adolescentes que se encuentren en circunstancias o ambientes donde la buena msica no es fcilmente disponible, cualquier msica ser ciertamente mejor que no escuchar absolutamente nada. Pero el misterio no se desvanece : por qu el crecimiento en el gusto musical se detiene en un nivel adolescente en tantos ADULTOS cultos e inteligentes? Estas personas han evitado cuidadosamente cualquier contacto con msicas ms valiosas, aunque seguramente conocen que hay un universo de experiencias musicales sofisticadas y de recompensas a su disposicin. Han mejorado su criterio en otras cosas. Por qu no en msica? Y por qu su gusto msica elemental, rudimentario y simplista no les causa ningn reparo? Pocos adultos desearan esta situacin para la lectura; pocos admitiran que el material a su disposicin consistiera solamente en libros de "comics". Ciertamente, todos disfrutamos de tales historietas y de las tiras de los peridicos. A menudo son enormemente profundas e inteligentes. Pero tales "comics" no configuran EXCLUSIVAMENTE nuestras lecturas. An as, por extrao que pueda parecer, para muchos - quizs la mayora - de los adultos, su coleccin de grabaciones, as como el contenido de sus ipod y mp3, consiste nicamente en lo que podramos denominar pop-rock.

Estoy seguro de que la mayora de los compositores actuales tambin disfrutamos con la msica popular. Hay pocas y circunstancias en que preferimos evitar cualquier cosa "seria", cualquier cosa que requiera una atencin significativa. No podemos (y no deberamos) ser msicos "serios" a todas horas. Pero hay un mundo de calidad muy alta, de msica accesible, que no es necesariamente rock, pop ni rap, que podriamos esperar que fuera objeto de atencin por parte de gente inteligente, culta y educada. Pero por qu esto no es as? Por supuesto que hay un lugar para todos los tipos de msica, para todas las clases de gente. Desde luego que de los individuos que no han sido tan afortunados como nosotros (al recibir una formacin y poder adquirir unos conocimentos), o tienen menos talento y sensibilidad musical, o carecen del conjunto de especificidades que conlleva el cultivo de este arte, no puede esperarse un conocimiento profundo y amplio de la msica. Pero eso todava no explica enteramente porqu gente que es tan inteligente, tan culta, tan educada o ms que los profesionales de la msica, se autolimite enteramente a escuchar msica de la peor calidad. A menudo se atribuye esta situacin a una escasa o nula educacin artstica. Quizs sea este un factor a considerar. Pero es importante efectuar algunas observaciones adicionales.

La msica parece cumplir funciones muy diversas en las vidas de muchos no-msicos. Para muchas personas la msica no es una forma de arte, del que disfrutar por medio de su sofisticacin y conocimiento. Para estos individuos la msica tiene un propsito catrtico, lenitivo y casi "medicinal". Siempre que se ve a alguna persona joven moviendo compulsivamente la cabeza o los brazos en su coche parado en un semforo, a veces de forma tan enrgica que las sacudidas consiguen mover el mismo coche, reconozco que no son las texturas interesantes, las armonas ingeniosas o la diversidad rtmica lo que les cautiva sino que ms bien se trata de la energa brutal y del enorme volumen del sonido. La repetivitidad de la msica que estan escuchando les abruma y entumece temporalmente su opinin crtica y su inteligencia, aunque les alivia de las preocupaciones o de las tensiones. Es una manera de relajarse, supongo, con el mismo resultado que produce el consumo de alcohol. Pero incluso el alcohol vara enormemente en calidad y, si no es consumido de forma consciente, puede hacer ms dao que beneficio. As pues, como con alcohol, una cierta moderacin en el consumo de cierta msica "popular" es tambin una sabia decisin.

Sin embargo tambin hay argumentos de tipo generacional. Mi generacin, la del "baby-boom", est constituida por pesonas que coincidieron en sus aos de formacin con el advenimiento y crecimiento de la TV, del negocio del "entertainment" i . . . del rock. Para la mayora de las personas de esta generacin el rock es sinnimo de juventud. Y esta es una generacin que parece haber decidido seguir siendo eternamente joven. De hecho, en muchos aspectos, sta es la generacin que, ms que cualquier otra anteriormente en la historia, parece tener un sentimiento de control sobre sus vidas. Y quizs esta determinacin por resistirse a crecer, a seguir conectados con el joven que fueron, explica el porqu tanta gente de mediana edad se aferra de forma obstinada a la msica adolescente de su juventud. As el resultado es una generacin entera de adultos que han determinado no hacerse mayores, que rechazan "crecer", al menos en el aspecto musical.

Por lo que respecta al desarrollo y al papel de los medios de comunicacin de la cultura de masas no podemos olvidarnos de los colosales esfuerzos de comercializacin llevados a cabo por compaas discogrficas, por grupos audiovisuales y por la industria del ocio para promocionar y perpetuar ciertas preferencias que les reportan pinges beneficios. Hay una enorme estructura econmica que contribuye a mantener unos hbitos especficos de escucha, pues entre todos los miembros de la generacin del "baby-boom" lo primero que cuenta es el gran nmero de consumidores. Por supuesto que los comerciantes se justificarn diciendo que solamente responden a los gustos del pblico y que la economa de mercado es el ms democrtico de los sistemas; es un argumento odo a menudo en defensa de muchas cosas - algunas indeseables - en nuestra sociedad. Pero innegablemente muchas personas tienden a considerar a estos empresarios y ejecutivos como rbitros de calidad. Nos guste o no, en una so ciedad capitalista los gigantes de los "media" son vistos generalmente como portadores de valores estticos. Esta es la razn por la cual los espacios de "critica" y "valoracin" de la msica pop-rock en los medios de comunicacin de titularidad pblica (radio y televisin, principalmente) tanto me preocupan. Debera esperarse que tales medios pblicos, a diferencia de los privados, aunque en realidad se trate de concesiones tambin de titularitat pblica, mantuvieran un cierto nivel de calidad para sus pblicos. Pero en una poca de dura y extraa competencia incluso los medios pblicos se dedican a complacer el gusto popular en lugar de ejercer una funcin educativa. Y es precisamente esta generacin del "baby-boom" la que conforma el segmento mayoritario de las audiencias de radio y TV; personas exactamente iguales a los amigos que describ anteriormente: educadas, cultas, profesionales, inteligentes, honestas, brillantes, de mediana edad,. . . entusiastas del rock! Quizs tambin esa atraccin por una msica rudimentaria, por msica que es a menudo la expresin de segmentos de la sociedad relacionados con culturas pre-industriales, tiene un componente socio-psicolgico. De la misma manera que el siglo XVIII los britnicos, como consecuencia de su imperio, entraron en contacto con poblaciones indgenas de tierras remotas y descubrieron la fascinacin que les produca el concepto del "buen salvaje", los profesionales contemporneos procuran experimentar con una msica poco sofisticada ciertas experiencias bsicas y elementales que nunca han podido conocer.

Parece que hay una relacin directa entre las condiciones sociales de ciertas personas y su atraccin por lo primitivo; cuanto ms educadas son estas personas, cuanto ms privilegiada y sofisticada ha sido su formacin, ms atraccin y valoracin por todo lo menos sofisticado, msica incluida. Y quizs sea, como suceda con el culto del "buen salvaje", esta fascinacin de parte de las personas ms cultas o privilegiadas por los elementos menos desarrollados de la sociedad, una reaccin en contra de su propia clase social. Aunque esta clase de reaccin es ms comn en adolescentes que en adultos, estamos hablando sobre todo de la generacin del "baby-boom", generacin que, en algunos respectos, no ha salido todava enteramente de la adolescencia.

Cuando yo mismo era un adolescente tocaba msica en locales y salas de baile de Louisiana. Era un "rock-and-roll" de carcter regional as como un "rhythm & blues" que ha acabado llamndose finalmente "Swamp Pop" (respetado cada vez ms por los yuppies de mediana edad en esta rea de los USA). En aquel tiempo yo estaba ansioso por una escuela de msica profesional en la que pudiera estudiar armona y composicin y formar parte de una orquesta, con preferencia a la pequea y deficiente banda del Instituto que constitua la nica oportunidad acadmica disponible. Un o dos otros msicos que yo conoca tambin sentan la necesidad de una educacin musical mejor y de experiencias musicales ms interesantes.

Tuvimos que interpretar mucha msica de dudosa calidad. No podamos "dar el salto" de ninguna manera. Nos pareca que era la tpica actividad que llevan a cabo los msicos sin talento, ni iniciativa ni oportunidades de hacer algo mejor. Actualmente, sin embargo, con el dominio abrumador de los medios de comunicacin por parte del "negocio" de la msica pop-rock, msicos de este tipo son considerados autnticos artistas. Promocionados convenientemente por los "media" pblicos y ensalzados desorbitadamente por adultos cultos e influyentes que podran tener mejores criterios - en referencia a sus hbitos musicales - pero que (debido a la combinacin de dficits personales, a necesidades psicolgicas o a un romanticismo ingenuo para lo que evidentemente consideran expresiones directas y genuinas de tradiciones primigenias) no ejercen su influencia sino que contribuyen a la proliferacin de una msica lamentable que satura nuestro mundo actual. Es vergonzoso que muchas personas rechacen las mejores tradiciones y prcticas de artistas de talento en favor de msica que en su mayor parte es el resultado de un puro amateurismo o bien lo menos sofisticado que se pueda pensar. En pocos otros aspectos de la actividad humana se da el rechazo del mejor para preferir el peor. Poca gente elegira ser espectador de acontecimientos deportivos en los que participaran equipos formados por personas mal preparadas y entrenadas. Pocas personas compraran ropa diseada y hecha de cualquier manera por aficionados en un estilo chapucero; pocas personas preferiran que un procedimiento quirrgico complicado fuera llevado a cabo por un mdico autodidacta, o confiaran sus problemas judiciales un abogado bisoo. Por extrao que pueda parece, para personas inteligentes en muchos otros aspectos de sus vidas, cuanto ms burda, zafia y rudimentaria sea la msica pues mejor. Totalmente incomprensible.


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Publicado en la fuente original en primavera del 2001.

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