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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-10-2017

Trump no es causa, sino efecto de la crisis

Manuel E. Yepe
Diario Por esto! (Mrida)


Una caricatura recin aparecida en una publicacin de EE.UU. refleja la situacin poco menos que de ingobernabilidad que vive esa nacin. Aparece Donald Trump caricaturizado como un nio pequeo, necio e irresponsable, en el centro una gran sala de la Casa Blanca, rodeado de los principales asistentes del Presidente (asesores, ministros y jefes militares) igualmente caricaturizados. Todos estn atentos a lo que haga el nio majadero para correr a enmendar sus desatinos, relegando la atencin y cumplimiento de sus obligaciones propias. Ciertamente las torpezas de Trump en el desempeo de su alto cargo son cotidianas.

Son muchos los norteamericanos que se abochornan por las alusiones despectivas y prejuiciadas con que su Presidente se refiere a los musulmanes, los mexicanos, los puertorriqueos y a otros pueblos formalmente aliados de Washington muchos de cuyos nativos, en calidad de inmigrantes, forman parte de la ciudadana de Estados Unidos. Nadie puede negar, sin embargo, que Donald Trump ha sido fiel al programa de gobierno que enarbol como candidato a la presidencia. Solo que siendo prctica habitual que los candidatos prometan cualquier cantidad de locuras en aras de atraerse los votos del sector de la poblacin que han seleccionado como objetivo en algn segmento de su campaa proselitista, una vez electos, stos olviden totalmente tales ofrecimientos.

Cualquier observador nacional o internacional medianamente informado en todo el mundo, salvo probablemente el propio Donald Trump, advierte que Estados Unidos es actualmente una gran potencia en crisis muy seria, probablemente terminal.

Su economa atraviesa una crisis multifactorial disimulada por el privilegio, cada vez ms insostenible, de contar con la facultad de emitir unilateralmente dlares estadounidenses y que sta sea la moneda mundial; su deuda externa e interna es la mayor del mundo; la seguridad interna est en crisis; la asistencia mdica de los estadounidenses es la ms inicua en el llamado primer mundo; el pas es el principal consumidor de drogas adictivas y, como tal, primer culpable por las secuelas del narcotrfico en el mundo; habiendo sido actor principal de las mayores agresiones de la humanidad al medioambiente, Norteamrica ha comenzado a sufrir los efectos de una respuesta de la naturaleza que amenaza llegar a ser devastadora no solo para los pequeos pases sino para todos en el planeta; se agravan y suceden con mayor frecuencia las crisis derivadas de las exclusiones sociales: la discriminacin racial, de los LGTBI y de los inmigrantes; la deuda estudiantil amenaza inexorablemente el futuro del pas

Agrguense a esta lista los efectos sociales de las guerras que se libran contra varios pases del Tercer Mundo, en buena medida iniciadas para satisfacer intereses exportadores de las industrias productoras de armamento y para promover el empleo frente el fenmeno de la fuga de capitales hacia pases con salariales de miseria. La proliferacin de bases militares estadounidenses en varios pases constituye, en s misma, presagio de situaciones tensas y difciles de preguerra.

Todas estas crisis son de diferente origen y alcance, pero tienen en comn su carcter insoluble. Ninguna surgi por culpa del actual Presidente, pero su actuacin en el corto perodo en que ha ejercido el mando invita a pronsticos alarmantes.

En una situacin como sta muchos politlogos diagnosticaran para Estados Unidos la inminencia de una revolucin o de un golpe de estado si carece de una dirigencia capaz de superar tan compleja crisis mltiple.

Evidentemente, Trump no posee las condiciones requeridas para asumir esa tarea. Mucho menos si se conoce que su salud mental est siendo pblicamente cuestionada por instituciones psiquitricas y cientos de profesionales de esa especialidad que se desempean en los ms prestigiosos hospitales y universidades.

Trump ha demostrado ser un hbil populista de derecha. Hizo tantas promesas absurdas o contradictorias para halagar a sus auditorios que puede suponerse que ni sus partidarios ni sus oponentes deben haber tomado en serio sus ofrecimientos.

A partir de Trump comenz a hacerse evidente lo que todo el mundo dentro y fuera del pas sabe hace mucho tiempo: una parte significativa de la direccin poltica estadounidense es xenfoba, proteccionista, racista y mal informada.

Como candidato a la presidencia estadounidense, Trump pos en algunos momentos como populista favorable a los trabajadores, se present como crtico del establishment y se mostr partidario de devolver el poder al pueblo pero bien pronto sali a relucir su compromiso con los bancos y el sector empresarial.

Trump est demostrando que los golpes de pecho sobre el liderazgo de Estados Unidos y el eslogan de Amrica primero no hacen a los estadounidenses ms seguros y ni ms prsperos.


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