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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-10-2017

Las races franquistas de la corrupcin militar

Manuel Ruiz Robles
Rebelin


Introduccin

A fin de intentar abordar este sucinto anlisis de forma rigurosa, es conveniente aclarar que la corrupcin en el Ejrcito no queda circunscrita al mbito castrense, sino que es consecuencia directa de una trayectoria de la monarqua espaola y de sus aliados, al menos desde comienzos del siglo XIX hasta nuestros das.

Concepto de corrupcin, segn la Real Academia Espaola (RAE)

4. f. En las organizaciones, especialmente en las pblicas, prctica consistente en la utilizacin de las funciones y medios de aquellas en provecho, econmico o de otra ndole, de sus gestores.

La RAE no define, pues, la extensa corrupcin que se ha diseminado deliberadamente entre las capas populares, limitndola a las organizaciones pblicas o privadas. Un hecho anlogo al protagonizado por las cloacas del Rgimen, que diseminaron drogas entre la juventud, a comienzos de la Transicin; no solo en Euskadi.

La Transicin

Durante la Transicin, iniciada en 1975 tras la muerte del dictador -aunque gestada en los aos 60 bajo el pretexto de la reconciliacin nacional- se produce un hecho de corrupcin poltica de enorme trascendencia histrica, de carcter cvico-militar, tras las elecciones libres del quince de junio de 1977.

Fue la llamada Ley de Amnista, en realidad una auto-amnista de los crmenes de la dictadura, aprobada por las Cortes el 14 de octubre de 1977.

Aquella evidente traicin de lesa patria, gestada por las direcciones de algunos partidos de la oposicin al franquismo, que se pasaron con armas y bagajes al bando monrquico-franquista, sigue impune.

Un hecho gravsimo que condicion la redaccin de la Constitucin de 1978, bajo la irresistible presin del rey y sus conmilitones: unos generales que se vanagloriaban de la victoria militar nazi-fascista sobre el pueblo espaol.

La corrupcin fue la base material sobre la que se sustent y desarroll la dictadura, haciendo posible una Transicin irregular. La preconstitucional Ley de Amnista sigue siendo un pilar fundamental para la pervivencia de la monarqua, que encarna el rey. Su aprobacin, por unas Cortes derivadas de la reforma franquista, forz desequilibrios fundamentales en los cimientos del nuevo Estado, cuyas trgicas consecuencias estamos viviendo con gran ansiedad en estos das.

La Constitucin del 78 del siglo pasado sigue an vigente, pese a que ni si quiera el rey Felipe VI ya la respeta, como qued de manifiesto en su discurso a la nacin en la noche del pasado 3 de octubre. Su redaccin ambigua y confusa constituye un lastre letal que nos arrastra hacia el abismo.

Su pretendida reforma es inviable sin el acuerdo de la faccin franquista presente en la Cortes. Es, por tanto, una pretensin absurda que no puede constituir una salida democrtica a los graves problemas a los que se enfrentan los pueblos, los trabajadores y las capas populares de nuestra patria.

No es una Constitucin producto de un pacto democrtico en libertad, que hubiese consistido en la proclamacin de la Repblica y formacin de un gobierno provisional que hubiese convocado elecciones libres a Cortes constituyentes, sino de un acto de corrupcin poltica de dimensiones histricas.

La corrupcin cvico-militar

Esta corrupcin institucional hace que una parte de la poblacin vea como normal la gran corrupcin, como es el caso de la Grtel, que implica una trama de intereses urdida por un partido fundado por un ministro de Franco, el PP, al que la Fiscala mantiene su acusacin por su relacin con dicha trama.

La corrupcin sistmica de altos vuelos no queda limitada al PP y a grandes empresas, sino que alcanza a otros partidos e instituciones que protagonizaron la Transicin. Todo este complejo entramado ha sido impulsado por el poder de la oligarqua financiera y terrateniente, con la implicacin de la Casa Real, y ha calado en una parte significativa de la sociedad, incluidas sus Fuerzas Armadas (FAS).

La auto amnista fiscal, decretada por un gobierno del PP, de bienes y capitales situados en parasos fiscales opacos, es una prueba ms de un sistema profundamente corrompido desde sus races, procedentes de la dictadura.

Entre las prcticas corruptas de menor cuanta, ampliamente difundidas y en parte toleradas, estn, por citar algunas, la evasin del IVA mediante pagos en efectivo, la evasin de impuestos en la compraventa de viviendas mediante los pagos en B, contratos precarios no declarados, etc.

Esta forma de corrupcin ha contribuido en gran medida a generar una economa sumergida que alcanza en nuestro pas la astronmica cifra de 18,6 del PIB, es decir en torno a 190.000 millones de euros, existiendo una alta correlacin entre corrupcin y economa sumergida.

Eplogo

El ex ministro de industria del PSOE, Carlos Solchaga, afirmaba que Espaa es el pas del mundo donde ms rpido se puede hacer uno rico; omiti sin embargo decir que mediante operaciones fraudulentas que implicaban a altos cargos e instituciones del Estado, muchas de las cuales acabaron en los juzgados, incluidas las impulsadas desde sus ms altas instituciones.

La Transicin se fundament en una operacin poltica de gran calado, que solo pudo ser implementada por la traicin de algunos destacados dirigentes polticos a los intereses del pueblo, a los que decan representar. Fue una maniobra fraudulenta impuesta por el rey Juan Carlos I, sucesor de Franco, que con cont con la complicidad necesaria de estos, afianzando as la continuidad del Reino de Espaa, decretada por la dictadura.

Esta apropiacin indebida y corrupta de la soberana popular, manu militari, ha hecho posible esta crcel de pueblos que es el Estado borbnico, hoy sumido en una profunda crisis de incierto desenlace.

La monarqua es incompatible con los derechos sociales y las libertades de los pueblos. Sin embargo, la secesin pacfica de Catalunya, en el actual contexto internacional, es inviable. Abogamos por una salida democrtica a la grave crisis del Estado monrquico, que no puede ser otra que una repblica de pueblos libres, unidos voluntariamente en una federacin o confederacin ibrica. Una repblica que acabe con esta cinaga de corrupcin y de recortes de derechos sociales, que tienen al borde de la indigencia a ms de cuatro millones de personas.

Notas:

Entre los libros que recomendamos, para consulta de los lectores interesados en conocer la corrupcin militar y sus races, estn los siguientes.

- La forja de un rebelde, por Arturo Barea (publicado en el exilio en 1943)

- El testamento de la Liga Santa, por Enriqueta de la Cruz (publicado en 2006)

- El libro negro del Ejrcito espaol, por Luis Gonzalo Segura, denunciante de corrupcin militar, que aporta datos concretos actuales, con nombres y apellidos, (publicado en octubre de 2017).

Manuel Ruiz Robles, capitn de navo de la Armada (R), portavoz del colectivo de militares demcratas Anemoi.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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