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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-10-2017

Entrevista a Gustavo Hernndez Snchez sobre La tradicin marxista y la encrucijada postmoderna
Edward Palmer Thompson es un autor que s supo dar un giro copernicano a los estudios marxistas

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Doctor en Historia Moderna por la Universidad de Salamanca, donde el pasado mes de abril present su tesis sobre el fuero universitario en el periodo Barroco, Gustavo Hernndez Snchez ha sido miembro del Departamento de Historia Medieval, Moderna y Contempornea de esta Universidad como contratado FPU y ha mantenido siempre una preocupacin fundamental por la teora y la divulgacin del conocimiento histrico, elementos que considera necesarios para acercar su trabajo a la sociedad. Es miembro cofundador del Grupo de Estudios Culturales A. Gramsci.

Nuestra conversacin se centra en el libro indicado, editado por Visin Libros, Madrid, 2017.

Nos centramos ahora en el captulo II: "Tras la huella de unas races para una historiografa marxista posmoderna". Como ha ocurrido en otros captulos, no aspiro a abarcar todas las aristas de este segundo polgono. Abres con una cita de Eric Hobsbawn, analtica y realista a un tiempo. Qu significa Eric Hobsbawn para ti? 

 Hobsbawm es un gigante de la historia, sin duda el tipo de historiador -y creo no equivocarme- en el que todos los jvenes historiadores y no solamente los que nos definimos como marxistas, querramos convertirnos.

Sealas que la tradicin marxista, a pesar de todas las crticas, ha sido capaz de renovarse y adaptarse a los nuevos contextos. En qu aspectos se ha renovado desde tu punto de vista? A qu contextos se ha adaptado mejor? 

 Creo que la gran virtud de la tradicin marxista ha sido saber mantenerse al pie del can a pesar de todas las crticas vertidas contra ella. No sucede lo mismo en otras tendencias historiogrficas ms dependientes de modas o fluctuaciones. Se ha renovado desde el punto de vista de que ha sabido ir adaptando las novedades o nuevas preocupaciones que se le planteaban a la historiografa, como la cuestin cultural, aunque a veces lo ha hecho de forma un tanto tortuosa o reticente (risas).

Te pregunto si parece por los autores que vas comentado a lo largo de las pginas de este captulo. Empiezo por Benjamin. Qu valoras ms de su obra? Te resultan claras y difanas sus tesis sobre filosofa de la historia? 

 Benjamin probablemente sea un autor que necesita ser introducido, es decir, que quiz convenga primero conocer un poco quin es y en qu contexto escribi sus textos y despus sumergirse en las lecturas de los mismos. Yo creo que no entend del todo sus tesis sobre filosofa de la historia hasta que rele la traduccin que de las mismas hizo Reyes Mate, a la cual tuve acceso desde un texto introductorio de Raimundo Cuesta que est subido al blog del Grupo de Estudios Culturales A. Gramsci, en l aparece contenida de manera ms clara su visin de la historia a travs del concepto de lucha de clases. De Benjamin podramos valorar su capacidad para anticiparse a su tiempo, ver esas cuestiones importantes que se van a empezar a desarrollar y que al principio solo muy poquitos aprecian. En el libro hablo tambin de sus comentarios sobre La obra de arte en la era de su reproductibilidad tcnica (1936) pero sus trabajos tienen otras dimensiones que no son tan conocidas, como El origen del Trauerspiel alemn que hoy est sirviendo para hacer una revisin de la cultura barroca, por ejemplo.

La Escuela de Frankfurt fue un grupo muy potente de marxistas no dogmticos y atentos a las transformaciones culturales? Algn autor, alguna obra en especial? 

 Creo que la obra que ms he utilizado, tanto en el ensayo como sobre todo en la redaccin de mi tesis doctoral, ha sido la Dialctica de la Ilustracin de Adorno y Horckheimer, publicada en 1947.

 Me cojo en ella. Hablas en trminos muy positivos de la Dialctica de la Ilustracin. Qu aspectos te interesan ms de esta obra? Dices que "algunas de las propuestas inscritas en este tratado guan de manera vertebradora muchas de las conclusiones a las que llegamos en nuestro ensayo, especialmente su crtica al concepto de Progreso"

 En efecto, en esa obra se explica cmo despus de la Ilustracin el hombre y la mujer modernos convirtieron la "razn" en un mito que termin por configurarse en pensamiento totalizante -y que est en el origen de muchos de los males del siglo XX- y no en una razn reflexiva o crtica, que es lo que pretenden en buena medida muchos de los filsofos de Frankfurt. Esta razn entendera, por tanto, el Progreso solamente como progreso cientfico-tcnico, no como progreso humano, disocindose de este modo progreso humano y progreso tecnolgico. Es decir, que cuando establecemos una crtica al concepto de Progreso no quiere decir que estemos en contra de la tecnologa empleada para curar un cncer, por ejemplo, sino que es una forma de advertir que los avances tecnolgicos en las sociedades del presente, desde los efectos especiales en el cine hasta las mquinas para fabricar coches, tambin sirven para alienar el trabajo y someternos biopolticamente -a pesar de que este concepto no lo introduzcan ellos-; o si es utilizada para la guerra, como muchas veces tambin ha sucedido y sucede, estara en el origen de nuevas formas de barbarie. Una reflexin que introducen estos autores en esta obra me parece fundamental como tarea para la filosofa en el presente: comprender por qu la humanidad en lugar de alcanzar un estado verdaderamente humano, se hunde en nuevas formas de barbarie.

 Ya, de acuerdo, pero no crees que a veces, en esa crtica la "razn tecnocientfica totalizante", hay a un tiempo, en esta escuela de la que hablamos, una crtica a la racionalidad tecnocientfica, al conocimiento cientfico, al conocimiento positivo. Podemos despreciar y criticar la fabricacin y uso del argumento atmico, pero, debemos despreciar tambin la fsica de partculas, la mecnica cuntica o la teora de la relatividad general por ejemplo?

No, no lo creo.

Qu te interesa ms de la obra de Marcuse? 

 Creo que Marcuse es un autor que supo advertir en su hombre unidimensional esas nuevas subjetividades que nos hacen ser sujetos egostas y egocntricos. Es evidente el narcisismo del que caemos presos los seres humanos en la actualidad, no hace falta ms que te des una vuelta por Instagram o Facebook. Cmo revertir estos procesos? A veces las cuestiones para transformar la realidad no pasan tanto como se nos dice por tomar el poder -y digo yo: Para qu?-, sino por saber romper esos lazos que nos estn llevando a ser sujetos aislados los unos de los otros a pesar de vivir en sociedades de masas, incapaces de pensar -y no te digo nada de actuar- de manera colectiva. Creo que primero debemos de empezar por estas cuestiones.

Por lo dems, como sabes, no siempre la escuela de Frankfurt tuvo reconocimiento positivo en el conjunto del marxismo contemporneo. Por qu crees que fue as? 

 Por un lado, porque el marxismo casi siempre recibe con muchas reticencias las novedades. Como dije antes de forma un tanto irnica creo que muy pocos de los autores de los que estamos hablando fuesen acogidos con los brazos abiertos en un primer momento. Si bien despus tambin se tiene la capacidad de integrarlos, o incluso de afirmar que esas cuestiones estuvieron siempre implcitas, es el caso de las ltimas interpretaciones de la obra de Thompson, al que se le comienza a considerar como un comunista de primera, a pesar de verse obligado a abandonar la disciplina del Partido (risas). Por otro, tambin es cierto que el programa poltico que ha sostenido dicha Escuela, si podemos considerarla como tal, o la mayor parte de sus autores, es bsicamente el socialdemcrata y ese es un debate que todava se mantiene, la pertinencia o no de la socialdemocracia. En este punto es difcil agrupar -como digo- las dimensiones de los filsofos de Frankfurt en torno al concepto de "Escuela", ya que hay puntos de vista muy crticos, por ejemplo, con la socialdemocracia como las Tesis de filosofa de la historia de Benjamin o, por el contrario, muy benvolos, como los planteamientos de Habermas.

Al final del apartado dedicado a la escuela, hablas de la vuelta al carcter humanista de la alternativa socialista. Qu carcter humanista es ese? Te parece importante esa perspectiva, ese giro acaso copernicano? 

 No creo que se trate tanto de un giro copernicano, sino ms bien de una demanda que se encuentra inscrita en el marxismo desde el propio Marx en sus Manuscritos. Creo que es importante recuperar las propuestas de ese "marxismo clido" de autores como Bloch o estos de los que estamos hablando frente -o junto a- la eterna matraca del retorno a Lenin.

Ni la matraca de la vuelta ni acaso Lenin son santos laicos de tu devocin. 

 Sobre Lenin se est hablando mucho, me parece una referencia fundamental, por supuesto, no voy a ser yo quien diga lo contrario. Pero tambin se utiliza un poco para todo de manera un tanto vaga. Considero que primero tendramos que delimitar histricamente quin fue, algo que no creo que siempre se sepa. S que hay publicaciones interesantes que reflexionan sobre el tema como El siglo sovitico (2006) de Moshe Lewin y otras ms recientes. Sobre la cuestin de volver a Lenin o al leninismo sera interesante hacer primero un gran encuentro en el que se delimitase qu es eso del leninismo o cul podra ser el papel de un partido leninista en la actualidad. No s si los asistentes al mismo terminaran por ponerse de acuerdo.

Haces una referencia a Dona Torr, una mujer poco conocida entre nosotros. Nos puede trazar un breve retrato? 

 Fue una de las mentoras del Grupo de historiadores del Partido Comunista Britnico, si bien su obra es anterior, entre los aos 20 y 30 del pasado siglo. Ayud a Thompson en su biografa sobre William Morris, por ejemplo. Su labor fue ms bien divulgativa o introductoria del marxismo en Inglaterra. Tradujo al ingls la correspondencia de Marx y Engels e hizo varias ediciones facsmiles de El capital. Tambin fue pionera en el empleo de las fuentes orales en la historia del movimiento obrero.

Por cierto, hablando de correspondencia, por qu es tan poco conocida entre nosotros la correspondencia de Jenny Marx? Yo he ledo algunas de las cartas (algunas pueden verse, por ejemplo, en Amor y Capital de Mary Gabriel y el corazn se te pone en un puo. Se han traducido alguna vez al castellano, se han llegado a publicar? 

 No lo s, pero s sera muy interesante. En mi ltima estancia en Inglaterra en la School of Histories, Languages and Cultures de la Universidad de Liverpool, asist a una conferencia en la que varias investigadoras hablaban sobre ella y se haban publicado algunas cosas, todas en ingls claro. Muchas de las novedades generadas en otros pases, por esto de la crisis y el riesgo que imagino que supone para una editorial costear ediciones traducidas que no sean xitos editoriales seguros, no estn llegando a nuestro pas. Es una pena.

Lo mismo que te preguntaba antes me atrevo a preguntarte en el caso de Mijail Bajtin. 

 El crculo de Mijail Bajtin es muy interesante, especialmente para aquellos que quieran acercarse al marxismo desde una perspectiva culturalista. Junto con discpulos como Volosinov llegaron a crear un crculo de lingstica marxista. Las posturas del pensamiento marxista respecto del lenguaje fueron hasta la aparicin de las obras de estos autores -en la dcada de los veinte, creo- casi inexistentes. Volosinov argument en su obra El marxismo y la filosofa del lenguaje que el significado era una accin social dependiente de una relacin social, es decir, reflexionaron sobre la creacin social de significados, dependientes de la actividad material social. En palabras de Raymond Williams, que es quien reflexiona sobre estos autores en su obra Marxismo y literatura, muy recomendable, sentaron la base para una reconsideracin del problema de la subjetividad dentro de la tradicin marxista. 

Como en casos anteriores, qu te interesa ms de la obra de Edward Palmer Thompson? Qu es eso de la historia desde abajo? Para hacer historia de las clases subalternas, no hay que ser parte de ellas o haber bebido en ellas? 

 Thompson es un autor que s supo dar un giro copernicano a los estudios marxistas. Y eso hoy nadie lo pone en duda, a pesar de haber sido enormemente criticado durante mucho tiempo. Lo ms importante creo que es que supo dar al concepto de clase una dimensin subjetiva. Es decir, que no existe la clase si no hay conciencia de pertenecer a ella. La lucha de clases no se da porque s, de manera estructural, sino que son los sujetos organizados de manera colectiva los que deben articularla, si ese es su deseo. Thompson introduce la capacidad de accin de los sujetos en la historia. Un buen apunte para pensar el presente y muy especialmente cmo los discursos del poder estn diluyendo esta conciencia de clase, al menos entre la clase trabajadora, y as nos va como nos va. 

La historia desde abajo, por otro lado, sera la historia de la gente sin historia. Hasta la aparicin del marxismo y de la historia social a principios del siglo XX, la historia se basaba en el estudio de los grandes personajes, de grandes acontecimientos como batallas, etc., por ejemplo, de las pirmides interesaban los reyes a las que estaban dedicadas y no los trabajadores que las haban construido. Preocuparse por la mayor parte de la poblacin que muchas veces no aparece en los registros -como el campesinado durante la Edad Media- o que por ello es mucho ms difcil llegar a conocer, es hacer historia desde abajo. 

 No creo que sea necesario pertenecer a estos grupos sociales para hacer este tipo de historia, pero s debemos de procurar que las personas que pertenecen a ellos puedan expresarse. Es el caso de las mujeres, por ejemplo. 

Descansemos un poco si te parece.

Me parece

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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