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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-10-2017

Afganistn
Temporada de caza

Guadi Calvo
Rebelin


El Talibn, ya no desarrolla una guerra contra las fuerzas de seguridad afganas, formadas, entrenadas y armadas por los Estados Unidos, desde hace ms de quince aos, el Talibn los est cazando. Desde el fin de la misin de la OTAN en enero de 2015, y las paulatinas retiradas ordenadas por Barack Obama, el crecimiento del talibn va en constante aumento.

Las bajas producidas a policas y militares, la multiplicacin de atentados que han llegado a burlar los cinturones de seguridad ms controlados en la propia capital, la constante prdida de territorio a manos de los fundamentalistas, ya no es una derrota para el presidente Ashraf Ghani, sino para toda la poltica norteamericana para Afganistn desde el 2001 hasta hoy, el tndem Bush-Obama al que ya habra que agregar a Trump, ha fracasado en su guerra contra el Talibn .

Washington desde la invasin de 2001 hasta nuestros das viene invirtiendo miles de millones de dlares en equipar y preparar una fuerza militar y policial que se pueda hacer cargo de la lucha contra los extremistas de su pas. Toda esa cantidad de dinero se ha incinerado apenas el talibn se reestructur tras las primeras andanadas de ataques norteamericanos en venganza por lo de la Torres de Nueva York.

Solo en septiembre pasado y como respuesta a las nuevas medidas a implementar por Washington en el pas centroasitico, ochocientos militares afganos fueron asesinados.

Entre martes y mircoles de esta semana, la cifra de militares abatidos por el Talibn, mal contado alcanza los 130, en cuatro ataques en diferentes provincias del pas. Lo que no solo habla de su poder de operacional y territorial, sino, y por sobre todas las cosas la conviccin de obtener una victoria sobre el gobierno ttere de Kabul, obligando a Washington y sus socios a dejar de lado los amagues y enviar fuerzas para combatirlos, lo que en el psimo momento poltico que est viviendo el presidente Trump, sera como pegarse un tir en el pie o un poco ms arriba.

Apenas a horas del brutal atentado en Mogadiscio (Somalia) que dej cerca de 340 muertos, la polica afgana haba detenido en Merwais Maidan de Kota-i-Sangai, en la provincia de Lawgar , un camin que trasportaba dos toneladas y medias de explosivos, repartidos en 30 cajas, disimulados en una carga de tomates, adems de dos bombas ya listas y una gran cantidad de ANFO (Ammonium Nitrate Fuel Oil), para la preparacin de explosivos, que iban a ser utilizado para un nuevo atentado en Kabul a unos setenta kilmetros de distancia. Lo que hubiera provocado una mortandad similar al del ataque que en el mes de mayo dej 150 muertos y 300 heridos. El cargamento era un envo del mullah Ans unos de los principales lderes de la poderosa Red Haqqani, adherente del Talibn, desde la guerra contra los soviticos.

Cuando todava se festejaba el logro policial por el hallazgo, una cadena de atentados dej 74 muertos y casi 180 heridos, contra objetivos policiales en las provincias de Maidan Wardak, Ghazni y Paktia, limtrofes entre s, ubicadas al sureste de la capital afgana, con una importante presencia de los hombres del mullah Haibatullah Akhundzada el actual amīr al-muʾminīn (Prncipe de los creyentes) como se conoce al lder del talibn, quien asumi la comandancia en mayo de 2016 tras la muerte del mullah Akhtar Mansour .

El modus operandi en los tres ataques del martes, ya revindicados por el vocero oficial de los fundamentalistas el sheik Zabihullagh Mujahid, y el realizado el mircoles por la noche ha sido el mismo: la explosin de coches bombas y el subsiguiente ametrallamiento de los efectivos que han sobrevivido y a quienes llegan a socorrer a las vctimas.

El producido en Ghazni, contra el cuartel general del distrito de Andar, en que tambin se localiza la polica y dependencias oficiales de la administracin poltica, se produjo en la madrugada, tras el ataque se contabilizaron 30 muertos y 10 heridos entre los muertos se cuentan 25 militares y 5 civiles.

Casi en el mismo momento, se produca un ataque similar contra la sede el gobierno local en el distrito de Jaghato en Maidan Wardak, en el ataque murieron tres hombres de la polica.

Horas despus el ltimo ataque y el ms sangriento del martes se produjo en el cuartel de Gardiz, la capital de la provincia de Paktia, donde las fuerzas de seguridad concentran gran cantidad de efectivos ya que desde all operan en provincias vecinas.

En Garzdiz se inmolaron siete muyahidines, dos al momento de estrellarse contra el portn de entrada al cuartel y los otros cinco en combate con la polica. Mientras las bajas oficiales fueron 41 muertos 21 agentes y 20 civiles y 160 heridos en su mayora personal civil. Entre los muertos se encuentra el jefe de la polica de Paktia, el general Toryalai Abyani.

En el ataque del mircoles contra un puesto de avanzada de Chashmo, en el distrito de Maiwand de la provincia occidental de Kandahar, murieron al menos 43 soldados, 9 quedaron heridos y 6 permanecen desaparecidos de una dotacin total de 60 hombres. El comunicado oficial del mando afgano informa que la entrada de la base fue impactada por un vehculo artillado Humvee. En Kandahar, apenas 20 das atrs, haba sido asesinado otros 35 policas.

Este tipo de ataques a bases y puestos militares, cumplen con dos objetivos que es el estrictamente ofensivo de producir la mayor cantidad de bajas al enemigo, pero al mismo tiempo de capturar armamento, municiones e insumos para mantener la guerra.

Si bien Kabul no da informacin acerca del nmero de armas incautadas por el talibn en sus ataques, se sabe que solo en la breve toma de la ciudad de Kunduz el ao pasado ms de 40 vehculos Humvees, fueron requisados por los insurgentes. Cada vez con ms frecuencia guerrilleros wahabitas son vistos en el frente con armamento de ltima generacin de fabricacin norteamericana como ametralladoras, pticas nocturnas y lanzagranadas. Este armamento es el que Estados Unidos, provee al gobierno afgano. La CIA est detrs de una investigacin para descubrir si esas armas son producto de las incautaciones llevadas a cabo por los talibanes o en realidad han sido vendidas a ellos por militares corruptos.

Todo listo para la invasin

Kabul, est cada vez ms cercado por la ofensiva terrorista, metro a metro, desde hace ya ms de dos aos viene perdiendo territorialidad y hoy el talibn y el grupo perteneciente al Daesh, reteniendo al menos del 55 % del territorio afgano, al 72% de dos aos atrs.

El ao pasado casi 7 mil hombres de las fuerzas de seguridad afganas murieron y unos 12 mil fueron heridos. Desde enero de 2017 hasta septiembre los muertos civiles fueron de 2750 y casi 6 mil heridos, respecto a las bajas militares las cifras son confusas.

Para Kabul la falta de poder areo, para combatir a los insurgentes ha sido uno de los elementos claves para la actual situacin. Y desde siempre Estado Unidos se ha negado a dar entrenamiento y entregar aviones a la fuerza local, ms all de por una cuestin de capacitacin, por seguridad. No son pocos los casos de desertores o infiltrados en las fuerzas de seguridad que entregan a sus compaeros y roban armas para pasarse a las fuerzas del terrorismo. De hacerlo con un jet de combate o un helicptero, podra ser producir daos inimaginables en la tropa los ciudadanos afganos.

Tras el atentado del martes, en el cuartel de Gardiz (Paktia), cinco agentes de la Polica Nacional Afgana, fueron detenidos sospechosos de haber facilitado la entrada de un Humvee cargado de explosivos.

Aunque de todos modos existen planes por parte de Estados Unidos para reemplazar la antigua flota afgana de helicpteros Mi-17 rusos por Black Hawks, aunque esa medida es postergada, sin explicaciones.

Donald Trump amenazas con enviar otros 3 mil hombres a para agregar a los 9500, que todava quedan en el pas, mientras exige a la OTAN, que vuelvan a enviar efectivos para contener el terrorismo.

Estados Unidos que lleva gastado 700000 millones de dlares y unos 2500 soldados muertos en Afganistn, as todo pretende inaugurar una nueva temporada de caza, aunque todava no se sabe, quien ser el cazador y quien el cazado.

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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