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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-10-2017

La revolucin socialista de 1917 y la cuestin nacional y colonial

Gilberto Lpez y Rivas
La Jornada


Conmemoraremos este 7 de noviembre un siglo de la gran revolucin socialista de 1917, sin duda, la experiencia de transformacin social ms trascendente en el mbito mundial del siglo XX. Aun para los enemigos jurados de la revolucin, la toma del poder por los bolcheviques, marca una nueva poca para la humanidad: la del inicio de una experiencia socialista en un inmenso pas, de los ms atrasados de Europa. Para los trabajadores de la Rusia zarista, y de otras naciones europeas, carne de can de la guerra inter-imperialista iniciada en 1914, la revolucin social constitua el nico camino para lograr la paz, conquistar el poder poltico y derrotar al capitalismo. Correspondi a la alianza de obreros, campesinos y soldados del imperio ruso dar ese primer paso de alcance histrico universal.

Por siglos, las clases dominadas haban padecido diversas formas de opresin y servidumbre. Sus movimientos de resistencia fueron siempre salvajemente reprimidos. Los explotados por los distintos sistemas de clase experimentaron todas las formas de lucha, en bsqueda permanente de una vida mejor; desde la rebelda armada contra los opresores, hasta movimientos de naturaleza mesinica y utpica. Incluso formas primitivas de rebelda social como el bandolerismo dirigido contra los ricos y conquistadores extranjeros, producto del impacto del capitalismo en el mundo perifrico y rural, expresaban el ardiente anhelo de sobreponerse a la miseria extrema impuesta por las clases dominantes. Los pueblos cantaban y mitificaban a esos irreductibles que se lanzaban a una muerte segura en aras de una vida nebulosamente imaginada de igualdad y libertad. La Revolucin de 1917 fue el triunfo de los millones de hombres y mujeres que sufrieron prisin, tortura, hambre, persecucin, destierro; de los que depositaron su fe en un futuro distinto para la humanidad. Esta revolucin hace realidad los sueos y las utopas multiseculares. Encarna el espritu de las y los combatientes de la Comuna de Pars, primera clarinada de un gobierno de trabajadores.

Muchas son las enseanzas y experiencias vigentes que para los y las revolucionarias de hoy da mantiene la revolucin bolchevique. Una de ellas, que es particularmente significativa, se refiere al aporte que la Revolucin de 1917 hace a la llamada cuestin nacional y colonial, y, particularmente, al derecho de pueblos y naciones a la autodeterminacin. Con el nuevo gobierno revolucionario, se establece en el otrora imperio conocido como crcel de los pueblos, un nuevo tipo de comunidad estatal nacional, la Unin de Repblicas Soviticas Socialistas, la URSS, en la que se busc suprimir la desigualdad econmico-social entre las naciones, nacionalidades y grupos tnicos, y, en la que, paralelamente, se experimentaron formas de gobierno inditas para la poca, los soviets, que pretendan integrar a representantes de esa alianza de obreros, campesinos y soldados que haba hecho posible el triunfo revolucionario. Lenin, como dirigente mximo de la revolucin, procesa terica y polticamente la autodeterminacin como el derecho de pueblos y naciones a la independencia, la separacin estatal, la formacin de estados propios. La autodeterminacin era una reivindicacin democrtica que emerga de los principios liberales de la democracia burguesa, aunque en sus anlisis conceptuales Lenin va ms all de la interpretacin liberal. En realidad, la Revolucin del 1917 fue el acontecimiento decisivo que influy en la radicalidad de este principio. En marzo de ese ao, el gobierno provisional de la Rusia revolucionaria anuncia que desea establecer la paz unilateralmente, sobre la base del derecho de las naciones a decidir sobre sus destinos. Lenin y los bolcheviques comprendieron el valor que tena el sentimiento nacional para sus fines de transformacin social, asumiendo en los hechos las omisiones y posiciones equvocas de Marx y Engels con respecto a la cuestin nacional. Partiendo del mismo presupuesto terico de Marx sobre la revolucin mundial, Lenin vislumbra sin embargo, el significado de la cuestin nacional como un elemento que fortalecera la lucha por el socialismo. En su balance de la discusin sobre la autodeterminacin, Lenin sealaba que los socialistas: Deben estar en favor del aprovechamiento para los fines de la revolucin socialista de todos los movimientos nacionales dirigidos contra el imperialismo. Cuanto ms pura sea la lucha del proletariado contra el frente comn imperialista, tanto ms esencial ser, evidentemente, el principio internacionalista de que el pueblo que oprime a otros pueblos no puede ser libre. Planteamiento fundamental en el proceso descolonizador del siglo XX.

Contrario a la tesis que mantienen autores como Richard Pipes y Neil Harding, de que hay una continuidad programtica e ideolgica entre Lenin y Stalin, considero que en la cuestin nacional esta supuesta continuidad no slo no existe, sino de hecho asistimos a una ruptura sin retorno entre ambos dirigentes, que no puede ser soslayada. A pesar de la influencia negativa del estalinismo en la poltica sobre la cuestin nacional, se dieron avances significativos a partir de la Revolucin de 1917 en el desarrollo de naciones, nacionalidades y pueblos de la Unin Sovitica. El estalinismo y la desaparicin de la URSS no pueden afectar un juicio objetivo sobre el significado y los alcances de esa gloriosa revolucin, incluso en la derrota del nazi-fascismo en la Gran Guerra Patria. Uno de los logros cardinales fue la construccin nacional de pueblos y nacionalidades que no haban podido integrarse como naciones y nacionalidades en la etapa prerrevolucionaria, como Ucrania, Bielorrusia, Georgia, los pueblos de Transcaucasia y Moldavia; los del Asia Central, Siberia y el Extremo Oriente, muchos de los cuales antes de la revolucin vivan en el aislamiento y en la marginacin en todos los rdenes. La revolucin dio la posibilidad de integrar a la vida del pas a sujetos sociopolticos que posteriormente reclamaron derechos y reivindicaciones. Sera una tergiversacin histrica negar, igualmente, el notable desarrollo econmico, poltico, cultural alcanzado por los ms de 100 pueblos, naciones y etnias que integraron la URSS a partir del establecimiento del poder sovitico. Asumir el claroscuro de esta experiencia dramtica de lo que fue la historia de la cuestin nacional en la URSS es la base para un planteamiento realista y objetivo del balance histrico de la revolucin bolchevique en torno a esta importante problemtica del mundo actual.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/10/20/opinion/021a1pol

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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