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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-10-2017

Son neutrales las redes sociales?

Jorge Majfud
Rebelin


En una conferencia dada en 1981, Ayn Rand, la autora de cabecera del actual presidente de la cmara de representantes de Estados Unidos, Paul Ryan, y de los conservadores cristianos, ley: Ningn poder externo puede destruir al capitalismo y sus empresarios. Solo un poder interno: la moral. Ms concretamente, el poder de una idea depravada, aceptada como principio moral: el altruismo. Esa teora moral segn la cual un hombre debe sacrificarse por otros. El altruismo es una teora de profundo odio, contra el hombre, contra el xito. El altruismo es enemigo del capitalismo.

La idea del egosmo como el motor de los negocios es razonable, pero no es, como la ideologa capitalista quiso establecerlo, necesariamente el motor del bienestar de las sociedades. Los mismos economistas capitalistas han estudiado desde hace dcadas los efectos de las externalidades por el cual un excelente negocio puede ser realizado no solo en detrimento del resto sino de los mismos beneficiados a largo plazo.

Para bien y para mal, el beneficio propio sigue siendo el corazn ideolgico y prctico de los dueos de mega compaas como Google, Facebook, etc. Con una diferencia: ya no se trata de mentir para vender Coca Cola o McDonalds sino de formas ms extendidas y profundas de pensar y de sentir.

Las tecnologas digitales, que pueden servir para democratizar la informacin (Wikipedia es un ejemplo), para denunciar injusticias o hacerle la tarea difcil a un dictador al viejo estilo del siglo XX, tambin sirven para lo contrario: para manipular, todo debajo del manto de la pretendida neutralidad tecnolgica.

El caso de las redes sociales es uno de esos ejemplos, probablemente el ms significativo. No basta con demostrar que el gobierno ruso manipul la opinin de los votantes estadounidenses valindose de estos instrumentos. Es necesario preguntarse, adems, cul es la razn existencial de los dueos y administradores de esas mega sociedades en cuyas redes vive, literalmente, la mitad de la poblacin mundial?

Es uno, bsicamente: las ganancias. Es un negocio y funciona como tal.

Pero no son los negocios una actividad pragmtica, sin ideologa? Tal vez los negocios s, pero no los mega negocios.


Cuando uno habla con individuos que formaron parte de grandes compaas trasnacionales y conoce sus familias, no queda otra posibilidad que reconocer que son buenos padres, buenos esposos, buenos hijos, donantes regulares para causas nobles. Los individuos suelen ser muy buenos, pero cuando son gerentes de poderosas compaas de sodas, de tabaco, o de fast foods, cumplen una funcin, y su primer objetivo es que dicha compaa no quiebre. Es ms: el objetivo es que el volumen de ganancias crezca sin parar, ms all de si el tabaco, el azcar y las grasas recicladas matan a cientos de miles de personas por ao. La moral individual casi no importa; los individuos no explican la realidad. Es el sistema para el cual trabajan.

Lo mismo compaas como Facebook, Twitter o Instagram. Zuckerberg es un buen muchacho, realiza donaciones millonarias (que en muchos casos es como si un obrero donase diez dlares a los afectados por un huracn). No obstante, su equipo de ingenieros y psiclogos trabaja da y noche para maximizar las ganancias maximizando el nmero de los nuevos clientes sin importar que para ello deban desarrollar estrategias de dependencia psicolgica, sin importar que varios estudios insistan que Facebook produce depresin, sin importar que varias investigaciones hayan mostrado el carcter adictivo de esta actividad. Como la nicotina o el azcar, las que fueron camufladas por las tabacaleras y todava lo son por las gaseosas carbonatadas. Como el alcohol, el consumidor compulsivo satisface una necesidad creada mientras niega el problema y presume de su libertad.

Como en la economa actual, la clave del xito de las megaempresas no radica, como se repite hasta el hasto, en satisfacer una demanda existente sino en crearla, ya que las demandas suelen no existir antes del producto.

Miles de millones de usuarios de las redes sociales han sido atrapados por unos muchachos de California, tambin por otra razn. Desde vendedores de lapiceras hasta actrices y vendedores de libros casi nadie puede prescindir de ellas porque es all a donde se han mudado los consumidores. Un diario que no tenga una pgina en FB o en Twitter para distribuir sus noticias y artculos prcticamente no existe o existe a medias. Es decir, para los amantes de las redes y para quienes las detestan, son imprescindibles. Incluso para hacer conocer un artculo crtico de ellas mismas, como lo puede ser este. Por no entrar a hablar de las infraestructuras, como los cableados internacionales, que dependen cada vez ms de estas paraestatales.

Las redes sociales son un medio y una tecnologa que no tienen nada de neutral. Poseen su propia lgica, sus propios valores y su propia ideologa.

Deberamos preguntarnos, cmo y cules son los posibles efectos de estas sper concentradas redes y negocios en la realidad social y psicolgica. Aparte de la adiccin y las depresiones individuales, podemos sospechar efectos sociales. Cuando en los 90s veamos a Internet como el principal instrumento para una Democracia directa en algn futuro por venir, no previmos los efectos negativos. Son la creacin de burbujas sociales uno de esos efectos? Los usuarios (individuos?) suelen eliminar con un solo click un amigo molesto. Esto, que parce muchas veces lo mejor, tiene un efecto acumulativo: hace que los individuos se rodeen de gente que piensa como ellos. As se crean sectas, burbujas, mientras el individuo se vuelve intolerante ante la discrepancia o la opinin ajena. El producto, el nuevo pseudo-individuo, no sabe debatir. El insulto y el odio afloran a la velocidad de la luz. As, las redes se convierten en fbricas de odio y de seudo amistades. La probabilidad de que viejos amigos terminen por insultarse por meras cuestiones de opinin es muy alta a medida que progresa cualquier conversacin y degenera en discusin. El dilogo, antes probable cuando se estaba cara a cara con un caf mediante, desaparece y aflora el amor propio, el Ego herido por cualquier punto y coma de ms.

Claro que el odio y el egosmo es tan antiguo como andar a pie, pero es probable que est potenciado hoy con las redes antisociales. A partir de estas coordenadas mentales, quizs podramos comprender mejor la ola fascista en los pases donde surgieron y predominan estas redes y no reducirlo todo a una reaccin contra la antigua inmigracin. Tal vez no es casualidad que el surgimiento del nazismo en la Alemania de los 30 coincida con la explosin de la radio y la propaganda en los cines.

Las actuales redes antisociales, instrumentos democrticos (de solidaridad y altruismo) son hoy los transmisores favoritos del odio. Que estn gobernadas por mega sectas multibillonarias, cuyo objetivo central son las ganancias econmicas, no debe ser casualidad.

Hay que tomarse en serio la confesin de Ayn Rand.

* Jorge Majfud es escritor uruguayo estadounidense, autor de Crisis y otras novelas.​

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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