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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-10-2017

Miedo y vergenza, algunos obstculos creados a partir de estereotipos de gnero
La consigna del silencio

Carolina Vsquez Araya
Rebelin

Las agresiones sexuales no deben sealar a la vctima sino al hechor. Urgen medidas de prevencin.


Todo ser humano que haya sufrido una agresin sexual ha sido tocado en lo ms profundo de su integridad. En esto no hay excepciones y, si las hay, suelen ser muy raras. Un nio, nia, adolescente o adulto vctima de tal escarnio difcilmente podr borrarlo de su memoria, guardando esa imagen con una dolorosa sensacin de repugnancia y culpabilidad. Y el silencio. Ya sea por miedo a las consecuencias sociales y familiares o porque sobre ellos pende la amenaza de una cruel revancha, el silencio tras la violacin parece haber sido histricamente la marca de identidad de los crmenes de tal naturaleza y los depredadores cuentan con ello.

Durante la semana pasada y como eco de mi columna anterior sobre el incesto, he recibido ms informacin sobre ese tipo de casos. Por las caractersticas de quienes me han compartido situaciones similares existentes en su entorno personas instruidas con posibilidad de actuar- he podido observar el inmenso poder del silencio incluso en mbitos de cierto nivel cultural, en los cuales se supone que los prejuicios ya han perdido su fuerza. Sin embargo, ah estn; todava bien instalados en una suerte de umbral de la privacidad, algo as como una cpsula en donde el valiente intruso que desea denunciar termina por arriesgar ms que el hechor.

Esto no es nuevo. No en el incesto y tampoco en otra clase de agresiones sexuales, como lo demuestra el largo silencio que ha precedido a las recientes denuncias de la industria cinematogrfica en contra de algunos de sus gurs ms poderosos. Ah no se trataba de nias indefensas en manos de un depredador, sino de mujeres plenamente conscientes de sus derechos, pero quienes guardaron el mismo silencio oneroso de la mayora de vctimas. Vergenza, dolor, impotencia y miedo a las consecuencias de hablar, parecen ser la nota constante.

Si en mujeres poderosas la violencia sexual tiene ese efecto intimidatorio, qu podemos esperar en una nia, un nio o una mujer atados a una relacin de poder caracterizada por los abusos? Cmo es posible que un ciudadano ignore los pasos a seguir para realizar una denuncia annima sobre un crimen de tal magnitud? Esto solo revela que ese silencio contina alimentado por una carga enorme de prejuicios y estereotipos capaces de re victimizar de manera continuada a quienes sufren estos atropellos, abandonndolas a la voluntad de quien o quienes los agreden.

Urge hacer algo al respecto. Es imperativo iniciar campaas masivas de prevencin de la violencia sexual en hogares, escuelas, templos, iglesias, hospitales y todo espacio en donde exista un menor en riesgo o un adulto ignorante de los pasos a seguir para denunciar. Urge reforzar la capacitacin de los elementos de polica, investigacin y administracin de justicia para quitar ese velo de duda ante la palabra de un menor, una duda que desde el primer momento ampara a los perpetradores y coloca a las vctimas en una posicin de riesgo.

Si las madres no denuncian por el siempre presente temor a quedar sin sustento econmico, buscar la manera de darles acceso inmediato a los bienes familiares, los cuales usualmente se encuentran bajo control absoluto de la pareja abusadora, lo cual tambin est tipificado en la ley Contra el Femicidio y Otras formas de Violencia contra la Mujer como violacin de sus derechos econmicos. Buscar rutas y soluciones viables a esta realidad cada da ms espeluznante debera ser una tarea prioritaria para juristas y expertos, cuyo aporte sirva para liberar y dar esperanzas de justicia reparadora a tantas vctimas inocentes cuyas voces permanecen en el ms profundo silencio.

Blog de la autora: http://www.carolinavasquezaraya.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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