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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-10-2017

In memoriam
El blues de Antonio Jos Domnguez

Mariano Asenjo Pajares
Mundo obrero


Dej un temblor, dej una sacudida,
un resplandor de fuegos no apagados.
(del poema Lo que dej por ti de Rafael Alberti)

Se nos ha quedado un homenaje por el camino, otro ms supongo. Se nos ha ido Antonio Jos Domnguez, quin nos hablar ahora de la gran literatura! Durante casi tres dcadas Antonio ha escrito de teatro, poesa y novela en Mundo Obrero . Cientos y cientos de pginas llevan su sello inconfundible con ese escribir difcil, tortuoso en ocasiones, pero slido y trabado como orfebrera fina.

Me consta que el director de MO, Gins Fernndez, tena en mente un homenaje, quiz en forma de libro que recogiera sus mejores entrevistas, y habra sido bonito que l mismo presentase su antologa sin duda habra dado pie a un nuevo texto memorable-, pero no ha podido ser. Otros lloraremos por Antonio el da de la presentacin. Tambin Gema, la coordinadora de la redaccin de MO, haba propuesto una entrevista, algo as como de entre todos los clsicos ya slo nos falta Antonio, y ese cara a cara se me ha escapado a m. Pido disculpas, lo lamentar siempre.

La ltima vez que nos vimos fue en la fiesta del PCE hace tres o cuatro aos, en la presentacin del libro de Manuel Fernndez-Cuesta. Otro grande que nos dej. Durante mucho tiempo quedbamos los tres a comer los viernes, y hablbamos de literatura y de poltica, y al final de la sobremesa echbamos un ojeo por los puestos libreros de la Cuesta de Moyano o nos perdamos haca alguna librera de viejo o escrutando los ltimos saldos en el VIPS de Fuencarral. Yo guardaba silencio mucho rato y les oa a ellos hablar de editoriales y de ediciones. Cuando sala alguna cosa que mereca la pena nos la regalbamos. Casi siempre era yo el agraciado. A ellos, que saban lo que lean, ya les sorprendan pocas cosas

Manuel le deca a Tito Antonio que lo suyo era una mala salud de hierro. Era una forma de hablar, claro... En realidad Antonio fue toda su vida de salud quebradiza. Me imagino a sus padres, en aquella posguerra de pueblo, en la provincia de Huelva, haciendo lo imposible para que su hijo pequeo saliera adelante y pudiera tener estudios. Como otros muchos estudiantes andaluces, por alguna razn que no tengo clara, acab estudiando en Barcelona tambin fue el caso de Julio Anguita-, y en Catalua comenz a trabajar de profesor de Lengua y literatura. Muchas de sus amistades nacieron all, lo mismo que su militancia comunista.

Cuando yo comenc a colaborar en Mundo Obrero haca 1983, en una redaccin de toma pan y moja, Antonio ya estaba por all. Los jueves, da de entrega en el semanario, eran de mucho bullicio en la sede de Santsima Trinidad, pues los textos mayormente se entregaban en mano. El fax todava se estaba inventando. Siempre tmido y de escabullir fcil, siempre con su pitillo dispuesto a punto de ceniza y siempre iba pertrechado con un libro en la mano. Ese libro poda ser de Louis Aragn, Cernuda, Vzquez Montalbn, Garca Montero, Rafael Chirbes, Umbral, Buero Vallejo, Alfonso Sastre, Alberti, Mara Teresa Len, Lourdes Ortiz, Fanny Rubio, Jos M Valverde. Ya jubilado Antonio pas largas estancias en Pars, perfeccion su francs y se zambull en la gran literatura gala.

Estoy seguro que alguien, algn da, se enterrar en el archivo del PCE/Mundo Obrero para estudiar qu literatura ha interesado a los comunistas y qu autores comunistas han interesado a la sociedad espaola (con perdn) de estas ltimas tres dcadas. Brindo esta idea para un trabajo de doctorando. Ya adelanto que no perder el tiempo. Una gran parte de todas esas futuras notas a pie de pgina reconocern la presencia y el trabajo de Antonio Jos Domnguez. Un trabajo con mucho rigor y con mucha emocin. Esa es la mezcla. Antonio, de trato nada fcil para amigos, jefes de redaccin y otros especmenes sociales, era un tipo que no admita as como as los encargos, o encontraba sentido a las cosas o mejor era no hacerle perder el tiempo. Haca bien. Hay mucho y bueno que leer, deca.

Me pregunto qu ser a partir de ahora de su biblioteca. Es as como se nutren los puestos de la Cuesta de Moyano? Ese es el destino de vuelta de la biblioteca de alguien que pas horas y horas buscando ediciones curiosas y llenando estanteras de pequeos hallazgos literarios? Volvern en cajas a Moyano todos esos volmenes, de nuevo desordenados, como las fichas de un domin listas para una nueva partida? As pensado parece una idea manriquea poeta muy del gusto de Antonio-, aunque seguro que conociendo sus monomanas ya tendra previsto el futuro de sus libros.

Hay quien dice que con la muerte de un viejo se pierde tambin una enciclopedia. En el caso de Antonio Jos Domnguez eso es exactamente as. Da dolor observar de cerca lo rpido que se pierde todo el saber tan lentamente acumulado. Lectura tras lectura, conversacin tras conversacin. Yo creo que Antonio, a pesar de sus dolencias, cabreos y amarguras, nunca tuvo la esperanza perdida. Luch contra sus enfermedades, luch contra los dogmatismos, luch contra la estupidez, luch contra la ignorancia fue un grandsimo profesor- y tambin luch contra el olvido. Y esta tarde Tito Antonio, con la ciudad dormida en la garganta, habras de saber que ya se te echa de menos.

Fuente:http://www.mundoobrero.es/pl.php?id=7497



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