Portada :: Cuba
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-10-2017

Lo que debe admitir el Sr. Monreal

Carlos Luque Zayas Bazn
La pupila insomne


Desde aquellos apuntes a mi artculo en Cubadebate, el Sr. acadmico Monreal ha decidido continuar el intercambio directo-indirecto con este comentarista. No es muy frecuente, sino ms bien excepcional, que eso ocurra entre un especialista y una persona que no lo es. La razn ms probable pudiera ser que aquel texto se publicara en Cubadebate, calificado de oficialista, y la resonancia positiva que mereci de algunos lectores, mucho ms que la importancia y el valor que el acadmico le otorgara al contenido mismo. Tambin pudiera deberse a la generosidad del Sr. Monreal, dispuesto a compartir sus conocimientos e ilustrar directamente a quien considere que debe hacerlo. En todo caso, no he visto nunca un comentario del Sr. Monreal a los varios escritos que he publicado en La Pupila Insomne u otros sitios, como tampoco he podido leer consideraciones suyas sobre otros temas y preguntas directas que le he formulado y que evitar repetir aqu si no es que ms adelante lo crea necesario. Los temas en que el Sr. Monreal tiene a bien replicarme estn bien seleccionados. Otros, no los aborda. En los gajes de la polmica, se comprende que el replicante no regale prendas y en ocasiones se enfoque selectivamente slo en los que cree puntos dbiles del contrario.

As ahora, en su ltimo texto, el Sr. Monreal seala cuatro errores. Comentar al respecto.

Acepto que, errneamente, no cit el adjetivo que califica al sustantivo empleo, neto. Los crticos del sistema cubano unas veces sealan que la economa estatal es ineficiente por sus plantillas excesivas y aconsejan que se aligere de ciertas actividades econmicas. Sin dudas es muy sano desde el punto de vista econmico, pero el socialismo es un sistema de otra ndole y siempre que ha podido, evita los procedimientos de las terapias de choque tan naturales en otras latitudes. Si procurando cumplir con el principio del socialismo de no dejar a nadie sin trabajo, propicia el trabajo por cuenta propia y este crea empleo, entonces se aduce que su inferioridad econmica consiste en que no lo crea. Dan palos porque bogas y palos porque no bogas. Pero, por lo menos en esta ocasin, y con respecto a la capacidad estatal cubana de crear empleo (neto), Monreal no se refiere a la idea que sigue a continuacin del fragmento de mi texto que comenta, y que me veo obligado a repetir, con la esperanza de que el Sr. Monreal me siga regalando su generosa atencin. Apunto de pasada que el Sr. Monreal crea y me atribuye su propia expresin entre comillas, dos veces, como si yo la hubiera empleado de esa forma, al referirse a mi visin de convicciones y firmeza, que puede tomarse por una cita, aunque admito que en el contexto de mi expresin la admito como tal. Y llamo la atencin sobre el hecho de que en otra cita que espiga a placer sobre el tema del empleo, sin embargo no le merece la misma importancia lo que le recuerdo a continuacin:

Y si el cerco y acoso econmicos () nada tienen que ver con las dificultades econmicas cubanas impuestas desde el exterior para crear empleo, eso nada le dice el Sr. Monreal.

Tambin es cierto que no he podido leer todos los trabajos del Sr. Monreal. l me informa que en sus escritos y libros trata mltiples temas econmicos nacionales e internacionales. Bien. Me sera muy til estudiar cmo explica, valora y protesta o denuncia, si es que lo hace, la interrelacin que existe entre las dificultades econmicas, no slo de Cuba, sino de aquellos pases que se proponen ciertas polticas generales (por ejemplo, antimperialistas), y determinadas polticas econmicas (claramente, que se proponen como ruta y meta una sociedad socialista, o en otros casos hasta simples polticas progresistas de vocacin social) y la realidad del podero econmico y cultural capitalista mundial que se opone a esos proyectos con todo el repertorio de medios posibles. Si es el caso de Trump, como dice, pues no hay casi mrito en sumarse a un clamor de repudio casi mundial. Interesante hubiera sido hacerlo en el perodo Obama sobre las medidas que adopt contra Venezuela, el principal aliado econmico de esta Isla, o acerca de las que mantuvo contra Cuba.

Si el Sr. Monreal lo ha hecho, quizs me facilite el dato, y de paso tambin disculpe y se explique mi desconocimiento. Si me sigue prestando atencin, el Sr. Monreal quizs debiera pensar en la persona comn, pero curiosa y deseosa de aprender, que accede a uno de sus escritos sobre estos temas de la economa cubana, que no es un estudioso especializado que tenga siempre a mano los medios y el tiempo de leer todos sus escritos y tantos otros, que por lo tanto no puede hacer una interpretacin global a partir de una mirada general y sistmica de sus concepciones, pero se topa con un texto suyo, o algunos de ellos, en que analiza los problemas de la economa y la poltica cubanas insistiendo puntualmente en sus insuficiencias sin un anlisis holstico, integrador de las externalidades que influyen poderosamente en esas dificultades. Es natural entonces que el mero sentido comn encienda una alarma. Se trata de economicismo?Se trata de anlisis unilateral, sesgado?Se trata de presentar a la economa socialista o a la propiedad socialista como inferior a la propiedad privada y fallida per se, por su carcter intrnseco solo partir de resultados como si en esos resultados nada importaran las causas que sean, como una vez se expres?Dnde queda la mundialmente admitida como criminalmente daina y cada vez ms repudiada poltica del bloqueo, la enorme asimetra del poder econmico mundial que tanto dao le ha hecho a Cuba? El Sr. Monreal pudiera comprender, dada su gran especializacin, experiencia y acceso a la informacin, y sin dudas su inteligencia, que si uno lee un prrafo como el que me cita con respecto a la poltica de actualizacin, la conclusin que saca el lector, dada la influencia directa e inmediata que ese texto produce, desvinculado por esa inmediatez misma de otros textos donde quizs fue ms ponderado, la imagen latente, latiente y subliminal que queda en el lector, repito, es muy sesgada e incompleta y contribuye, aunque quizs no sea la intencin de su autor, a presentar muy desfavorablemente a la parte ms dbil de la ecuacin econmica mundial. Ese es, justamente, el reparo que le hago al Sr. Monreal, lo que echo de menos en sus anlisis.

Otro error me seala el Sr. Monreal, y tiene cierta relacin con lo anterior. Se trata de la expresin que yo entrecomill: La actualizacin del modelo econmico en Cuba es un fracaso. Admito otra vez que, estrictamente, le asiste la razn porque no deb citar de memoria, aunque insisto que, sin las comillas, ese me parece el criterio y valoracin del Sr. Monreal y es lo que seala sin dudas el espritu de la letra. De hecho, en aquel intercambio en Cubadebate me refer a esto mismo, teniendo ms reciente la lectura de su artculo, pero sin exponerlo como una cita, ledo en https://thecubaneconomy.com/articles/authors/monreal-gonz%C3%A1lez-pedro/. Como entonces lo que le expresaba all tiene relacin con mis comentarios al primer error, necesito actualizarlo aqu:

ud considera que la actualizacin del modelo econmico en Cuba es un fracaso, segn leo en un trabajo suyo (http://thecubaneconomy.com/articles/authors/monreal-gonz%C3%A1lez-pedro/), pero esta ptica, sin ms consideraciones, no tiene en cuenta, y disculpe ud mi opinin si en otros trabajos suyos que desconozco no es as, las inmensas dificultades que el orden econmico global le impone a las experiencias del tipo cubano.

En aquel momento no recib ninguna consideracin suya respecto al reparo que ahora subrayo. Aquella fue una oportunidad para aclarar la fuente de algunos de mis errores. Ha tenido otras oportunidades.

En mi opinin, sea o no la intencin del Sr. Monreal, evitar esas consideraciones en el momento puntual que opina negativamente y valora un proceso por slo el lapso de 3 aos, contribuye a desacreditar al proyecto cubano con miras a impulsar la idea del cambio de modelo de estado como veremos de inmediato-, por su unilateralidad, por su carcter de verdad a medias descontextualizada, por la incompletitud, incluso econmica, del anlisis. Por lo tanto le sigo preguntando: es incluso ticamente justo y econmicamente cientfico, insistir en esa ausencia, visto que ya es impresentable en cualquier anlisis no tener en cuenta que las economas nacionales de los pases pobres estn sometidas a los vaivenes, crisis y carcter explotador de las grandes potencias econmicas? Si la respuesta es que s se puede proceder de ese modo, debi sumar un quinto error a mi cuenta, pero tambin a numerosos otros autores.

Cmo se contribuye a erosionar en el imaginario social las esperanzas puestas por millones de personas de este mundo en el socialismo? Los recursos son muy variados.

Es, por ejemplo, causa de mi asombro, que se comparen con Cuba las posibilidades mucho menos complicadas que tiene un pas capitalista, aunque sea del marginal y perifrico capitalismo de un pas latinoamericano, de hacer crecer sus indicadores macroeconmicos (casi nunca reflejados como debiera en la mejora de sus sociedades, sino en el aumento de la riqueza de sus ricos) en un lapso gubernamental de tres o cuatro aos. Sobre todo esa comparacin es injustamente exagerada para las condiciones e historia de Cuba, eso me parece profundamente errneo como principio de un anlisis. Tal aseveracin es la que hace el catedrtico Monreal en aquel texto donde l no acaba de decidirse si juzga la actualizacin cubana severamente como fracaso o, con benevolencia, como asignatura pendiente. Como alumno, Cuba debe aprobar esa asignatura con las lecciones del profesor Monreal. El seor Monreal pudiera ser ms claro o indicarnos el texto donde lo es, y dejando por un momento la densidad acadmica, dejarnos claro todo el contenido del modelo de estado que propone. Le prometo que le prestar cuidadosa atencin para minimizar mis errores todo lo posible.

En cualquier caso, el Sr. Monreal sin lugar a duda alguna conoce qu le sucede a la economa de un pas (pero sobre las capas ms pobres y las capas medias inferiores , porque a sus oligarquas siempre les va mucho mejor), si un gobierno plidamente reformador se propone mejorar la gobernabilidad, limar algunas de las aristas ms crudas del capitalismo, cmo de inmediato se agudiza la propaganda alarmista que aleja las inversiones, produce fuga de capitales, anuncia cataclismos de toda ndole, etc., y cmo comienzan a desaparecer esos obstculos apenas asume un gobierno de la derecha interna con el apoyo de sus congneres internacionales. (Me permito una pequea ancdota ilustrativa. Le pregunt a un chileno de mediana edad en cierta ocasin, por qu l votara nuevamente por Sebastin Piera, que, por cierto, apunta ya como favorito en las prximas elecciones. Su respuesta fue que prefera a un millonario que quizs robara menos, que a un candidato que no lo fuera y que entonces robara mucho ms. Nada saba el desarmado ciudadano que cuanto ms millonario ms ladrnEn su anterior perodo de gobierno, pese a tener su capital en fideicomiso ciego, se calcula que la fortuna del presidente aument en 100 millones de dlares Triste sabidura del simple ciudadano, pero detrs estaba tambin la realista certidumbre de que, un gobierno conectado con los grandes circuitos internacionales del capital y favorable a sus intereses, tendra menos dificultades y as quizs la teora de derrame de la riqueza le salpicara de algn modo, o podra continuar con su miserable vida de esclavo de los crditos bancarios hasta el final de su vida. Tambin saba, y por el ejemplo de Cuba o Venezuela, que ocurra viceversa. Entonces, muchos de los problemas de los intentos socialistas se deben, en buena medida, al chantaje econmico internacional de los grandes capitales que tienen de rehenes a las naciones con sistemas que no son favorables a sus intereses. Cmo puedo condenar como fallido, aduciendo un perodo de tres aos, un proceso de actualizacin contra el que oponen en esencia, tanto Obama como Trump, y esencialmente siempre, siempre, el sistema capitalista?

Incluso en ese perodo mgico de 3 o 4 aos en que el Sr. Monreal le reprocha a Cuba no haber conseguido nada, muy poco pueden hacer en el caso descrito, como fue la experiencia reciente del Chile del ltimo perodo Bachelet, en que casi todas sus reformas fracasaron o quedaron mediatizadas, y as en otros pases de nuestro continente. Esperar que en la situacin de los ltimos 5 aos, en que el cuartico del bloqueo ha seguido igualito, con la aadidura de los problemas de nuestros aliados continentales, y el avance de la derecha regional en Cuba se obtengan rpidos resultados y excluirlo del anlisis, qu tipo de error es?. Si no es una honesta creencia que se origina en los lmites de sus concepciones, con toda honestidad digo que eso me parece claramente tendencioso.

Me veo, pues, en la obligacin de reiterar una pregunta que ya le hice al catedrtico Monreal con respecto a todo lo anterior:

Pero es posible (es justo?) sostener que la propiedad estatal socialista no puede generar ms empleo, o hacer crecer la economa a ritmos del PIB adecuados a sus necesidades, slo por ser propiedad estatal? No creo que se pueda fundamentar eso como la causa per se, en un pas excluido de los mecanismos internacionales de crdito, sometido a una persecucin constante de toda su actividad financiera y comercial internacional, tan sistemticamente y durante tanto tiempo, con la acumulacin de dificultades y deformaciones que ello implica. En todo caso hay que tener en cuenta esta complejidad y el anlisis preciso para cada lugar y en cada momento.

Agregara ahora que incluso se debe tener en cuenta cada perodo, en cada coyuntura internacional, pues no en todas las etapas de la agredida historia de la Revolucin la economa cubana se ha comportado igual pese a que ha tenido que dedicar ingentes recursos para su defensa. Incluso, pese al certificado de defuncin expedido tantas veces, Cuba emergi de la profunda crisis y casi absoluta soledad de los aos 90, cuando tantos otros pases, por mucho menos, se desmerengaron. Le dice eso algo al Sr. acadmico tanto del sistema poltico cubano como de su sistema econmico?

En su actual rplica, Monreal nuevamente, segn su concepcin, separa el anlisis poltico del econmico por ms que repita la interrelacin de ambos, y por ms que se mueva acadmicamente en dos planos, quizs algo necesario en la academia para medir variables y producir teoras, pero inoperante en la cruda realidad. Arguye que el intercambio en Cubadebate fue esencialmente poltico, de la cuestin del poder.

Para el lector de estas lneas que no quiera o no pueda leer el texto de Monreal, har ahora una cita cuidadosa de lo que afirma de aquel intercambio:

El compaero comentarista se equivoca cuando trata de ubicar en el plano acadmico -el anlisis econmico- la discusin que sostuvimos anteriormente, a propsito de un artculo que Luque public en Cubadebate el 31 de octubre de 2016.

En realidad, aquella discusin sobre lo interno fue una discusin netamente poltica, principalmente centrada en la cuestin del poder poltico, la legitimidad poltica y la participacin poltica, especialmente de los trabajadores

En efecto, el comentario inicial de Monreal en el debate que evoca, se refiere a la cuestin del poder poltico. Resulta muy habitual ese procedimiento para todo el que intenta presentar al Estado cubano como antagnico o enemigo de los intereses de los trabajadores. Adems, es coherente con su propuesta de cambio de modelo de estado. Al opinar yo que los temas polticos no deberan desvincularse de los econmicos, acab por admitir que El anlisis de las posibles soluciones econmicas es fundamentalmente un problema poltico., pero ya cuando anteriormente no lo haba hecho en medio de su anlisis de la cuestin del poder. Para no repetirme tengo que citar una de las preguntas que entonces, como ahora, se han quedado sin responder. Es el tipo de preguntas que ciertas plataformas no le hace a los especialistas que entrevista, que los anlisis polticos separan, acadmicamente, de los econmicos:

qu opina ud de, o por qu cree que, la poltica gubernamental estadounidense de la normalizacin se propone estimular el auge de la propiedad privada en Cuba, pero a la vez excluye al Estado y Gobierno (cuya legitimidad paradjicamente dice reconocer y en la que afirma no querer influir) de esa poltica? La finalidad poltica de ese objetivo econmico est a la vista. Por lo tanto la cuestin del manejo adecuado de la propiedad privada en relacin con los objetivos socialistas, pero no slo con respecto a lo que puede contribuir al crecimiento, sino a la gravitacin poltica de la propiedad privada (y su influencia poltica) , es de la mxima importancia en Cuba en inters del futuro de su sistema econmico social.

Por lo tanto, si antes, como ahora, la gestin de la propiedad estatal y social de los principales medios de produccin no da todos los resultados esperados, cules son las causas que, en ltima instancia, son las fundamentales? Son ellas las que se localizan en el carcter de la propiedad estatal misma? Claro que esa perspectiva se puede sostener solo s se asla el anlisis interno con respecto a las consideraciones de este tipo y muchos otros factores.

No es serio evadir respuestas a cuestiones como la anterior, porque aun cuando se hayan abordado en otros textos, su ausencia en el puntual instante en que se valora un tema que amerita tenerlo en cuenta, deja en la mente del lector un sesgo desvalorizador por la falta de la verdad completa.

Soros y el gobierno estadounidense no soplan al odo posibles soluciones para Cuba. Hacen algo ms efectivo: soplan, por medios sofisticados, indirectos y difcilmente detectables, dinero, apoyo, simposios e intentos de influir en los asuntos internos de Cuba, como en su Constitucin. Negarlo es quizs algo peor que un insulto para la inteligencia de los cubanos: puede llegar a constituir apoyo y complicidad con las consecuencias de la injerencia en los asuntos cubanos, si atendemos a los terribles resultados que la intromisin en los asuntos internos de otros pases esa injerencia ha provocado. La actividad subversiva del magnate en varios eventos internos de algunos pases, y su apoyo a instituciones y academias est ampliamente documentada, me excuso aqu de extenderme sobre el punto. Admito mis errores, con las aclaraciones hechas. Monreal debe admitir que no responder las preguntas que se han hecho sobre su participacin en un evento financiado por la National Endownment for Democracy, con gente de la Fundacin para los Derechos Humanos en Cuba que todo el mundo sabe responde a la terrorista Fundacin Nacional Cubano Americana, para influir en los asuntos cubanos y en su Constitucin, o incumplir las promesas que la direccin del laboratorio de ideas Cuba Posible -del que el Sr. Monreal es Director Acadmico- ha hecho de transparentar sus fuentes de financiamiento y su relacin con la Open Society de George Soros se sale de los marcos de los neutrales resultados de la sabidura acadmica y que ello conlleva a la interpretacin del subtexto de sus tesis, si quiere tambin por intuicin, que forma parte de los mecanismos de lo cognitivo, y del significado de sus preferencias epistmicas.

Fuente: http://lapupilainsomne.wordpress.com/2017/10/25/lo-que-debe-admitir-el-sr-monreal-por-carlos-luque-zayas-bazan/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter