Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-10-2017

La unidad palestina: enseanza y patrocinadora de victorias futuras
Errores y traiciones pasadas

Ramn Pedregal Casanova
Rebelin


Estamos en el curso de la historia al que nos empujaron desde la Conferencia de Madrid, (impulsada por EE.UU. al margen de las Naciones Unidas, 30 de octubre-1 de noviembre de 1991), que propona que la solucin a la ocupacin de Palestina deba llegar mediante la relacin de fuerzas y no por los principios de Derecho Internacional. La reunin no poda ser ms que un fracaso, aquella consigna de Paz por territorios fue pura demagogia para instrumentalizar la causa palestina a favor del imperialismo y el neocolonialismo. 1991 estaba en medio del tiempo de una rebelin generalizada que se haba dado a conocer como la La Revuelta de las Piedras o La Intifada. Aquella rebelin del pueblo de Palestina contra el sionismo neocolonialista estall cuando las fuerzas de ocupacin asesinaron a 7 trabajadores palestinos, era 1987. Con aquellos asesinatos los neocolonialistas haban rebasado todos los lmites de humillaciones, crmenes, asentamientos, robos, persecuciones, prisiones, torturas, apaleamientos, secuestros, hambre, que venan ocasionando al pueblo palestino, con aquella rebelin tambin ste alcanz el punto ms alto de las reclamaciones polticas: el reconocimiento de un Estado propio y la libertad para Palestina. Estos dos aspectos, en realidad es uno slo, saltaron a la conciencia de los pueblos y a la vida poltica internacional.

La Intifada durara hasta 1993. En 1991 el imperialismo y el sionismo intentaron negociar para detener la rebelin, la pantalla tras la que ocultaban sus intereses imperialistas la titularon Paz por territorios, pero tantos aos cometiendo crmenes no se podan anular de una sola vez, el Derecho Internacional an pareca tener valor. Los sionistas, el ente israel y el imperialismo, llamaron a los palestinos a reunirse bajo el auspicio del gobierno espaol, a ese acto es al que denominaron Conferencia de Madrid. No consiguieron parar La Intifada, no consiguieron establecer normas al margen del Derecho Internacional, pero algo se rompi en las filas palestinas puesto que en el futuro Israel y EE.UU. iban a conseguir un nuevo asentamiento, un asentamiento ms peligroso que todos los que hasta entonces haban establecido, ese iba a ser el del negocio al margen de los acuerdos establecidos en la Organizacin de las Naciones Unidas: el negocio imperialista de la ilegalidad que ocultaron tras el ttulo Acuerdos de Oslo, firmados 2 aos ms tarde, en 1993.

El balance de la Primera Intifada, La Revuelta de las Piedras, por s slo manifiesta la tragedia que vivi el pueblo palestino: La lucha dur 6 aos. Los sionistas asesinaron a 1.300 palestinos y palestinas. Causaron 120.000 heridos palestinos y palestinas. Encarcelaron a 600.000 palestinos y palestinas. La tragedia qued debajo de las firmas, la Historia de Palestina entraba en otra fase.

As es como lleg Oslo (Los Acuerdos de Oslo. 13 de septiembre de 1993).

La OLP encabezada por Arafat firm lo que resultara en la entrega de la independencia y la colaboracin con el Estado de Israel. En 2 aos los sionistas duplicaron el nmero de colonos en tierras de Palestina, ocupada desde 1967, multiplicando por consiguiente las humillaciones. Buscando acabar con semejante pgina, en el ao 2.000 la direccin poltica de la OLP se sent ante los representantes del ejrcito colonial, fue en Camp David, pero all el imperialismo y el gobierno sionista plantearon a la representacin de Palestina que renunciase a Jerusaln y a la vuelta a sus hogares de los 5 millones de palestinos y palestinas refugiados. Quin poda aceptar semejante abandono?. Entonces los sionistas llevaron a cabo una maniobra de provocacin, Ariel Sharon, el asesino reconocido como responsable del ataque a los campos de refugiados de Sabra y Chatila que caus miles de muertos, heridos y desaparecidos palestinos, entr al frente de un cuerpo del ejrcito de ocupacin y cientos de policas sionistas en la Mezquita de Al-Aqsa, era la realizacin prctica de lo que pretendieron en Camp David, apoderarse de Jerusaln Este empezando por los lugares ms simblicos de la capital de Palestina. La respuesta palestina fue la rebelin que inmediatamente se la titul 2 Intifada: El ejrcito de ocupacin sionista asesin entonces a 5.500 palestinos y palestinas, caus miles de heridos y las crceles israeles volvieron a llenarse.

Si el propsito de los colonizadores israeles y el imperialismo estadounidense estaba claro, qu ocurri en las filas palestinas desde las primeras reuniones?. Debemos observar lo que causaron una tras otra: las divisiones en las filas palestinas. Se ve con toda claridad cuando los Acuerdos de Oslo se firmaron por la Autoridad Palestina y cmo sta fue permitiendo que se pusiesen en prctica los planes de Israel y EE.UU. La implantacin de esa nueva poltica llev al pueblo palestino a problemas serios, la extensin de los asentamientos, calificados por el Derecho Internacional como crmenes de guerra, la divisin territorial de Palestina, las dificultades de movimientos al pueblo palestino hasta paralizar su actividad, todo ello ha causado una gran divisin entre las fuerzas de la resistencia, y ha hecho que las polticas de los gobiernos rabes giren hacia los intereses del imperio y el sionismo.

Cmo se puede ser socio del colonialismo y el imperialismo cargando con todos estos errores a pesar de los grandes movimientos populares, de la lucha, que ha costado tanto, por la independencia, y despus de tantos encuentros sin ningn resultado positivo para el pueblo palestino?. Por qu las formaciones que se han sacrificado por la libertad de Palestina no han podido frenar la divisin y el enfrentamiento entre Hams y Al Fatah?. Sus fuerzas no eran suficientes, y luchaban contres motivos principales:

1- No queran daar las instituciones representativas del pueblo palestino, para lo que, sostenan, deban aguantar en ellas, resistiendo democrticamente a las polticas errneas. Argan junto a lo anterior: esas instituciones las haban conseguido en un tiempo de lucha y sacrificios, y por tanto las respetaban a base de dilogo y crtica.

2- Esas polticas tenan un respaldo grande a nivel nacional, regional e internacional.

3- Las polticas de la burguesa (Al Fatah-Hams), en el caso del primero de los dos, se han hecho con un discurso engaoso en el mbito nacional, como por ejemplo ha lanzado una y otra vez la idea de no hay otro camino que volver a las negociaciones, al campo de EE.UU.. Y en el caso del segundo, Hams, se ha visto que se ala a Catar, a Turqua, a veces con Irn o con los Hermanos Musulmanes... quiere decirse, carece de seriedad nacional y se mantiene en coaliciones oportunistas.

La situacin regional, el mbito rabe, es complicada sobre todo para los pases que no han alcanzado su segunda independencia, la que se refiere al campo econmico, social, de Derechos Humanos, de democracia y justicia. Para la Causa Palestina es de gran inters estratgico lo que ocurra en Egipto, Yemen, Argelia, Libia, Siria, pues entendemos que las masas tienen derecho a manifestarse y luchar por su mejora democrtica, por su avance en el trabajo, por la justicia social, por los derechos de la mujer, etc., pero los palestinos y palestinas no aceptan bajo ninguna condicin la ofensiva de organizaciones terroristas de manto religioso, ni de Occidente o EE.UU. contra los Estados rabes y sus instituciones oficiales, como su ejrcito, su economa o su territorio.

Y junto a esto, desde el comienzo, el pueblo palestino ha entendido que la ofensiva de EE.UU. en la regin tena 2 sentidos: uno ha sido, y es, acabar con los intereses de las masas rabes, y el otro ha sido, y es, destruir las estructuras gubernamentales, geogrficas, para facilitar al Estado sionista de Israel la manera de imponer su dominio, su hegemona en la zona. El enemigo israel es el enemigo de todos los pueblos rabes, de todos los demcratas y progresistas, y acta, a su vez, en 3 direcciones:

  1. Llora como si fuese la vctima de la situacin rabe.

  2. Apoya a las organizaciones terroristas, Desh y dems.

  3. Golpea muy duramente al pueblo palestino y confisca cada da ms y ms territorio de Palestina para su nico fin: ser el ms poderoso en la zona y as obligar a los palestinos a aceptar las condiciones impuestas por su parte y por EE.UU.

En estas circunstancias es un soplo de esperanza el acercamiento puesto en marcha entre Al Fatha y Hams, acercamiento que se lleva a cabo con la mediacin de Egipto. Los amigos de la Causa Palestina lo hemos deseado a lo largo de ms de 10 aos; hemos luchado siempre contra la divisin, y por fn podemos decir que nunca es tarde si la dicha es buena, si de verdad hay inters real, serio, si hay inters por alcanzar la unidad entre todos los componentes del Movimiento de Liberacin de Palestina. Pero hay una preocupacin con la que aun vivimos, y sta nos hace decir que los encuentros no deben ser encuentros maratonianos, para otros diez aos intiles, no se debe ni est permitido que a partir de tales encuentros permanezcan los intereses de cada formacin por encima de la unidad del Movimiento.

Como solidarios con Palestina saludamos al mediador, Egipto, por su empeo en que los encuentros no sean banales o tcticos entre las dos formaciones. Confiamos en lo manifestado por los hermanos egipcios que sostienen que esta vez Palestina tiene que salir unida, sobre todo para crear una fuerza real, factible, ante los planes tan peligrosos que para la zona elabora el imperio y el ente israel, como es esa llamada Solucin Regional de la Cuestin Palestina, que busca que Jordania domine Cisjordania, Egipto domine Gaza, e Israel, entonces, se retirara de algunos puntos para as asegurarse sobre el terreno palestino ocupado y naturalizar su invasin y normalizar las relacionescon el mundo rabe: Ese plan imperialista es rechazable de principio a fin.

La unidad que ha fortalecido al pueblo palestino es la que ha buscado la Liberacin de Palestina, su Estado propio y soberano; esa unidad se basa en el compromiso de lucha contra la ocupacin neocolonial sionista, es la unidad contra todos los planes del enemigo.

Desde esta orilla seguimos de cerca la lucha por la liberacin de Palestina, y decimos en voz bien alta una, mil, un milln de veces, hasta el da de la victoria y despus: Viva Palestina Libre!

Ramn Pedregal Casanova, es autor de los libros: Gaza 51 das, Palestina. Crnicas de vida y resistencia, Dietario de Crisis, Belver Yin en la perspectiva de gnero y Jess Ferrero y Siete novelas de la Memoria Histrica. Posfacios. Presidente de la Asociacin Europea de Cooperacin Internacional y Estudios Sociales AMANE. Miembro de la Comisin Europea de Apoyo a los Prisioneros Palestinos.

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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