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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-10-2017

Las soluciones a la crisis catalana: fuerza o dilogo

Luis Gonzalo Segura
Rebelin


Los que defienden la fuerza piensan que con apretar el botn rojo todo se soluciona y los que apuestan por el dilogo creen que sentndose en una mesa todo se resuelve. Pero, es tan sencillo?

Siendo burdos y sintticos, podramos afirmar que a da de hoy se pueden escuchar dos discusiones sobre la cuestin catalana en funcin de si nos encontramos en Catalunya o fuera de ella. Por un lado, estaran los catalanes que abogan por el independentismo o el unionismo y, por otro lado, los espaoles que solicitan la fuerza o los que apelan al dilogo. Me parece interesante y necesario abundar en la discusin sobre la fuerza o el dilogo. Los que defienden la fuerza piensan que con apretar el botn rojo todo se soluciona y los que apuestan por el dilogo creen que sentndose en una mesa todo se resuelve. Pero, es tan sencillo?

Escenarios de Fuerza

Muchos, quiz la mayora o, al menos, los ms ruidosos, respaldan la aplicacin de los artculos 8, 116 y/o 155 de la Constitucin Espaola. Pero qu son y qu consecuencias tendran? De forma resumida podramos decir que el artculo octavo es el que faculta a nuestras fuerzas armadas a intervenir para salvaguardar la integridad territorial, la soberana, la independencia y el orden constitucional. El artculo 116 establece el marco de actuacin en caso de necesitar activarse un estado de alarma, excepcin o sitio (en Catalunya hablaramos de sitio segn casi todos los expertos). Finalmente, el artculo 155 faculta al Gobierno a suspender la autonoma y aplicar una serie de acciones no definidas que son refrendadas en el Senado.

Ante la aplicacin de estos artculos, de los que se pueden encontrar a da de hoy gran variedad de informacin en los medios, existen varias problemticas. Para empezar, cabra sealar el desconocimiento profundo de muchos de los que jalean la aplicacin de dichos artculos, dado que incluso se pone de manifiesto la controversia que existe en cuanto a cundo aplicarlos o cmo aplicarlos. Ello nos llevara al siguiente problema: no existen precedentes similares ni hay un desarrollo claro al respecto. Por ejemplo, el artculo 155 permite al Gobierno solicitar una serie de medidas al Senado y que este las acepte, pero dado que el PP es el partido que gobierna y el Senado est controlado de forma mayoritaria por l, ello nos lleva a que en la teora cualquier medida solicitada, fuera cual fuese, podra ser aceptada e implementada (aunque parece que todo lo que se aplique ser acordado con el PSOE). Este escenario resulta cuanto menos resbaladizo. La tercera cuestin que se deriva de la aplicacin de cualquiera de estos artculos sera el da despus: hasta cundo? qu consecuencias tendra? qu escenarios podra generar?

He planteado en principio tres posibilidades de fuerza, intentando predecir el escenario resultante, las consecuencias y las distintas debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades de su aplicacin. Es cierto que existiran una enorme variedad de posibilidades de ejercer la fuerza, pero era necesario acotar. De menor a mayor intensidad tendramos, fuerza baja, fuerza media y fuerza mxima:

Cabra sealar, para empezar, que actualmente nos encontramos en las medidas de fuerza de baja intensidad: detenciones, intento de imposicin de resoluciones jurdicas, medidas policiales, presin econmica y fiscal, presin internacional, acoso meditico y un intento de forzar una negociacin poltica en posicin de fuerza. Esta es la receta aplicada hasta ahora. Uno de los problemas de esta solucin, al igual que cualquiera de los escenarios de fuerza, es que solo funcionan de forma parcial y en un corto periodo de tiempo si existe acatamiento de las mismas por parte del gobierno cataln y de la sociedad catalana. El segundo problema que nos plantea este y el resto de soluciones por la fuerza es la posibilidad de la rebelda ante ellas, lo que obliga necesariamente a elevar el nivel de fuerza y nos introduce en una espiral de difcil control. Un tercer problema, que se puede comprobar con facilidad y que resulta una tendencia evidente en los ltimos aos, sera el aumento de los adeptos al independentismo de las medidas de fuerza al percibirse una sensacin de agresin externa. Casi de invasin. Sociolgica y psicolgicamente son procesos muy conocidos. El cuarto y ltimo problema que conlleva la fuerza es que no ataca el origen del problema, que no es otro que el sentimiento independentista de varios millones de personas, con lo que difcilmente puede solucionarlo.

El escenario de fuerza media se supone que sera la ms probable respuesta del gobierno. Sumar a las medidas ya adoptadas la aplicacin laxa del artculo 155 y la convocatoria de elecciones. Este escenario no resuelve en absoluto el problema, tan solo lo aplaza al resultado electoral, que puede suponer un empeoramiento evidente en caso de mejora de los independentistas o conseguir una solucin parcial a corto plazo en caso de una ampliacin parlamentaria de los unionistas. Pero, adems, tiene consecuencias negativas muy marcadas. Para empezar, desaparecera la amenaza del artculo 155, pues ya se habra aplicado, y en caso de continuar el problema ya no se podra presentar como una solucin, sino que habra que plantear una escalada de fuerza (artculos 116 y 8). Sera una carta utilizada. Adems, aunque se trate de una intervencin de la autonoma mnima en comparacin a lo que se podra llegar a hacer, la sensacin de agresin aumentara el nmero de adeptos a la causa independentista. Por otra parte, con el paso del tiempo se comenzaran a sentir las consecuencias de las medidas econmicas, en caso de persistir, las cuales tienen un incierto sentido, ya que podran generar rechazo al proyecto independentista o al estado espaol.

La siguiente respuesta, la fuerza mxima, aadira al escenario anterior la intervencin policial y/o militar, la suspensin de la autonoma por tiempo indefinido y la centralizacin de las competencias. Evidentemente, este escenario supondra una ruptura total y podra tener consecuencias muy serias como disturbios e, incluso, resistencia armada (ya fuera de grupos violentos o de los cuerpos policiales) que podran provocar la intervencin militar (en la actualidad hay un nmero ligeramente superior de mossos que de policas y guardias civiles) y/o la intervencin internacional. No cabe duda que en semejante escenario, un conflicto abierto, se antojara complejo que las instituciones supranacionales siguieran mantenindose impertrritas.

En caso de no producirse la intervencin internacional, lo cual dependera en gran medida de la intensidad del conflicto y su duracin, esta solucin es la que tendra ms posibilidades de solucionar el problema a corto y medio plazo, lo que con una centralizacin de la educacin, las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado y un sometimiento absoluto de los poderes legislativo y ejecutivo generara un escenario de estabilidad que sostenido en el tiempo lo suficiente (dcadas) podra llevar a una solucin definitiva al problema. Esta solucin es propia de dictaduras y, como se ha demostrado, no se puede garantizar su xito: despus de los cuarenta aos del franquismo, estamos aqu.

No podemos obviar, tampoco, que en caso de producirse un conflicto prolongado en el tiempo las heridas que se pueden originar en la sociedad pueden ser de una enorme profundidad. Por ejemplo, en el caso del conflicto en Euskadi, no cabe duda que la violencia vivida es uno de los elementos que hoy les impide estar en la situacin que estn los catalanes.

Por tanto, sea cual sea el escenario de fuerza que apliquemos resulta ms que evidente que ninguno de ellos, salvo el ms extremo, soluciona el problema y que el peligro de aumentar el nivel de la fuerza hasta terminar en una espiral incontrolable es ms que considerable. Muy probablemente, esta es la solucin que desearan los sectores ms ultras de nuestra sociedad.

Escenarios de Dilogo

Las posibilidades de dilogo pasaran por tres tipos de escenarios:

El nivel de dilogo de baja intensidad es un escenario que ya se producido con anterioridad, tanto en gobiernos socialistas como populares. Como vemos, no supone una solucin completa ni real al conflicto, aunque s asegura la reduccin de los niveles del independentismo y garantiza una cierta estabilidad a corto plazo. No es una solucin definitiva, pues tarde o temprano los independentistas podran pedir ms concesiones, se podra producir otra involucin en el gobierno central que alentase el deseo de independencia o podra producirse cualquier otra externalidad que afectase al equilibrio conseguido. No cabe duda, por ejemplo, que la resolucin del Tribunal Constitucional sobre el 'Estatut' y la involucin del gobierno del Partido Popular han sido elementos clave para llegar a esta situacin.

Un nivel de dilogo medio consistira en un acuerdo constitucional (que incluye reformas superficiales), un aumento de las competencias y una cesin en cuestiones fiscales y econmicas. Esta solucin sera definitiva a corto y medio plazo e, incluso, podra ser definitiva a largo plazo, pero tampoco se puede asegurar por completo. Mientras la coyuntura econmica y poltica fuera positiva y existiese una relacin fluida entre ambos gobiernos no cabe duda que sera una solucin y, resulta evidente que dado el contexto actual esta solucin sera dada por buena de forma mayoritaria por la sociedad catalana y espaola en los prximos aos. Pero definitiva? Esa es la gran pregunta que tiene difcil solucin.

El tercer nivel de dilogo consistira en abrir un proceso mucho ms complejo como podra pasar por un referndum, un estado federal o un estado libre asociado (estos dos ltimos escenarios requeriran igualmente de referndum). Si analizamos esta posibilidad descubrimos que, aunque contenga debilidades y amenazas, es la nica que cerrara el conflicto por completo. O, al menos, es la que tiene ms posibilidades.

Si ganase la independencia, fin del problema. En cambio, si ganase el unionismo ello no supondra la renuncia a la celebracin de un nuevo referndum (ya se escuchan voces en Escocia), por lo que habra que pactar que los resultados fueran acatados durante un periodo de tiempo (10, 25, 50 aos). En cualquier caso, la celebracin del referndum tiene una enorme ventaja sobre cualquier escenario, aun en el caso de producirse la victoria del unionismo: legitima cualquier uso posterior de la fuerza en caso de ser necesario. Por otro lado, el referndum puede suponer una gran ventaja a un gobierno involucionista como el que tenemos en la actualidad y, a la vez, una gran amenaza para el independentismo: la centralizacin. Despus de esta crisis y de la celebracin de un referndum pactado, en caso de victoria del 'no' a la independencia, sera muy complejo cuestionar, mxime con el vigor con el que se ha mostrado el aparato del Rgimen, que el gobierno central iniciase un proceso de centralizacin de todo el territorio y suprimiera competencias o desmontase directamente, aunque fuera de forma soterrada, todo el sistema autonmico.

En cuanto al estado federal o la posibilidad de un estado libre asociado, dichas opciones necesitaran de reformas constitucionales y, posiblemente, referndum. No cabe duda que se tratara de dos soluciones no menos definitivas al problema, pero habra que asumir que ello supondra un proceso complejo.

La conclusin

Por tanto, tras analizar los escenarios solo existen dos soluciones definitivas al problema a medio y/o largo plazo, una del siglo XX (el uso de la fuerza en su expresin mxima) y otra del siglo XXI (el uso del dilogo en su expresin mxima). Si tenemos en cuenta que la fuerza ya fue usada y ha demostrado ochenta aos despus no haber solucionado gran cosa, solo nos quedara optar por la solucin que Reino Unido o Canad han adoptado en el siglo XXI y antao hubiera sido impensable: el acuerdo. Cualquier otra solucin, a poco que se analice el escenario, solo supondr posponer la cuestin durante un tiempo.

Luis Gonzalo Segura, ex teniente del Ejrcito, presidente de la Asociacin Civil Milicia y Repblica ACMYR, miembro del colectivo de militares demcratas ANEMOI

Nota del Colectivo Anemoi

El ex teniente Luis Gonzalo Segura es, adems de un excelente escritor y valeroso denunciante de corrupcin, un destacado intelectual militar. Aporta en este artculo un anlisis prospectivo -a nuestro juicio, de enorme valor- sobre los posibles escenarios que nos puede deparar la actual crisis del Estado espaol.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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