Portada :: Chile
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-10-2017

Reformismo o neoliberalismo recargado: La presidencial no es una eleccin sin importancia

Leopoldo Lavn Mujica
Rebelin


No es cuestin de poca importancia quin pase a segunda vuelta en las elecciones presidenciales del 19 de noviembre prximo. La poltica que harn los eventuales gobiernos de Piera, Guillier y, en el mejor de los casos, Beatriz Snchez, si sta logra pasar, ser muy diferente en cada caso. Las dos primeras candidaturas no tanto entre s comparadas con lo que ya han sido sus administraciones pasadas, pero un mandato de la periodista candidata del Frente Amplio, respecto a las dos primeras, har mucha diferencia.

 

Beatriz Snchez, si es consecuente con su programa, gobernar con medidas o polticas pblicas de corte ms socialdemcrata y acordes con las necesidades de los segmentos medios y las clases asalariadas. Y con criterios de justicia e igualdad social.

 

No obstante, y pese a que concuerdan en la defensa de los pilares del modelo impuesto durante la dictadura, y consolidado en la transicin, no es lo mismo Piera que Guillier en las actuales circunstancias. Y el voto, adems de fomentar la ilusin electoralista (que basta con votar y elegir un gobierno para que las cosas cambien), puede ser tambin un medio til para rechazar la corrupcin y la concentracin del poder y su ejercicio por una elite explotadora enemiga de los cambios. No votar ni por los corruptos ni por las derechas declaradas en primera vuelta, y menos en la segunda.

 

Esta vez la derecha neoliberal tiene dos candidatos claramente definidos en nichos propios de la misma clase propietaria y archi rica. Jos Antonio Kast es ultraconservador y neoliberal. Es el emblema corporal de esa capa que se esconde en la tradicin, la propiedad y la familia para profesar sin complejos temas de tintes fascistas. Entre ellos hay muchos nostlgicos del orden dictatorial, para hacer negocios y quedar impunes en las violaciones a los Derechos Humanos, amn en los crmenes de cuello y corbata. Un gobierno suyo o un ministro del Interior de la tendencia Kast (en un gobierno de Piera por ejemplo) no tendr complejo alguno en utilizar brutalmente los aparatos represivos del Estado en contra de los movimientos sociales.

 

La candidatura de Kast se inscribe en esa tendencia mundial que es el auge de las extremas derechas. En Austria, Inglaterra, Holanda, Alemania (92 parlamentarios fachos de la AfD acaban de ingresar al Bundestag!), Espaa, Francia y por supuesto en EE.UU dnde estn envalentonados con Trump. Eso de la globalizacin cultural, con sus valores liberales (la modernizacin capitalista laica a la Carlos Pea) no va con ellos. Los empresarios chilenos, quienes profesan por origen y formacin el repertorio completo de las rancias creencias religiosas y chovinas (el sable y el rosario) ms la del lucro sin lmites del capitalismo salvaje, son el auditorio que energiza a Kast.

 

Es una prueba de que cambiamos de ciclo. La ideologa de las terceras vas con un empresariado ilustrado dispuesto a reciclarse en una visin del mundo con un nuevo contrato social amplio, en un contexto de revolucin tecnolgica fracas (escuche a Melnick: el ex jerarca pinochetista que defiende la innovacin tecnolgica con autoritarismo). De la crisis del capitalismo del 2008 los poderes financieros y empresariales no sacaron ninguna leccin. Salvo la de seguir cabeza gacha defendiendo sus intereses sin meditar sobre los grandes desafos locales y globales. Ante la crisis del neoliberalismo, la corrupcin institucionalizada, la desigualdad social y de gnero; el aumento del racismo y la gravedad de la crisis ecolgica responden: ms neoliberalismo!

 

Empero, si Kast dice en voz alta lo que opinan en los pasillos de Casa Piedra los empresarios, banqueros, ejecutivos, accionistas y lacayos de preferencia economistas a su servicio, es seguro que stos volcarn sus preferencias hacia Piera pues saben que su par, el del prontuario corrupto, gobernar para todas las fracciones burguesas sin importar distingos ideolgicos (o valricos).

 

En resumidas cuentas, Piera adoptar sin empacho las propuestas conservadoras de Kast provenientes de la dogmtica religiosa y oscurantista. Ya que buena parte del empresariado neoliberal chilensis es de formacin Opus Dei. Y el guzmanismo todava los cautiva. Esta amalgama cavernaria da para todos los gustos y atrae a diversas capillas evanglicas; por eso del esfuerzo individual, mezclado al calvinismo criollo vehiculado por sus pastores y a los medios provenientes de las cuantiosas subvenciones del Estado. En definitiva, asistimos a la derrota en el plano de las ideas de una derecha liberal chilena, ya sea poltica o empresarial, a manos de una derecha cavernaria que plantea con Kast, y tambin con Piera, un retorno a lo ms conservador.

 

Fcil es constatar que el liberalismo chileno a la Vargas Llosa (sin olvidar que ste apoya al bloque monrquico en Espaa en contra de las instituciones democrticas de Catalua y el derecho a decidir de su gente) no tiene condiciones para desarrollarse en Chile.

 

Sabemos que Guillier representa el continuismo progre de la Concertacin-Nueva Mayora en todos los aspectos: desaprovechamiento sistemtico del gobierno del Estado para orientar cambios democrticos y econmicos estructurales; manipulacin de las demandas de corte ms progresista bajo la frmula del gradualismo adaptable al modelo neoliberal; mano blanda y vista gorda a la corrupcin institucional; disposicin a adoptar de manera irreflexiva el enfoque represivo de la derecha autoritaria y empresarial con el pueblo mapuche; opcin por el neoliberalismo en polticas macroeconmicas en cada uno de sus ministros de Hacienda; aceptacin de la concentracin monoplica de los medios de informacin, y polticas de favores al empresariado y al mercado en detrimento de los derechos sociales (en educacin, salud, previsin) y de los de los trabajadores (salarios dignos, derecho a la negociacin y a huelga). En ese marco, el Partido Comunista es el aval popular de este neoliberalismo atenuado.

 

Beatriz Snchez levanta el nico programa sensato y acorde a los desafo democrticos actuales. Su comando y las fuerzas polticas del Frente Amplio deberan aprovechar las semanas que quedan de campaa para perfilar un proyecto de pas diferente liberado de la tutela de las fuerzas de la transicin neoliberal y plantear con claridad las premisas de un cambio estructural en el debate poltico. Dirigirse a los abstencionistas explicndoles la encrucijada poltica y la posibilidad real de ser alternativa al bloque duoplico que ha dominado la transicin pactada para consolidar el neoliberalismo. Plantar los ejes de la poltica del FA para un futuro donde una segunda transicin a la Foxley significa postergar los cambios .

 

El FA puede aprovechar los espacios para clavar una narrativa del cambio social y de la transparencia poltica. La polarizacin social y poltica es inevitable en el mundo actual y hay que preparar el relato que apele a construir un nuevo imaginario, explore otros mundos, experimente nuevas solidaridades y convergencias y hable otros lenguajes. Adems del vocabulario estratgico de construir relaciones de fuerza para preparar los combates sociales venideros. Porque si Piera gana los habrn, y si Guillier lo logra, tambin.

 

Todos contra Piera no es una buena consigna, pues oculta el hecho de las diferencias profundas con lo que ha sido la NM y su responsabilidad en la consolidacin del modelo, la corrupcin generalizada y el desencanto popular. Adems no plantea las tareas en caso de que gane la oligarqua capitalista y financiera con Piera y el tipo de oposicin que hacerle al progresismo neoliberalizado de Guillier.

 

La posicin del Frente Amplio ser clave entonces en segunda vuelta. Debe ser explicada pblicamente. Cabe exacerbar al interior del Frente Amplio los mecanismos democrticos. Y si no estn a punto, construir la institucionalidad adecuada para que perdure. Tensar la democracia interna. Esto es, hacer debates abiertos planteando qu hacer en caso de no pasar al balotaje: apoyar o no a Guillier y bajo qu condiciones. Que quede claro que ningn corrupto o neoliberal componga un gobierno de las fuerzas de la vieja Nueva Mayora-Concertacin-DC y la adopcin de al menos los cuatro puntos programticos clave del FA. En el entendido, eso s, que el FA deber ser, cuando las circunstancias lo requieran, quin encabece las luchas sociales y los conflictos generados por el sistema de dominacin, ya sea gane la ultraderecha unida detrs de Piera, o Guillier con el apoyo de las fuerzas de centro y de izquierda.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter