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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-10-2017

El tratado contra la impunidad de las multinacionales avanza frente a la oposicin de la Unin Europea

Gorka Martija y Erika Gonzlez
El Salto


Representantes de decenas de pases y organizaciones sociales se han reunido en Ginebra para avanzar en la elaboracin de un tratado vinculante para las multinacionales y la violacin de derechos humanos. Las grandes potencias siguen poniendo trabas a este tratado.

El guin se ha cumplido desde el principio. La Unin Europea (UE) tena muy clara su estrategia de cara a la reunin del grupo de trabajo intergubernamental de la ONU sobre empresas transnacionales y derechos humanos que ha tenido lugar durante toda esta semana en Ginebra. Y la puso en marcha desde el primer momento, con una combinacin de obstruccionismo burocrtico e intentos por vaciar de contenido el espritu y objetivos de la sesin. As, ha vuelto a repetir la misma escena que se ha venido interpretando en Naciones Unidas en todos los debates que ha habido sobre esta cuestin en los ltimos cuarenta aos.

Del 23 al 27 de octubre, en la sede de la ONU en Ginebra, se ha estado desarrollando la tercera sesin del grupo de trabajo que debe negociar la creacin de un instrumento internacional jurdicamente vinculante que obligue a las empresas transnacionales a respetar los derechos humanos. Es el mandato aprobado por el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas que ha ido avanzando, con sucesivos obstculos y pocos recursos, desde el ao 2014.

En realidad, habra que remontarse a la dcada de los setenta para situar el inicio de las discusiones sobre cmo controlar a las compaas multinacionales. Fue entonces cuando la ONU fij entre sus prioridades elaborar un cdigo de conducta internacional de carcter obligatorio para las grandes corporaciones. Pero la oposicin frontal de las grandes potencias y los lobbies empresariales hicieron que esa normativa nunca llegara a poder ponerse en marcha. En su lugar, los cdigos voluntarios de conducta y la responsabilidad social corporativa fueron la expresin del compromiso empresarial con los derechos humanos. El discurso oficial de Naciones Unidas fue evolucionando as desde la lgica de la obligatoriedad a la de la voluntariedad.

La resolucin que aprob el Consejo de Derechos Humanos hace tres aos supuso un cambio en esa orientacin. Como resultado de una correlacin de fuerzas en la ONU favorable a la reapertura del debate, y con el liderazgo de Ecuador, volva a situarse en el centro de la agenda el mismo debate que Salvador Allende lider a principios de los aos setenta. Y se repite, igualmente, el posicionamiento de los diferentes pases: las potencias econmicas, sus aliados y las organizaciones empresariales frente a los pases de la periferia y las organizaciones de derechos humanos. Desde esa misma votacin de la resolucin en el Consejo por la que se estableca el mandato de crear el grupo intergubernamental para elaborar el instrumento vinculante, Estados Unidos y la UE se posicionaron en contra. Pero perdieron la votacin, y optaron por estrategias distintas: mientras EEUU no ha reconocido el proceso desde entonces y no va a asumir su resultado, la UE s ha decidido participar en l con el objetivo de bloquearlo. Eso se hizo patente desde su primera sesin en 2015, cuando aleg que era imposible continuar si antes no se aceptaban acuerdos voluntarios como los Principios Rectores y si no se ampliaba el foco de las obligaciones a todas las empresas y no solo a las compaas multinacionales. En aquel momento, al no conseguir su propsito, se retir de los debates.

La segunda sesin del grupo de trabajo, en octubre del ao pasado, transcurri sin mayores incidencias. No haba que decidir nada, solo se presentaron diferentes perspectivas sobre los elementos de un posible instrumento vinculante. Ahora, en la tercera sesin, el panorama es bien distinto: hay que establecer el texto base para empezar a negociar este instrumento. Y la UE parece que no quiere que se avance ningn paso ms. Junto a ella estn Rusia, Mxico, Australia, Noruega y Suiza. Frente a estos pases, aquellos que respaldan la necesidad de mecanismos obligatorios: Cuba, Argelia, Filipinas, Indonesia, Bolivia, Nicaragua, Venezuela y Egipto.

Al comienzo de los debates de esta semana, la UE no hizo gala de la diplomacia que suele caracterizar este tipo de reuniones y descalific a la presidencia del grupo de trabajo, que encabeza la delegacin de Ecuador en Ginebra. Incumplimiento de los acuerdos, desconocimiento de los procedimientos y retraso en los plazos fueron algunas de sus acusaciones, llegando a amenazar con profundas consecuencias si no se tenan en cuenta sus exigencias.

No vamos a tolerar las amenazas de la UE en el marco del inicio de las sesiones. Esa fue la contundente respuesta que dio la embajadora sudafricana para contrarrestar la estrategia de bloqueo europea. En la misma lnea, el representante de Cuba apunt al quid de la cuestin: Quienes votaron en contra de la creacin del grupo son los mismos que piden una mayor extensin en su alcance. La indignacin volvi a subir de tono cuando Jerome Bellion-Jourdan, representante de la UE, justific su actitud con el argumento de que las vctimas precisan instrumentos rpidos para acceder a justicia y reparacin. La presidencia no tendr prisa, pero nosotros s, afirm para defender la primaca de mecanismos voluntarios para las empresas.

Representantes de los movimientos sociales se encargaron de trasladarle lo infructuoso de esos intentos y la preocupacin que haba generado su falta de respeto hacia la presidencia ecuatoriana. Lola Snchez Caldentey, europarlamentaria de Podemos que intervino como panelista, calific la postura Bellion-Jourdan como obstruccionista y cnica, denunciando que su actuacin era contraria al apoyo explcito que ha hecho el Parlamento Europeo al mandato del grupo de trabajo. Termin sealando que si el representante europeo segua as se vera obligada a decirle usted no me representa.

ALGUNAS PERLAS CORPORATIVAS

En el marco de estos debates, las crticas de varios pases y de las organizaciones empresariales a la creacin de un instrumento vinculante han dado lugar a numerosas perlas corporativas. Entre las palabras ms destacadas, las del representante de Mxico, que hasta en dos ocasiones lleg a negar uno de los pilares fundamentales del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, la jerarqua normativa de los derechos humanos sobre las normas de comercio e inversin. Tambin afirm que la participacin de las organizaciones sociales y de derechos humanos redundaba en una infrarrepresentacin de la voz de las empresas en el proceso. Segua la lnea marcada por la UE, denunciando el supuesto ensaamiento del que estaran siendo objeto las grandes transnacionales.

La Cmara Internacional de Comercio y la Organizacin Internacional de Empleadores (OIE), que participaron en las discusiones dentro del espacio destinado a la sociedad civil, afirmaron que la comunidad empresarial no apoya el tratado. A los ojos de la secretaria general de la OIE, es un paso atrs que amenaza las inversiones, especialmente las de los pases industrializados hacia los pases emergentes. Igualmente, sostuvo que las responsabilidades en derechos humanos son competencia exclusiva de los Estados y no de las empresas, llegando a decir que el avance de los derechos fundamentales no deba esquivar el marco legal y poltico de los Estados. La respuesta no se hizo esperar por parte de la representante de la Confederacin Sindical Internacional, Makbule Sahan, que interpel a la empresaria dicindole que le gustara que eso se cumpliera, especialmente en relacin a las demandas que imponen las empresas en los tribunales de arbitraje.

MOVIMIENTOS SOCIALES DENTRO Y FUERA DE LA ONU

El contrapunto a estas perlas corporativas lo han puesto los movimientos sociales, que intervinieron activamente dentro y fuera de la sede de la ONU. Frente a la plaza de las Naciones Unidas, al lado de una gigantesca silla rota que simboliza la paz y la lucha contra las minas antipersona, ha estado estos das un igl blanco adornado con banderas de la Va Campesina, de Amigos de la Tierra o de la Marcha Mundial de las Mujeres. Es el espacio que ha creado la campaa global Desmantelemos el Poder Corporativo para llevar a cabo mltiples actividades de denuncia y resistencia frente al poder de las empresas multinacionales. El lema de esta campaa ha sido actuamos en la ONU pero no olvidamos de dnde venimos, entendiendo que su participacin en las instituciones est subordinada a las prioridades establecidas por las luchas sociales.

Los debates se expandieron ms all del igl y llegaron hasta la Universidad de Ginebra donde, entre otras voces de las comunidades afectadas por las actividades de las grandes corporaciones, se escuch la del pueblo sioux de Standing Rock, Estados Unidos: Energy Transfer Partners ha instalado el oleoducto y contrata mercenarios para reprimir y daar a defensoras de derechos humanos. Este es el proyecto Dakota Access Pipeline (DAPL), financiado por BBVA y por Credit Suisse, entre otras 32 entidades financieras. Y no se quiso dejar pasar la ocasin sin sealar y denunciar a quienes estn poniendo dinero en un proyecto que est destruyendo el territorio y enfermando a la poblacin. El pasado mircoles, siete miembros de los pueblos originarios de Amrica del Norte y otros sesenta activistas ocupaban la sede en Ginebra del Credit Suisse para protestar por su financiacin de oleoductos como el DAPL.

La intensa actividad de los movimientos sociales y organizaciones de derechos humanos fuera de las instalaciones de la ONU no ha ido en detrimento de su presencia a en la Sala de la Alianza de Civilizaciones, lugar donde se desarrollaban los plenarios del grupo de trabajo. Ah fueron tomando la palabra para exigir, por ejemplo, que se incorporen medidas que permitan frenar la captura corporativa de instituciones como Naciones Unidas la oficina del Alto Comisionado de los Derechos Humanos ha recibido financiacin millonaria de Microsoft, que se establezcan cules son las obligaciones directas para las grandes corporaciones en el mbito internacional y que se pongan en marcha las garantas para el acceso de las vctimas a la justicia. Todas estas propuestas estn recogidas en la propuesta de la campaa global Desmantelemos el Poder Corporativo que ha sido presentada en estos das.

Hubo incluso una accin de protesta cuando la UE y sus pases miembros pudieron disponer de un espacio en la sesin de trabajo para promocionar los Principios Rectores. Consideramos que es una imposicin y nos negamos a participar en este debate, sealaba Brid Brennan del Transnational Institute. Tras su intervencin, los representantes de numerosas organizaciones de la sociedad civil fueron saliendo y dejaron sus sillas vacas. Mientras tanto, la UE intentaba justificar por qu los cdigos voluntarios se presentan como la solucin ms prctica y rpida frente a la impunidad de las grandes empresas.

MALAS PERSPECTIVAS

El inicio de la sesin no auguraba un resultado positivo. Como decamos, la UE puso todo de su parte para tratar de entorpecer el inicio de los trabajos del grupo. Aun as, Jerome Bellion-Jourdan, cara y voz de la delegacin comunitaria, opt por rebajar los niveles de enfrentamiento a partir del segundo da. Manteniendo el espritu de enmienda a la totalidad del proceso, permiti la aprobacin del programa de trabajo e hizo que las deliberaciones discurrieran en un marco de relativa normalidad, no sin dejar de intentar ralentizar el desarrollo de la sesin mediante constantes solicitudes de aclaracin y otras maniobras dilatorias.

El jueves 25, algunas embajadas comunicaron de manera informal a las organizaciones de derechos humanos que la UE iba a volver a emplearse a fondo al final de la semana para impedir que pudieran salir adelante las negociaciones para un instrumento vinculante. Y es que hoy viernes se votar un informe donde se establecen los siguientes pasos a seguir por parte del grupo de trabajo. Ante la posibilidad de qu se produzca un bloqueo, las organizaciones agrupadas en la Alianza por el Tratado han puesto en marcha una campaa de presin a la UE. En estos momentos, varios colectivos y organizaciones del Estado espaol tambin estn interpelando al Ministerio de Asuntos Exteriores mediante una carta en la que muestran su preocupacin por la posibilidad de que la Unin Europea est intentando socavar este proceso e instndole a que aproveche esta oportunidad histrica para apoyar el tratado de la ONU. El resultado y los siguientes pasos a dar los conoceremos hoy por la tarde. Esperamos que esta vez no se repita la historia.

Fuente: http://www.elsaltodiario.com/multinacionales/el-tratado-contra-la-impunidad-de-las-multinacionales-avanza-frente-a-la-oposicion-de-la-union-europea

 



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