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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-10-2017

El Frente Amplio ms all de la segunda vuelta: La necesidad de pensar estratgicamente

Alexis Meza y Francisco Sanz
El Desconcierto


Es cierto que la candidatura de Piera representa un retroceso. Adems con su eventual llegada a La Moneda se instalara la idea de que la ciudadana no apoya las alternativas de cambio ni los procesos de transformacin. Sin embargo, hay que consignar que si Piera gana ser en primer lugar por la incapacidad de la Nueva Mayora de promover una agenda de cambios en dilogo con el movimiento social. No es el Frente Amplio quien debe cargar con esa mochila.

Las ltimas horas han develado que el debate en torno a la segunda vuelta es un tema complejo para el Frente Amplio. Es natural que as sea, pues dicha coalicin, con menos de un ao de existencia, adolece an de mecanismos institucionales slidos para dirimir sus diferencias. Como se ha dicho majaderamente, se trata de una alianza poltica en construccin.

Por ello resulta muy relevante analizar cul es el debate de fondo al que invita esta coyuntura. A nuestro juicio, ello no pasa solo por dirimir qu se har en el balotaje. La duda de fondo es: existe la voluntad poltica para seguir construyendo y fortaleciendo al Frente Amplio en caso de no pasar su candidata presidencial a segunda vuelta?

El Frente Amplio responde a la necesidad de emergencia poltica de un conjunto de partidos y movimientos que concluyeron que para el cumplimiento de sus objetivos polticos y electorales, deban avanzar conjuntamente. Solos imposible. Es decir, el Frente Amplio nace fruto del aprendizaje histrico, que puso en evidencia que para superar los blindajes del modelo, se deba ampliar el repertorio tctico hasta aqu empleado. La movilizacin social logr correr el cerco de lo posible, pero al mismo tiempo mostr sus limitaciones. Construir Frente Amplio entonces se transform en una necesidad histrica, para levantar una alternativa poltica con capacidad de disputa real (y no testimonial) del escenario institucional.

Dicho objetivo fundacional permanece vigente. Si eventualmente el Frente Amplio no pasase a segunda vuelta, debe ser capaz en primer lugar de permanecer unido. De lo contrario, el retroceso en el camino de articulacin de una alternativa poltica de disputa, se empieza a diluir.

Es aqu cuando surge una segunda duda. Es posible continuar actuando como Frente Amplio aun no tomando el mismo camino en la segunda vuelta? Nosotros creemos que s. Como se ha dicho, el Frente Amplio es una fuerza en construccin, compuesta por organizaciones con diversas trayectorias. Hay movimientos que tienen menos de dos aos de vida, que se encuentran en una fase de constitucin, de enunciacin de sus primeras tesis polticas. En tanto hay otros que ya cuentan con una dilatada experiencia en el campo poltico y/o social, y que por tanto poseen una mayor densidad histrica, poltica y orgnica. Es necesario forzar un acuerdo cerrado entre fuerzas tan dismiles?

Los procesos de conformacin de alianzas polticas no se dictaminan por decreto. Van madurando al calor de la experiencia conjunta. En ese camino, no parece aventurado apostar por permanecer juntos, tomando definiciones distintas ante la coyuntura electoral de segunda vuelta. La libertad de accin de cara al balotaje parece ser una opcin a considerar, e incluso podra ser un camino que permita garantizar la continuidad del proyecto de coalicin. Todo depende de las definiciones polticas que enmarquen, den sentido y permitan construir una coalicin poltica con sentido de transformacin.

Por lo mismo, una tercera duda aparece ante la posibilidad de acordar ciertos puntos programticos condicionando dilogos o apoyos a la Nueva Mayora. Poner una lista de supermercado como puente de dilogo es el camino clsico que hasta ac sigui la izquierda extraparlamentaria. Resulta ingenuo creer que la Nueva Mayora va a estar dispuesta a acuerdos programticos cuando no fue capaz en el actual gobierno de implementar su propio programa, teniendo incluso mayora parlamentaria. Por qu habra de hacerlo ahora?, Cules seran sus incentivos? Esta propuesta cae por su propio peso.

Lo anterior le infringe un duro golpe a su propia candidatura presidencial y la lista parlamentaria, que requieren convencer a un mes de la eleccin, que su apuesta resulta competitiva. Se trata por lo menos de una propuesta inoportuna. Todos quienes han entrado en este debate antes de tiempo, han sido prisioneros de la ansiedad y bien sabemos que en poltica ello no conduce a nada.

Como vemos la cuestin es compleja. Ms an si nos ponemos a pensar en el mecanismo para dirimir estas diferencias. Se ha balbuceado la idea de un plebiscito. Tiene sentido impulsar un plebiscito sin padrn ni registros? Esta frmula parece ms un camino para evadir la toma de decisiones que compete a una organizacin poltica y administrar lotes internos. Fetichizar un mecanismo es un nuevo error, as como apelar vacamente a un basismo o un territorialismo, que bien sabemos no ha cuajado, siendo por ahora ms una expresin de deseos que una realidad. Evidentemente que cada organizacin tendr que posicionarse en esta coyuntura a partir de procesos de deliberacin interna soberanos y dotados de legitimidad, pero no parece plausible enfatizar en el mecanismo de definicin, antes que en el contenido de lo que se va a dirimir. Que el mundo frenteamplista y su entorno convoquen a un tercer plebiscito en menos de tres meses, suena ms a ritual que a participacin efectiva.

Es cierto que la candidatura de Piera representa un retroceso. Adems con su eventual llegada a La Moneda se instalara la idea de que la ciudadana no apoya las alternativas de cambio ni los procesos de transformacin. Sin embargo, hay que consignar que si Piera gana ser en primer lugar por la incapacidad de la Nueva Mayora de promover una agenda de cambios en dilogo con el movimiento social. No es el Frente Amplio quien debe cargar con esa mochila. En cualquier caso, el riesgo de que con Piera se empiece a cerrar el ciclo de reactivacin del movimiento social, es latente.

Por ello situar este debate en el plano tico moral, que fija como antagnicos a los consecuentes versus los claudicantes o a los responsables versus los inmaduros, tampoco conducir a puerto. Lo central a nuestro juicio es respondernos queremos proyectar al Frente Amplio como una alternativa poltica ms all de este ciclo electoral?, qu iniciativa tomar el Frente Amplio para evitar que se cierre el ciclo de conflictividad social y poltica abierto hace una dcada y que permiti poner en la agenda un conjunto de reformas estructurales al modelo?

Claramente la respuesta a estas interrogantes es poltica y no meramente electoral. Estar a la altura el Frente Amplio de procesar sus diferencias y resolverlas adecuadamente? Esperemos que s.

http://www.eldesconcierto.cl/2017/10/27/quien-mato-a-los-luchsinger-mackay-las-5-teorias-que-el-ministerio-publico-aun-mantiene-abiertas-tras-fracaso-judicial/

 



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