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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-10-2017

Elecciones en Argentina
El rol de la economa y la poltica en la victoria PRO

Pablo Wahren
CELAG


Es poco motivador que alguien lo invite a subir el Everest para cansarse. Es preferible que le cuenten la inmensa satisfaccin que se siente coronar una montaa de esa magnitud (Duran Barba y Nieto, 2017: 174).


El macrismo aument su caudal de votos en 8 p.p. desde la eleccin de 2015 (primera vuelta) a la eleccin legislativa en 2017. Pas de ser la fuerza ms votada en 5 provincias a ganar en 13. Por primera vez desde el retorno a la democracia un partido poltico gan en los cinco distritos ms importantes del pas: Buenos Aires, Capital Federal, Crdoba, Santa F y Mendoza. Difcil encontrar atenuantes a semejante resultado y por lo tanto es deseable buscar sus causas y las perspectivas que se abren.

Una pregunta que surge a partir de este resultado es cmo a pesar del ajuste econmico el gobierno logr semejante avance? La poltica se impuso a la economa o el ajuste no fue tan brutal?

La poltica del siglo XXI

En lneas generales se pueden destacar cuatro ejes en la poltica comunicacional del PRO que se plasmaron con fuerza en estas elecciones: (1) instalar su interpretacin de la realidad econmica, (2) apelar a la polarizacin con la corrupcin como bandera, (3) la utilizacin de nuevas formas polticas y comunicacionales y (4) la difusin de una ideologa basada en el individualismo y la cultura del esfuerzo.

(1) Jaime Durn Barba, el asesor estrella de Macri, destaca que en muchos aos el nico gobierno que tom medidas de ajuste sin sufrir una crisis de popularidad como ocurri con todos los gobiernos del continente fue el de Mauricio Macri en 2016[1]. Efectivamente el ao pasado fue el de los tarifazos, crecimiento del desempleo, aumento de la pobreza, cada de la actividad econmica pero efectivamente la popularidad del presidente apenas baj.

El asesor plantea que el secreto del xito es que la comunicacin no puede centrarse en la necesidad de hacer sacrificios, sino en la posibilidad de conseguir metas.[2] Esa norma marc la estrategia comunicacional gubernamental y se difundi por altoparlantes gracias a la alianza que mantiene el gobierno con los principales grupos mediticos del pas. De manera complementaria se atribuy la razn de los males al gobierno anterior. Uno de los xitos centrales de la estrategia poltica del PRO fue dotar a la realidad material de su propia interpretacin.[3]

(2) Un pilar de la campaa electoral fue la polarizacin con la figura de Cristina Kirchner. En esta disputa el gobierno plant su bandera como la de la lucha contra la corrupcin. Durante la campaa electoral afloraron decenas de denuncias de corrupcin y detenciones a ex funcionarios del gobierno kirchnerista. El broche de oro fue el pedido de detencin del ex Ministro de Planificacin Julio De Vido en la semana de las elecciones. Semejante fecha no parece ser coincidencia y da cuenta de la tercera pata del trpode: el poder judicial. Ms all de la culpabilidad o no de De Vido, y del resto de los funcionarios del sector pblico, resulta al menos llamativo que no haya ningn imputado proveniente del sector privado. Si existi ilcito en la obra pblica tienen que haber habido dos partes. Del otro lado del mostrador se encuentran aliados, allegados y hasta familiares del presidente.

En esta misma lnea se observa cmo mientras las denuncias de corrupcin al gobierno anterior afloraron en la justicia y los canales de televisin, las denuncias que involucraban a la familia Macri -como las cuentas offshore del presidente reveladas por los Panama Papers, la condonacin de la deuda del Correo Argentino (a pagar por el Grupo Macri), el caso Avianca o el importante blanqueo de capitales realizado por el hermano del presidente no tuvieron en absoluto la misma atencin.

Quienes eligieron alejarse de la polarizacin y transitar la ancha avenida del medio sufrieron fuertes retrocesos. Este fue el caso de candidatos como Urtubey en Salta, Massa en Provincia de Buenos Aires o Lousteau en Ciudad de Buenos Aires. La eleccin de 2017 mostr una paradoja: los sectores de la oposicin que ms polarizaron fueron los que obtuvieron los mejores resultados pero el principal beneficiado de la polarizacin parece haber sido el gobierno.

(3) Otro aspecto que destaca a Cambiemos es la apelacin a un nuevo ideario poltico que se aleja de los cnones de la poltica tradicional. Esto se puede ver en el lenguaje, basado en palabras como felicidad, esperanza, cambio, s se puede, coraje, entre otras. O en la bsqueda de referenciarse como gente comn que escucha los problemas de la gente. La mayor ilustracin de esto es el timbreo (recorridas por barrios y dilogo con vecinos en sus casas) que busca crear la imagen de un poltico de nuevo tipo, que baja a la calle y se preocupa por los problemas inmediatos y cotidianos de las personas[4].

Como dijo Iigo Errejn en una reciente visita a Argentina: la gente no los vota porque son todos oligarcas o estn todos engaados, hay una parte de verdad en el adversario que le permiti generar una mayora y es indispensable entender eso[5]. El macrismo supo construir un relato apuntalado en el cansancio de la poltica tradicional y, a partir de los anhelos de la sociedad, apela a nuevas formas polticas. La clave para lograrlo: conocer las aspiraciones racionales de los argentinos. El comportamiento y las reacciones de la poblacin son estudiados minuciosa y constantemente a travs de la utilizacin de tcnicas de vanguardia a nivel internacional (big data, focus groups y distintas herramientas de anlisis).

Desarticular esta construccin contraponindole un sentido distinto es una tarea fundamental de esta poca.

(4) Un aspecto novedoso de esta eleccin es que a diferencia de 2015, cuando el gobierno gan con propuestas falsas que nunca cumpli, esta vez s comenz a avizorar las reformas que se vienen y empez a mostrar su verdadera ideologa. En este sentido el aspecto ideolgico ms notorio en el discurso del gobierno es la apelacin al individualismo y la cultura del esfuerzo. Este discurso logra hacer mella en un sector de la sociedad. La visin del trabajador meritocrtico encarna con la cultura argentina del inmigrante de quienes llegaron al pas escapando de las penurias y logaron el ascenso social,[6] adems empalma con el individualismo pregonado por la ideologa neoliberal dominante en el mundo. Lo ms paradjico del caso es que esta idea sea proclamada por quienes obtuvieron su fortunas de herencias y conocen bien como en la sociedad la cancha esta inclinada y no todos tienen las mismas oportunidades.

Las fuerzas de derechas han instalado un discurso basado en ilusiones y expectativas de ascenso social apelando al sentido comn de la desigualdad y la competencia contra el otro, relegando a un segundo plano el sentido popular de la distribucin del ingreso y los derechos. CELAG, 23/10/17

Pero hasta qu punto la comunicacin poltica y el favor de los medios de comunicacin pueden contra la realidad? La hiptesis que rige esta nota es que la centralidad de la poltica es posible dentro de cierto umbral en las condiciones econmica. Por fuera de los lmites del mismo su margen de accin se reduce significativamente.

El umbral econmico de maniobrabilidad poltica

Lleg el momento de ponerle algunos nmeros a la cuestin econmica para ubicar en qu punto del umbral nos ubicamos. El desempeo macroeconmico a mitad de mandato de Macri es realmente pobre. El PIB an no super el nivel heredado (cay 2,6% en 2016 y acumula un crecimiento de 2,7% en 2017) y la inflacin se encuentra en el mismo ratio que en noviembre de 2015 (24,2% vs 24,5% i.a. despus de haber estado por encima del 40% en 2016). Todo esto en el marco de un profundo deterioro de las cuentas externas, financiado por un endeudamiento externo masivo, y de un mayor dficit fiscal. Ninguno de los problemas macroeconmicos que Cambiemos plante venir a resolver fueron solucionados sino que por el contrario se profundizaron.

Al observar las variables del mercado laboral, que son las que ms impactan en las condiciones de vida materiales de la mayora de la poblacin, no se registra ninguna mejora pero el deterioro no parece haber sido tan drstico. Los datos del Ministerio de Trabajo dan cuenta de la prdida de 15.000 puestos de trabajo asalariados registrado que fue contrarrestado con la creacin de 54.000 empleos en el sector pblico. Est estadstica es parcial ya que no da cuenta de la prdida de puestos de trabajo en el sector informal que, por la falta de regulaciones legales, tiende a superar al privado registrado en contextos de cada. En cuanto a la composicin del empleo privado se asisti a un cambio marcado por la elevada prdida de puestos de trabajo en la industria (-60.443) y un crecimiento del empleo en servicios (+46.736). Los primeros se caracterizan por una mayor estabilidad y salarios que los segundos. Por otro lado, los salarios reales (privado registrado) se encuentran por debajo del pico mximo de 2015 pero en torno a la media de ese ao, no as el salario del sector pblico que se contrajo de manera sostenida.

En trminos fiscales el ajuste en obra pblica de 2016 fue compensado con un fuerte incremento en 2017 y el gasto en prestaciones sociales se mantuvo estable durante los dos aos de gobierno.

En lneas generales el gobierno tiene pocos logros en materia econmica para mostrar y no son pocos los que sufrieron sus polticas econmicas, especialmente los sectores ms postergados. Por caso cabe destacar el impacto asimtrico de la inflacin ya que la aceleracin inflacionaria de 2016 (con picos superiores al 40% como consecuencia de la devaluacin, quita de retenciones y aumentos tarifarios) se concentr en alimentos y tarifas, componentes del gasto que impactan en mayor medida en los sectores de menores ingresos que son quienes destinan mayor proporcin de su presupuesto a estos rubros[7]. En este sentido polticas como la ampliacin de la tarifa social o la garrafa social no impidieron que 600.000 argentinos se sumergieran por debajo de la lnea de pobreza.

Sin embargo, si bien estamos en presencia de un deterioro socio-econmico, a juzgar por los datos fiscales, de empleo y de ingresos no pareciera que estemos en presencia de un ajuste brutal como se hizo nfasis desde la oposicin[8]. Dentro de este umbral econmico la poltica tiene margen para actuar y alcanza (y sobra) para ganar elecciones.

El imperceptible largo plazo

Una consideracin aparte merece el escenario econmico de largo plazo que se est delineando. Preocupa, y mucho, el nivel de endeudamiento externo cuando la deuda no genera capacidad de repago sino que es utilizada para financiar una fuga de capitales creciente (tras la eliminacin de regulaciones financieras) y un dficit comercial rcord (por el abandono de instrumentos de proteccin comercial). Estas medidas fueron tomadas bajo el argumento de atraer inversiones pero lo cierto es que las empresas extranjeras remitieron en este periodo ms dlares al exterior de los que ingresaron en concepto de inversin. Intranquiliza el desfinanciamiento del Estado va reduccin o eliminacin de impuestos a sectores concentrados (impuesto a los bienes personales y retenciones a la exportacin) al mismo tiempo que crece el peso de los intereses en el gasto pblico. Inquieta la destruccin gradual del tejido industrial y el ahogo presupuestario a la ciencia y tecnologa. Asusta el plan de reforma laboral en lnea con lo que fue la reforma brasilera, la reforma del sistema de salud en curso que limita la prestaciones pblicas, la reforma previsional de un sistema que en los ltimos aos haba sido autosustentable y sumamente inclusivo. Tambin encienden la alarma los acuerdos bilaterales y multilaterales que se estn negociando a espaldas de la sociedad y esconden normas que van a limitar la soberana de la poltica econmica.

Sin embargo, en cualquier caso estos no parecen ser factores con un efecto explosivo en el corto plazo, y por el contrario va endeudamiento Cambiemos parece tener margen para llevar adelante sus medidas sin perforar el lmite inferior del umbral econmico de maniobrabilidad poltica. Mauricio Macri empez su discurso tras la victoria legislativa diciendo que el cambio es un largo camino donde nadie nos va a regalar nada y lo vamos a hacer porque aspiramos a vivir mejor[9]. Otra vez el juego entre un presente difcil y un futuro prometedor. Lo que est claro es que la disputa hay que darla en el presente porque el futuro puede ser demasiado tarde.

Notas:

[1] Duran Barba, J. y Nieto, S. (2017). La poltica en el siglo XXI. Debate, Buenos Aires.

[2] Duran Barba, J. y Nieto, S. (2017). La poltica en el siglo XXI. Debate, Buenos Aires.

[3] https://hegemoniapop.com/2017/06/30/la-fuerza-de-macri/

[4] https://www.pagina12.com.ar/56997-el-macrismo-no-es-un-golpe-de-suerte

[5] https://www.youtube.com/watch?v=z0HMrFvKqgo&t=2123s

[6] https://www.pagina12.com.ar/56997-el-macrismo-no-es-un-golpe-de-suerte

[7] http://eppa.com.ar/wp-content/uploads/2016/03/EL-IMPACTO-ASIME%CC%81TRICO-DE-LA-ACELERACIO%CC%81N-INFLACIONARIA-EN-ARGENTINA-FINAL.pdf

[8] Las explicaciones de por qu se adapt la estrategia gradualista en materia de ajuste no son motivo de debate de este artculo, pero pueden asociarse a factores electorales o a la movilizacin social masiva que se desencaden ante ciertas medidas o problemas. Ejemplos de cambios en la poltica a partir de reclamos son la moderacin relativa de los aumentos tarifarios y el lanzamiento del salario social complementario para el sector de la economa popular.

[9] https://www.youtube.com/watch?v=BjrqCpa3xCc&t=94s

Pablo Wahren, @p_wahren, investigador CELAG.

Fuente: http://www.celag.org/elecciones-argentina-rol-la-economia-la-politica-la-victoria-pro/



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