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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-10-2017

Mujer, clase social & elecciones
Por qu Hillary Clinton tena razn sobre las mujeres blancas y sus maridos

Lucia Graves
http://www.eldiario.es

- Segn un nuevo estudio, las mujeres solteras piensan en el conjunto de mujeres a la hora de votar, mientras que las casadas piensan en sus maridos y en sus familias
- Estudios que se remontan a 2006 han demostrado que las mujeres casadas a menudo han votado segn el inters econmico de su marido


La noche de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, Hillary Clinton planeaba vestirse de blanco en homenaje a las mujeres sufragistas y al vuelco que habran logrado en la historia poltica. En cambio, como relata en su nuevo libro, el traje blanco se qued en su funda y Clinton se puso un traje de color negro y violeta que en realidad haba planeado llevar en su primer viaje a Washington como presidenta electa. Frente a la oportunidad de elegir a la primera mujer presidenta de Estados Unidos, las mujeres no la votaron. Irnicamente, las mujeres con un perfil ms similar al de Hillary Clinton blancas, heterosexuales y casadas fueron las que menos votaron por ella. Muchos esperaban que Clinton arrasara entre las mujeres, igual que Barack Obama lo hizo entre los votantes negros en 2008. Si eso hubiera sucedido, Clinton habra ganado cmodamente a Donald Trump. Pero mientras que Obama obtuvo el 95% del voto negro, Clinton slo obtuvo el 54% del voto femenino, un punto por debajo del candidato demcrata anterior. Y le fue todava peor especficamente entre las mujeres blancas: la mayora de ellas vot por Trump.


La semana pasada, Clinton que ha tenido tiempo de sobra para reflexionar sobre el voto femenino asegur que tiene una teora. Las mujeres estn bajo una presin muy grande. Y estoy hablando principalmente de las mujeres blancas. Las presionan sus padres, sus maridos, sus novios y sus jefes para que no voten a la chica, dijo en una entrevista durante la gira promocional de su libro autobiogrfico sobre la campaa de 2016. Un ncleo familiar, un voto La gente puede burlarse de la idea de que las mujeres votan presionadas por lo que sus maridos y sus padres les dicen.

Y se han invertido decenas de millones de dlares en mensajes pblicos que parten del supuesto de que las mujeres votarn colectivamente a favor de la igualdad salarial, el aborto y otras cuestiones que conciernen la autonoma femenina. Sin embargo, las ciencias sociales respaldan la afirmacin de Clinton. Pensamos que tiene razn en su anlisis sobre la presin que reciben las mujeres por parte de los hombres de su entorno, especialmente las mujeres blancas, asegura Kelsy Kretschmer, profesora de la Universidad Estatal de Oregon y coautora de un estudio reciente que analiza patrones del voto femenino. Sabemos que los hombres blancos son ms conservadores, as que si una mujer est casada con un hombre blanco, se sentir ms presionada a votar segn esa ideologa.

"Si se piensa a nivel individual, este tipo de comportamiento a la hora de votar es ms racional de lo que parece. Segn la investigacin de Kretschmer, la diferencia esencial es que las mujeres solteras suelen pensar en el conjunto de todo el universo femenino a la hora de votar, mientras que las mujeres casadas con hombres votan pensando en sus maridos y sus familias (el estudio se bas en un sondeo de mujeres heterosexuales llevado a cabo en 2012, antes de que se legalizara el matrimonio homosexual a nivel nacional, y no saca conclusiones sobre los casos en que la pareja est compuesta por dos mujeres).

Esto podra explicar por qu, a pesar del hecho de que en general se piensa que el partido demcrata tiene polticas ms favorables hacia las mujeres, las mujeres casadas han votado tradicionalmente al partido republicano. El mero hecho de estar casadas convierte a las mujeres en conservadoras a la hora de elegir a quien votar, seala Kretschmer. En resumen, la cuestin es ms econmica que ideolgica. Las mujeres ganan menos dinero y tienen menos poder, lo cual favorece su dependencia econmica respecto de los hombres, dice el estudio.

Por esta razn, las mujeres casadas defienden polticas y polticos que protegen a sus maridos y favorecen su estatus. De hecho, como los hombres son los principales proveedores en la mayora de los hogares estadounidenses, es posible que sus esposas consideren que las medidas que buscan la igualdad entre hombres y mujeres podran perjudicar a sus maridos y por ende a sus familias. Algunas mujeres casadas ven los progresos de las mujeres, como los fallos judiciales contra la discriminacin salarial, como algo perjudicial hacia sus maridos, asegura la investigacin.

Los autores del estudio tambin observaron que durante la campaa, las mujeres heterosexuales casadas tomaban partido segn los intereses de sus maridos y sus familias por encima de los intereses colectivos de las mujeres.

Una mujer universitaria que se identific como demcrata y progresista confes a Kretschmer que si bien no se identificaba como votante de Trump, lo haba votado porque el trabajo de su marido dependa de la industria del carbn y crey que Trump era el candidato que mejor protegera esa industria, y por extensin los intereses de su familia. Kretschmer dijo que el testimonio de esta mujer fue la confirmacin ms clara y desoladora de nuestro artculo. Sin embargo, la creencia popular durante la campaa era, tal y como lo resumi un artculo de the Atlantic, que las elecciones de 2016 convirtieron la batalla de los sexos en una guerra sin cuartel: Trump y Clinton no slo haba dividido a hombres y mujeres, segn este relato, sino tambin a hombres y mujeres que estn casados entre s. Al menos eso se deca a los lectores.

Unas semanas ms tarde, estuvo claro que esta teora no tena mucho fundamento: las mujeres casadas votaron ms a Clinton que a Trump por un irrisorio margen de dos puntos de porcentaje. Y no debera sorprendernos.

Una cuestin econmica

Estudios que se remontan al ao 2006 han demostrado que las mujeres casadas a menudo han votado segn el inters econmico de su marido, y si tenemos en cuenta la diferencia salarial y el rol tradicional del hombre como proveedor del hogar, tiene sentido desde una perspectiva econmica que las mujeres casadas voten de esa forma.

Si bien la brecha salarial se ha reducido, sigue existiendo una disparidad importante y por ende persisten las expectativas basadas en cuestiones de gnero. Un estudio publicado recientemente por el Centro de Investigacin Pew concluy que los estadounidenses siguen considerando a los hombres como los proveedores principales de los hogares, a pesar de que el aporte de las mujeres ha crecido. Mientras que el 71% de las mujeres que participaron en el sondeo dijeron que es muy importante que el hombre sea capaz de mantener a su familia, slo el 41% de las mujeres dijo lo mismo respecto de su propio sexo.

Entre mujeres y hombres blancos, slo el 27% dijo que es importante que una mujer pueda mantener a su familia, comparado con el 52% de las mujeres y hombres negros. Quizs lo ms llamativo es que cuanto ms nivel educativo tiene una mujer, menos probable es que diga que es importante que la mujer mantenga a su familia. Las tendencias son alarmantes: teniendo en cuenta raza y nivel educativo, los grupos que tienen ms posibilidades de mantener una familia slo con el ingreso del marido mujeres blancas y mujeres de todas las razas con estudios universitarios fueron los que menos importancia le dieron a que la mujer sea capaz de mantener su familia.


Las mujeres blancas casadas: el gran triunfo de Trump

Esto tambin puede servir de contexto para otros informes, como uno de 2015 realizado por un centro de investigacin de Nueva York que concluy que las mujeres negras son significativamente ms ambiciosas en sus trabajos que las mujeres blancas (el 22% de las mujeres negras afirmaron querer ocupar puestos jerrquicos, mientras que slo el 8% de las mujeres blancas dijo lo mismo). El estudio de Kretschmer, publicado por la revista acadmica Political Research Quarterly, esclarece estas dinmicas al sintetizar hasta qu punto las mujeres ven su futuro ligado al de otras mujeres de su pas.

Utilizando datos del Estudio Nacional Electoral Estadounidense de 2012, el equipo de Kretschmer analiz las respuestas de ms de dos mil mujeres a la pregunta: Cree que lo que le suceda a las mujeres en general en el pas tendr algn impacto en su vida personal?. A las mujeres que respondieron que s, luego se les pregunt hasta qu punto sentan que eso era cierto. Los resultados mostraron que era ms probable que una mujer soltera respondiera que s, comparado con una casada. Y la brecha entre las respuestas de las mujeres solteras y casadas fueron mayores entre mujeres blancas y de origen latino.

Races econmicas y culturales

Se cree que el origen de esta brecha es tanto econmica como cultural. Segn la Oficina de Estadstica Laboral, las mujeres blancas son ms propensas a casarse y a permanecer casadas que las de cualquier otro origen racial, por ejemplo. A la vez, el informe asegura que muchas mujeres latinas permanecen vinculadas a una cultura profamilia que defiende los intereses familiares sobre los intereses de un miembro individual de la familia. Las mujeres negras, tanto casadas como solteras, son las ms propensas a ver su futuro vinculado al futuro de las mujeres en general y, adems, tienden a ser sostn econmico de su familia ms frecuentemente que las mujeres blancas o latinas.

Tambin es ms probable que tengan mejor nivel educativo que los hombres con quienes se casan. Los grupos raciales tienen lazos de identidad colectiva, as que no sorprende que cuando tuvieron la posibilidad de votar por un candidato negro, el nmero de votantes aument considerablemente, indic Kretschmer. Es interesante ver que las mujeres no tienen este tipo de lazos de identidad colectiva. El falso supuesto de que las mujeres votan como un bloque unido se remonta al movimiento sufragista: un editorial del New York Herald ya adverta en 1870 que las mujeres siempre se apoyarn entre s, respecto de la candidatura de Victoria Woodhull a la presidencia, y si se permite que las mujeres voten, la seora Woodhull podra ganar por el mayor porcentaje jams registrado en este pas o en cualquier otro. Pero Woodhull nunca vio materializarse estas ventajas, ya que el apoyo que tena se derrumb rpidamente cuando comenzaron a atacarla por cuestiones de su vida personal.

Como seal Amanda Hess en el New York Times, el voto femenino siempre ha decepcionado a sus defensores, desde las elecciones de 1916 cuando las sufragistas no lograron derrotar a Woodrow Wilson, pasando por la Enmienda por la Igualdad de Derechos, que fue derrotada en los aos 1970s por mujeres conservadores que afirmaban que perjudicara a las mujeres de clase media. Durante las ltimas elecciones presidenciales, fueron muchos los que no lograron ver cun ardua era la batalla que estaba librando Clinton, no slo por convencer al electorado, sino simplemente por ganarse el voto de las mujeres.

Fuente: http://www.eldiario.es/theguardian/Hillary-Clinton-mujeres-blancasy-maridos_0_690831367.html

Traduccin de Luca Balducci


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