Portada :: Opinin :: 2017, cien aos de la revolucin rusa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-10-2017

A cien aos de un "fracaso" que ilumin al mundo

Homar Garcs
Rebelin


Muchos ignoran (a veces por gusto propio) lo que pocos quieren que se sepa y se divulgue entre los sectores populares (detalles, desarrollo y consecuencias histricas) respecto al mayor acontecimiento de repercusin mundial que tuvo lugar en la antigua y semifeudal Rusia de los Zares a comienzos del siglo XX: la Revolucin Bolchevique y el surgimiento de la Unin de Repblicas Socialistas Soviticas bajo el liderazgo de Vladimir Illich Ulinov, mejor conocido como Lenin. Posicin que es compartida, de un modo u otro, por algunos (aunque el porcentaje resulte todava mayor) que se reconocen a s mismos como revolucionarios, marxista-leninistas o, sencillamente, socialistas. Y todo por un simple motivo: la Revolucin Bolchevique -tras la fallida experiencia revolucionaria de la Comuna de Pars- elev la potencialidad que los sectores populares tienen la suficiente capacidad de ejercer autnomamente el poder y de suprimir radicalmente toda estructura poltica, social y econmica que legitimara la explotacin capitalista de los trabajadores y la diferenciacin de clases sociales.

En lo que se ha catalogado como su Testamento poltico. Lenin, en una nota del 26 de diciembre de 1922, enunci: es imposible modificar un aparato, en una medida suficiente, en cinco aos, dadas, sobre todo, las condiciones en que se realiz entre nosotros la revolucin. En este mismo tenor, en otra nota escrita el 30 de diciembre, se refiere a la situacin creada con el control del Estado: Se afirma que era necesaria la unidad del aparato. De dnde emanaban esas afirmaciones? No provenan acaso del mismo aparato de Rusia que [] tomamos del zarismo, limitndonos a recubrirlo ligeramente con un barniz sovitico?.... Unas lneas ms adelante agregaba: denominamos nuestro a un aparato fundamentalmente extrao y que represente una mezcolanza de supervivencia burguesas y zaristas; que nos fue en absoluto imposible transformarlo en cinco aos. De una manera similar a la conclusin a que llegara tempranamente Alexandra Kollontai (destacada revolucionaria feminista electa Comisaria del Pueblo para la Asistencia Pblica del nuevo gobierno socialista sovitico) sobre este tema, Lenin reconoca la imposibilidad de transformar radicalmente -de la noche a la maana- el conjunto de la sociedad y del anticuado rgimen zarista y acceder en un periodo relativamente corto al Estado y al nuevo orden que sobrevendra con la construccin colectiva del comunismo. Pese a ello, la direccin del gobierno y del partido comunista de la Unin Sovitica reflejaron todo lo contrario, lo que se reforzara con la situacin de guerra interna y externa que sta hubo de enfrentar, propiciada por los sectores dominantes del capitalismo, incluida la agresin del nazismo alemn y la confrontacin poltica, econmica y militar sostenida con el imperialismo gringo y sus aliados de la Organizacin del Tratado del Atlntico Norte durante la Guerra Fra.

Suele atribursele de forma exclusiva a Stalin (Isif Vissarinovich Dzhugashvili) la responsabilidad de los errores, las desviaciones y las contradicciones que, siete dcadas despus, bajo el liderazgo de Mijal Gorbachov, daran al traste con el desarrollo y consolidacin de esta experiencia revolucionaria que servira de base de la Revolucin Proletaria Mundial. Sin embargo, se pasa por alto el hecho la influencia ejercida por la socialdemocracia en muchos de los militantes y dirigentes del Partido Comunista, lo que permiti el ascenso de una burocracia (integrada por individuos en los puestos de direccin del aparato administrativo, productivo y distributivo del Estado) que, segn Len Trotsky, era el grupo dirigente en la URSS que, a la postre, terminara por usurpar la soberana del pueblo. Stalin estaba consciente respecto a la posibilidad de restauracin del capitalismo, por ello apuntar: no hemos extirpado las races del capitalismo. Dnde anidan estas races? Anidan en la produccin mercantil, en la pequea produccin de la ciudad y, sobre todo, del campo. Sin embargo, no se previ que dicha restauracin se dara de la mano de la nueva clase burguesa que surgi y se expandi al calor de la edificacin socialista, apropindose de la plusvala creada por los obreros manuales; adems por el detalle que an perviva la divisin social del trabajo y el trabajo asalariado.

A cien aos de producirse la Revolucin Bolchevique, los propagandistas anticomunistas siguen (y seguirn) difundiendo la matriz que sta fue un total fracaso, que su modelo econmico slo servira para hundir a los pueblos en la ms extrema miseria y su rgimen poltico es todo lo contrario a un rgimen de libertades pblicas. Todo esto se ha repetido incesantemente, sin ubicarse en el contexto de los acontecimientos que marcaron su historia y los factores reales que la condujeron a su eclosin en 1991. Se busca disminuir de este modo su posible influencia (no obstante sus distorsiones y corrupcin por parte de la burocracia corporativa que la rigiera) en las luchas populares de la actualidad, especialmente en aquellas naciones donde algunos gobiernos se presentan a s mismos como revolucionarios y socialistas, pasando stos por algunas situaciones parecidas a las experimentadas en su tiempo por los soviticos.

Podr decirse, en consecuencia, que este fracaso de hace cien aos contina iluminando al mundo, esta vez con el conocimiento exacto de lo que pudo ser y de los errores cometidos, en funcin de alcanzar la verdadera emancipacin de la especie humana; despojada de toda pretensin mesinica y de todo tipo de control por parte de una minora dominante. Este sera otro legado de la Revolucin de Octubre para los pueblos que ahora confrontan al capitalismo neoliberal globalizado y sus planes de dominacin mundial.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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