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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-11-2017

Trump, el bloqueo a Cuba y la contra de la Florida

Carlos Fazio
Rebelin


Este mircoles primero de noviembre, la votacin en la Asamblea General de las Naciones Unidas contra el bloqueo econmico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba desde 1960, marcar la primera derrota de la diplomacia de guerra de Washington bajo la administracin de Donald Trump.

Despus de los modestos pasos dados por Barack Obama, la obcecacin y tozudez de Trump y su troika de generales (James Perro loco Mattis, secretario de Defensa; H. R. McMaster, consejero de Seguridad Nacional, y John Kelly, jefe de gabinete) les impiden ver que estn llevando las relaciones bilaterales a un terreno donde las autoridades de la isla estn acostumbradas a lidiar y son ms fuertes: el enfrentamiento, con base en las normas del derecho internacional; amn de que ello es un factor de unidad interna, que lejos de debilitar al gobierno cubano, le permite aumentar su respaldo dentro y fuera del pas.

Como ha repetido una y otra vez la cancillera cubana a distintos mandatarios estadunidenses, cualquier estrategia dirigida a cambiar el sistema poltico, econmico y social en Cuba, ya sea la que pretenda lograrlo a travs de presiones e imposiciones, o empleando mtodos desestabilizadores ms sutiles o encubiertos, estar condenada al fracaso.

Desde 1992, cuando Washington reforz el bloqueo con la aprobacin de la extraterritorial Ley de Democracia Cubana (tambin conocida como Ley Torricelli), Cuba promovi y logr pasar el voto de condena en la ONU en 25 ocasiones consecutivas. En 2016 sum el apoyo de 191 Estados de los 193 que forman el organismo. Slo Estados Unidos e Israel votaron en contra. No obstante, en abierto desafo a ese consenso y al derecho internacional, Trump reforz el bloqueo en junio de este ao, lo que podra retrotraer los vnculos con la isla a los peores momentos de la poca de la guerra fra.

El 16 de junio pasado, tras pronunciar un discurso cargado de una retrica hostil en el teatro Manuel Artime de la Pequea Habana de Miami, Trump firm una directiva denominada Memorando Presidencial de Seguridad Nacional sobre el Fortalecimiento de la Poltica de los Estados Unidos hacia Cuba.

El principal objetivo del memorando es revertir los avances alcanzados por el antecesor de Tump en el cargo, despus de que el 17 de diciembre de 2014 los presidentes Ral Castro Ruz y Barack Obama dieran a conocer la decisin de restablecer las relaciones diplomticas e iniciar un proceso hacia la normalizacin de los vnculos bilaterales.

Atizado por la mafia anticastrista y antipatritica conformada por los cubano-estadunidenses de Miami, el magnate neoyorquino reincide en la vieja y enfermiza obsesin que frustr a once sucesivas administraciones de la Casa Blanca, de Dwight Eisenhower a Obama, pasando por Kennedy, Johnson, Nixon, Ford, Carter, Reagan, Bush padre, Clinton y Bush hijo.

Segn el experto estadunidense Arnold August, la redaccin del memorando dirigido a provocar un cambio de rgimen en la isla recay principalmente en el asesor de seguridad nacional, general H.M. McMaster, y el jefe de gabinete Reince Prebius, bajo la asesora del senador Marco Rubio y el representante Mario Daz-Balart, ambos integrantes del ncleo duro de la industria de la contrarrevolucin de la Florida.

Marco Rubio, quien fue ridiculizado por Trump durante las elecciones primarias del Partido Republicano, es miembro del Comit de Inteligencia del Congreso y durante la actual administracin se ha vuelto un protagonista de la poltica estadunidense hacia Cuba, abogando por el recrudecimiento del bloqueo e impulsando la ruptura de relaciones. Iguales propsitos guan a Mario Daz-Balart, cuyo padre y abuelo apoyaron a la dictadura de Fulgencio Batista.

Ambos polticos republicanos provienen de Florida, un estado muy disputado donde los cubano-estadunidenses representan ms del 5 por ciento del electorado. Aunque su influencia se ha deteriorado desde hace algn tiempo, los dos conservan una influencia sustancial en los principales medios de difusin masiva del sur de Florida, incluyendo radio y televisin, as como en El Nuevo Herald, edicin en espaol del Miami Herald.

El gobierno de Ral Castro ha venido modificando paulatinamente el sistema poltico-econmico de Cuba y se ha abierto a la inversin extranjera y al nico mercado que existe en el orbe. En ese sentido, reforzar el bloqueo va en contra de los propios intereses del magnate Trump como exitoso hombre de negocios y exhibe su doble moral.

Por otra parte, el bloqueo afecta de manera directa los intereses de empresarios cubano-estadunidenses que votaron por Trump y quieren invertir en la isla, por lo que est cometiendo una clara torpeza poltica al reforzar la poltica de aislamiento en vez de ponerle fin.

Varias encuestas realizadas en Estados Unidos, entre ellas la del Centro de Investigaciones PEW (Pew Research Center), un think tank con sede en Washington que brinda informacin sobre problemticas, actitudes y tendencias que caracterizan las relaciones de ese pas con el mundo, revela que 76% de los estadunidenses consultados apoya el proceso de normalizacin diplomtica con Cuba iniciado por Obama. Asimismo, establece que 65% de los republicanos, 83% de los demcratas y 75% de los independientes entrevistados apoyan el proceso.

Otra encuesta de la Universidad Internacional de Florida (Florida International University, FIU), da cuenta de que 68% de la poblacin del estado de la Florida apoya el proceso de normalizacin de relaciones, con un 90% de respaldo en los jvenes y de 83% entre los votantes registrados.

Cuba es uno de los pases ms seguros del mundo, por lo que las manipulaciones polticas y mediticas acerca de supuestas afectaciones a los extranjeros en su territorio son insostenibles y forman parte de las maniobras desestabilizadoras concebidas por sectores que manejan los hilos de la poltica hacia la isla, como los susodichos Marco Rubio y Mario Daz-Balart, adems de Carlos Curbelo, Ileana Ros-Lehtinen, Ted Cruz, Bob Menndez y Albio Sires, que encabezan en la coyuntura una coalicin de congresistas de ultraderecha republicano-demcrata interesada en mantener el bloqueo y hacer retroceder los vnculos bilaterales.

Al dejar la poltica cubana en manos de esa coalicin de legisladores que lucran con la industria de la contrarrevolucin que tiene su epicentro en Miami, Trump choca con los intereses de importantes actores estadunidenses como Airbnb, novena compaa en ingresos por movimiento de turistas: sectores de agricultores que atraviesan una de las crisis ms agudas desde la dcada del 30, y productores de lcteos que pierden anualmente millones de dlares que Cuba compra en ese rengln.

A guisa de ejemplo, la cosecha de 2016 alcanz una cifra rcord en Estados Unidos, pero permanece en almacenes abarrotados de trigo, maz y otros granos por falta de mercado. El trigo es el segundo rubro de importacin cubana y se compra a Canad, China y Francia, que se benefician a costa de los granjeros de la Unin Americana a causa del bloqueo.

Segn dichos del senador republicano por Kansas, Jerry Moran, estudios sobre la dieta de la poblacin cubana demuestran que debido a las restricciones de comercio con Cuba, los agricultores de Estados Unidos perdieron entre 2013 y 2015, mil millones de dlares en exportaciones.

El recrudecimiento del bloqueo tambin afecta a los emprendedores privados cubanos −el sector privilegiado por Barack Obama como una de sus principales herramienta para su poltica encubierta de cambio de rgimen en Cuba− directamente vinculados al sector turstico, que podran dejar de ganar hasta 21 millones de dlares en lo que queda del ao. Los llamados emprendedores hospedaron, alimentaron y transportaron una parte significativa de los 285 mil visitantes estadunidenses que estuvieron en Cuba en los primeros cinco meses de 2017 y se perfilan como los grandes perdedores tras la aplicacin de las nuevas enmiendas introducidas por la administracin Trump.

Moraleja? A mayor bloqueo estadunidense a Cuba, mayor apertura de puertas del naciente mercado cubano a los inversionistas europeos y latinoamericanos.

El voto en contra del bloqueo a Cuba en la ONU, el prximo mircoles, ir una vez ms en sentido inverso a la postura de Washington y su socio privilegiado en Medio Oriente, Israel. No obstante, y pese al consenso internacional, es previsible que los generales que se apoderaron del control de la Casa Blanca: James Perro loco Mattis; H. R. McMaster y John Kelly, persistirn en la aplicacin de una poltica de guerra no convencional y asimtrica contra Cuba, que en sus diferentes fases y modalidades ha venido fracasando desde el triunfo de la revolucin en 1959.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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