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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-10-2017

Acoso sexual
Silencios interrumpidos

David Brooks
La Jornada

Una de cada tres mujeres han padecido hostigamiento sexual en su trabajo en Estados Unidos, pero 90 por ciento nunca presentan una queja formal segn diversos clculos. La violencia sexual es an ms alarmante: cada 98 segundos alguien casi siempre mujeres es sexualmente asaltado en este pas y aproximadamente 321 mil 500 personas son sexualmente asaltadas o violadas cada ao, y 99 por ciento de los responsables de violencia sexual no enfrentarn consecuencias penales


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Rose McGowan, una de las decenas de actrices que han acusado de acoso e incluso de violacin al productor de Hollywood Harvey Weinstein, llam a no seguir ignorando el problema de las agresiones sexuales, en un discurso pronunciado el pasado viernes durante la Convencin de la Mujer celebrada en Detroit, Michigan. La acompaa en la imagen (a la derecha) Tarana Burke, fundadora de #MeToo. Foto: Afp

Uno ocupa la Casa Blanca, dos son residentes anteriores de ese edificio pblico, otros son dueos de la fbrica de sueos (y pesadillas) en Los ngeles, otros se dedican a reportar las verdades al pblico, muchos son campeones de valores familiares y todos son hombres acusados de abuso, hostigamiento y violacin sexual de mujeres.

No son un club exclusivo. Una de cada tres mujeres han padecido hostigamiento sexual en su trabajo en Estados Unidos, pero 90 por ciento nunca presentan una queja formal segn diversos clculos. La violencia sexual es an ms alarmante: cada 98 segundos alguien casi siempre mujeres es sexualmente asaltado en este pas y aproximadamente 321 mil 500 personas son sexualmente asaltadas o violadas cada ao, y 99 por ciento de los responsables de violencia sexual no enfrentarn consecuencias penales, segn clculos de RAINN, la organizacin nacional contra la violencia sexual ms grande del pas (www.rainn.org).

Durante las recientes tres semanas, de repente se ha producido un coro ensordecedor de denuncia y condena contra el hostigamiento y violencia sexual contra las mujeres, una vez ms. Y la pregunta es si esta vez algo cambiar.

El captulo ms reciente fue iniciado con un reportaje en el New York Times seguido casi de inmediato por otro en The New Yorker (este ltimo escrito por Ronan Farrow, hijo de Mia Farrow y el director de cine Woody Allen, con quien no habla). En los reportajes varias actrices algunas de manera annima, otras por primera vez dando su nombre acusaron al poderoso productor de cine Harvey Weinstein de acoso, hostigamiento y hasta violacin sexual.

Esto se volvi un tsunami de ira y a lo largo de las recientes tres semanas, 60 mujeres han denunciado sus experiencias de abuso y violencia sexual con Weinstein y ms de 200 han hecho lo mismo contra el guionista James Toback. Poco despus, el jefe de Amazon Studios renunci ante acusaciones parecidas.

Los detalles, a veces muy explcitos, inundaron los medios. Mucho tena que ver con los nombres famosos: Angelina Jolie, Gwyneth Paltrow, Rachel McAdams, Annabella Sciorra, Ashely Judd, Asia Argento, Lupita Nyongo. Los que no estaban en las listas tenan que comentar sobre el asunto. De repente, y por ahora, qued prohibido el silencio.

Esto gener otras denuncias de abuso sexual de figuras reconocidas en otros sectores, incluyendo, entre otros, el periodista Mark Halperin, de NBC News y antes de ABC; el crtico literario de la revista The New Republic Leon Wieseltier; el clebre chef John Besh, y ahora hasta el ex presidente George H. W. Bush, quien a sus 93 aos de edad se vio obligado a emitir una disculpa desde su silla de ruedas ante mltiples acusaciones de que toc de manera indebida a mujeres incluida una actriz al momento de tomarse fotos pblicas con ellas.

Con ello se deton una masiva conversacin pblica sobre varias dimensiones de este escndalo y sus implicaciones, el abuso del poder de los hombres contra las mujeres y su tolerancia, y sobre el silencio.

Weinstein, como muchos otros los casos ms recientes son los del ejecutivo en jefe de Fox News Roger Ailes y el presentador estrella Bill OReilly, silenciaban a sus vctimas con acuerdos legales con pagos desde decenas de miles a millones de dlares y/o por amenazas de que sus carreras seran anuladas y sus reputaciones destrozadas.

La cada extraordinaria de estos hombres Weinstein fue echado de su propia empresa y expulsado de la Academia de Artes y Ciencias del Cine (el gremio de Hollywood), su esposa pidi el divorcio y la polica lo est investigando. Otros como Ailes, OReilly Halperin de NBC han sido cesados o se han apartado de sus puestos poderosos genera expectativas de que esto podra ser el principio de un cambio real.

Pero tambin hay dudas, ya que no es la primera vez. Recuerdan que todo esto sigue ocurriendo, a pesar de los casos de alto perfil de aos recientes, desde el del actor Bill Cosby acusado por decenas de mujeres de drogarlas y violarlas hasta los escndalos sexuales de otro ex presidente que estaba por volverse el primer caballero, Bill Clinton, o de las denuncias valientes de la abogada Anita Hill contra Clarence Thomas hace ms de un cuarto de siglo que acabaron con ella cuestionada y l ratificado a la Suprema Corte.

Tal vez el ejemplo ms devastador para los que luchan contra todo esto es un hombre que slo el ao pasado fue pblicamente acusado mltiples veces por varias mujeres de hostigamiento sexual, y quien fue grabado declarando que l, por su fama y dinero, poda agarrar la panocha de quien se le antojara: el actual presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump.

Y no tienen vergenza. Slo la semana pasada, Trump y su vocera reiteraron que todas los que han acusado al presidente de violencia o acoso sexual son mentirosas, y que todo eso son fake news.

Por ahora, las vctimas, mediante actos de valenta individuales que al romper el silencio invitaron a otros el hashtag #MeToo (yo tambin) ya cuenta con millones de minitestimonios/denuncias estn generando la solidaridad esencial para derrocar a algunos poderosos y que todos tengan que escuchar su grito colectivo.

Algunos esperan que esto podra renovar un movimiento feminista ms radical que incluye tambin la lucha contra los abusos de poder en todos los rubros. Recuerdan que la primera manifestacin masiva de resistencia a este presidente fueron las Marchas de las Mujeres. Algunas de sus organizadoras realizaron su primera convencin nacional con ms de 4 mil participantes este fin de semana en Detroit, donde entre las oradoras principales estaba Rose McGowan, una de las actrices que denunciaron a Weinstein, para disear algunas de las estrategias de lo que esperan ser ese movimiento.

Algunos advierten que esto no puede quedarse como un asunto de famosos y los que quieren ser famosos, sino de millones que viven lejos de los reflectores y la fama, pero que se han enfrentado a la misma injusticia inaguantable de sufrir esta pesadilla slo porque deseaban caminar hacia sus sueos. No es momento de guardar silencio.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/10/30/opinion/025o1mun



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