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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-11-2017

La terrible verdad que se esconde detrs de las latas de tomate italiano

Isabel Hunter y Lorenzo Di Pietro
The Guardian/El diario

Documentos judiciales revelan que la recoleccin de tomates para dos gigantes compaas alimentarias fue hecha en el sur de Italia por trabajadores en "condiciones de absoluta explotacin"


Tanto Mutti como Cirio, la marca de Conserve Italia, abastecen a supermercados europeos con latas de tomate

Segn documentos judiciales, dos de las empresas de alimentos ms grandes de Italia estn implicadas en casos de explotacin laboral de los trabajadores migrantes que cosechan los tomates que miles de consumidores europeos compran todas las semanas.

En el marco de una investigacin sobre la muerte de un trabajador de temporada, la fiscal italiana Paola Guglielmi se refiri a los gigantes de alimentos Mutti y Conserve Italia como entidades que se benefician de las "condiciones de absoluta explotacin" en la altamente lucrativa industria italiana del tomate.

Tanto Mutti como Cirio, la marca de Conserve Italia, abastecen a los principales supermercados del Reino Unido con latas de tomate y de passata (pur de tomate) de primera calidad. Las dos aparecen en los documentos judiciales firmados por Guglielmi.

El caso comenz con la muerte de Abdullah Muhammed, un inmigrante sudans de 47 aos, padre de dos hijos y con los papeles en regla. En julio de 2015 sufri un ataque al corazn mientras trabajaba en los campos de Nard, una localidad del sur de Italia. La acusacin contra su empleador establece que Muhammed podra haber salvado su vida si se le hubiera permitido acudir a un hospital.

La investigadora italiana us sus facultades para rastrear la cadena de suministros hasta la mismsima cpula de la industria del tomate procesado, un negocio que mueve 3.200 millones de euros al ao. Si bien las empresas no tienen responsabilidad en la muerte del trabajador, su relacin es clave.

Como tantos otros miles de trabajadores, la jornada laboral de Muhammed comenzaba a las 4 de la maana y terminaba a las 5 de la tarde recolectando tomates bajo el intenso calor del verano en el sur de Italia. Los abusos laborales enumerados en los documentos judiciales incluyen las 12 horas de trabajo durante los siete das de la semana, sin descansos, con una paga mnima y sin acceso a personal mdico.

"Por ley, la persona responsable del delito fue solamente el capataz", explic Guglielmi al peridico the Guardian. "Pero en este caso tambin hubo homicidio culposo. Ese hombre no habra muerto si hubiera habido una oficina mdica. La violacin de las disposiciones de seguridad laboral fue flagrante".

En una amplia investigacin, Guglielmi corrobor registros telefnicos, intervino llamadas y orden vigilancia area de la zona para encontrar el vnculo entre la explotacin de los trabajadores migrantes de temporada y los gigantes de la industria.

Ganan 30 euros, pero pierden la mitad

Los trabajadores ganan un promedio de 30 euros por da en la regin de Apulia pero cuentan con perder hasta la mitad de ese dinero en la comida, el transporte, el agua y la parte que le tienen que dar al capataz.

El sistema de capataz o "caporalato" est presente en todo el sector agrcola de Italia, donde los migrantes, con y sin papeles, se organizan en grupos de trabajo informales para ser contratados por terratenientes italianos que necesitan ayuda en la cosecha.

En el expediente figura una acusacin contra el dueo de la empresa italiana, Giuseppe Mariano, y contra el capataz de origen sudans, Mohammed Elsalih, por homicidio culposo. La investigacin preliminar ya ha finalizado y un juez decidir si el caso deber ir o no a juicio.

Las empresas mencionadas en el expediente no asumen ninguna responsabilidad y subrayan hasta qu punto alientan a sus proveedores a tratar ticamente a sus trabajadores.

Un portavoz de Conserve Italia, la responsable de la marca Cirio, dijo que exigan a todos los proveedores estar de acuerdo en "el respeto" a sus trabajadores y al cdigo de conducta corporativo. Tambin, que la empresa cort toda relacin con el proveedor involucrado cuando se enter de la muerte de Muhammed.

Captura de pantalla de la web de tomate Cirio del grupo Conserve Italia

"Sabemos que en el sur de Italia ocurren algunas situaciones con las que no estamos de acuerdo pero no podemos hacer ese trabajo: no es nuestra responsabilidad verificar qu ocurre en la regin pero s les pedimos a nuestros proveedores que respeten los derechos humanos", dijo el vocero. "No pagamos menos de lo que hay que pagar".

Desde entonces, la empresa Conserve Italia ha manifestado por medio de un comunicado que planea demandar a los proveedores por daos y perjuicios "para proteger la reputacin que tiene de ser la empresa ms tica en el sector".

Culpan a los proveedores

La empresa Mutti tambin emiti un comunicado. "Mutti siempre ha asumido el compromiso de pelear con todos los medios contra cualquier tipo de sistema de explotacin de los trabajadores", escribieron. "Mutti selecciona con especial atencin a sus agricultores y socios agrcolas y mantiene un dilogo constante durante todo el proceso de produccin y distribucin. En lo que respecta a la proteccin y seguridad de los trabajadores, cada contrato implica requerimientos especficos de las condiciones de trabajo (regularidad de los pagos salariales as como seguridad en el lugar de trabajo). Mutti seguir promoviendo su compromiso de trabajar en coordinacin con los competidores, las asociaciones de agricultores y las instituciones italianas para evitar accidentes en los campos".

Algunos grupos de activistas sostienen que el bajo coste de produccin hace que no se aborde el problema de la explotacin como es debido. Antes de liderar una huelga masiva de cosechadores en 2012, el cameruns Yvan Sagnet (32) slo haba trabajado cinco das en los campos cercanos al lugar donde muri Muhammed. Ahora hace campaa para terminar con lo que l califica de "esclavitud". "Cuando llegu a Apulia descubr el sistema de capataces; las condiciones eran inhumanas, eran guetos parecidos a campos de concentracin", dijo.

"Un da un hombre enferm en los campos, no pudo arreglrselas y en esos lugares no hay manera de recibir los primeros auxilios. No hay una direccin que dar. No hay seal de telfono mvil. Los trabajadores no hablan italiano as que los capataces se aprovechan El capataz insista: Si no me pagas 20 euros, no te llevar al hospital. Si me pagas, podrs ir al hospital esta noche".

Tras aos de campaas y huelgas masivas contra los capataces, el ao pasado entr en vigencia una legislacin que prohbe el sistema de "caporalato". Pero los activistas dicen que muy poco ha cambiado en las granjas ms aisladas donde las autoridades no aplican la mano dura que hara falta para terminar con esta forma de trabajo.

"Los intereses creados en estos campos estn vinculados con los intereses de los polticos y de los dueos de las mayores empresas de Italia", explica Valeria Sallustio, expresidenta de Finis Terrae, una ONG italiana que trabaja de cerca con los trabajadores de Nard.

Traducido por Francisco de Zrate

Fuente: http://www.eldiario.es/theguardian/terrible-verdad-detras-tomate-italiano_0_701330621.html



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